abril 30, 2026

Pautas de uso de la inteligencia artificial por parte del personal, los proveedores y los usuarios de la Oficina Europea de Patentes y Marcas

La Oficina Europea de Patentes y Marcas (@EPOorg) subraya la responsabilidad humana en el uso de la #inteligenciaartificial #IA por parte de su personal, proveedores y usuarios.

Determina que la interfaz hombre-máquina debe garantizar la supervisión humana en todo momento.

Publicada en febrero de 2025, la política de la @EPOorg en materia de IA forma parte de sus pautas de examen de patentes y marcas.



Referencia

📢 Guidelines for Examination in the European Patent Office.

April 2026.

General Part. 5. The use of artificial intelligence.

https://www.epo.org/en/legal/guidelines-epc/2026/index.html




Portada de la edición en PDF del documento enlazado: Guidelines for Examination in the European Patent Office (Pautas de examen en la Ofina Europea de Patentes y Marcas).



abril 29, 2026

Una nueva guía con la que contar en el terreno de la dedicación académica: Frontiers

La plataforma de publicación científica abierta @FrontiersIn acaba de lanzar su guía práctica de uso de la inteligencia artificial #IA por parte de investigadores, editores y revisores.

Descarga libre en esta página.

Junto con la guía, @FrontiersIn propone un marco ético para el uso de la #IA: BE WISE (SÉ SENSATO), acrónimo en inglés de los principios que lo componen.

Transparencia.
Responsabilidad.
Herramientas adecuadas.
Información.
Trazabilidad.
Equidad.











abril 28, 2026

Desintermediación editorial: autopublicación, inteligencia artificial

La desintermediación recorre todos los sectores y en el sector editorial se ha hecho notar con la escalada de la autopublicación.

Ahora, la #inteligenciaartificial #IA resta visibilidad y contacto con el usuario a editores y autores, ¿mientras busca contenido de calidad? ⤵️🔗



Referencia

Supply Dies In Irrelevance (El suministro muere en la irrelevancia).

En el blog Personanondata, Michael Cairns (@Personanondata).

https://personanondata.blogspot.com/2026/04/supply-dies-in-irrelevance.html


Reproducido en:

Publishing Perspectives (@pubperspectives).

https://publishingperspectives.com/2026/04/supply-dies-in-irrelevance/


https://x.com/PublishingWell/status/2048763219225792595







Imagen referencial. En Pexels, foto de Vitaliy Haiduk.



abril 27, 2026

Las universidades en España comienzan a dar acceso gratuito en línea a sus libros

Nace la Plataforma Editorial de Publicaciones en Abierto (PEPA) que da acceso en línea y gratuito a libros y capítulos de libros publicados por las universidades en España.

Promovida por la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE), @unelibros.

ℹ️ https://www.une.es/nace-la-pepa-plataforma-editorial-de-publicaciones-en-abierto-de-las-editoriales-une

ℹ️ https://www.une.es/que-es-y-que-no-es-la-pepa

🌐 Web: https://pepa.une.es/home

📹 Presentación: https://www.youtube.com/live/0freMo3Uwwc











abril 25, 2026

El «solo niños» de Carme Solé Vendrell

Unos trazos mostraban el semblante de un niño en el cartel de @culturagob para el Día del Libro.

La autora, Carme Solé Vendrell, dibuja solo niños y parte de su obra es el proyecto WHY?, que propone pensar sobre los derechos de la infancia.



Referencias

Carme Solé Vendrell. Entrevistada el 15 de mayo de 2017 para la serie documental Catalunya Barcelona. Catalunya Barcelona. The Catalan Story of Barcelona. 10 Episodes. 50 Interviews. 300 Years. 1 City. Start Watching.


Carme Solé Vendrell, WHY?





📸 Foto de Diari de Barcelona.



abril 24, 2026

A propósito del NIPO del cartel del Ministerio de Cultura en el Día del Libro

En un lado del póster con el que el Ministerio de Cultura (@culturagob) ha celebrado el día del libro, vemos una leyenda en tipografía funcional (diferenciada intencionadamente de la tipografía creativa del cartel).

Dice: NIPO 190-26-058-5.

NIPO = Número de Identificación de Publicación Oficial.

Este control numérico ha sido regulado por una orden del Ministerio de la Presidencia. Son nueve números, en grupos como los que se ven en el cartel mencionado, separados por guion corto y sin espacios intermedios.

➡️ Orden PRE/2418/2015, de 6 de noviembre, por la que se regula el número de identificación de las publicaciones oficiales.

(BOE, núm. 275, de 17/11/2015).







abril 23, 2026

Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, 23 de abril


Hoy se conmemora el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, establecido por la UNESCO en 1995 «en reconocimiento al poder de los libros como puente entre generaciones y culturas», según declara en su web este organismo internacional.

El cartel con el que el Ministerio de Cultura de España da imagen oficial a esta celebración en 2026 es obra de Carme Solé Vendrell. En esta entrevista en la web Catalunya-Barcelona, la artista habla de los rasgos principales de su obra.

En España, en la actualidad, el Día del Libro se enmarca en la Semana Cervantina, que tiene como acto central la entrega del Premio Cervantes:

«El máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en lengua española».


Y además:


Cada año tiene su Capital Mundial del Libro

Como parte de las celebraciones del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, la UNESCO y las organizaciones internacionales que representan a los principales sectores de la industria del libro (editores, libreros y bibliotecas) seleccionan una Capital Mundial del Libro. Las ciudades seleccionadas promueven los libros y la lectura para todos los grupos de edad y en toda la sociedad, tanto en el país anfitrión como fuera de él.

Río de Janeiro fue Capital Mundial del Libro 2025, y Rabat es Capital Mundial del Libro 2026.

«Rabat es una importante encrucijada cultural donde los libros contribuyen a la transmisión del conocimiento y las artes en toda su diversidad. El auge de la industria local del libro desempeña asimismo un papel crucial en la mejora de la educación». 📢 Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO.


Hasta hoy, han sido 26 Capitales Mundiales del Libro, desde Madrid (España) en 2001 hasta Rabat (Marruecos) en 2026.


¿Cuándo nació esta celebración internacional del libro?

En el año 1995, la UNESCO fijó este día para conceder un lugar de singular relieve a los escritores y creadores que con sus contribuciones a la literatura universal motivan a grandes y pequeños a sumergirse en el placer de la lectura, expone el Ministerio de Cultura.


En España, celebrar el libro con una fecha especial surgió más de 70 años antes que la actual

La idea vino en 1923 de la mano del escritor, traductor y periodista valenciano, Vicente Clavel Andrés, que sería nombrado presidente de la Cámara del Libro de Barcelona. Su propuesta fue aprobada posteriormente por Alfonso XIII en 1926, publicándose en la Gaceta de Madrid, el 9 de febrero. El 7 de octubre de ese mismo año, se celebró el primer Día del Libro oficial, para instaurarse en 1930 como fecha definitiva el 23 de abril, coincidiendo con la onomástica en Cataluña de Sant Jordi o San Jorge, también patrón de Alemania, Aragón, Bulgaria, Cataluña, Etiopía, Georgia, Grecia, Inglaterra, Líbano, Lituania, Países Bajos, Portugal, Eslovenia y México.


Así refleja el Ministerio de Cultura en su web este momento de la historia del libro y la edición.




abril 22, 2026

En la senda de la misión institucional de las publicaciones universitarias

La Universidad Autónoma de Aguascalientes (@uaa_mx) ha publicado varios de sus libros en sistema braille y en soporte audio.

Desea contribuir así a «una cultura de paz por respeto a la vida y la dignidad humana».

Y con ello antepone su misión institucional a grandes cifras de ventas.



Referencia

UAA presenta su producción editorial en braille y en formato de audiolibro.

Gaceta Universitaria, n.º 169.

https://www.uaa.mx/portal/gaceta_uaa/uaa-presenta-su-produccion-editorial-en-braille-y-en-formato-de-audiolibro/




Imagen en la web de la noticia en La Gaceta Universitaria.



abril 21, 2026

Los comentarios de los lectores son una información muy valiosa para entender tendencias. 📢 Entrevista al CEO de Penguin Random House para América Latina:

¡Buenos días, amigas y amigos de este blog! Buenos días también a viajer@s y explorador@s digitales que llegan aquí ocasionalmente.

Hoy arranca una etapa en la que vamos a compartir el microblogging que hacemos en redes sociales, en X (antiguo Twitter), donde, de momento, y hoy por hoy, estamos como @aldomanucio y como @alandio_edicion.

Posteamos aportaciones de todo tipo, ocasionalmente de carácter académico, al contrario que en Plaka logika, donde predominan estas últimas.

Empezamos, pues. Es 21 de abril de 2026.


o O o


El contacto con el público es una oportunidad que los editores no tienen en el día a día, comparte el CEO de Penguin Random para América Latina.

Aun así, saber cuándo interesa una temática es parte central del trabajo editorial, afirma.

Suponemos que los datos serán sus ojos y sus oídos.



Referencia

El libro como bien global: producción, distribución y decisiones editoriales en América Latina.

Javier López Llovet, editor y CEO para América Latina de una editorial de libros multinacional, explica cómo la logística, la producción y la apertura comercial definen la operación del negocio editorial.

En Infobae, entrevista de la redacción Movant Logcomex.




En Pexels, foto de Faane.



abril 18, 2026

Más diálogo, más creación colectiva, más acceso colectivo al conocimiento, más preguntar, más práctica, más empatía con los usuarios y sus problemas diarios, etc. 📢 Néstor Mir Planells (@Rimrotsen)


«BED (Biblioteca Expandida y Deslocalizada): hacia la biblioteca del siglo XXI. Entrevista a Néstor Mir»
Entrevista de Raquel Moraleja
BiBlogtecarios, 12 de febrero de 2023.

Se incluyen a continuación las preguntas y respuestas de la entrevita, precedidas de un breve extracto de la introducción.

Acceso abierto.


Fotografía de Juan Peiró en el CCCC (Centre de Cultura Contemporánia del Carme, Valencia) incluida en la entrevista.


El bibliotecario valenciano Néstor Mir se asoció con el arquitecto Javier Molinero y empezaron a desarrollar BED (Biblioteca Expandida y Deslocalizada), un proyecto de reflexión y experimentación ciudadana para definir la «biblioteca del siglo XXI».

BiBlogTecarios ha entrevistado a Néstor Mir para que nos hable más de BED y nos comparta su visión de los retos y cambios que deben afrontar las bibliotecas públicas de nuestro país.


Empezando por el principio, ¿cómo es una biblioteca «expandida» y «deslocalizada»? ¿A qué características hacen referencia estos dos adjetivos?

Hay varias cuestiones: biblioteca fuera de los muros, reconsideración de los espacios como mensajes de su uso a la comunidad, espacios donde los mostradores y las estanterías ya no son el eje central de la biblioteca, donde los espacios son adaptables a las necesidades de las actividades propuestas por la comunidad, muebles que invitan a una amplia gama de actividades. Una visión diferente del espacio que transmita a la comunidad un mensaje de uso diferente y participativo.

Otra de las cuestiones que definen la BED es la herramienta con la que se trabaja. Trabajamos mediante el laboratorio ciudadano, es decir, preguntándole a la comunidad cuáles son sus necesidades, inquietudes, etc. y haciéndoles partícipes y responsables de las propuestas que en la biblioteca se van a poner en marcha. Es una nueva definición de la relación con la institución pública que pasa de ser jerárquica y vertical a horizontal y de tú a tú. La profesión bibliotecaria pasa a ser fundamentalmente la del facilitador de las necesidades de la comunidad.

Por lo tanto, en la BED lo que trabajamos ante todo es una nueva relación con la comunidad, que cree lazos y no barreras y para conseguirlo en la mayoría de los casos hay que dejar de percibir a la biblioteca como un contenedor y pasar a considerar que la biblioteca está en todas las partes del barrio, en tantos sitios como personas podamos conocer.

Es un cambio de paradigma, el servicio deja de estar alrededor del libro para pasar a estar alrededor de las personas y sus necesidades de creación compartida, de conocimiento y necesidades de aprendizaje colectivo.


¿Qué observó en las bibliotecas públicas de Montreal en su estancia de 2018 que le pareció necesario importar al modelo español?

En las bibliotecas de Montreal vimos que todo el planteamiento anterior era posible llevarse a cabo, que no era ni una utopía ni una entelequia. Todas nuestras actividades, desde la primera en la BED en la Marina de Valencia en mayo del 2019, hasta las dos experiencias de los años 2021 y 2022 en las BED del CCCC (Centre de Cultura Contemporánia del Carme, València) y de la Biblioteca Pública de Beniferri, han perseguido mostrar y sensibilizar a la profesión bibliotecaria, a la comunidad, a las instituciones públicas y a los políticos de que un nuevo concepto de biblioteca pública es posible. Y lo es porque en otros países ya existen.

Recientemente han abierto la biblioteca García Márquez en Barcelona, año 2022. En el 2018, cuando fui por primera vez a Montreal, había al menos seis bibliotecas de similares características, bibliotecas donde podrías quedarte a vivir.

Cabe mencionar también que en Tabakalera de San Sebastián desde antes del 2018 existe una propuesta de biblioteca del siglo XXI, aunque tal y como nos pasaba a nosotros en la BED del CCCC, era una propuesta dentro de una institución mayor y no era una biblioteca exclusivamente pública como las bibliotecas que visitamos en Montreal.


Las bibliotecas públicas españolas, ¿se han quedado ancladas en el pasado?

Hay muchas bibliotecas que están dando pasos para hacer frente al cambio de paradigma bibliotecario, pero este cambio, como sucede en la ciudad de Barcelona, debe ir respaldado de un plan. Por lo tanto, podemos decir que sin un plan claro de acción y remodelación de las bibliotecas públicas la mayoría de ellas quedarán, en el mejor de los casos, ancladas en el pasado, y en el peor de los casos, desaparecerán, sustituidas por nuevas instituciones como los Citylabs. Aunque también es verdad que es posible que las bibliotecas acaben mutando en bibliolabs o directamente en Citylabs.

No está claro el futuro, muchos profesionales están pensando en este sentido. En mi último viaje a Canadá visité la ciudad de Quebec. También allí estuve visitando bibliotecas, y una de ellas, también moderna y afrontando el cambio de paradigma bibliotecario, se había centrado en la literatura, de hecho, se llama así, Maison de la littérature. Es una biblioteca donde todo gira entorno de la literatura, tanto en la lectura como en la escritura, pero, aun así, sus actividades ya no giran sólo en torno a los libros en formato papel, sino en las personas que tienen algún conocimiento que ofrecer vinculadas al mundo de la literatura.


¿Cree que siguen siendo instituciones culturales relevantes para los ciudadanos?

Las bibliotecas públicas tienen una reputación impecable entre los ciudadanos, pero eso sí, si preguntas a cualquier persona por la calle cuánto hace que no van a una biblioteca, te contestarán que desde que el colegio o el instituto les obligó a visitar una.

Muchas veces la buena reputación de la biblioteca pública no va acompañada de un uso general y normal por parte de la sociedad civil de dicha institución. Y aquí abro un espacio para la polémica: en un país donde hay índices de lectura bajos es normal que muchas de esas personas que no leen asocien las bibliotecas únicamente con la lectura y que por lo tanto no vayan.

Es un círculo vicioso que, en otros países, sin dejar de lado las campañas de animación lectora, se ha solucionado potenciado que la sociedad civil entendiese que, en las bibliotecas públicas, además de ir a leer, se puede ir en busca de conocimiento y, por qué no, de ocio cultural, con una oferta más amplia que la que ofrece el formato libro (ya sea en papel o digital), y que esta nueva oferta viene de la mano de la participación ciudadana en el diseño de las políticas de su propia biblioteca.


¿Qué parte de responsabilidad les corresponde a los profesionales que trabajan en las bibliotecas, las administraciones públicas que las financian y los ciudadanos que las utilizan?

Es una responsabilidad compartida. Existen ya indicaciones del espacio futuro que deben cubrir las bibliotecas si quieren subsistir y seguir siendo una herramienta importante de cohesión social. Pero está claro que al mensaje le está costando calar. Como todo cambio importante, los procesos son lentos. La buena noticia es que la sociedad civil cada vez es más consciente de lo que espera de las instituciones públicas, está cansada de esa relación jerárquica y muchos ciudadanos quieren ser considerados de tú a tú por las instituciones públicas en general y por las bibliotecas públicas en particular.

Cada vez hay más profesionales que son conscientes de que el funcionamiento de las bibliotecas públicas ha de cambiar si quiere subsistir. De que su comportamiento ha de ser más proactivo, más comunicativo. Va a ser cada vez más complicado que en una biblioteca pública los profesionales se parapeten tras las paredes de los despachos, centrados en el proceso técnico, y puedan prescindir de conocer en profundidad a sus usuarios.

Y aquí se abre otro debate, el papel de las bibliotecas durante la pandemia: si las bibliotecas públicas, en vez de ser pasivas con respecto a sus usuarios, hubiesen sido activas, habrían jugado un papel importantísimo de acompañamiento y atención en tiempos complicados a su comunidad. Atención que no se hubiese limitado únicamente al préstamo del libro digital.

Se perdió una oportunidad para explorar todas estas posibilidades de acompañar a la comunidad en momentos difíciles que fuese más allá del préstamo de libros. Por ejemplo, se podría haber llamado a los usuarios para ver si estaban bien, si necesitaban algo, etc. Crear un vínculo más cercano con los usuarios de la biblioteca que fuese más allá del préstamo del libro, preocuparse por ellos en toda su amplitud. La buena noticia es que ahora, sin pandemia, podemos hacerlo, preocupándonos por ellos más allá del interés lector que tengan.

En cuanto a las instituciones públicas que financian a las bibliotecas públicas, estarán más predispuestas a dedicar sus presupuestos a las bibliotecas públicas conforme vayan viendo en la modernización de la biblioteca un reclamo de la sociedad civil.


¿Es necesaria también una «revolución» en la formación y desempeño profesional de los bibliotecarios españoles?

Creo que es necesario una revolución en la formación sobre todo en lo que respecta a la biblioteca pública, que es mi campo de conocimiento y de lo que puedo hablar.

Y es necesario porque como he explicado en las preguntas anteriores, el tiempo en que el centro de la biblioteca pública es el proceso técnico ha llegado a su fin.

El proceso técnico que ha sido el sancta sanctorum del ser bibliotecario se acabó. No entiendo cómo no hay ya una app [aplicación] que catalogue libros pasando el código de barras del propio libro. Más aún cuando, si utilizáramos herramientas bibliométricas para extraer información de los documentos, podríamos, en la nube, hacer clasificaciones del conocimiento entrelazando palabras de interés para el lector.

Pero no es solo esta la cuestión, el cambio fundamental es qué espera la comunidad de los bibliotecarios/as hoy en día. Y lo que está claro es que se espera algo más que una atención tras el mostrador o desde los despachos. Más diálogo, más herramientas, más campos de acción, más creación colectiva, más acceso colectivo al conocimiento, más preguntar, más práctica, más empatía con los usuarios y sus problemas diarios, etc.


Una biblioteca del siglo XXI construida «por y para la comunidad», ¿debe ajustarse a los intereses manifestados por dicha comunidad o debe también mantener sus servicios tradicionales, aunque estos cada vez se demanden menos?

Una biblioteca construida por la comunidad deberá ajustarse a las necesidades de dicha comunidad, ya que será ésta la que hará uso de ella. Los servicios tradicionales no son ni buenos ni malos de por sí, la cuestión es que surjan como algo que preocupa a la comunidad.

Estoy seguro de que la lectura preocupa a una parte de la comunidad y por lo tanto seguirá teniendo su espacio en las bibliotecas públicas, y como esta inquietud otras muchas inquietudes que no por ser tradicionales dejan de ser necesarias. El único cambio es que dejarán de ser hegemónicas y dictatoriales, como el caso de los estudiantes. Las bibliotecas no van a dejar de ser espacios perfectos para que vayan los estudiantes a estudiar, pero tendrán sus espacios apartados y en silencio, para que el resto de la biblioteca pueda estar viva, y por qué no, ser bulliciosa, y no al contrario, como pasa ahora.


La Biblioteca Expandida y Deslocalizada instalada en el CCCC no tenía libros. ¿Considera que las bibliotecas públicas deben dejar de centrarse en las colecciones y el fomento de la lectura?

Creo que de alguna manera he contestado ya a esta pregunta, la BED del CCCC no tenía libros, pero no por ello dejó de fomentar la lectura. El libro físico no es la única herramienta para fomentar la lectura. Y además, y aquí abrimos otro debate: qué es leer.

En un mundo tan visual como el que vivimos, ¿sabemos leer el lenguaje visual? ¿Y el lenguaje musical? ¿Y todo lo que aprendemos lo aprendemos leyendo o lo aprendemos también haciendo? ¿Dibujar es aprender? Y pensar ¿qué es aprender?, y ¿qué es aprender colectivamente?, ¿qué es compartir conocimientos haciendo cosas? Como ves en la BED del CCCC no había libros, pero las actividades que pusimos en marcha no dejaban de estar centradas en la función primordial de una biblioteca pública que es la de ofrecer el acceso universal libre y democrático al conocimiento, y este objetivo, en esta nueva era digital, ha dejado de pertenecer al libro en papel.


En la era de Internet y las redes sociales, ¿la biblioteca como referente de búsqueda de información sigue teniendo sentido?

Sí, porque además de ser una garante de la información veraz, contará además con el plus de ofrecer información y conocimiento generada y necesitada por la propia comunidad. Se pueden hacer grupos de búsqueda de información. Se puede formar a las personas para saber qué, cómo y para qué buscar, se pueden exponer experiencias de búsqueda, etc. La biblioteca ha de saber qué es lo que quiere encontrar su comunidad y poner a su disposición las mejores personas de su entorno cercano para conseguirlo. Hay mucho trabajo en ese sentido, y muy interesante.


¿Cuáles son, a su parecer, los cambios más urgentes que debe acometer el sector bibliotecario en España?

Lo primero es tomar conciencia de que las cosas han cambiado y que ya no volverán a ser como eran antes.

No tiene sentido basar la red de bibliotecas públicas de España en el almacenaje de libros en papel y en cubrir las necesidades de aularios de los estudiantes españoles. Tampoco puede ser la política principal el fomento lector. Es una de sus políticas más importantes, pero debe aprender a compartir su peso con otras necesidades de conocimiento de la ciudadanía tan importantes como ella.

Esto, claro está, es un terremoto, tiemblan los cimientos, mira el nombre bajo el cual se dictan las políticas bibliotecarias de este país: Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura. Un primer paso sería cambiar el nombre de esta dirección general y llamarla Dirección General de las bibliotecas, o Dirección General del Acceso Universal, Democrático y Gratuito al Conocimiento. Una vez cambiemos ese chip, podemos empezar a cambiar todo lo demás.

Si me preguntas por un cambio concreto, te diría que quitaría todos los mostradores y despachos cerrados de las bibliotecas públicas. Y que todo el equipo de las bibliotecas atendiera a los usuarios circulando por la biblioteca donde un mobiliario cómodo, divertido, confortable y flexible invitase a ese trato horizontal entre trabajadores públicos y la ciudadanía.