mayo 16, 2018

«Desarrollo de la función reguladora del lenguaje a través del trabajo con cuentos en niños preescolares»



Arturo López, Yulia Solovieva, Luis Quintanar, Marco García
«Desarrollo de la función reguladora del lenguaje a través del trabajo con cuentos en niños preescolares»

Revista Cuadernos de Neuropsicología - Panamerican Journal of Neuropsychology, vol. 11, n.° 3 (2017)

Revista Cuadernos de Neuropsicología - Panamerican Journal of Neuropsychology | Asociación Chilena de Revistas Científicas de Psicología | Rancagua | CHILE


Extracto de apartados resumen, discusión y conclusiones en páginas 210 y 220-222 de la publicación en PDF. Véanse las referencias en la publicación original del texto.




«El presente trabajo describe los efectos de la aplicación del ‘Método de Análisis e Interpretación de Cuentos’ para el desarrollo de la funcion reguladora del lenguaje en un grupo de niños preescolares y su comparación con un grupo control, con caraterísticas sociodemográficas similares. En el grupo experimental se implementaron actividades formativas específicas para el desarrollo de la función reguladora del lenguaje, tomando como bases teórico/metodológicas a las propuestas Histórico Cultural de Vigotsky y a la Teoría de la Actividad de Leontiev.

»El análisis cuantitativo de los resultados se llevó a cabo a través del programa Stadistic Pack for the Social Sciences (SPSS v 20) y mostró diferencias significativas (p < 0.05) a favor del grupo experimental. Asimismo, se observó un mayor desarrollo en la coherencia gramatical, en la intención comunicativa y en la aparición de diálogos desplegados. Se concluye que el método permite el desarrollo de la función reguladora del lenguaje, el cual impacta no sólo en aspectos específicos escolares, sino que favorece el desarrollo socio-educacional.



»Discusión

»A lo largo de aplicación del programa interventivo se observó su utilidad para el desarrollo psicológico de los niños. Para poder resumir estos efectos positivos, comentaremos los datos que se han obtenido a partir de comparación de la posibilidad de realización de las tareas de protocolo antes y después por parte del grupo experimental y control.

»Los resultados obtenidos en nuestra investigación mostraron que existen diferencias estadísticamente significativas a favor del grupo experimental, en la función reguladora del lenguaje que fue valorada a través de tareas de protocolo. Estas mismas diferencias fueron notorias al comparar la evaluación inicial y final del mismo grupo experimental, mientras que estos cambios no se observan en el grupo control.

»Los datos de la implementación del programa experimental mostraron que el trabajo con cuentos es una actividad recibida positivamente por los niños bilingües en idiomas español y náhuatl. El nivel general del manejo del idioma español se elevó notablemente en el resultado de implementación del programa. Estos aspectos de mejoría en el idioma lo intentamos presentar a través de formación de la categoría de función reguladora del lenguaje.

»En la tarea “brincar lenguaje niño” que valora a la función reguladora del lenguaje se demostró que los niños del grupo experimental lograron adquirir y trasladar la instrucción del adulto a sí mismos al término del programa interventivo, lo que no sucedió con el grupo control.

»Lo anterior implica el comienzo de su autorregulación, reorganización de su actividad y funcionamiento psíquico interno (Akhutina y Pilayeva, 2012). Según Vigotsky (1995 a, b), al subordinarse el menor primero a la instrucción verbal del adulto, es posible que supere las conductas inertes y reacciones ante impresiones visuales inmediatas, esto demuestra tanto el inicio de la organización del lenguaje interno como la regulación propia (Salmina, 2013; Salmina y Flilimonova, 2001).

»Esta característica de regulación de la acción propia fue observada en el grupo experimental como resultado de aplicación del programa.

»En cuanto a la tarea “brincar lenguaje adulto” que también evalúa a la función reguladora, dado a que tiene una relación íntima con la tarea “Brincar lenguaje niño” y considerando que el origen de la función reguladora no sólo surge con la capacidad de subordinarse a la instrucción verbal del adulto sino a través de que el niño pueda trasladar dicho proceso hacia el plano interno, queda demostrado que el grupo experimental logró incluir tanto la regulación del adulto como la autorregulación propia (Elkonin, 1980; Davidov y Shuare, 1987).

»Los niños del grupo experimental no sólo mostraran la capacidad para subordinarse al lenguaje del evaluador y dejar a un lado el reflejo de orientación provocado por la fuerza del estímulo o de su novedad, sino que lograron regular su propia acción a través de su lenguaje externo. Dicha situación marca el inicio de la autorregulación, para posteriormente iniciar su paso gradual al plano interno o psíquico (Galperin, 1992). Esta situación no fue observada para las mismas tareas en el grupo control.

»De manera adicional, los niños del grupo experimental lograron ampliar su zona de desarrollo próximo después de la aplicación del método: tendían a lograr una mayor independencia al realizar la tarea, mientras que el grupo control, seguía requiriendo la ayuda del adulto (García, 2005; García, Solovieva y Quintanar, 2013, Solovieva, 2004).

»Al final de la aplicación del programa fue posible apreciar que las ayudas requeridas por parte del adulto se disminuyeron en algunas de las tareas. Con mayor claridad esto se evidenció en la evaluación de las acciones voluntarias. Los niños mostraron mayor independencia y menor cantidad de errores en aspectos tales como la proporción de las figuras, identificación de derecha-izquierda, secuencia motora, distribución del trazo, seguimiento y control.

»Los niños en su mayoría inclusive le preguntaban al adulto si su trazo lo realizaban “bien o mal”, situación que en el grupo control no se presentó. En la tarea de “nombrar trazo”, los niños del grupo experimental en la segunda evaluación colocaron una mayor diversidad de nombres en relación a las figuras trazadas sin repetir el mismo nombre para diversas figuras. A diferencia de ello, en el grupo control, con alta frecuencia, un mismo nombre fue repetido para diversas figuras. Lo anterior se puede explicar a partir de posibilidad de uso imaginario simbólico del lenguaje propio en lugar de un uso comunicativo simple.

»“La actividad creadora de la imaginación se encuentra en relación directa con la riqueza y diversidad de la experiencia creada por el hombre, esta experiencia es la que ofrece el material con la cual se erigirá la fantasía” y “Cuanto más rica sea la experiencia humana mayor será el material del que dispone esa imaginación (Vigostky, 1986, p4).

»A lo largo del protocolo fue posible observar diferencias cualitativas entre los grupos en la evaluación final (tablas 5, 7 y 9), así como entre grupo experimental en la evaluación inicial y final. Lo anterior se manifestó en expresión más clara de las necesidades propias en la conversación con el evaluador, en mayor grado de coherencia gramatical oral y mayor iniciativa y control que permitía mantener la conversación durante mayor tiempo y con mayor grado de profundidad.

»Las limitaciones de nuestro estudio consisten en no contar con la posibilidad de aplicar el mismo procedimiento de evaluación y tratamiento en demas niños de la misma procedencia, así como no poder continuar con el apoyo formativo en el grupo en la edad escolar (Manríquez y Tomasini, 2006). Nuestras investigaciones futuras se relacionarán con uso de misma metodología en otras poblaciones de niños mexicanos para mostrar su efectividad para el desarrollo psicológico, riqueza léxica y preparación para la escuela.



»Conclusiones

»1. Nuestro estudio confirma la influencia positiva de la actividad de análisis de cuentos para el desarrollo psicológico verbal de la edad preescolar en niños de la población valorada.

»2. Los tipos de actividades utilizados en el programa (elaboración de apoyos externos en forma de preguntas precisas que facilitaban el análisis del cuento, interpretación del cuento mediante preguntas específicas y dramatización de los cuentos leídos) benefician el desarrollo de funciones reguladora y mdiatizadora del lenguaje.

»3. La función reguladora del lenguaje puede ser desarrollada adecuadamente en la edad preescolar, siempre y cuando se utilicen métodos dirigidos a ella específicamente.

»4. El programa indirectamente mejora calidad del lenguaje expresivo de los niños llegando a un diálogo estructurado y coherente, con mayor inserción de vocabulario como de oraciones productivas e intencionadas.

»5. Nuestro programa puede ser recomendado para uso psicológico y pedagógico amplio con poblaciones de niños de la edad preescolar.»





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Ewing RE, Flournoy L, Wall J, Wild J, Crooks R (Texas Engineering Experiment Station, College Station, TX). Disaster Relief and Emergency Medical Services (DREAMS): Texas A&M digital EMS and the detection and remediation of chemical threat agents. Annual report 1 Oct 2003-30 Sep 2004. Washington: Department of the Army (US), Medical Division; 2004 Oct. 36 p. Contract No.: DAMD170020010. Available from: NTIS, Springfield, VA; ADA435629.

Boren JJ, Onken LS, Carroll KM, editors. Approaches to drug abuse counseling. Bethesda (MD): National Institute on Drug Abuse (US), Behavioral Treatment Development Branch; 2000 Jul. 129 p. (NIH publication; no. 00-4151). Available from: US Government Printing Office, Washington, DC; HE 20.3952:D 84/5.


Según:

Citing Medicine: The NLM Style Guide for Authors, Editors, and Publishers [Internet]. 2nd edition. Chapter 4: Scientific and Technical Reports






mayo 15, 2018

«El conflicto entre identidad y otredad en los nombres comerciales en Venezuela»



Alexander Mosquera
«El conflicto entre identidad y otredad en los nombres comerciales en Venezuela»

Sapientiae. Ciências sociais, Humanas e Engenharias, vol. 3, n.º 2 (2018)

Sapientiae. Ciências sociais, Humanas e Engenharias | Universidade Óscar Ribas (UÓR) | Luanda | ANGOLA


Extracto de apartados resumen y conclusiones en páginas 232-233 y 245-245 de la publicación en PDF. Véanse las referencias en la publicación original del texto.




«Este trabajo pretende explicar el porqué de la presencia en Venezuela de nombres comerciales escritos en otro idioma diferente del español, desde una perspectiva antroposemiótica. Para ello se utilizó la noción de identidad de García Gavidia (2005) y de Andacht (2001), así como la de violencia y eficacia simbólica de Bourdieu (2005, 2009), además de la Semiótica de la cultura de Lotman (1996, 1998, 1999, 2000). Se hizo un abordaje a partir del enfoque epistemológico racionalista-deductivo (Padrón Guillén, 2001, 2003) y empleando el método hipotético-deductivo, para analizar un corpus representado por los nombres comerciales extranjeros observados en Venezuela, el cual sirvió como mecanismo de control empírico de la deducción (Chacín y Padrón, 1996). Entre los resultados se tiene que tales nombres son expresión del conflicto identidad/otredad, a la par que se pueden considerar un texto cultural que irrumpe violentamente en otro texto ya establecido, por actuar dentro del campo de una semiosfera que los convierte en un dispositivo con memoria cultural.



»A manera de conclusión: el nombre como reconfiguración de la identidad

»Según se puede apreciar, la presencia en Venezuela de nombres comerciales escritos en otro idioma diferente del español (principalmente el inglés) da cuenta del conflicto identidad/otredad, toda vez que esos nombres representan un texto cultural que irrumpe violentamente en otro texto ya establecido, como expresión de la tensión existente entre las estructuras nucleares y periféricas de una semiosfera; que además funcionan como un dispositivo con memoria cultural, al impulsar la creación de nuevos textos.

»Para decirlo de otra manera, ese conflicto o tensión hace que tales nombres extranjeros impulsen un proceso de reconfiguración de la identidad del venezolano, que se puede manifestar a través de tres fases ilustradas por Andacht (2001) con las metáforas de la penetración, la clonación y la adicción. De hecho, este investigador considera que “las tres imágenes verbales son sendas maneras comunes, compartidas, de configurar esta trama identitaria regional” (Andacht, 2001: 226).

»Haciendo alusión a la noción lotmaniana de intrusión de un texto en otro texto, Andacht pone de manifiesto la penetración cultural/televisiva de lenguaje a la que está expuesta una determinada sociedad (gracias al accionar simbólico de la industria cultural), con el resultado de un creciente sometimiento cultural en el lenguaje cotidiano, que se evidencia en el uso de esos nombres extranjeros en Venezuela. “De esta manera, nos encontramos viviendo una nueva penetración del American way of life, a través de sus símbolos” (Baena citado en Andacht, 2001: 227).

»Ante esa penetración de los nombres en inglés en la cultura nacional, era inevitable pasar a la siguiente fase de la clonación del otro, que especialmente “rige el discurso identitario juvenil (…) y opera así en prácticamente todos los grupos” (Andacht, 2001: 235). De ahí que sea tan fuerte la presencia de tales nombres comerciales extranjeros en el país (y también de expresiones en inglés que integran la lengua cotidiana o nombres adaptados que se los ponen a las personas), aunque en ocasiones esa clonación resulte un tanto defectuosa, en vista de que, por ejemplo, se copia mal la estructura sintagmática del inglés (o la ortografía) y a veces surgen los híbridos lingüísticos con partes de ambos idiomas (espanglés) que ya se mencionaron más arriba.

»De lo anterior se deduce que, con la reconfiguración de la identidad en estos términos, se corre “el riesgo de volverse ellos, de dejar de ser nosotros, y pasar a ser solo una pura reiteración, una triste duplicación sin un ser propio” (Andacht, 2001: 235). Ese peligro que señala Andacht parte del hecho de que una cosa es tomar un elemento proveniente de otra cultura e integrarlo a la propia (para así hablar de un proceso de transculturación) “y otra muy diferente es entregarse a un proyecto explícita y decididamente clónico” (Andacht, 2001: 249), ya que de esta forma se estaría imponiendo un proceso de aculturación.

»Finalmente, el uso reiterativo de esos nombres comerciales extranjeros pone en evidencia la metáfora de la adicción a ese otro que es irresistiblemente seductor, por estar investido de todo lo que no posee y desea poseer el nosotros de pertenencia (Andacht, 2001). Es decir, ese texto representado por los nombres (la parte) remite a un texto más amplio (el todo) encarnado por la cultura estadounidense con su deseado American way of life y por eso se vuelve adictivo (produce una dependencia exagerada y dañina del otro), reiterativo (presencia avasallante de ese otro) y clónico (la copia o imitación del otro). Además, tampoco se puede obviar la utilidad que tales nombres significan para el mundo comercial, en la medida en que igualmente remite al viejo mito insertado en el imaginario venezolano, de que todo lo que suene a extranjero es de buena calidad: una vez más, la parte remite al todo.

»En conclusión, ese proceso de reconfiguración de la identidad, que se expresa a través de los nombres comerciales extranjeros, se convierte realmente en un desequilibrio identitario, personal y colectivo, que

»se agudiza cuando se es avasallado por el otro (penetración), o cuando se sucumbe voluntariamente a la fusión con el otro y se lo reproduce obsesiva y compulsivamente (clonación), o cuando se siente que, sin su presencia modélica, poco se puede hacer o ser de modo autónomo (adicción) (Andacht, 2001: 257).


»De todas maneras, vale resaltar que los nombres comerciales extranjeros se vuelven una herramienta que impulsa la construcción del sujeto, por la vía de un imaginario que involucra el querer/desear ser y el no poder ser en la vida real. De ahí que surja la imagen especular de la que habla Lacan (1977) en su ensayo sobre “La etapa del espejo” (Themirrorstage), para expresar el sentimiento de carencia con el cual nace el hombre y que no existía cuando estaba unido a su madre hasta la temprana infancia, pero que luego lo enfila hacia ese querer/desear ser. Esto lo hace como una tendencia natural a superar dicha carencia durante el proceso de construcción de su identidad, con el fin de restaurar ese imaginario de unidad y completitud que entonces poseía (Bignell, 1997) y que aspira a alcanzar a través de ese otro, cuya imagen refleja el espejo como esos nombres extranjeros.

»En definitiva, se trata de una alteridad con la que el sujeto confronta su sí mismo, pues a decir de Silva (2002), primero se forma el no mismo y después el sí mismo. Pero, en todo caso, esa imagen siempre será una mera representación; una imagen de esa totalidad anhelada, una imagen distorsionada del sí mismo (que incluso lo pone en riesgo de aniquilación) y con la que el individuo se identifica. En síntesis, una imagen especular, que no es más que una copia o imitación (la clonación andachtiana), según se traduce del latín speculum: espejo y también, precisamente, copia.

»Este es básicamente el rol desempeñado por esos nombres comerciales extranjeros presentes en Venezuela, lo que da cuenta de la eficacia simbólica ejercida en el país por la industria cultural o industria del control del pensamiento estadounidense, al lograr su objetivo de imponer ese querer/desear ser otro, pues gracias a la mediación de los sistemas simbólicos, “las estructuras mentales se corresponden con las estructuras sociales, y así las atraviesan de relaciones de poder y de lucha política por la imposición de un modo de definir y de actuar legítimamente en el mundo social” (Martínez en Bourdieu, 2009: 19). De hecho, ese es el leitmotiv de dicha industria y así lo hace saber Zallo (1988), al describirla como un

»conjunto de ramas, segmentos y actividades auxiliares productoras y distribuidoras de mercancías con contenidos simbólicos, concebidas por un trabajo creativo, organizadas por un capital que se valoriza y destinada finalmente a los mercados del consumo, con una función de reproducción ideológica y social (Zallo, 1988: 9, las cursivas son propias del investigador).


»Un papel que han cumplido y cumplen a cabalidad esos nombres comerciales extranjeros que se observan en Venezuela, gracias a la influencia a la que han estado sometidos los países de Latinoamérica durante muchas décadas (hoy acentuada por la Internet y las diversas redes sociales), por parte de esa industria cultural o industria del control del pensamiento estadounidense que ha sabido manejar a la perfección el tema de la eficacia simbólica para extender su hegemonía en el mundo.»





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Según:

Citing Medicine: The NLM Style Guide for Authors, Editors, and Publishers [Internet]. 2nd edition. Chapter 4: Scientific and Technical Reports






mayo 11, 2018

«Unveiling What Is Written in the Stars: Analyzing Explicit, Implicit, and Discourse Patterns of Sentiment in Social Media»



Francisco Villarroel Ordenes, Stephan Ludwig, Ko de Ruyter, Dhruv Grewal, Martin Wetzels
«Unveiling What Is Written in the Stars: Analyzing Explicit, Implicit, and Discourse Patterns of Sentiment in Social Media»

Journal of Consumer Research, vol. 43, n.º 6 (2017)

Journal of Consumer Research (@JCRNEWS) | Oxford University


Extracto de apartados en páginas 29-39 de la publicación en PDF. Véanse las referencias en la publicación original del texto.




«DISCUSSION


»Extending Extant Research

»By zooming in on how consumers’ written reviews reflect differential, asymmetric sentiment strength, and how sentence patterns might exert direct negative effects on overall sentiment expressions, we contribute to the literature on consumer sentiments expression and improve predictions of subsequent consumer behavior. By empirically validating the hypothesized relationships and addressing their relevance and generalizability, we extend extant research in three ways.

»First, to decode consumer sentiments and their influence, prior consumer research has relied on simple word frequencies, such as the number of positive or negative emotion words in verbatim customer reviews and posts (Hennig-Thurau, Wiertz and Feldhaus 2014). By accounting for activation level differences, innate to sentiment expressions (Russell and Barret 1999), and the influences of certainty (Pennebaker et al. 2007), we augment such approaches. In particular, disentangling positive or negatively valenced emotions and the degree of certainty with which they are expressed significantly improves estimates of consumer sentiments.

»On the one hand, compared with positive low activation and/or attenuated sentiment expressions, the use of positive high activation and or boosted expressions doubles the probability of a higher star rating designation by a consumer. On the other hand, compared with negative low activation and/or attenuated sentiment expressions, the use of negative high activation and/or boosted expressions did not double the probability of a lower star rating designation by a consumer.

»In particular, we failed to find a significant difference between highly activated and/or boosted and low activated and/or attenuated negative expressions in book reviews. Sentiment expression in book reviews thus depends at least partially on the context, so “sad” might be an appreciated feature for a tragedy genre, and “disgusting” might describe the antagonist character. Our findings which reflecting differences in hotels compared to books is also in line with research on affect suggesting that the use taxonomic structures regarding to emotion, might not work across contexts in the same way (Russell and Barret 1999).

»This is an important finding for research in sentiment analysis, which is highly dependent on word taxonomies associated with sentiment and activation. Overall, in line with Russell and Barret (1999) and Sbisa (2001), we empirically demonstrate the importance of considering the nuanced relationship among sentiment force features (i.e., activation level, certainty, tentative and negations), and overall sentiment in online consumer reviews.

»Second, SAT predicts that assertive, commissive, and directive speech acts implicitly convey the speaker’s sentiment, without using explicit emotion words (Searle 1975). We predict and find that such “emotionless,” implicit acts relate asymmetrically to consumers’ overall sentiment. Implicit sentiment features appeared in about 16% of consumer reviews, and in line with our hypotheses, we found that positive (negative) directive and commissive acts exerted stronger effects on sentiment strength than did assertive acts. The linguistic context suggests that generic assertions hotel reviews (e.g., “We stayed in a superior double room,” “Rooms were clean”) may not really have an effect on the overall sentiment as they are only aligned with general expectations.

»Furthermore, commissive language tended to be used more in hotel but less in book reviews, likely because it is generally less common to commit to read a book again (once in a life product experience), whereas returning to a certain hotel is a likely option. Our findings also contribute to conceptualizations of implicit sentiment expressions (Feldman 2013; Montoyo, Martínez-Barco, and Balahur 2012), in that we introduce and empirically validate a theoretical framework of emotionless speech acts.

»Third, we underscore the necessity of considering the message development (van Dijk 1997) and contribute to conceptualizations of sentiment dynamics (Schweidel and Moe 2014) by exploring how sentence-level developments reflect consumers’ sentiments. A consumer’s overall sentiment is likely negative if the development of the sentiment expressions in a review (explicit and implicit) are incoherent. In line with SAT and discourse literature (van Dijk 1997), as well as the concept of consumer ambivalence (Otnes, Lowrey, and Shrum 1997), we verify that relative incoherence across all review sentences decreases the overall positivity of the sentiment. Our exploratory analysis of positive and negative trends across sentences drove consistent and interesting results.

»On the one hand, we found that positive trends reflect a more negative consumer sentiment overall. Smyth (1998) justifies the association between more negative reviews and positive trends (e.g., decreasing negativity) on the inherent curative process of writing, which provides assimilation and understanding of the negative event. This is also in line with Pennebaker and Seagal (1999), who conceptualizes writing as a process by which people can confront upsetting topics.

»On the other hand, negativity trends are associated with more positive reviews. This finding consistent with empirical research suggesting that positive reviews start with their most activated emotions (e.g., “the hotel was a disaster”) and then dilutes through a constellation of supporting statements (e.g., “I had an issue with the personnel”; De Ascaniis 2013).


»Corroborating Extant Research

»Consumer review phenomena stimulate extensive, insightful research to uncover relations between text-based sentiments and retail performance, yet we still lack a good synthesis of the divergent sentiment analysis approaches (Schweidel and Moe 2014). In this empirical, theorydriven approach, we achieve some corroboration of extant research findings though. For example, in line with Barasch and Berger (2014) and Schweidel and Moe (2014), we confirm that the general presence of positive emotion words relates to more positive consumer sentiment overall.

»However, we find that specific sentiment expressions can also be context dependent in terms of the product/service and the social media platform (Schweidel and Moe 2014). For example, while implicit sentiment expressions through commissive language are very frequent in hotel reviews (e.g., “I will come back”), they are rather an exception the book evaluations (i.e., it is rather uncommon to say “I will read this book again”). In addition the heterogeneity across platforms plays an important role in how consumers express their sentiment. Product evaluations in online reviews are in average 8 sentences long, while in twitter and Facebook 1.6 and 2.7 sentences in average. As such, social media platforms force consumers to be more explicit and brief regarding their overall sentiment strength.

»This is in line with the significant effects of explicit and highly activated and/or boosted sentiment force indicators and the non-significant effect of implicit sentiment expressions on overall sentiment strength. The latest changes in Twitter and Facebook providing consumer more character spaces and new emoticons might be a response to the need of a more complete sentiment expression (Bloomberg 2016; Wired 2016). Our findings that weekly sentiment changes in the verbatim consumer reviews (derived using our algorithm) influence future sales ranks also emphasize the importance of improving the accuracy or precision of sentiment analysis.

»First, we corroborate research by Chevalier and Mayzlin (2006; modeling details provided in appendix 1) by finding that sales on online retail sites are significantly influenced by price fluctuations. Furthermore, in line Ludwig et al. (2013), who suggest that book reviews are processed heuristically, we corroborate that consumers avoid informational overload and resort to heuristic processing, screening for the most easily accessible indicators, which are affect word cues (hence the effects of sentiment and valence).

»The result that particularly negative directives (being the strongest class of speech acts) impact sales is also in line with the findings of this paper, which suggest that more negative will always hurt sales more, meanwhile positivity (especially if it gets too much) gets scrutinized at some point. We corroborate and support the latest marketing research on text mining by suggesting that the focus should extend beyond single words, to include the discourse patterns of sentences and entire paragraphs.

»This suggestion goes in line with moving sentiment analysis research from a “bag of words” to a “bag of sentences” (Buschken and Allenby 2015) and in turn giving researchers and managers a more comprehensive understanding of the individual and aggregated intentions (speech acts) included in product and service evaluations.

»Finally, our findings link to research in psycholinguistics (Pennebaker et al. 2007). In hotel reviews, consumers use first-person pronouns with more positive sentiment, whereas in book reviews, their usage shows the opposite connection. According to Chung and Pennebaker (2007), this finding might reflect the difference in singular versus plural first-person pronouns. First person plural relates more to shared positive experiences whereas singular (e.g., “I” or “myself”) pronouns connect more to negative experiences and depression (Chung and Pennebaker 2007). In fact, we found that hotel reviews showed an almost equal use of first person pronouns in singular and plural (a ratio of 1:1), while book reviews were characterized by the use of mainly first person pronouns singular compared with plural (a ratio of 2:1). This different use of plural versus singular in the two review contexts explains why we find a positive impact in hotels and a negative one on books.



»LIMITATIONS AND FURTHER RESEARCH

»We note the massive potential for further studies on how different patterns of sentiment can drive subsequent consumer behavior (Ludwig et al. 2014). By theorizing about speech acts, this article informs sentiment analysis, resulting in a greater understanding of how consumers express sentiment in product and service reviews. Several limitations of our study also provide worthwhile avenues for continued research.

»First, consumer research often uses direct inverses of the sentiment of a negated valence word (e.g., from positive to negative or vice versa; Ghose, Ipeirotis, and Beibei 2012). Our more granular revision of negations instead showed that for book reviews, negations of negative high expressions (e.g., “not horrible” or “not too bad”) have attenuation effects but do not reverse the meaning completely. Unlike a logical negation, a phrase such as “the service wasn’t horrible” does not translate to its equivalent in positive terms, such as “it was amazing.” Building on this finding, research should zoom in on the differential impacts of negations in customer reviews and social media, which could enhance understanding of the language in user-generated content.

»Second, we propose a new, metric-based approach to improve understanding of sentiment expression and its components, but we do not establish a new class of probability models for sentiment analysis. This important task is beyond the scope of our paper; it also is being addressed by recent developments in computer linguistics and machine learning. In this sense, we view our work as complementary: It provides a theoretical basis for a better elaboration of sentiment analysis and other models derived from language. Regarding our dictionary approach, further research could assess the diverse implications of word taxonomies as the ones suggested by Tausczik and Pennebaker (2010) and Whissell (2009). Further research could also incorporate our findings and assess their implications in other context such as sentiment in voice or videos (Poria et al 2016) and also through other learning algorithms, such as support vector machines and hidden Markov models (Mao and Lebanon 2007; Thelwall et al. 2010).

»Third, despite finding relative differences in how sentiment is expressed in book versus hotel reviews, we did not test specifically whether the different contexts prompted different sentiment expressions. According to SAT, linguistic propositions reflect considerations of the referee or subject (Searle 1969), so a book review likely features a combination of the reader’s experience with the character, story, and plot, whereas sentiment toward a hotel more commonly is conveyed in terms of the customer experience. Additional research could seek to uncover the relation between sentiment and its linguistic context, possibly with nested logit models (Farley, Hayes, and Kopalle 2004).

»Fourth, Luna and Peraccio (2005) note the importance of considering multiple consumer languages in marketing decisions. Although our approach only focuses on English reviews, it would be interesting to study how sentiment is expressed in different languages or different English-speaking countries, to identify implications for decoding consumer sentiments. Further research could apply SAT to assess how different types of speech acts, translated into various languages, exert distinct effects on the overall sentiment expression.

»Fifth, sentiment connotations in customer reviews are not always literal. Ironic or sarcastic connotations use subtleties to communicate meanings opposite those of the actual words (Gopaldas 2014; McGraw, Warren and Kan 2015). Further research might investigate linguistic properties that characterize ironic statements, to help identify the sentiment orientation of user-generated content and enable companies to avoid erroneous sentiment predictions.

»Sixth, we used regular expressions to retrieve commissive, directive, and assertive speech acts, not an exhaustive compilation of non-expressive speech acts that implicitly convey sentiment. This current approach indicated that 16% of the reviews contained at least one of these speech acts. Further text mining studies might improve the retrieval mechanisms for detecting implicit sentiment expressions. Although the automated classification of speech acts is a relatively new area (Zhang, Gao, and Li 2011), developments in the detection of varying speech acts might reveal additional implications of consumers’ reviews. A recent meta-analysis (Purnawirawan et al. 2015) indicates that review valence is key for influencing further consumer recommendations, though a focus on explicit valenced language might mask the effect of commissive, directive, and assertive language.

»Seventh, further research could look into the individual effects of certainty and tentative words (boosters and attenuators) when combined with valenced words (i.e., control condition) and their differential impact on sentiment. Our analysis provided an aggregated overview of positive/negative high vs. low including features of language such as negations, certainty and tentative words. However, we believe that these more granular components and other function words can be studied individually in further research. It would contribute to understand how the interaction of content words together with booster and attenuators has an impact on consumers’ emotional states and behaviors.

»Eight, we encourage researchers to further explore discourse patterns such as trend. Our study provides an exploratory analysis, regarding broad types trend (positive and negative), however there might be more specific types of trends such as from positive to negative, from negative to more negative or from positive to more positive, that are worth studying. Literature in argumentation patterns (e.g., consequential argumentation; Walton 1999), narrative (e.g., genre; Gergen and Gergen 1988) and also psychology literature (e.g., writing as a curative process; Pennebaker and Seagal 1999) could be helpful for researchers interested in this topic.

»A final avenue for further research is to explore curvilinear effects related to extreme positive (negative) reviews or extreme variations or trends. Previous research shows curvilinear valence effects (Ludwig et al. 2014; He and Bond 2015), such that at low levels of activation, reviews drive sales, but at very high levels of activation, they do not (because review readers assumed the review writers were being irrational). It would be interesting to connect the potential curvilinear effects of incoherence with research on ambivalence, though little is known about extreme ambivalence or when consumers use high positive and negative language simultaneously to describe product and service experiences. Further analysis of the non-linear effects of incoherence (ambivalence) in customer reviews would be insightful.



»IMPLICATIONS

»The sheer volume of unstructured, text-based sentiments has led to intensified efforts to gauge their impact and integrate their insights into marketing (Gopaldas 2014). The latest managerial evidence (Magids, Zorfas, and Leemon 2015) suggests that online consumer sentiments represent an enormous opportunity to create new value, so companies should pursue emotional connections as a key strategy. This article illustrates the importance of speech act features for analyzing sentiment, not just to derive the writer’s sentiment but also to predict its value for subsequent sales. Our Study 2 findings—that weekly sentiment changes in verbatim consumer reviews influence readers’ reactions (i.e., changes in sales ranks)—emphasize the importance of moving from sentiment valence to sentiment strength.

»To improve implications, researchers need to discern sentiment appropriately, rather than relying on simple valence. Sentiment is continuous (rather than either positive or negative) and requires consideration of its granular, explicit and implicit conveyance in writing. Researchers then can achieve better results in terms of decoding writers’ willingness to act and readers’ reactions. As we show in Study 3, the findings can be extrapolated to other contexts in which consumers share product and service experiences, without assiging stars. Our Study 2 highlights that improvements in sentiment classification have important applications for sales forcasting.

»Finally, this study provides better understanding of the linguistic markers of sentiment, spanning both word use and message development. Our research offers a theory-based approach to improve understanding of consumer sentiment. This study delineates and validates general cues at each level; the speech act framework provides further guidelines for including additional, context-specific, and independent cues. At the intersection of linguistic and consumer research, these theory-driven improvements are particularly relevant, considering the growing amount of potential research insights that will stem from online, unstructured content.»






Specific Rules for Language (required) to Citing Entire Reports Vancouver Style: Reports appearing in more than one language



If a report is written in several languages:

_ Give the title in the first language found on the title page

_ List all languages of publication after the pagination and any report, contract, or grant numbers

_ Separate the languages by a comma and a space

_ End the list of languages with a period

Example:

Eidgenossische Volkszahlung 1990: die Wohnbevolkerung der Gemeinden. Bern (Switzerland): Bundesamt fur Statistik; 1993. 154 p. German, French, Italian.


If a report is presented in two or more equal languages, as often occurs in Canadian publications:

_ Give all titles in the order they are given in the text, with an equals sign between them

_ List all languages after the pagination and any report, contract, or grant numbers

_ Separate the languages by a comma and a space

_ End the list of languages with a period

Examples:

Biotechnology and the health of Canadians: a report from the Canadian Biotechnology Advisory Committee on biotechnology and health innovations; opportunities, challenges, and public policy = Biotechnologie et la sante des Canadiens: rapport du Comite consultatif canadien de la biotechnologie sur la biotechnologie et l'innovation dans le domaine de la sante; aspects prometteurs, de′fis et politique publique. Ottawa (ON): Canadian Biotechnology Advisory Committee; 2004 Dec. 181 p. English, French.

Euler M. Genitale Verstummelung von Madchen und Frauen: Situationsbericht aus dem Sudan = Female genital mutilation: a report on the present situation in Sudan = Mutilations sexuelles chez les fillettes et les femmes: rapport sur l'etat de la situation au Soudan. Aachen (Germany): Missio Aachen; 2002. 60 p. German, English, French.


If none of the languages is English, follow the titles with a translation whenever possible. Place the translation in square brackets.

Eidgenossische Volkszahlung 1990: die Wohnbevolkerung der Gemeinden [Federal population census 1990: the population of communities]. Bern (Switzerland): Bundesamt fur Statistik; 1993. 154 p. German, French, Italian. Mesle F, Shkol'nikov V, Hertrich V, Vallin J. Tendances recentes de la mortalite par cause en Russie 1965-1994 = Sovremennye tendentsii smertnosti po prichinam smerti v Rossii 1965-1994 [Recent trends in mortality by cause in Russia, 1965-1994]. Paris: Institut National d'Etudes Demographiques; 1996. 140 p. French, Russian.



Según:

Citing Medicine: The NLM Style Guide for Authors, Editors, and Publishers [Internet]. 2nd edition. Chapter 4: Scientific and Technical Reports






mayo 10, 2018

«Epigrafía y poder: el uso de las inscripciones árabes en el proyecto propagandístico de Pedro I de Castilla (1350-1369)»



Julie Marquer
«Epigrafía y poder: el uso de las inscripciones árabes en el proyecto propagandístico de Pedro I de Castilla (1350-1369)»

e-Spania. Revue interdisciplinaire d’études hispaniques médiévales et moderne, n.º 13 (2012); número monográfico: «Convivencia de lenguas y conflictos de poder. Les poètes de l'Empereur», dir. por Georges Martin
vía OpenEdition (@OpenEditionActu)

e-Spania. Revue interdisciplinaire d’études hispaniques médiévales et moderne | Université Paris IV Sorbonne | CLEA (Civilisations et Littératures d'Espagne et d'Amérique du Moyen-Age aux Lumières) | París


Extracto de los tres apartados cuyos títulos se irán leyendo más abajo. Véanse las referencias en la publicación original del texto.




«Necesidad de propaganda y legitimación en un contexto conflictivo

»La rivalidad entre el rey y los nobles que caracteriza la vida política castellana desemboca, bajo el reinado de Pedro I, en una verdadera guerra civil, puesto que la nobleza apoya a Enrique de Trastámara, hermanastro del rey y reivindicador del trono. Esta lucha contra la nobleza no solo condiciona la manera de gobernar de Pedro I, como dice Luis Suárez Fernández, ya que lo obliga a imponer un poder cada vez más fuerte, sino que también parece influir en la forma en que él expresa su concepción del poder: frente a una propaganda enemiga difundida por su hermanastro, que se empeña en acusarle de usurpador, tirano y herético, Pedro I tiene que demostrar su legitimidad constantemente. En efecto, Enrique de Trastámara niega la legitimidad de origen del soberano, acusándole de ser el hijo de un judío, Pero Gil, y también niega su legitimidad de ejercicio, difundiendo la imagen de un tirano.

»Además, la propaganda trastámara denuncia su alianza militar con los musulmanes de Granada, e instrumentaliza esta colaboración para acusar a Pedro I de herejía16 y poner de realce su falta de ímpetu en llevar a cabo la Reconquista. Estos argumentos permiten a Enrique de Trastámara presentarse como el hombre mandado por la Providencia divina para salvar al pueblo y dirigir la cruzada contra un rey infiel.

»Además, el conflicto que empieza en 1356 entre Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón, el Ceremonioso, da otra razón al monarca castellano para fortalecer el aparato propagandístico.

»Se puede pensar entonces que cierto pragmatismo político incita a Pedro I a desarrollar la escritura emblemática árabe en sus palacios ya que esta constituye un instrumento de propaganda y legitimación.

»La epigrafía árabe como instrumento de poder para un rey cristiano: problemática de la transferencia cultural Dicha epigrafía se inspira de las diferentes tradiciones de al-Ándalus destinadas a alabar al monarca, protegerlo y presentarlo como intermediario entre el mundo terrenal y el mundo divino. Estas inscripciones constituyen un instrumento de poder en la medida en que transmiten cierta visión de la realeza, exponen la manera como el monarca quiere ser percibido, e intentan también favorecer la adhesión del destinatario o impresionarlo.

»Primero se plantea, entonces, el problema del idioma empleado que es totalmente distinto del que usan el destinatario y el mandatario de estas inscripciones. Excepto, quizás, los embajadores o sultanes nazaríes y meriníes que pasaron por la corte de Pedro I, pocos eran capaces de descifrar el mensaje de unas inscripciones caligrafiadas con tanto arte. Por otra parte, ¿cómo un léxico extraído del corpus sagrado islámico puede valer para pedir la bendición y el auxilio divino para un rey encargado de llevar a cabo el ideal de la Reconquista? ¿Podría esto suponer una laicización del contenido?



»Problema de la lengua y de la recepción

»No parece que el problema de la lengua y de la recepción de estas inscripciones en tierras castellanas sea un criterio diferenciador entre epigrafía andalusí y epigrafía mudéjar como se podría pensar.

»Al tratar sobre todo del cúfico, el gran epigrafista Manuel Ocaña Jiménez muestra que a los gobernantes musulmanes no les importaba que las inscripciones no fuesen entendidas por la mayoría de los súbditos. El carácter suntuoso de los edificios valía más que las frases de elogio a Dios para atraer el respeto del pueblo. Según Ocaña, las inscripciones en cúfico “constituían una incógnita para la mayoría de los musulmanes”, incluso para los artesanos que “trabajaban de pura rutina”.

»Así pues, se puede deducir que tanto en el ámbito musulmán como cristiano, la inscripción funciona más como un signo que como un discurso; un signo cuyo simbolismo remite a algo conocido por el receptor sin que este entienda el significado exacto.

»Es lo que muestra la epigrafista francesa Cécile Treffort al tratar de las inscripciones latinas. La razón de la inscripción es la comunicación en un sentido amplio: se trata de transmitir un mensaje, un contenido, pero también de crear un vínculo entre el texto (como signo) y la sociedad. Como dice la epigrafista: “Se ve antes que se lee”. Por eso se pueden encontrar inscripciones colocadas en un sitio inalcanzable a la vista, indescifrable porque lo que cuenta es la conexión simbólica, el signo exterior de munificencia capaz de surtir efecto en los súbditos, los embajadores, los enemigos, como recuerda también Elisa Ruiz García a propósito del poder de la escritura.

»Además, estos préstamos nos enseñan también algo sobre el contexto de acogida: probablemente los destinatarios de la escritura emblemática, a pesar de que fuera en árabe, estaban familiarizados con este lenguaje simbólico que remitía a signos conocidos. La epigrafista Cécile Treffort muestra también, a propósito de las inscripciones latinas, que los préstamos pueden expresar la voluntad de remitir a una cultura compartida y que el empleo de fórmulas estereotipadas puede resultar de una elección voluntaria: la de manifestar la coherencia o la unidad del grupo que las utiliza. Podría entonces ocurrir lo mismo con las inscripciones árabes: la utilización de fórmulas estereotipadas por parte de Pedro I expresaría una continuidad entre las Cortes musulmanas y cristianas de la Península Ibérica. En efecto son varios los historiadores que abogan por una cultura cortesana compartida en algunos aspectos entre los diferentes grupos confesionales de la Península Ibérica medieval, un sistema cultural estable, al que la religión estaría subordinada.

»Esto nos lleva a tratar del segundo aspecto aparentemente problemático de la presencia de estas inscripciones en un palacio cristiano: la dimensión religiosa.



»Las inscripciones religiosas: una apropiación selectiva

»En el Alcázar de Sevilla, la omnipotencia de Dios aparece en muchas inscripciones como para recordar que Él es quien otorga su legitimidad al soberano: “al-‛izza li-llāh, al-baqa li-llāh, al-mulk li-llāh, al-qudra li-llāh” (“Gloria a Dios, Dios es eterno, Dios es el soberano, el poder pertenece a Dios”). Mediante estas fórmulas doxológicas, se reconoce la supremacía del poder divino al que el soberano está subordinado.

»Para algunos historiadores, estas inscripciones están desprovistas en parte de su dimensión religiosa por encontrarse en el palacio de un rey cristiano. Lo que permanece, según Pedro Cano o Angel López López, es su carácter áulico, una manifestación externa de soberanía real, de propaganda que “no entraña ningún sentido religioso”.

»Sin embargo, constatamos que todas las inscripciones presentes están perfectamente conformes con la fe cristiana. No es el caso, por ejemplo, de otros edificios mudéjares como demostró Manuel Ocaña en las Huelgas de Burgos, donde algunas inscripciones árabes no coinciden con la fe cristiana.

»En el Alcázar de Sevilla, las inscripciones se adaptan perfectamente a un entorno cristiano: “al-sa‛d al-dā’im li-llāh, al-‛izz al-qā’im li-llāh” (“la fortuna perpetua proviene de Dios, gloria eterna a Dios”); “al-ḥamd li-llāh al-‛izza li-llāh al-mulk li-llāh al-šukr li-llāh” (“Alabado sea Dios, gloria a Dios, Dios es el soberano, loor a Dios”). También encontramos a menudo el lema religioso-político nazarí “wa-lā gāliba illá-llāh” (“no hay vencedor sino Dios”).

»Probablemente el monarca debió de elegir inscripciones que no entrasen en contradicción con la fe católica. Este pragmatismo sería una ilustración del concepto de selección del que habla Thomas Glick: la cultura receptora no acepta todo lo que ofrece la cultura donadora.

»La convergencia parcial entre las dos religiones explica la utilización de estas fórmulas, ya que tanto en el islam como en el cristianismo, el monarca legitima su poder reconociendo la superioridad divina y amparándose bajo la protección de Dios. Esta idea aparece, por ejemplo, en la frase recurrente escrita en cursiva: “Ya ṯaqatī ya āmalī anta al-raŷā anta al-walī ijtam bi-l-jayr ‛amalī” (“Oh confianza mía, o esperanza mía, tú eres mi esperanza: tú eres mi protector, sella con la bondad mis obras”).

»Además, esta oración, dirigida a Dios, rodea la frase de elogio al sultán don Pedro escrita en cúfico, en casi todos los zócalos del palacio: “‛izz li-mawlānā al-sulṭān don bidru ayyadahu Allah” (“Gloria a nuestro señor el sultán Don Pedro ayúdele Dios”). Aquí se nota que el carácter sagrado permanece porque se busca la protección divina para el monarca y se establece un vínculo entre su poder terrenal y el poder atemporal.

»Por otra parte, esta legitimación del poder real por el poder divino aparece también en la inscripción gótica de la fachada del Alcázar:

»El muy alto et muy noble et muy poderoso et muy conqueridor don Pedro por la gracia de Dios rey de Castilla et de León, mandó fazer estos alcázares et estos palacios et estas portadas que fue hecho en la era de mill et quatro cientos y dos años.


»La dimensión religiosa, sagrada, de estas inscripciones permanece, pero según Rafael Valencia, la norma social y religiosa de la epigrafía mudéjar acarrea una evolución de los contenidos. En efecto, en el Alcázar de Sevilla, notamos ciertas reinterpretaciones de los contenidos, en parte debidas a diferencias religiosas pero sobre todo vinculadas a una intención política, la de imponerse frente a los rivales o absorberlos.»






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Según:

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mayo 09, 2018

Specific Rules #3 for Contract Number or Grant Number (optional) to Citing Entire Reports Vancouver Style: Multiple contract or grant numbers



If more than one contract or grant number are found, give them both in the order they appear in the report, separated by a semicolon.

Grant No.: NASA NCC10-52; Grant No: NASA NAG10-291.

Contract No.: DPE-3004-00-A-2018-00; Contract No.: DPE-3004-00-A-6057-00.



Según:

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mayo 08, 2018

«Actualizing the glamour concept in English advertising discourse»



Y. V. Saraniuk
«Actualizing the glamour concept in English advertising discourse»

Science and Education a New Dimension. Philology, vol. 41, n.º 145 (2017)

Science and Education a New Dimension. Philology | Society for Cultural and Scientific Progress in Central and Eastern Europe | Budapest | HUNGARY


Extracto de páginas 44 y 45-46 de la publicación en PDF. Véanse las referencias en la publicación original del texto.




«Glamour is one of the key concepts of modern culture, more precisely, of the layer which is formed by the media. Today the word ‘glamour’ is quite common in the adver-tising context, its main advertising idea being everything that culture endows with value - happiness, beauty, youth, health, material success, love, belonging to a prestigious social group - can be achieved through the purchase of the product. In modern linguistic studies of mass-media discourse, it is customary to distinguish its various genres using the functional criterion as a basis for classification. The fac-tual material reveals that the GLAMOR concept is actual-ized in the following genre varieties of English mass-media discourse:

»1) journalistic discourse (this genre variety is distinguished by a number of researchers [7, p. 17; 10, p. 8]),

»2) advertising discourse (we distinguish this genre kind after [7, p. 17; 10, p. 8]);

»3) an entertaining show described as one with a status of a separate genre in [10, p. 10],

»4) society columns (this genre variety has been substantiated by [6]). This article will consider the actualization of the GLAMOUR concept in one of the above-mentioned genres, i.e. advertising discourse.

»[...]

»All in all, the research has revealed that advertisements where the GLAMOUR concept is objectified tend to perform a dual function: first, they promote a product and secondly, they promote glamour as a quality to be strived for. In this respect, different brands compete with one another, trying to sell their goods, which inevitably leads to their promoting glamour as a social and cultural phe-nomenon. This agrees with the fact that advertising media discourse inherently is designed to “create certain mind-sets in the audience that induce it to carry out certain actions” [7, p. 19]: advertisements of glamorous products plant in its recipients the idea of glamour as desirable or even necessary feature in their lives and this desire en-courages the purchase of glamorous goods and, conse-quently, “glamorization” of their image. Depending on the price, a certain glamorous product may be available to a wider or a narrower circle of con-sumers.

»In an advertisement of a product affordable to a wide range of consumers, they are encouraged to buy this product with the help of a promise addressed directly to the recipient (which is the case in This is a real beauty! This amazing black dress in V neck is a charm and you will love it! This glamorous dress will get you praises and is perfect to flaunt the style” [12] where the second per-son pronoun you is used (This glamorous dress will get you praises). If the cost of the goods is rather high, then the price should be justified to convince buyers that the product is worth the money. For example, the advertisement of lip-stick “CHRISTIAN LOUBOUTIN CREATED THE MOST GLAMOROUS LIPSTICK EVER” [9] emphasizes that the best things are expensive: “At $90 each, they don’t come cheap, but the best things rarely do” [9]. When the cost of an advertised product or service is too high for the average consumer, as the cost of staying

»Thus, glamour is promoted as a prestigious, socially desirable and appreciated quality in advertising discourse and advertising manifests itself as a means of producing glamorous images, that is, ideal images that express val-ues and norms affecting the consumers’ behavior and making them purchase goods.»






Specific Rules #2 for Contract Number or Grant Number (optional) to Citing Entire Reports Vancouver Style: Both a contract number and a grant number



If both a contract and a grant number are provided, give them in the order found on the report.

Grant No.: 044640. Contract No.: N01-oD-42139.

Contract No.: AID/dpe-C-1028. Grant No.: AID/pha-G-1198.



Según:

Citing Medicine: The NLM Style Guide for Authors, Editors, and Publishers [Internet]. 2nd edition. Chapter 4: Scientific and Technical Reports






mayo 04, 2018

Le gouvernement du Canada (@ISDE_CA / @ISED_CA) lance la Stratégie en matière de propriété intellectuelle













I Encuentro Nacional del Viajero Responsable










Specific Rules #1 for Contract Number or Grant Number (optional) to Citing Entire Reports Vancouver Style: Report number as well as grant or contract number



If both a report number and a grant or contract number are found, give the report number first.

Report No.: TR-203-AHRQ. Contract No.: 290-02-0010.

Report No.: NASA/TP-2003-210791. Grant No.: NASA 9-1083.



Según:

Citing Medicine: The NLM Style Guide for Authors, Editors, and Publishers [Internet]. 2nd edition. Chapter 4: Scientific and Technical Reports






mayo 03, 2018

3rd annual Digital Publishing Awards (@DPAwards / @prixnumerique) in Canada













«Estética y retórica de la inscripción. Lectura de la imagen-tiempo en "Solaris", de A. Tarkovski»



Antonio Aguilar Giménez
«Estética y retórica de la inscripción. Lectura de la imagen-tiempo en "Solaris", de A. Tarkovski»

Tropelías. Revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, n.º 23 (2015)

Tropelías. Revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada | Universidad de Zaragoza | Área de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada | Zaragoza | ESPAÑA


Extracto del apartado de conclusiones en páginas 180 a 183 de la publicación en PDF. Véanse las referencias en la publicación original del texto.




«A modo de conclusión. La imagen en la imagen

»Cuando la imagen óptica actual cristaliza con su propia imagen virtual se da la confusión de lo real y lo imaginario. Es una ilusión objetiva, que no suprime la distinción de las dos caras, sino que la vuelve inasignable. Para Deleuze, el caso más conocido es el espejo. Así pues, lo que cambia del “cine clásico” al “cine moderno” es que el tiempo se vuelve una apuesta explícita en el que se crean nuevas disposiciones de imágenes. La representación orgánica se deshace, “la imagen cristalina” la reemplaza. En el régimen cristalino, por oposición al régimen orgánico, lo real se encuentra separado, cortado, de sus conexiones lógicas, legales, produciendo una anamorfosis continua. El régimen orgánico, por el contrario, es el lugar de las conexiones, causales y lógicas, donde lo real se distingue de lo imaginario como pura aparición.

»El espejo es un medio clásico de producir imagen cristal. En Solaris, el espejo sólo es un índice de la complejidad del tratamiento de las imágenes cristal. De vuelta a la biblioteca, Kris encuentra a Hari mirando absorta un cuadro de Brueghel; ahora Hari, fuma, recupera antiguos hábitos. Kris se pone casi delante de ella, la cámara en posición subjetiva nos muestra a Kris mirándola cómo contempla el cuadro. En la entrada de la biblioteca, al lado de la puerta, hay un espejo.

»Mientras Kris deja su mirada en Hari que mira la pintura, el espectador reconoce a Kris en el espejo. Kris, por lo tanto, aparece, por si todavía había alguna duda como imagen cristal. Ya no es sólo Hari, la que pone en cuestión la dualidad sueño-realidad, presente-pasado, recuerdo-percepción sensoriomotriz, espíritu-materia, ciencia-arte, vemos que en realidad todo sucede alrededor de las vacilaciones de Kris Kelvin, y de su consciencia. Todo nos devuelve a la misma materialidad de la imagen y el movimiento aberrante de la misma en la formación de una temporalidad.

»De la imagen del espejo de Kris, la cámara se desplaza hacia los Cazadores en la nieve de Brueghel. Se mueve por la pintura, primero de izquierda a derecha, mostrándonos unos arbustos, las piernas de los cazadores, unos perros de caza olisqueando por la nieve, fragmentos; luego la cámara sube hacia el campanario abriendo así a un plano general en el que vemos diminutas figuras patinando en un lago helado. Tras la aparición de la iglesia llegamos a un momento fundamental, una superposición de planos en movimiento del mismo cuadro. La iglesia permanece inmóvil, mientras que sobre él empieza a transcurrir el travelling de una pequeña casa en la nieve con hombres trabajando. La cámara sigue avanzando hasta el bosque, donde de nuevo hay otra superposición, esta vez unos cuervos suspendidos en el viento. Ahora la cámara avanza en dirección a la izquierda de la pantalla, y nos lleva hacia la copa de un árbol sin hojas, seguimos bajando lentamente por el tronco hasta otra vez la nieve, y el lago, y un camino por el que avanza un carro.

»De nuevo el mismo árbol, con la cámara que vuelve, y finalmente unos pastores que avanzan por la nieve desde lo alto de una colina desde la que se divisa toda la escena. Lo siguiente es un plano ya fuera de la pintura de un niño jugando en la nieve, y contemplando un paisaje arbóreo similar al de Brueghel. El niño (Kris en la infancia) está de espaldas, en el momento que se gira vemos a Hari en la biblioteca contemplando el cuadro. Kris mira el cuadro y la mira a ella. Después empieza la levitación.

»La pantalla destruye radicalmente el espacio pictórico, afirma Bazin (2004: 212-213). La temporalidad del cuadro es geológica, se desarrolla en profundidad, mientras que en el cine, gracias al montaje, es horizontal, geográfica. Hemos visto que para Bergson el reconocimiento automático o habitual es el que opera por prolongación, es el tipo de reconocimiento sensoriomotriz que proporciona efectos útiles en la percepción. Se forma a través del movimiento horizontal de asociaciones en la percepción, de un objeto a otro en el mismo plano. Bazin, otorga al cine la cualidad de la horizontalidad, que viene dada por el montaje, mientras que Deleuze encuentra la imagen sensoriomotriz horizontal, orgánica, al contrario que la imagen pura que es físico-geométrica, inorgánica.

»Si trastocando el proceso pictórico, añade Bazin, se inserta la pantalla en el marco, el espacio del cuadro pierde su orientación y sus límites para imponerse como indefinido. Puesto que Tarkovski además de desbordar el marco del cuadro, al introducirlo en la pantalla, le añade movimiento, consigue trasladar el tiempo del cine a la pintura. Así, por un lado, produce la ilusión de la narratividad y por otro la encadena a la secuencia anamórfica de la reconstrucción del pasado de Kris con lo que se produce una afirmación y una negación de la narración al mismo tiempo. El acontecimiento narrado es el de la propia incapacidad para clausurar la lectura. Convierte así el espacio de la descripción pictórica en un espacio inorgánico, aberrante, en el que se sucede la superposición de planos (espacio hojaldrado). No es casual entonces, que Tarkovski, superponga planos de la pintura de Brueghel y los mantenga contrastados mientras la cámara se desplaza.

»Mientras se elevan, Kris se apoya en ella. Hari pasa el brazo por su hombro y lo atrae a su regazo protector. Después él busca su mano. Pasa el Quijote flotando frente a ellos, abierto por la ilustración de Doré. Vuelven las escenas de nieve de Brueghel. Y a continuación ellos levitando. Sin embargo hay un gesto de Hari, un movimiento de su mano, que sirve para continuar el raccord de la cámara por el cuadro hasta ellos, y que en cierto modo es inquietante, porque ella misma parece la continuación del cuadro y de los dos cuerpos que flotan sobre la biblioteca. Hari le acaricia la cabeza, y la recibe en su seno con calma. Vuelve el cuadro de Brueghel, ahora una vista sobre los árboles, y seguidamente ellos dos ya en el suelo, Kris con la cabeza hundida en su seno, en actitud de arrepentimiento, de demanda de perdón. Ella inclina el cuello y le besa la cabeza como donación de amor. La piedad que forman descansa ahora en tierra, en el suelo de la plataforma espacial.

»Este acto de descenso, este movimiento es aprovechado por la cámara para, en el siguiente plano, mostrarnos desde un rápido picado al niño que ya apareció antes, ahora haciendo una pequeña hoguera en la nieve. La levitación no sólo ha sido una pérdida de gravedad, también ha consistido en un viaje por el arte y por las inscripciones de la memoria, por el camino del arte hasta la memoria y el sueño. Pues si bien Hari se presentaba como prosopopeya de la memoria, también lo es del arte, y como prosopopeya da un rostro, pero también, al mismo tiempo, desfigura.

»Pero, como el sueño, el arte está más allá de la memoria; apela al pensamiento puro como facultad de las esencias. Lo que el arte nos permite recobrar es el tiempo tal como se ha enrollado en la esencia […] Por ello, con todo rigor, sólo la obra de arte nos permite recobrar el tiempo: la obra de arte, “el único medio para recobrar el tiempo perdido”. Ella contiene los signos más altos, cuyo sentido está situado en una complicación primordial, eternidad verdadera, tiempo original absoluto, Deleuze (1972: 58).


»El recorrido tarkovskiano a través del arte, su necesidad del sacrificio, del amor, de la redención, de la búsqueda de lo absoluto, sea Dios o sea imagen, se acaba trazando en Solaris como una enigmática coreografía siempre desterritorializante. Mientras levitan, mientras se funden las figuras de la memoria con las del Quijote, Doré y Brueghel, suena un preludio coral de Bach, en el que también se deja oír solapada una composición de Artemiev. Esta coreografía de la imagen sigue el ritmo impreciso de la memoria que marca el paso de las revoluciones futuras.»







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Precede the number with the wording Contract No.: or Grant No.: and a space.

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mayo 02, 2018

#redessociales Impacto perverso y batallas perdidas






















historias con #bibliografía Felipe Vidales gana el premio de Bibliografía de la Biblioteca Nacional de España con «El VII marqués del Carpio y los libros. Origen, contenido y dispersión de sus bibliotecas y localización en los fondos de la BNE»
















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If both a report number and a grant or contract number are found, give the report number first.

Report No.: TR-203-AHRQ. Contract No.: 290-02-0010.

Report No.: NASA/TP-2003-210791. Grant No.: NASA 9-1083.


If both a contract number and a grant number are provided, give them in the order found on the report

Report No: PIP-026054. Contract No.: AID/dpe-C-1028. Grant No.: AID/pha-G-1198.

Report No.: CPFH 13515cr982. Grant No.: OTR-G-1702. Contract No.: DPE-0632 00-1029-00.



Según:

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mayo 01, 2018

«Elegir una tipografía es ver qué se les dice a los clientes»




























Semblanza de Curro Romero, «El Faraón de Camas». Texto íntegro del discurso de Alberto García Reyes (@AlbertoGReyes) en el acto de entrega del V premio de Cultura de la Universidad de Sevilla a Curro Romero



Publicado en ABC de Sevilla (@abcdesevilla)

Información sobre el acto de entrega de este premio en ABC (@abc_es)



El verdadero conocimiento es el que llega desde dentro. Esta convicción socrática es la que se premia hoy precisamente en el templo del conocimiento, en esta Universidad de Sevilla que fundó maese Rodrigo con la intención de enseñar a los pobres, que es el mismo objetivo que tuvo don Francisco Romero López cuando ingresó en el paraninfo de la tauromaquia, la Real Maestranza de Caballería. Rodrigo Fernández de Santaella creó esta academia a comienzos del siglo XVI para que todos tuvieran las mismas oportunidades de saber. Y Curro Romero le contó en sus memorias al maestro Antonio Burgos, que es el autor literario de Sevilla y, por lo tanto, también de las pirámides de su faraón, que él se hizo torero para hartarse de dormir. ¿No son acaso el saber y el dormir una misma cosa? Saber y soñar son dos formas distintas de progresar. Por eso este reconocimiento que la Universidad le tributa hoy a Curro Romero es, en el fondo, un autorreconocimiento. Porque sale tan beneficiado de este lance el que da como el que recibe.

La Universidad, porque abre sus puertas a una leyenda y a una cultura sin la que no se puede entender España. Y Curro Romero, porque gana una guerra que ha venido librando desde niño, desde que se coló en el cine para ver «Currito de la Cruz» y salió queriendo ser figura, o desde que el 22 de agosto de 1954 debutó con Limeño en la Pañoleta. Hoy vence aquí el postulado del faraón, la idea rotunda e incontestable de que el toreo es un arte. Y si es un arte, es fuente de conocimiento. Y si es fuente de conocimiento, no puede ser un atavismo trasnochado, sino progreso.

Hace 40 años, el poeta Joaquín Caro Romero escribió en ABC el catón del currismo. Dijo exactamente: «Cuando Curro torea como él solo sabe hacerlo no son necesarios los críticos taurinos, sino los críticos de arte». Hemos escuchado en la voz de su hermano José Monge, Camarón de la Isla, esa misma descripción, «Arte y Majestad». «Con verte un quite me sobra», decía ese grito que ahora en la nostalgia tanta veces atraviesa las carnes del maestro como un pitón. Esa es la clave. Que, pudiendo serlo por encima de casi todos los demás, Curro Romero no es una estadística.

Él ni siquiera recuerda sus triunfos, no sabe qué traje se puso en ninguna corrida. Porque no ha pasado a la historia por haber abierto cinco veces la Puerta del Príncipe y siete la de las Ventas. No. Curro forma parte de la mitología del toreo porque, por ejemplo, dos de las veces que salió a hombros en Madrid lo hizo habiendo cortado una sola oreja. Porque el arte no se mide al peso. Porque el éxtasis no se legisla. Y porque su obra no tiene reglamentos, no se rige por normas impuestas desde fuera, sino por el deseo interior de perder la noción del espacio, de suspender en el aire a un animal de más de 500 kilos y elaborar a la vera misma de la muerte el verdadero engaño del toreo, que consiste en hacer creer a todo el mundo que lo imposible es sencillo y que lo que ha ocurrido en apenas un instante no ha terminado todavía. Ni todavía. Ni nunca.

«Las cosas grandes duran un suspiro», suele decir el maestro suspirando. Pero para eso, para poder vivir ajeno a los resultados, hay que tener una condición que sólo poseen los elegidos por Dios: la naturalidad. Decía Agustín de Foxá que el único músculo importante en el toreo es el corazón. Por eso Curro Romero es tan grande.

Eso lo sabía mejor que nadie su madre, Andrea López Expósito, que hasta se ponía a régimen con él para que el sacrificio físico de las temporadas duras fuera compartido, a pesar de que ella jamás lo vio torear ni en vídeo, por si en la repetición lo cogía el toro. Y su padre, Francisco Romero Velázquez, que no fue a verlo debutar, ni tampoco la primera vez a la Maestranza, pero que se paseaba por Camas con los ojillos plateados después de los triunfos de su hijo sin que se le olvidaran nunca los madrugones que se tuvo que pegar aquel niño para pastorear en Gambogaz, hasta donde llegaban los oles desde el Arenal, o los lotes de bicicleta que se dio para llevar medicamentos de un sitio a otro cuando trabajó como mancebo en la botica de su pueblo. Y lo saben también sus hermanas, María y Buendía, que para honrarlo han heredado la humildad de su madre, a la que una vez reconocieron en una frutería de la calle Montecarmelo -¡mira, esta mujer es la madre de Curro Romero!- y nunca más volvió a comprar fruta allí.

Lo sabe su hija Conchitín y lo sabe Carmen Tello, su amor, su sombra, su sostén, su orden y su paraíso.

Lo saben Gonzalito y Picoco y lo saben quienes iban a la plaza con los rollos de papel higiénico ya preparados por si, como le dijo el pintor Juan Lara, se veían obligados a reñirle por lo que dejaban de ver. El músculo que mejor ha dominado el Faraón durante su toreo es el corazón.

Por eso cuando pudo comprarle a su familia un piso en Los Remedios y sacarla de aquella casa vieja de Camas con letrinas en el corral, se acabaron todas sus metas materiales. Y por eso ha podido torear con los pies en un canasto, con una herropea de los presos de galeras en los tobillos, bailar en una loza, demostrar que el toreo puro es de callejones estrechos con postigos, no de grandes avenidas con arcos del triunfo, vivir en el filo del barranco con el cuerpo ingrávido, suelto, natural. Porque el verdadero conocimiento es el que llega desde dentro.

No creo que sea necesario que repase ahora la trayectoria de alguien tan importante porque estamos en la Universidad y para entrar aquí es obligatorio conocer de antemano la vida y obra de nuestros grandes personajes. Todos sabemos de qué hablo si miento a Radiador, el sobrero de Tassara, la tarde de la Ascensión con los de Urquijo, las broncas, el calabozo de Madrid un día y la puerta grande al día siguiente, el capotito cogido por las esclavinas, la media verónica infinita que todavía está terminando de cuajarse en su cintura, el toreo que no se hace con las muñecas, sino con las yemas de los dedos, con el tacto… Yo prefiero hablar aquí, en la cuna de la ilustración sevillana, del miedo, que es al toreo como la duda al conocimiento.

Pero del miedo verdadero, que no es exactamente el que emana de la proximidad del matador a la muerte, ese peligro extremo que convierte la lidia en una obra que no puede ensayarse. Para hablar de Romero en toda su dimensión hay que ponerse ante el otro pánico al que se enfrenta un torero: el estético. Curro es un creador supremo porque no ha buscado el arte en la veta del deleite, sino en la de la sangre. Y ahí, que es donde con absoluta seguridad está todo el Tiempo, apenas hay tiempo para decidir. La obra se construye al capricho del animal, que nunca se sabe a ciencia cierta qué comportamiento tendrá hasta que no se le escucha respirar a un metro. Por eso ante el toro hay que traerlo todo ya sabido. Quienes llegan en esas condiciones, reciben el aprobado desde el tendido con una calificación sevillanísima: el «eso es». Hasta ahí se llega usando todo aquello que se puede aprender.

Pero a partir de ahí sólo trascienden quienes tienen algo dentro que los distingue de los demás: el verdadero conocimiento. Los que, una vez ahí, en esa crisis, se olvidan de todo lo que se saben e imaginan. Sueñan. Se hartan de dormir. Esos son los sabios. Para esos Sevilla, que es tierra de doctores y catedráticos de la tauromaquia, se guarda el ole.

Y eso es exactamente Curro Romero: la mayor obra de arte en las peores condiciones. Él mismo suele comparar el toreo con otros géneros estéticos, suele reflexionar profundamente sobre este asunto, que es la clave de todo. «Un pintor decide cuándo pinta, pero un torero no decide cuándo torea. Tiene que ser a una hora, en un sitio», medita el maestro. Con ese mismo símil explicó su forma de retirarse en La Algaba: «Yo nunca pensé en anunciar mi retirada, nunca. ¿Hay algún pintor que haya dicho que éste es su último cuadro?». Esa es la esencia del currismo.

¿A que todos coincidimos en que la Piedad de Miguel Ángel es una obra insuperable? Pero, ¿quién de ustedes ha visto todas las piedras que necesitó el escultor hasta llegar a esa cumbre? ¿Alguien sabe cuántas desechó? El artista renacentista trabajó en su taller, sin público, y nadie ha podido conocer sus dudas. Sin embargo, a Curro hemos podido vérselas todas. Hemos contemplado cada pincelada corregida, cada gubiazo descartado, cada almohadilla al viento. Él ha buscado su obra ante nosotros sin escondite. Y vuelvo a repetirlo: sin reglamentos. Por eso defiende ideas como ésta: «Un artista no es una fábrica, no se pueden hacer obras de arte por encargo, yo no creo en eso». Y por eso lamenta tanto lo del sobrero de Tassara, cuando ya se habían ido los picaores de la Maestranza y tuvo que esperarlos dando lances.

«Me habría encantado hacerle toda la faena con el capote y cuando el toro estuviera reventado, matarlo. Pero el presidente no me dejó», recuerda. Y mientras él recuerda eso, yo recuerdo siempre lo que decía su compadre Lars, un rubio partidario suyo de Estocolmo que lo siguió por todas partes: «Cuando llegan esos momentos del Faraón, no encuentro palabras, ni en español ni en sueco».

A mí me pasa lo mismo. No sé dónde están las palabras que definen a Francisco Romero López. Sé que las más precisas están en las memorias que le hizo Burgos porque ya no se puede escribir mejor. Y sé también que otras andarán por la Academia de Buenas Letras, que convive con la de las Bellas Artes, a la que él pertenece, o por la Facultad de Filología a la espera de que el tiempo las pula. Pero entretanto me atrevo a decir que Curro Romero ha toreado para demostrar que aunque el hombre es minúsculo ante la infinidad del universo, puede asomarse al precipicio, al vacío, conocer lo inaccesible, y salir triunfante de ese reto en el que uno no es más que una derrota. Para certificar que el toreo es progreso y que por eso tiene sitio en la Universidad, porque un hombre es ante la inmensidad del conocimiento lo mismo que ante un toro: un ideal, una esperanza.

Por mucho que sepas, en esas circunstancias todo dependerá siempre de lo que no sabes, de la intuición que permite saber escaparte, quedándote quieto, de ese trozo de suelo donde no hay lugar para la ciencia, sino para el sueño. Donde no hay sitio para las huellas, sino para las alas. Con Curro hemos aprendido que el toreo es siempre una predicción que ya ha pasado, una creencia. No una lucha. Por eso hablando de él, lo evidente es secundario. ¡Claro que hay que tener valor para hacer lo que este hombre ha hecho! Pero para él el valor ha sido siempre un medio, no un fin.

Esta frase suya lo atestigua: «Algunos cortan orejas porque asustan a la gente». Para Curro el toreo es justo lo contrario. Es transformar ese miedo, esa situación trágica, en belleza. Vencer al propio instinto humano para encontrar su verdadera fortaleza. Quitarle el miedo al propio miedo ofreciéndole a cambio una catarsis y un misterio. Placer. «Yo tenía técnica para poder hacerle a cualquier toro cuatro cosas y contentar a la gente, pero no lo sentía y por eso no lo hice. Esa es mi dignidad: no me he traicionado nunca», asevera ufano. Pero me voy a remitir a otra de sus grandes sentencias para explicar el currismo de la forma más certera posible. Dice el Faraón: «Lo más difícil del mundo es comer despacio cuando se tiene hambre».

¿Alguien puede dudar de que una persona que piensa estas cosas no es un maestro? Curro ha toreado con la lentitud más honda mientras le rugían las tripas, mientras trataba de sortear las cornadas del destino, que son las que más daño le han hecho por dentro. Porque se ha guiado siempre por sus ansias de progreso, por el anhelo de vivir mejor, pero sin desertar jamás de sus principios. También suele decir que pasar de tener mucho a tener poco es muy difícil, pero lo más difícil es pasar de tener poco a no tener nada. Y eso es exactamente lo que se juega un artista en la plaza. Todo o nada.

Por eso Curro es verdad, porque aunque pasen los años su tiempo no tiene edad.

Y por eso aquí las gitanas venden en la catedral su apellido en una rama. Porque él es la buenaventura del toreo, el futuro y la memoria, el progreso.

Y no sólo ha dejado huella en las solapas de sus seguidores, sino en los hijos y los nietos de sus seguidores, que ahora le piden retratos sin haberlo visto torear nunca en el ruedo. Su grandeza consiste en no haberse obstinado en ser grande, sino simplemente en ser feliz. En usar el corazón como músculo principal en la faena. Por eso Curro es un monumento vivo al que le han hecho uno de bronce y por eso la gente, cuando no puede hacerse fotos con él, se las hace con su escultura. Y cuando se da el caso, se las hace con los dos, aunque Curro evita pasar por allí por vergüenza y cuando no tiene más remedio que hacerlo, pasa sin mirar. Sin mirarse.

Pero todo esto es lo que explica que, cuando vivía aquí mismo, en la calle San Fernando, un cochero de caballos lo viera esperando un taxi y le dijera a los turistas que llevaba mientras les iba indicando el patrimonio de la ciudad: «A la izquierda, la antigua Fábrica de Tabacos, actual Universidad de Sevilla. A la derecha, Curro Romero». Y ni por esas ha dejado de ser humilde. Cuento, para ir acabando, una anécdota que le define y que le pasó con el cantaor jerezano Luis de la Pica, un bohemio que tenía una fábrica de puñales en la garganta. Fueron a presentárselo: Luis, Curro, Curro, Luis. El de la Pica, al estrecharle la mano, le dijo: «Que conste que yo soy de Paula». Y Curro le contestó con su habitual tranquilidad: «Y yo también, Luis, y yo también».

Un señor que no escatima reconocimientos para los demás, que siendo un mito agacha la cabeza por donde quiera que va y que sabiéndolo todo no pretende enseñar nada, tiene que ser un orgullo para la Universidad. Porque Curro es dueño de algo mucho más importante que el conocimiento: la sabiduría.

Y por eso, como los catedráticos esperan al saber, nosotros lo hemos esperado siempre a él. Él es el progreso. Un progreso que está escrito en el «Tratado de la inmortalidad del ánima» del fundador de este templo, maese Rodrigo, que dijo en 1503: «Algunos hablan consejos ajenos y contrarios a la pura y santa ley de Dios diciendo ser semejante el fin de los hombres al fin de las bestias, creyendo que el animal racional parece como el bestial».

Esto lo afirmó el padre de la Universidad de Sevilla, que hoy está distinguiendo aquí el más profundo de los saberes, el que no se cuantifica con un número ni con un cum laude, sino con el título más grande que puede obtenerse en esta ciudad: un ole. Ole, maestro. Dios le dio sabiduría porque una palabra suya vale por doscientas mías. Así que ya me callo.

Pero antes digo que todos los sabios saben que el verdadero conocimiento es el que llega desde dentro y que el mundo se divide en dos: los que han visto a Curro Romero y los que no han vivido.

Y el reino de la emoción seguirá teniendo reyes, pero un solo Faraón.







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Citing Medicine: The NLM Style Guide for Authors, Editors, and Publishers [Internet]. 2nd edition. Chapter 4: Scientific and Technical Reports






abril 27, 2018

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Example:

Burt CW, Arispe IE. Characteristics of emergency departments serving high volumes of safety-net patients: United States, 2000. Hyattsville (MD): National Center for Health Statistics; 2004. 16 p. (DHHS publication; no. (PHS) 2004-1726); (Vital and health statistics. Series 13, Data from the National Health Care Survey; no. 155).



Según:

Citing Medicine: The NLM Style Guide for Authors, Editors, and Publishers [Internet]. 2nd edition. Chapter 4: Scientific and Technical Reports