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febrero 17, 2016

«Palabras como guion, truhan, fie, liais, etc. se escriben sin tilde»


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
usuarios del servicio de consultas lingüísticas
de la Academia Española de la Lengua



«Para poder aplicar con propiedad las reglas de acentuación gráfica del español es necesario determinar previamente la división de las palabras en sílabas. Y para dividir silábicamente las palabras que contienen secuencias de vocales es preciso saber si dichas vocales se articulan dentro de la misma sílaba, como diptongos o triptongos (vais, o.pioi.de), o en sílabas distintas, como hiatos (lí.ne.a, ta.o.ís.ta).

»Al no existir uniformidad entre los hispanohablantes en la manera de articular muchas secuencias vocálicas, ya que a menudo, incluso tratándose de las mismas palabras, unos hablantes pronuncian las vocales contiguas dentro de la misma sílaba y otros en sílabas distintas, la ortografía académica estableció ya en 1999 una serie de convenciones para fijar qué combinaciones vocálicas deben considerarse siempre diptongos o triptongos y cuáles siempre hiatos a la hora de aplicar las reglas de acentuación gráfica, con el fin de garantizar la unidad en la representación escrita de las voces que contienen este tipo de secuencias.

»De acuerdo con dichas convenciones, y con independencia de cuál sea su articulación real en palabras concretas, se consideran siempre diptongos a efectos ortográficos las combinaciones siguientes:

»Vocal abierta (/a/, /e/, /o/) seguida o precedida de vocal cerrada átona (/i/, /u/): estabais, confiar, diario, afeitar, viento, pie, doy, guion, aunar, acuario, actuado, reunir, sueño, estadounidense, antiguo.

»Dos vocales cerradas distintas (/i/, /u/): triunfo, incluido, diurno, huir, viuda, ruido.


»Del mismo modo, se consideran siempre triptongos a efectos ortográficos

»las secuencias constituidas por una vocal abierta entre dos vocales cerradas átonas: confiáis, actuáis, puntuéis, guau.


»Como consecuencia de la aplicación de estas convenciones, un grupo limitado de palabras que tradicionalmente se habían escrito con tilde por resultar bisílabas (además de ser agudas terminadas en -n, -s o vocal) en la pronunciación de buena parte de los hispanohablantes —los que articulan con hiato las combinaciones vocálicas que contienen—, pasan a considerarse monosílabas a efectos de acentuación gráfica, conforme a su pronunciación real por otra gran parte de los hispanohablantes —los que articulan esas mismas combinaciones como diptongos o triptongos—, y a escribirse, por ello, sin tilde, ya que los monosílabos no se acentúan gráficamente, salvo los que llevan tilde diacrítica.

»Las palabras afectadas por este cambio son

»formas verbales como

»crie, crio, criais, crieis y las de voseo crias, cria (de criar); fie, fio, fiais, fieis y las de voseo fias, fia (de fiar);

»flui, fluis (de fluir);

»frio, friais (de freír);

»frui, fruis (de fruir);

»guie, guio, guiais, guieis y las de voseo guias, guia (de guiar);

»hui, huis (de huir);

»lie, lio, liais, lieis y las de voseo lias, lia (de liar);

»pie, pio, piais, pieis y las de voseo pias, pia (de piar);

»rio, riais (de reír);

»sustantivos como guion, ion, muon, pion, prion, ruan y truhan;

»y ciertos nombres propios, como Ruan y Sion.


»Aunque la ortografía de 1999, donde se establecieron las citadas convenciones, prescribía ya la escritura sin tilde de estas palabras, admitía que los hablantes que las pronunciasen como bisílabas pudiesen seguir acentuándolas gráficamente. En cambio, a partir de la edición de 2010, se suprime dicha opción, que quiebra el principio de unidad ortográfica, de modo que las palabras que pasan a considerarse monosílabas por contener este tipo de diptongos o triptongos ortográficos deben escribirse ahora obligatoriamente sin tilde.

»Esta convención es puramente ortográfica, por lo que no implica, en modo alguno, que los hablantes deban cambiar la manera en que pronuncian naturalmente estas voces, sea con hiato o con diptongo.»






febrero 10, 2016

«“Ir por agua” o “ir a por agua”»


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
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de la Academia Española de la Lengua



«El uso de la secuencia de preposiciones “a por” tras verbos que indican movimiento, como “ir”, “venir”, “volver”, “salir”, etc., con el sentido de ‘en busca de’, es hoy normal en el español de España, donde es corriente decir “Ve a por agua”, “Salgo a por el pan”, “Volvió a por el paraguas”. En el español de América, en cambio, este uso se percibe como anómalo y sigue siendo general allí el empleo exclusivo, en estos casos, de la preposición “por”: “Ve por agua”, “Salgo por el pan”, “Volvió por el paraguas”.

»No hay razones lingüísticas para condenar el uso de “a por”, tan legítimo como el de otras combinaciones de preposiciones nunca censuradas, como “para con”, “de entre”, “por entre”, “tras de”, “de por”, etc. La secuencia “a por” (documentada ya en textos españoles de los siglos XVI y XVII) se explica por el cruce de las estructuras “ir a un lugar” (complemento de dirección) e “ir por algo o alguien” (‘en busca de’), ya que en esta última está también presente la idea de ‘movimiento hacia’.

»Por otra parte, el uso de ambas preposiciones, frente al empleo aislado de por, resuelve en muchos casos problemas de ambigüedad; así, la oración “Voy por mi hijo” puede significar ‘voy a buscar a mi hijo’, ‘voy en lugar de mi hijo’, ‘voy en favor o por el bien de mi hijo’ o ‘voy porque me lo ha pedido mi hijo’; mientras que la oración “Voy a por mi hijo” solo puede significar ‘voy a buscar a mi hijo’.»






enero 27, 2016

«División silábica y ortográfica de palabras con tl»


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
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«En la mayor parte de la España peninsular y en Puerto Rico, la secuencia consonántica tl se articula pronunciando cada consonante en una sílaba distinta. Así, palabras como 'atleta' o 'Atlántico' se dividen en sílabas de la siguiente manera: at - le - ta, At - lán - ti - co.

»En cambio, en casi toda Hispanoamérica —especialmente en México y en los territorios donde se emplean voces de origen náhuatl, en las que este grupo es inseparable (tla - co - te, cen - zon - tle)—, en Canarias y en algunas áreas españolas peninsulares, estas dos consonantes se pronuncian dentro de la misma sílaba. En este caso, las palabras 'atleta' y 'Atlántico' se dividen en sílabas de la siguiente manera: a - tle - ta, A- tlán - ti - co.

»Consecuentemente, las palabras con tl se dividirán con guion de final de línea según el modo como articule el que escribe esta secuencia de consonantes: si las pronuncia en dos sílabas, dividirá at- / leta; si las pronuncia en la misma sílaba, atle- / ta.»






enero 20, 2016

«Cambio de la o disyuntiva en u»


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«La conjunción disyuntiva o toma la forma u ante palabras que empiezan por el sonido vocálico /o/ (o- u ho- en la escritura):

»unos u otros,

»minutos u horas,

»ordenar u organizar.


»Cuando la conjunción disyuntiva o va seguida de una expresión numérica que empieza por la cifra 8, como 8, 80, 81, 800, etc., también debe adoptar la forma u, tanto en la lectura como en la escritura, porque las palabras que representan estas cifras (ocho, ochenta, ochenta y uno, ochocientos...) empiezan por el sonido /o/:

»700 u 800.


»La conjunción o también se transforma en u si la palabra que sigue comienza por /o/ en las correlaciones disyuntivas, en las que aparece una conjunción ante cada una de las opciones posibles:

»Los hornos antiguos eran o circulares u ovalados.

»La disyuntiva era clara: u obteníamos beneficios pronto o habría que cerrar la empresa.»






enero 13, 2016

«Cambio de la y copulativa en e»


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
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«La conjunción copulativa y toma la forma e ante palabras que empiezan por el sonido vocálico /i/ (i- o hi- en la escritura):

»Eres único e irrepetible.

»Necesito aguja e hilo.


»Excepciones:

»Cuando al sonido /i/ le sigue una vocal con la que forma diptongo:

»La mesa es de madera y hierro (no de madera e hierro).


»Con aquellas palabras que, como hiato o ion, pueden articularse con hiato ([i - á - to], [i - ón]) o con diptongo ([yá - to], [yón]), es válido el uso de e (si se pronuncia un hiato) o de y (si se pronuncia un diptongo): diptongo e hiato o diptongo y hiato:

»moléculas e iones

»o

»moléculas y iones.


»Cuando la conjunción se hace tónica y adquiere un valor adverbial en oraciones interrogativas:

»¿Y Inés? (‘¿dónde está Inés?’ o ‘¿qué tal Inés?’).


»Si la palabra que sigue a la conjunción no es española y comienza por el sonido vocálico /i/, sigue vigente la regla, aunque por tratarse de una voz extranjera el sonido /i/ inicial no se escriba como i o hi:

»Escriba su teléfono e e-mail (la e de e-mail se pronuncia [i] en inglés).


»Paralelamente, la conjunción copulativa mantiene la forma y si la voz que la sigue no empieza con el sonido /i/, aunque gráficamente se escriba con i- o hi-:

»En esa fecha se produjo el encuentro entre Franco y Hitler (el apellido alemán Hitler se pronuncia con h aspirada).

»Hasta el momento ha sacado dos discos: Life y I adore you (I se pronuncia [ái] en inglés).»






diciembre 23, 2015

«Mayúscula o minúscula en los meses, los días de la semana y las estaciones del año»


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«Salvo que la mayúscula venga exigida por la puntuación (a comienzo de texto o después de punto), los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año se escriben en español con minúscula inicial:

»Nació el pasado martes, 22 de noviembre.

»En Caracas, a 6 de mayo de 2005.

»Esta primavera ha llovido mucho.


»Solo se inician con mayúscula cuando forman parte de nombres que exigen la escritura de sus componentes con mayúscula inicial, como ocurre con los nombres de festividades, fechas o acontecimientos históricos, vías urbanas, edificios, etc.:

»Viernes Santo,

»Primavera de Praga,

»plaza del Dos de Mayo,

»Hospital Doce de Octubre.»






diciembre 16, 2015

«Echo, echa, echas / hecho, hecha, hechas»


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«Todas las formas del verbo echar (que significa, a grandes rasgos, ‘tirar’, ‘poner o depositar’ y ‘expulsar’) se escriben sin h:

»Siempre echo los papeles a la papelera.

»Si echas más sal al guiso lo estropeas.

»Hay que echar la carta al buzón.

»Tienes suerte si no te echa de aquí ahora mismo.



»El verbo echar forma parte de la locución echar de menos, que significa ‘añorar’:

»Te echo de menos.

»¿Me habéis echado de menos?



»O de la locución echar a perder, que significa ‘estropear’:

»Siempre lo echas todo a perder.



»También de la perífrasis echar a + infinitivo, que indica el comienzo de la acción expresada por el infinitivo:

»Siempre se echa a reír en el momento más inoportuno.

»Casi me echo a llorar.



»Aunque se pronuncian igual, no deben confundirse en la escritura las formas echo, echas, echa, del verbo echar, que se escriben sin h, y las formas hecho, hecha, hechas, del participio del verbo hacer, que se escriben con h, al igual que el sustantivo masculino hecho (‘cosa que se hace o que sucede’), tanto cuando se utiliza como tal, como cuando forma parte de la locución de hecho (‘efectivamente, en realidad’):

»¿Has hecho lo que te dije?

»Aunque iba con prisa, dejó hecha la cama.

»Ya están hechas las tortillas.

»El hecho es que hemos solucionado el problema.

»Quería olvidarla. De hecho, intenté no volver a verla.»







diciembre 09, 2015

«Halla / haya / aya»


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«La mayor parte de los hispanohablantes pronuncian estas tres palabras de la misma forma, ya que está muy generalizada la pérdida de la distinción de los sonidos que representan las grafías ll e y. Pero conviene distinguirlas adecuadamente en la escritura:



»a) haya


»Puede ser un verbo o un sustantivo:


»• Como verbo, es la forma de primera o tercera persona del singular del presente de subjuntivo del verbo haber. Con este valor se utiliza, bien seguida de un participio para formar el pretérito perfecto (o antepresente) de subjuntivo del verbo que se esté conjugando (haya visto, haya mirado, etc.), bien como verbo de una oración impersonal:

»Espero que Luis haya aprobado.

»No cree que el niño se haya vestido solo.

»Quizá haya algo que podamos hacer.


»Si estas oraciones se expresasen en otro tiempo verbal, la forma haya sería reemplazada por otra forma del verbo haber:

»Esperaba que esta vez Luis hubiese aprobado.

»No creía que el niño se hubiese vestido solo.

»Quizá habría algo que pudiéramos hacer.


»• Como sustantivo, es femenino y designa un tipo de árbol:

»Hay que podar el haya del jardín.

»Se sentó a la sombra de una frondosa haya.



»b) halla

»Es la forma de la tercera persona del singular del presente de indicativo, o la segunda persona (tú) del singular del imperativo, del verbo hallar(se), que significa ‘encontrar(se)’:

»No sé cómo lo hace, pero halla siempre una excusa perfecta para no ir.

»La sede de la organización se halla en París.

»La flora se halla constituida por diferentes especies.

»Halla la hipotenusa del siguiente triángulo rectángulo.


»Obsérvese que en estos casos la palabra halla se puede sustituir por la forma encuentra:

»No sé cómo lo hace, pero encuentra siempre una excusa perfecta para no ir.

»La sede de la organización se encuentra en París.

»La flora se encuentra constituida por diferentes especies.

»Encuentra la hipotenusa del siguiente triángulo rectángulo.



»c) aya

»Es un sustantivo femenino que significa ‘mujer encargada en una casa del cuidado y educación de los niños o jóvenes’:

»Aún se acordaba del aya sabia y cariñosa de su infancia.

»La vieja aya seguía llevando a los niños al parque.






noviembre 25, 2015

«Has / haz»


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
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«a) has

»Se trata de la forma correspondiente a la segunda persona del singular del presente de indicativo del verbo haber (yo he, tu/vos has, él ha, nosotros hemos, vosotros habéis, ellos/ustedes han), con el que se forman los tiempos compuestos de la conjugación. Así, la forma has, seguida del participio en -o del verbo que se está conjugando, da lugar a la segunda persona del singular del pretérito perfecto compuesto (o antepresente) del modo indicativo:

»Has llegado tarde.

»¿Has ido a ver a tu padre?


»Esta forma se emplea además como segunda persona del singular de la perífrasis verbal haber de + infinitivo, que denota obligación o necesidad y equivale a la más frecuente hoy tener que + infinitivo:

»Has de estudiar más. [= Tienes que estudiar más].

»Has de saber que serás castigado. [= Tienes que saber que serás castigado].




»b) haz

»Como verbo, se trata de la forma de imperativo correspondiente al pronombre tú del verbo hacer:

»Haz lo que te digo o no te dejaré salir.

»Haz lo que tengas que hacer.»




noviembre 18, 2015

«A ver / haber»


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«Aunque a ver y haber se pronuncian de la misma forma, deben distinguirse adecuadamente en la escritura.


»a) a ver

»Se trata de la secuencia constituida por la preposición a y el infinitivo verbal ver:

»Vete a ver qué nota te han puesto.

»Los llevaron a ver los monumentos de la ciudad.


»Como expresión fija, presenta distintos valores y usos:

»• En tono interrogativo, se emplea para solicitar al interlocutor que nos deje ver o comprobar algo:

»—Mira lo que he comprado. —¿A ver?


»• Expresa, en general, expectación o interés por saber algo, y va normalmente seguida de una interrogativa indirecta:

»A ver cuándo nos dan los resultados.


»• Se utiliza para llamar la atención del interlocutor antes de preguntarle, pedirle u ordenarle algo:

»A ver, ¿has hecho lo que te dije?

»A ver, trae el cuaderno.


»• Equivale a claro o naturalmente, como aceptación de algo que se considera inevitable:

»—Pero ¿al final os vais? —¡A ver! Si no lo hacemos, perdemos el dinero de la reserva.


»• Delante de una oración introducida por la conjunción si, expresa, bien expectación, curiosidad o interés, a veces en forma de reto; bien temor o sospecha; bien deseo o mandato:

»¡A ver si adivinas lo que estoy pensando!

»A ver si te caes.

»A ver si eres más organizado de ahora en adelante.


»En muchos de estos casos la secuencia a ver puede reemplazarse por veamos, lo que pone de manifiesto su relación con el verbo ver y no con el verbo haber:

»A ver con quién aparece mañana en la fiesta [= Veamos con quién aparece mañana en la fiesta].

»A ver si te atreves a decírselo a la cara [= Veamos si te atreves a decírselo a la cara].



»b) haber

»Puede ser un verbo o un sustantivo:

»• Como verbo, haber se usa como auxiliar, seguido de un participio, para formar los infinitivos compuestos de la conjugación:

»Haber venido antes.

»Tiene que haber sucedido algo.

»Sigo sin haber entendido lo que ha pasado.


»También se emplea como infinitivo del verbo impersonal que denota la presencia o existencia de lo designado por el sustantivo que lo acompaña:

»Parece haber un chico esperándote en la puerta.

»Tiene que haber muchas cosas en el frigorífico.


»• Como sustantivo, haber es masculino y significa, en general, ‘conjunto de bienes o caudales de una persona’:

»Su haber era más bien escaso.»






noviembre 11, 2015

«Porqué / porque / por qué / por que»


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«a) porqué

»Es un sustantivo masculino que equivale a causa, motivo, razón, y se escribe con tilde por ser palabra aguda terminada en vocal. Puesto que se trata de un sustantivo, se usa normalmente precedido de artículo u otro determinante:

»No comprendo el porqué de tu actitud [= la razón de tu actitud].

»Todo tiene su porqué [= su causa o su motivo].


»Como otros sustantivos, tiene plural:

»Hay que averiguar los porqués de este cambio de actitud.



»b) por qué

»Se trata de la secuencia formada por la preposición por y el interrogativo o exclamativo qué (palabra tónica que se escribe con tilde diacrítica para distinguirla del relativo y de la conjunción que). Introduce oraciones interrogativas y exclamativas directas e indirectas:

»¿Por qué no viniste ayer a la fiesta?

»No comprendo por qué te pones así.

»¡Por qué calles más bonitas pasamos!


»Obsérvese que, a diferencia del sustantivo porqué, la secuencia por qué no puede sustituirse por términos como razón, causa o motivo.



»c) porque

»Se trata de una conjunción átona, razón por la que se escribe sin tilde. Puede usarse con dos valores:

»Como conjunción causal, para introducir oraciones subordinadas que expresan causa, caso en que puede sustituirse por locuciones de valor asimismo causal como puesto que o ya que:

»No fui a la fiesta porque no tenía ganas [= ya que no tenía ganas].

»La ocupación no es total, porque quedan todavía plazas libres [= puesto que quedan todavía plazas libres].


»También se emplea como encabezamiento de las respuestas a las preguntas introducidas por la secuencia por qué:

»—¿Por qué no viniste? —Porque no tenía ganas.


»Cuando tiene sentido causal, es incorrecta su escritura en dos palabras.

»Como conjunción final, seguida de un verbo en subjuntivo, con sentido equivalente a para que:

»Hice cuanto pude porque no terminara así [= para que no terminara así].


»En este caso, se admite también la grafía en dos palabras (pero se prefiere la escritura en una sola):

»Hice cuanto pude por que no terminara así.



»d) por que

»Puede tratarse de una de las siguientes secuencias:

»La preposición por + el pronombre relativo que. En este caso es más corriente usar el relativo con artículo antepuesto (el que, la que, etc.):

»Este es el motivo por (el) que te llamé.

»Los premios por (los) que competían no resultaban muy atractivos.

»No sabemos la verdadera razón por (la) que dijo eso.


»La preposición por + la conjunción subordinante que. Esta secuencia aparece en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan además una oración subordinada introducida por la conjunción que:

»Al final optaron por que no se presentase.

»Están ansiosos por que empecemos a trabajar en el proyecto.

»Nos confesó su preocupación por que los niños pudieran enfermar.»







noviembre 04, 2015

«Tilde en qué, cuál/es, quién/es, cómo, cuán, cuánto/a/os/as, cuándo, dónde y adónde»


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«Las palabras “qué”, “cuál/es”, “quién/es”, “cómo”, “cuán”, “cuánto/a/os/as”, “cuándo”, “dónde” y “adónde” son tónicas y se escriben con tilde diacrítica cuando tienen sentido interrogativo o exclamativo. Estas palabras, por sí solas o precedidas de alguna preposición, introducen oraciones interrogativas o exclamativas directas:

»¿Qué ha dicho?

»¿De quién es esto?

»¡Con qué seriedad trabaja!

»¿Con cuál se queda usted?

»¡Cómo ha crecido este niño!

»¡Cuán bello es este paisaje!

»¿Cuántos han venido?

»¿Hasta cuándo os quedáis?

»¿Adónde quieres ir?


»También introducen oraciones interrogativas o exclamativas indirectas, integradas en otros enunciados:

»Ya verás qué bien lo pasamos.

»Le explicó cuáles eran sus razones.

»No sé quién va a venir.

»No te imaginas cómo ha cambiado todo.

»La nota indica cuándo tienen que volver.

»Voy a preguntar por dónde se va al castillo.


»Además, pueden funcionar como sustantivos:

»En este trabajo lo importante no es el qué, sino el cuánto.

»Ahora queda decidir el cómo y el cuándo de la intervención.


»Sin embargo, cuando estas mismas palabras funcionan como adverbios o pronombres relativos o, en el caso de algunas de ellas, también como conjunciones, son átonas (salvo el relativo cual, que es tónico cuando va precedido de artículo) y se escriben sin tilde:

»El jefe, que no sabía nada, no supo reaccionar.

»Esta es la razón por la cual no pienso participar.

»Ha visto a quien tú sabes.

»Cuando llegue ella, empezamos.

»¿Estás buscando un lugar donde dormir?

»No dijo que estuviese en paro.

»¡Que aproveche!


»Aunque los relativos, presenten o no antecedente expreso, son normalmente átonos y se escriben sin tilde, hay casos en que pueden pronunciarse tanto con acento prosódico como sin él. Esta doble posibilidad se da cuando los relativos introducen subordinadas relativas sin antecedente expreso, siempre que el antecedente implícito sea indefinido y tenga carácter inespecífico (una persona, alguien, algo, algún lugar, nadie, nada, etc.). Esto ocurre cuando la oración de relativo sin antecedente depende de verbos como haber, tener, buscar, encontrar, necesitar, etc., que admiten complementos indefinidos de carácter inespecífico. En estos casos es aceptable escribir el relativo tanto con tilde, reflejando la pronunciación tónica, como sin ella, representando la pronunciación átona:

»El problema es que no hay con qué/que alimentar a tanta gente.

»Ya ha encontrado quién/quien le quiera y no necesita nada más.

»Buscó dónde/donde sentarse, pero no había asientos libres.

»No tenía cómo/como defenderse de las acusaciones.»







octubre 28, 2015

«Tilde en las formas verbales con pronombres átonos: deme, estate, mirándolo, etc.»


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«Las formas verbales seguidas de pronombres átonos (me, te, lo, la, los, las, le, les, se, nos, os) se escriben y se pronuncian como una sola palabra. Desde la ortografía académica de 1999, estas palabras se someten como las demás a las reglas de acentuación gráfica del español, sin constituir ninguna excepción. Así, formas como estate, deme, detente o arrepintiose se deben escribir sin tilde por ser palabras llanas terminadas en vocal; formas como riéndonos, míralas, cállate o decídselo se escriben con tilde por ser esdrújulas; y oídle, subíos o sonreírte por contener hiatos de vocal cerrada tónica y abierta átona (o a la inversa).

»También las formas del imperativo de segunda persona del singular características del voseo deben someterse a las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se utilizan seguidas de pronombres átonos como si no. Así, si estas formas se usan sin pronombre añadido, llevan tilde por tratarse de palabras agudas acabadas en vocal: contá, pensá, mirá, bebé, salí; si se les añade un pronombre, dejan de escribirse con tilde por convertirse en palabras llanas acabadas en vocal o en -s: contame, pensalo, miranos, bebelo, salite (pronunciadas [kontáme, pensálo, mirános, bebélo, salíte]); y si se les añaden dos pronombres, se escriben con tilde por convertirse en palabras esdrújulas: contámela, pensátelo, miránoslos, bebételo.»






octubre 21, 2015

«Tilde en las mayúsculas»


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«Las letras mayúsculas deben escribirse con tilde si les corresponde llevarla según las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se trata de palabras escritas en su totalidad con mayúsculas como si se trata únicamente de la mayúscula inicial:

»“Su hijo se llama Ángel”.

»“administración”

»“ATENCIÓN, POR FAVOR”.


»La Real Academia Española nunca ha establecido una norma en sentido contrario.

»La acentuación gráfica de las letras mayúsculas no es opcional, sino obligatoria, y afecta a cualquier tipo de texto. Las únicas mayúsculas que no se acentúan son las que forman parte de las siglas; así, CIA (sigla del inglés Central Intelligence Agency) no lleva tilde, aunque el hiato entre la vocal cerrada tónica y la vocal abierta átona exigiría, según las reglas de acentuación, tildar la i.»






octubre 14, 2015

«Plural de las siglas: “las ONG”, “unos DVD”»


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«En español, las siglas son invariables en la lengua escrita, es decir, no modifican su forma cuando designan más de un referente. El plural se manifiesta en las palabras que las introducen o que las modifican: “varias ONG europeas”, “unos DVD”, “los PC”. Por eso es recomendable utilizar siempre un determinante para introducir la sigla cuando esta ha de expresar pluralidad:

»“La medida ha sido apoyada por diferentes ONG del país”.

»“¿Con cuántos PC portátiles podemos contar?”.

»“Tengo muchos CD de este tipo de música”.

»Debe evitarse el uso, copiado del inglés, de realizar el plural de las siglas añadiendo al final una s minúscula, con o sin apóstrofo: * “PC’s”, *“ONG’s”, *“PCs”, * “ONGs”.»






septiembre 23, 2015

«“Los miles de personas”»


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«Como sustantivo, la palabra “mil” es de género masculino y se usa, en singular, para designar el propio número: “Después del novecientos noventa y nueve viene el mil”. En plural significa ‘millares’ y va normalmente seguido de un complemento especificativo introducido por la preposición de: “Había miles de personas en la puerta del estadio”. Puesto que se trata de un sustantivo masculino, los determinantes que lo acompañen deben ir también en masculino: “los miles de personas”, “unos miles de personas”, “esos miles de personas” (y no “las miles de personas”, “unas miles de personas”, “esas miles de personas”).»






septiembre 16, 2015

«“Veintiuna mil personas” o “veintiún mil personas”»


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«Los numerales compuestos que contienen el numeral simple “uno”, “una” concuerdan en género con el sustantivo al que determinan cuando lo preceden inmediatamente, por eso debe decirse “veintiuna personas”, “treinta y una toneladas” (y no *“veintiún personas”, *“treinta y un toneladas”). [Para los casos de apócope, véase «“Veintiuna personas”, “veintiuno por ciento”»].

»Pero cuando entre el numeral y un sustantivo femenino se interpone la palabra “mil”, la concordancia de género es opcional, por lo que puede decirse tanto “veintiún mil personas”, “treinta y un mil toneladas”, como “veintiuna mil personas”, “treinta y una mil toneladas”.

»La concordancia en femenino (“veintiuna mil personas”, “treinta y una mil toneladas”) se está imponiendo en el uso actual por influjo de la que obligatoriamente establecen los numerales de la serie de las centenas, que acomodan siempre su género al del sustantivo, lo precedan inmediatamente o no (“setecientas toneladas”, “setecientas mil toneladas”).»






septiembre 09, 2015

«“Veintiuna personas”, “veintiuno por ciento”»


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«El numeral “uno”, “una” se apocopa en la forma “un” únicamente cuando antecede a sustantivos masculinos: “un libro”, “un coche”; o a sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica (una vocal es tónica cuando en ella recae el acento prosódico o de intensidad): “un águila”, “un alma”, “un hacha”; pero no se apocopa nunca cuando antecede a sustantivos femeninos que no comienzan por /a/ tónica: “una amapola”, “una mujer”, “una novela”.

»Consecuentemente, todos los numerales compuestos que contienen el numeral simple “uno, “una” se comportan de la misma manera y solo se apocopan ante sustantivos masculinos y ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica. Por lo tanto, igual que decimos “una mujer”, “una amapola”, debemos decir “veintiuna mujeres”, “treinta y una amapolas” (y no *“veintiún mujeres”, *“treinta y un amapolas”).

»Asimismo, debe decirse “uno por ciento”, “veintiuno por ciento”, “treinta y uno por ciento (y no *“un por ciento, *“veintiún por ciento”, *“treinta y un por ciento”), ya que el numeral “uno”, “una” solo se apocopa ante determinado tipo de sustantivos, y “por” es una preposición.»






agosto 26, 2015

«“Palabras clave” o “palabras claves”, “copias pirata” o “copias piratas”»


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
usuarios del servicio de consultas lingüísticas
de la Academia Española de la Lengua



«En las construcciones formadas por dos sustantivos que constituyen una unidad léxica, en las que el segundo de ellos modifica al primero como si se tratara de un adjetivo, normalmente solo el primer sustantivo lleva marca de plural: “horas punta”, “bombas lapa”, “faldas pantalón”, “ciudades dormitorio”, “pisos piloto”, “coches cama”, “hombres rana”, “niños prodigio”, “noticias bomba”, “sofás cama”, etc. No obstante, hay casos en que el segundo sustantivo puede adquirir un funcionamiento plenamente adjetivo y adoptar también la marca de plural, como es característico en esta clase de palabras. Normalmente esto sucede cuando el segundo sustantivo puede funcionar, con el mismo valor, como atributo del primero en oraciones copulativas; esta es la razón de que pueda decirse “Estados miembros”, “países satélites”, “empresas líderes”, “palabras claves” o “copias piratas” (pues son posibles oraciones como: “Esos Estados son miembros de la UE”, “Estos países fueron satélites de la Unión Soviética”, “Esas empresas son líderes en su sector”, “Estas palabras son claves para entender el asunto”, “Las copias requisadas son piratas”).

»Es decir, tanto “palabras clave” o “copias pirata” como “palabras claves” o “copias piratas” son expresiones posibles y correctas. En el primer caso, clave y pirata están funcionando como sustantivos en aposición y no adoptan la marca de plural. En el segundo, están funcionando como adjetivos plenos (con el sentido de ‘fundamental’, en el caso de clave, y de ‘ilegal o no autorizado’, en el caso de pirata), de ahí que adopten la marca de plural en consonancia con el sustantivo plural al que modifican.»