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julio 19, 2024

La lucha de las y los artistas en favor de la regulación y la estricta supervisión ética de los modelos de IA generativa va más allá de su interés


Luis Demano
«Del invierno de la IA al verano de la lucha por nuestros derechos de autoría»

EME Magazine, n.º 12 (2024).

EME Magazine | Universidad Politécnica de Valencia | Facultad de Bellas Artes | Máster en Diseño e Ilustración | Valencia | ESPAÑA

Se incluye a continuación la edición del artículo en PDF. Véanse notas y referencias en la publicación original.

Licencia Creative Commons.




Me dijeron:
—O te subes al carro
o tendrás que empujarlo.
Ni me subí ni lo empujé.
Me senté en la cuneta
y alrededor de mí,
a su debido tiempo,
brotaron las amapolas.
Gloria Fuertes



Demis Hassabis tenía 34 años cuando fundó Deepmind junto con el neurocientífico Shane Legg y Mustafa Suleyman, un amigo de la infancia. El principal objetivo de la empresa era crear un programa informático que implementara el llamado «aprendizaje por refuerzo», una técnica de machine learning para calcular la probabilidad del éxito de una acción imitando el proceso de aprendizaje humano de ensayo y error. La principal novedad con la que cautivaron a los recelosos inversores, que por aquel entonces percibían la inteligencia artificial como el chiquipark de los informáticos más excéntricos, fue combinar el aprendizaje por refuerzo con la simulación de un sistema de redes neuronales, la especialidad de Legg.

En la tentadora telaraña de aquella idea cayeron, no sin dudarlo, dos de los principales inversores de la historia de la tecnología, Elon Musk y Peter Thiel. Una vez formalizado el contrato de financiación, Thiel le propuso a Hassabis trasladar su domicilio de Londres, donde vivía por aquel entonces, a Silicon Valley, esa zona de confort tributario en la que los inversores se mueven como pez en el agua.

Ante la negativa de Hassabis al cambio, el equipo de abogados de Thiel se trasladó a Londres para formalizar el contrato de financiación. La primera pregunta que le hicieron dejó a Hassabis un tanto desconcertado: «¿Londres tiene una ley sobre la propiedad intelectual?». «¡Creo que pensaron que vivíamos en Tombuctú!», pensó un sorprendido Hassabis.

Este episodio, en apariencia inocente, lo cuenta Marcus du Sautoy en su libro Programados para crear. Cómo está aprendiendo a escribir, pintar y pensar la inteligencia artificial. Y así, añadiría, es como empezó una de las aventuras que marcarían un antes y un después de la historia de la Inteligencia Artificial, la creación de AlphaGo: con unos señores multimillonarios y su flamante equipo de abogados protegiendo su inversión, gracias a un sólido marco jurídico y regulatorio bajo el que poder proteger sus futuros descubrimientos. De momento, el «moverse rápido y romper cosas», ese estilo de vida que Mark Zuckerberg, convirtió en el eslogan motivacional de la nueva oleada emprendedora, quedaba relegado en favor del más práctico «nadar y guardar la ropa» de nuestro querido refranero popular. Una industria, la de la Inteligencia Artificial, cuyo valor aproximado es de 48 000 millones de dólares, no se levanta regalando nada a nadie.

En 2014, Google compró Deepmind por 500 millones de dólares.



Moveos rápido y romped cosas, pero que no sean las vuestras

El verano de 2022 fue especialmente caluroso. Así que la noticia de la salida de DALL-E 2, el programa de Inteligencia Artificial Generativa (IAG) propiedad de Open AI, me cogió debajo de las aspas de un ventilador tratando de aplacar el bochorno. De repente, mis tranquilas vacaciones se volvieron un cruce vertiginoso de imágenes a través de los grupos de WhatsApp compartidos con mi comunidad profesional. Entre los muchos comentarios de fascinación, se sucedía el intercambio de unas imágenes que, aunque de un realismo torpe, estaban a años luz de las generadas por la primera versión de DALL-E lanzada en 2021.

«A este paso la IA nos acabará quitando el trabajo XD», comentó alguien. Muchas de las ideas preconcebidas que teníamos sobre la inteligencia artificial comenzaron a tambalearse. ¿Cómo una tecnología que había mostrado claros síntomas de agotamiento había podido evolucionar tanto en apenas un año? Muy pronto entenderíamos el porqué.

Uno de los primeros artistas en hacerse preguntas aquel mismo 2022 fue el dibujante Dave McKean. Su libro Prompt: Conversations with AI, desarrollado en tan sólo 12 días, exploraba las posibilidades técnicas de Midjourney, otra de las varias IAGs que salieron a competir por su cuota de mercado ese mismo año. McKean también reflexionaba sobre las implicaciones éticas y el impacto que estos competidores artificiales tendrían en la industria. Pero no fue mucho más allá en cómo eran capaces de generar aquel contenido.

Quien sí lo hizo, pocos meses más tarde, fue el artista Steven Zapata en su viralizado video The End of Art: An Argument Against Image AIs. Un punto de inflexión desde el que la comunidad artística en concreto, y la industria cultural en general, comenzaría su toma de conciencia del verdadero problema al que se enfrentaba y las dimensiones abismales del mismo.

En su video de casi una hora de duración, Zapata analizaba, además del impacto ético de la IAG más ampliamente de lo que lo había hecho McKean, algunas de las claves técnicas de la tecnología. Entre las más importantes, se encontraba la creación de las bases de datos a partir de las cuales los modelos de IAGs se habían entrenado. Era muy sencillo de entender: para que pueda generar una imagen necesitan disponer de una base de datos previa. En el caso de Stable Diffusion y Google’s Imagen, su base de datos era LAION 5B, una colección de 5000 millones de URLs de imágenes y texto descriptivo protegido, cómo veremos más detalladamente, en una gran cantidad por derechos de autoría. Efectivamente, ese mismo marco jurídico por el que preguntaban los abogados de Peter Thiel a Hassabis. ¿Qué hicieron entonces estas compañías tecnológicas para dinamitar el marco?

LAION 5B es difundida por LAION, una organización alemana sin ánimo de lucro, mientras que las propias imágenes son rastreadas mediante la práctica del web scraping por otra organización sin ánimo de lucro llamada CommonCrawl. Dependiendo de dónde se encuentren estas empresas, al estar registradas como organizaciones sin ánimo de lucro con fines de investigación, gozan de exenciones legales. No serán declaradas culpables de recopilar y utilizar datos que, de otro modo, sí que estarían protegidos por derechos de autoría. ¿Y quién financió LAION para crear su base de datos? Exacto: Stability AI, la empresa dueña de Stable Diffusion.

De este modo, a través de una empresa sin ánimo de lucro, con fines de investigación y creada en un país donde disfruta de exenciones legales, se canaliza posteriormente todo el trabajo de los y las artistas protegidos por derechos de autoría a empresas con ánimo de lucro como Stability AI: una empresa que llegó a alcanzar un valor de mercado de mil millones de dólares gracias a su producto estrella Stable Diffusion.

«En el caso de DALL-E», continuaba Zapata en su video, «su modelo de evasión de responsabilidades es el llamado OpenAI, formado por la corporación con ánimo de lucro OpenAI LP y su empresa matriz, la organización sin ánimo de lucro OpenAI Inc». Quienes meses más tarde lanzarían otro famoso competidor al mercado: ChatGPT (Chat Generative Pre-Trained Transformer). En el caso de Midjourney, otra popular IAG, ni tan siquiera han publicado la información sobre el origen de su base de datos.

Otra base de datos revelada gracias a una investigación del diario estadounidense The Washington Post, ha sido la C4 (Colossal Clean Crawled Corpus) de Google. Recopilada también a través de la organización sin ánimo de lucro CommonCrawl, está formada a partir del contenido de:

«Sitios web de industrias como el periodismo, el entretenimiento, el desarrollo de software, la medicina y la creación de contenidos, lo que ayuda a explicar por qué estos campos pueden verse amenazados por la nueva ola de inteligencia artificial. Los tres sitios más importantes fueron patents.google.com, que contiene texto de patentes emitidas en todo el mundo; wikipedia.org, la enciclopedia gratuita en línea; y scribd.com, una biblioteca digital de acceso restringido por suscripción. También ocupa un lugar destacado en la lista b-ok.org, un famoso mercado de libros electrónicos pirateados confiscado posteriormente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Al menos otros 27 sitios identificados por el gobierno de EEUU como mercados de piratería y falsificaciones están presentes en el conjunto de datos C4».


Curiosamente, el símbolo de copyright señalando que una obra está registrada como propiedad intelectual, aparece más de 200 millones de veces en el conjunto de datos C4.

Pero lo que realmente hizo saltar las alarmas sobre el contenido de las bases de datos de entrenamiento fue el informe publicado por el Stanford Internet Observatory y difundido por varios medios. Según la investigación, LAION 5B contenía ingente material ilegal de abuso sexual infantil (CSAM), con el que Stable Diffusion habría sido entrenado. Advirtiendo, además, que la cantidad de material pedófilo podría ser mucho mayor, «dado que nuestra evaluación se centró en una pequeña porción del conjunto de miles de millones de datos». Otros modelos como Midjourney, cuya transparencia en el entrenamiento de los modelos es nula, podrían contener también este tipo de material.

Como es evidente, la lucha de los y las artistas en favor de la regulación y la estricta supervisión ética de los modelos de IAG va más allá de su interés, que algunos tachan de egoísmo, por defender su parcela de mercado profesional. Constata que, sin control democrático y transparencia, las empresas privadas de IA seguirán utilizando cualquier recurso que les dé ventaja sobre el resto de sus competidores. Moviéndose rápido y rompiendo muchas cosas que en el futuro serán muy difíciles de reconstruir.



Nadar y esconder la ropa robada

Una vez sale a la luz la información sobre las bases de datos necesarias para el entrenamiento de las IAGs, sin las cuales sería imposible la escalada de precisión de las imágenes y textos generados, las reacciones tanto de las empresas tecnológicas como de los defensores acérrimos de la IAG fueron variopintas. En un primer momento, se negaron en redondo a asumir la evidencia. Pero hasta las propias empresas de IAG admitían de forma velada la vulneración de los derechos de autoría de los y las artistas, y la falta total de consentimiento en el uso de las mismas.

Tal era el caso de Stability AI, haciendo la siguiente declaración a propósito del lanzamiento de su IAG de audio Dance Diffusion dos meses después de la salida de Stable Diffusion:

«Dance Diffusion también se basa en conjuntos de datos compuestos en su totalidad por muestras de música y audio libres de derechos de autor y proporcionadas voluntariamente. Dado que los modelos de difusión son propensos a la memorización y al sobreajuste, la publicación de un modelo entrenado con datos protegidos por derechos de autor podría dar lugar a problemas legales. Para honrar la propiedad intelectual de los artistas y, al mismo tiempo, cumplir en la medida de lo posible con las normas de derechos de autor, a menudo estrictas, de la industria musical, era imprescindible mantener cualquier tipo de material protegido por derechos de autor fuera de los datos de entrenamiento».


La respuesta legal del colectivo de artistas y las empresas afectadas por el rastreo masivo de datos sin su consentimiento no se hizo esperar. Las primeras en organizarse y reaccionar fueron las ilustradoras Kelly McKernan, Karla Ortiz, and Sarah Andersen, con la ayuda de la Concept Art Association de EE. UU. Su demanda colectiva implicaba a Stability AI (Stable Diffusion), Midjourney y la web DevianArt por entrenar a su IAG, Dreamup, con las obras alojadas en su web propiedad de las artistas.

La denuncia incide en la posibilidad de incluir el propio nombre de las artistas en la descripción de texto (prompt) para poder replicar el estilo de las artistas y generar contenido que perjudique su imagen profesional. Tanto es así que, en el caso de McKernan, un artículo del New York Times desveló cómo los miembros de la extrema derecha habían imitado su estilo artístico para crear historietas pronazis difundidas en el foro online 4chan.

Algunos meses después, a esta misma demanda se sumaron siete nuevos artistas: Hawke Southworth, Grzegorz Rutkowski, Gregory Manchess, Gerald Brom, Jingna Zhang, Julia Kaye y Adam Ellis. Incluyendo, además, a una nueva empresa en la denuncia, Runway AI, la empresa que entrenó al modelo Stable Diffusion 1.5.

Uno de los elementos más destacables en la nueva ampliación de la demanda es el artículo académico del investigador de Google DeepMind, Nicholas Carlini [Nota 6], donde él y su equipo demuestra que las IAGs se entrenan intencionadamente para reconstruir las obras que forman su base de datos:

«Los modelos de difusión de imágenes como DALL-E 2, Imagen y Stable Diffusion han atraído una gran atención debido a su capacidad para generar imágenes sintéticas de alta calidad. En este trabajo, demostramos que los modelos de difusión memorizan imágenes individuales a partir de sus datos de entrenamiento y las emiten en el momento de la generación. Mediante un proceso de generación y filtrado, extraemos más de mil ejemplos de entrenamiento de los modelos más avanzados, desde fotografías de personas hasta logotipos de marcas comerciales. También entrenamos cientos de modelos de difusión en diversos entornos para analizar cómo afectan a la privacidad las distintas decisiones sobre modelos y datos. En general, nuestros resultados muestran que los modelos de difusión son mucho menos privados que los modelos generativos anteriores, como los GAN, y que para mitigar estas vulnerabilidades pueden ser necesarios nuevos avances en el entrenamiento para preservar la privacidad».


Recientes declaraciones de OPEN AI recogidas por el Telegraph, han reforzado este argumento:

«Dado que actualmente los derechos de autoría cubren prácticamente todo tipo de expresión humana, incluidas publicaciones de blogs, fotografías, publicaciones en foros, fragmentos de código de software y documentos gubernamentales, sería imposible entrenar los principales modelos de IA sin utilizar materiales protegidos por derechos de autoría».


A lo que añaden, por si quedaba alguna duda de la gran importancia que tiene la calidad de los datos de entrenamiento en el resultado final del contenido generado por los modelos de IAG:

«Limitar los datos de formación a libros y dibujos de dominio público creados hace más de un siglo podría producir un experimento interesante, pero no proporcionaría sistemas de IA que satisfagan las necesidades de los ciudadanos de hoy».


Alentadas por la demanda actual del New York Times a OPEN AI, estas declaraciones demuestran como la industria de IAG ha recorrido un ciclo muy similar al de las fases del luto: etapa de negación, ira, negociación, depresión y, por último, aceptación.

Podría resultar gracioso, pero es la misma fase por la que están pasando, o ya han completado, muchos de los y las artistas afectadas por la absoluta falta de ética de la industria tecnológica de IAG.

Empresas dirigidas en su gran mayoría por hombres que se niegan a aceptar que, si utilizas propiedad ajena dentro de la cadena de desarrollo de tu producto con fines de lucro, debes compensar a sus creadoras por ello. Recordemos que la ilustración es, en proporción, el sector creativo más feminizado que existe en la actualidad. Así, la lógica vertical del mercado en un contexto capitalista, nos vuelve a confirmar el doble rasero que aplica a sus sectores más vulnerables: privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.




julio 24, 2023

Samsung presentó el nuevo formato de libro BackBook, un libro digital en papel


Publicado en el blog de Casa del Libro.
Nota de prensa.

Esta entrada se publicó en el blog el 1 de julio de 2015; hace referencia a la Feria del Libro de Madrid celebrada en el mes de junio precedente.





El nuevo formato de libro BackBook creado por Samsung ofrece a los lectores, al mismo tiempo, lo mejor del libro digital y del libro en papel. Con el objetivo de apoyar a los autores noveles, Samsung y Tagus, la plataforma digital de ebooks que agrupa a las mayores librerías de títulos en castellano, como Casa del Libro, El Corte Inglés y las más de 1500 librerías independientes asociadas de CEGAL, organizaron un encuentro con jóvenes escritores que se celebró el pasado viernes 12 de junio a las 18:30 horas en el Pabellón Samsung de la Feria del Libro de Madrid. Estos autores firmarán además los primeros ejemplares BackBook, un nuevo formato creado por Samsung que aúna la practicidad de los libros digitales con la parte más romántica de la lectura en papel.

Con BackBook, Samsung ha creado un nuevo formato de libro que conserva la esencia de la lectura tradicional, en un libro que se puede «tocar» y guardar en nuestra estantería, al mismo tiempo que se aprovechan todas las ventajas y versatilidad de la lectura digital, a la que cada vez están más acostumbrados los lectores de todo el mundo. Los escritores noveles que hoy nos acompañan tienen el privilegio de inaugurar este nuevo formato, que aporta un aire nuevo al mundo del libro que tanto debemos cuidar, declara Celestino García, vicepresidente corporativo de Samsung España. Luz Ruiz, responsable de Autopublicación Tagus y del sello digital Ediciones Tagus, moderará un encuentro con tres escritores noveles del sello, que han tenido la oportunidad de publicar sus obras en formato BackBook: Javier Muñiz, autor de La chica del zapato azul, Juliette Sartre, autora de Deshojando margaritas, y Carlos Alvariño, autor de El custodio de Orfean, quienes presentarán sus obras y regalarán un ejemplar de las mismas a todos los asistentes.

El objetivo del encuentro organizado por Samsung es apoyar a los cada vez más numerosos autores noveles que utilizan plataformas digitales como trampolín para conseguir su sueño de publicar sus obras en papel, con el respaldo de la plataforma Tagus, que agrupa a Casa del Libro, El Corte Inglés y CEGAL, además de a los partners de Samsung en España y Latinoamérica.


Ganar lectores digitales para triunfar en el mundo del papel

Los dispositivos y el sistema de lectura digital Tagus ofrecen una experiencia de lectura única, acompañada de su propia plataforma de autopublicación y sello editorial. Sin embargo, muchos lectores echan de menos la parte más romántica del libro en papel, como poder tocarlo o escribir una dedicatoria para un amigo. En este contexto, BackBook se presenta como el formato perfecto, ya que es un punto intermedio que aúna tecnología y tradición. A los autores, les ayuda a ir ganando lectores para estar más cerca de consagrarse en el mundo editorial tradicional. A los lectores, les permite disponer en sus casas de sus libros de siempre, mientras disfrutan de las ventajas de leerlos en tablet y sin tener que renunciar a nada, destaca Xavi Solá, director de Casadellibro.com y Tagus.

Para Carlos Alvariño, tanto la tecnología como, muy especialmente, las redes sociales han sido decisivas en la difusión de su obra.

«Gracias a plataformas como Tagus y su gran sistema de autopublicación, uno se puede dar a conocer rápidamente. Redes como Facebook, Twitter, Instagram, bloggers de referencia y páginas webs dedicadas a la literatura te permiten llegar al rincón más lejano del planeta y conseguir que tu obra traspase fronteras sin tener que desplazarte de tu casa. Ser uno de los tres escritores elegidos por Samsung para representar una nueva creación que pronto se situará en lo más alto es un tremendo orgullo que me servirá como bandera de presentación allá donde vaya», declara el autor de El custodio de Orfean.


Otro de los escritores noveles que ha tenido la oportunidad de publicar en el nuevo formato BackBook, Javier Muñiz, destaca las nuevas posibilidades de interacción con los lectores que ofrecen las plataformas digitales.

«Internet y Tagus han supuesto una grandísima diferencia en mi forma de trabajar, ya que he podido dar a conocer mi novela de forma instantánea a lectores de todo el mundo, sin tener que realizar una gran inversión. Ahora, con el apoyo de Samsung, también podré hacerla llegar a todas aquellos que adoran el tacto del papel a la hora de leer. Además, considero que el medio digital es perfecto tanto para los escritores noveles como para los ya consagrados porque, además de ofrecer un control total sobre las obras, nos da la oportunidad de interactuar con los lectores prácticamente en tiempo real y de conocer sus impresiones, algo esencial de cara a la creación de futuros títulos», apunta el autor de La chica del zapato azul.


Por su parte, la escritora de literatura erótica Juliette Sartre coincide en el alcance que ha supuesto para sus obras la edición digital, a lo que se suma ahora las nuevas posibilidades que ofrece el BackBook de Samsung.

«La tecnología y las plataformas digitales son la razón principal de que hoy mis novelas estén al alcance de millones de personas en todo el mundo. Como autora valoro que las plataformas son accesibles, intuitivas, económicas, tienen gran difusión, puedes llegar a lectores que están en todas partes del mundo, no suponen un coste inicial y, algo muy importante, se están reinventando constantemente para contentar tanto a autores como a lectores. En esto último, es muy importante la implicación de empresas líderes en el sector tecnológico como Samsung, que no se conforman con ofrecer productos de última generación, sino que van un paso más allá y en un solo producto aúnan lo bueno de un libro en papel y la practicidad de la tablet. Gracias a las plataformas como Tagus, el apoyo de los lectores y Samsung, mi sueño de ver publicado en papel mi novela se hace realidad», señala la autora de Deshojando margaritas.



Lo mejor del libro digital con el encanto del libro de siempre

A pesar de su apariencia exterior, idéntica a la de un libro tradicional, en su interior BackBook está dotado con tecnología NFC [Near Field Communication / Comunicación de campo cercano] y QR [Quick Response / Respuesta rápida], lo que permite descargar contenidos desde otros dispositivos móviles y disfrutar de toda la versatilidad de una tableta. Y todo ello sin perder el romanticismo de la lectura en el libro tradicional, ya que se puede tocar, dedicar o regalar, como hemos hecho siempre con los libros en papel.




mayo 03, 2022

La vida digital de los medios y la comunicación, estudios y reflexiones impulsados por la Unión Argentina de Agencias Interactivas (@interactarg), reunidos en un volumen editado por Granica (@GranicaEditor)



Noticia y adelanto del contenido en Periodismo.com (@periodismo)


«La vertiginosa realidad de Internet impide en muchas ocasiones reflexionar en profundidad sobre la vida digital. Y en gran medida ese es el desafío que nos propusimos con estos ensayos sobre las audiencias, el contenido y los negocios alrededor de Internet.

»Este libro reúne diversas opiniones y miradas sobre el estado de situación y panorama futuro de la actividad profesional y cotidiana de los usuarios. ¿Qué están haciendo las marcas en el escenario digital? ¿Cómo y para qué se aceran los usuarios a las redes sociales? ¿Qué proponen y qué se espera de los medios y de la publicidad en este momento del siglo XXI? ¿Cómo está Latinoamérica con relación a las estrategias de marketing en comparación con otras regiones?

»El recorrido incluye textos que indagan en los medios, el nuevo consumidor online, las marcas que corren desde atrás a los usuarios, las estrategias de comunicación sobre territorios movedizos, los cambios discursivos de cada uno de los actores de este universo, los roles y la performance que promueven las redes sociales. Es un análisis global pero con una mirada latina, a veces teórica, otras, muy pragmática, pero fundamental en momentos de incertidumbre.

»Una propuesta amplia de temas y de autores que promueven un diálogo con los lectores con el objetivo de comenzar a entender qué es la vida digital, qué implicancias tiene, de dónde viene y sugerir hacia dónde se dirige.

»Autores: Álvarez Nobell, Alejandro – Becerra, Martín – Dessein, Daniel – Codeseira, Sebastián – Geoghegan, Bernardo – Mociulsky, Mariela – Olivera, Santiago – Pallotti, Carlos – Roitberg, Gastón – Rottman, Diego – Sibila, Paula

»A continuación un fragmento, a modo de adelanto».





«“Medios en quiebra. Transformaciones, cambios en el ecosistema y nuevos actores en la era de la digitalización de los flujos de información y comunicación”, capítulo del libro a cargo de Martín Becerra (investigador principal en el Conicet y profesor titular por concurso en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Doctor en Ciencias de la Información (Universidad Autónoma de Barcelona), donde también se recibió de Magíster en Ciencias de la Comunicación. Es autor de libros y artículos sobre políticas de comunicación, medios y tecnologías de la información y la comunicación).


»En 2006 el novelista Alesandro Baricco compiló en el libro Los bárbaros un conjunto de ensayos sobre la profunda mutación cultural que ocurre en el presente. Su intención es captar el momento bisagra en que se produce la transformación de una cultura y son derribadas las ciudadelas en las que se construyeron las nociones de calidad, profundidad y pureza y sus anatemas (que en toda cultura funcionan como anclaje) de mediocridad, superficialidad y corrupción.

»Hasta hace poco, los medios de comunicación gozaban del control de la cadena productiva de la información y el entretenimiento que circulaba masiva y cotidianamente. En esa ciudadela se definía la agenda de asuntos a los que los medios y otras instituciones modernas les conferían importancia y que, entonces, despertaban el interés variable de distintos grupos sociales. En el caso de las empresas de medios más poderosas, el control de la cadena productiva se extendía hasta la posesión misma de la propiedad de los eslabones necesarios para producir, editar, distribuir, exhibir y comercializar los flujos de contenidos que bombeaban la opinión pública.

»Hoy la ciudadela mediática luce carcomida en sus cimientos. Su crisis, la de los medios tradicionales, es también la crisis de las profesiones que protagonizaron la organización de sus productos y servicios. Si el periodismo nutria y condicionaba la circulación de la palabra y era un intermediario autorizado entre poderes económico, político, social y cultural y la comunidad, hoy esa mediación fue subvertida por una serie de cambios que representa la digitalización de los flujos de información y comunicación.

»Hace tan sólo diez años en Argentina (quince en EE.UU. y Europa) en los viejos medios, el sector que se ocupaba de la transición a lo digital era marginal en la disposición física de las redacciones, sus empleados cobraban salarios inferiores, las condiciones laborales eran más precarias y sus productos eran subestimados por toda la organización. Ascender profesionalmente, para un periodista que ingresaba a un medio como empleado de la parcela online, suponía que lo reconocieran e integraran al núcleo central del medio, que es el que cultivaba la rutina productiva tradicional.

»Una década más tarde el enfoque cambió radicalmente: la producción de un medio que no quiere morir aplastado por el vértigo de la era digital está orientada básicamente a Internet y a explorar estrategias digitales para los eslabones de producción, edición, distribución y venta de contenidos en Internet a través de dispositivos fijos y, sobre todo, móviles. No hay modelo seguro que garantice el éxito ni la estabilidad en ninguno de esos eslabones, pero el consenso es que Internet es el centro y el resto debe acondicionarse para que le sea funcional. En la forzada metamorfosis que experimentan muchas organizaciones periodísticas, lo que era accesorio (lo digital) es hoy su razón de ser.

»El presente texto analiza las características estructurales de esa transformación, el cambio del ecosistema, los actores emergentes de la transformación en curso y su relación con las políticas públicas en el contexto argentino al finalizar la segunda década del siglo XXI.



»El sistema de medios que supimos conseguir

»La Argentina tuvo desde fines del siglo XIX, en relación con el resto de América Latina, un desarrollo vigoroso de medios de comunicación articulado con una extensa cobertura del sistema educativo, la censura explícita a partir de 1974 (profundizada a partir del 24/3/76) y la retracción del consumo cultural desde mediados de la década de 1970 incidieron en una metamorfosis a la que tributó el sistema de medios a partir de la restauración del orden constitucional en diciembre de 1983.

»La dinámica industria editorial (libros, diarios y revistas periódicas) fue paulatinamente desplazada por el aumento del consumo de radio y televisión, dos medios que se presumen de acceso gratuito pero cuya mercantilización e industrialización es mayor que en el sector editorial gráfico. Entre 1970 y 1980, dejaron de editarse más de 250 diarios, con la consecuente erosión de la diversidad de versiones sobre la realidad que ello representa. El desplazamiento del consumo de información y entretenimientos masivos de la gráfica al audiovisual facilita su control porque comprende una reducción de productores de contenidos por un lado y, por otro lado, porque condiciona la profundidad y los ritmos con que la sociedad se vincula con las noticias y las representaciones culturales.

»Desde el colapso de la Dictadura y hasta 2019, cinco procesos caracterizan al sistema de medios de comunicación: primero, la erradicación de la censura directa; segundo, la concentración de la propiedad de las empresas en pocos pero grandes grupos; tercero, la convergencia tecnológica (audiovisual, informática y telecomunicaciones); cuarto, la centralización geográfica de la producción de contenidos; y quinto, la crisis radical del modelo económico en que se sostuvieron las empresas periodísticas durante más de un siglo.

»Estos procesos se conjugaron para transformar el sistema de medios y para imprimirle monotonía en su adscripción al lucro como lógica de producción. Esa transformación fue moldeada por reglas de juego originalmente definidas por el decreto-ley Nº 22285/80 y empeoradas por casi todos gobiernos constitucionales posteriores hasta 2009, cuando el Congreso sancionó una ley audiovisual que no fue adecuadamente implementada (en parte por falta de compromiso o torpeza del gobierno que la promovió, en parte por la oposición del mayor grupo multimedios y otros aliados) y que fue, a partir de diciembre de 2015, desmontada por decretos presidenciales.

»En materia de contenidos el cambio más sobresaliente fue el destierro de la censura directa ejercida hasta los años 80 no sólo por gobiernos militares, sino también por muchos civiles en el siglo pasado. Es decir, la censura no era un fenómeno efímero o reducido a dictaduras sino que formó parte de la normalidad de la actividad política en el país antes de 1983. Y si bien hubo episodios aislados de censura en los medios durante el gobierno de Raúl Alfonsín y casos esporádicos en las presidencias de Carlos Menem, la progresiva conquista de la libertad de opinión en los medios fue una constante desde el regreso de la democracia.

»Se alude a “censura directa” pues existen formas indirectas de censura, entre las que pueden citarse la concentración de la propiedad, la proscripción de individuos o sectores sociales (como los sin fines de lucro) al acceso a recursos como las licencias audiovisuales, el ejercicio arbitrario de la regulación y de políticas impositivas, las figuras penales que criminalizan la opinión, el abuso de recursos públicos para premiar la subordinación o castigar la crítica como la publicidad oficial, la obstrucción del acceso de la ciudadanía a la información pública (al respecto, ver los informes anuales de las Relatorías de Libertad de Expresión de la ONU y de la OEA).





»Otro proceso central se desencadenó a partir de la convergencia tecnológica en curso que une soportes de producción, edición, distribución y consumo de medios audiovisuales, gráficos, telecomunicaciones y redes digitales (Internet). La convergencia representa una fuerza transformadora del sector, pues la referencia a los medios de comunicación en sentido estricto debe mutar para comprender parte de su actual desempeño en sociedad.

»La convergencia entre tecnología y sociedad es un eje medular para comprender cambios del pasado reciente y del presente y enmarca el desempeño de los medios en una sociedad con necesidades y expectativas cambiantes. El control remoto y la migración de los receptores al color tonificaron las formas de ver televisión, pero a partir de 1990 la paulatina masificación de la televisión por cable y su menú multicanal introdujo una oferta de decenas de canales, muchos de ellos temáticos, en una pantalla que sólo en las grandes ciudades contaba con más de un canal de aire hasta entonces. La concentración de la propiedad comenzaba una etapa expansiva.

»Fue con el cambio de siglo cuando el acceso a Internet y la telefonía móvil, primero como tecnologías separadas y luego reunidas en los mismos dispositivos multiplataforma (los llamados “teléfonos móviles”) le imprimirían un ritmo vertiginoso y ubicuo a la temprana segmentación de gustos iniciada por la televisión de pago. Estas tecnologías impactarían decisivamente sobre el paisaje mediático, ya que en muchos casos se trata de espacios que alternativizan el flujo unidireccional con soportes analógicos propios de los medios tradicionales. El peso de los nuevos medios se siente en los balances de las empresas que acusan una merma de ingresos publicitarios, ya que las campañas se canalizan también a través de los medios digitales, y una disminución de sus audiencias seducidas por la multiplicación de la oferta.

»El alcance cada vez mayor del acceso a las redes convergentes encuentra serios condicionantes en las fracturas socioeconómicas y geográficas de la Argentina, pero contribuyen al proceso de “desintermediación” de los medios tradicionales que consiste en la progresiva desprogramación de los usos sociales de los medios y en una simbiosis entre el tiempo de vida y el tiempo de conexión y exposición a redes en las que conviven, conflictivamente, los medios tradicionales con servicios provistos por actores corporativos de nuevo cuño y, en muchos casos, escala global como Google, Facebook, Youtube o Twitter.

»La digitalización de las tecnologías de producción y la competencia de nuevas pantallas afectó los lenguajes tanto audiovisuales como escritos. Los diarios y revistas agilizaron sus ediciones con diseños que jerarquizaron el valor de las imágenes y redujeron la extensión de los artículos. Los medios audiovisuales se remozaron tecnológicamente y reorganizaron sus procesos productivos a través de la tercerización de su programación, lo que habilitó el surgimiento de una gran cantidad de productoras independientes que por un lado revitalizaron estéticamente a la televisión y la radio, y por el otro significaron un ahorro de costos fijos en las emisoras, que delegaron el riesgo en nuevas productoras. Varias de éstas fueron más tarde absorbidas por los grandes grupos. La delegación del riesgo tiene dos dimensiones: por un lado, la posibilidad de los canales y las radios de nutrirse con nuevas ideas que contraen riesgos en términos de programación, tanto en la ficción como en los contenidos periodísticos; por otro lado, la derivación a terceros de costos fijos en propuestas cuya realización mercantil es, en su fase de concepción, incierta.

»La organización del trabajo en los medios fue atravesada por los procesos mencionados, en un contexto de precarización creciente desde fines de la década de 1980 en adelante, lo cual fue acompañado por la explosión de carreras de comunicación social y tecnicaturas de periodismo que institucionalizaron la formación profesional y proveyeron de ex alumnos no sólo a los medios sino también a oficinas de relaciones públicas y comunicación institucional del Estado, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil. La precarización se acentuó desde fines de 2015, cuando cerraron numerosas empresas periodísticas dejando un saldo de al menos 3000 despedidos en el lapso de menos de cuatro años.

»A diferencia de la convergencia, hay un eje de análisis que dista de ser novedoso y es la inalterable centralización geográfica de la producción de contenidos en los medios: la zona metropolitana de Buenos Aires sigue proveyendo más del 80% de la programación televisiva originada en el país y en los medios gráficos el cierre o la absorción de diarios locales por conglomerados mediáticos con sede en Buenos Aires restringió la producción local. Además, sigue siendo extendida la práctica de alquiler y subalquiler de espacios, añadiendo complejidad al peso del licenciatario en el control de los contenidos que emite. Esta práctica, compartida por emisoras del interior del país y del Área Metropolitana de Buenos Aires, conduce a reformular los esquemas rígidos de vinculación entre propiedad del medio e ideología, toda vez que la inserción de intermediarios (productoras que comercializan espacios, que en algunos casos son productoras directamente vinculadas con conductores radiales y televisivos) añade complejidad acerca del control final de cada producto emitido y entra en conflicto con la idea misma de “propuesta de programación”.

»Otro proceso distintivo del período es la concentración de la propiedad de los medios. El proceso de concentración de la propiedad de los medios en la Argentina asumió características conglomerales. Esta concentración, alentada por cambios normativos y por decisiones adoptadas entre 1989 y 2008, se desplegó en dos fases: la primera expansiva, la segunda defensiva (Becerra, 2015). Luego de un paréntesis en el que la concentración se detuvo (no se atenuó ni corrigió, pero dejó de aumentar) en consonancia con las políticas de comunicación implementadas entre 2009 y diciembre de 2015 por los dos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner (para un análisis de dichas políticas ver Mastrini y Becerra, 2017), a partir de 2016 se recrearon las condiciones de estímulo gubernamental a la concentración de medios esta vez en su faceta netamente convergente y alcanzando niveles sin precedentes en América Latina, como lo muestra la fusión entre Cablevisión y Telecom entre 2017 y 2018.

»En este contexto el acceso de los argentinos a contenidos periodísticos es crecientemente intermediado por plataformas globales digitales y no por los productores de esos contenidos, lo cual agrega al panorama descripto un condimento crítico cuyo análisis se profundizará en las páginas siguientes.



»Desintermediación a la latinoamericana

»A juicio de Baricco, es la cultura occidental de los últimos siglos la que está siendo jaqueada por nuevas prácticas y soportes. Esta mutación acontece en América Latina con importantes diferencias respecto de los países centrales. En Latinoamérica la estructura concentrada, conglomeral y centralizada de la propiedad de las industrias de producción y circulación masiva de bienes y servicios de la cultura y la comunicación (ver Fox y Waisbord, 2002), se conjuga con un proceso de ampliación de las capacidades sociales de expresión (proceso que se inició en los años 80 tras la recuperación del gobierno constitucional de gobierno en muchos de los países sudamericanos) y con el decisivo impacto de la convergencia digital que repercute en la crisis de la influencia del sistema de medios de comunicación tradicional. La carencia de servicio público complementa así un panorama singular.

»En América Latina el sistema de medios como columna vertebral de la cultura industrializada acusa la crisis a través, por un lado, de nuevas regulaciones que revelan un modelo de intervención estatal diferente al que se desarrolló durante las últimas décadas del siglo XX en la región y, por otro lado, de la convergencia digital.

»En el sector cultural la producción de tendencias sobre los primeros años del siglo XXI permite intensificar las observaciones acerca de la evolución globalizada de una América Latina cuyos procesos de modernización tardía, de constitución nacional al amparo de instituciones estatales y de sincretismo cultural-popular con la colaboración de medios de comunicación audiovisuales (la radio y el cine primero, luego la televisión, con el agregado actual de redes digitales), reclaman una mirada específica y documentada para continuar la necesaria labor de exploración de la incubación en curso.

»Suele definirse a las crisis como el momento en que un modelo lo viejo no acaba de morir y el nuevo no acaba de nacer. La presente transformación de las industrias de la cultura y la comunicación bien podría caracterizarse con esa frase, en un momento histórico en que la disputa por la atención social es estremecida por la expansión de la digitalización y su consecuente multiplicación de soportes, que habilitan prácticas culturales novedosas. Las industrias culturales tradicionales (medios de comunicación incluidos) están en crisis, es cierto. Sus modelos de negocios sobrellevan una amenaza terminal y sus audiencias protagonizan una suerte de éxodo incompleto e iconoclasta hacia nuevas plataformas. Pero en realidad el alcance de la crisis es mayor: lo que la llamada revolución digital pone en cuestión es la manera en que se produce, edita, almacena, distribuye, usa y consume la cultura a nivel masivo. Se trata de una mutación social y no sólo industrial. Lo que Frédéric Martel llama “capitalismo cultural contemporáneo” refiere a relaciones sociales en una deriva con final abierto.

»La centralización fordista de la producción en una misma empresa que, integrada verticalmente, controla todas las fases de agregación de valor, fue reemplazada por sistemas más descentralizados en la ejecución de los procesos productivos pero monitoreados —mediante el uso intensivo de tecnologías digitales— en el nivel de control. La creciente presencia de capitales financieros en las industrias de la cultura y, en particular, en los medios masivos, expresa la importancia económica de un sector que se fusiona con las telecomunicaciones y que se disemina —y valoriza— con Internet. La metamorfosis de las etapas de la producción cultural es acompañadas por cambios, también hondos, en los consumos, usos y prácticas culturales.




»En América Latina la desigualdad económica condiciona la expansión de la revolución de las comunicaciones en los países centrales que, históricamente, presentan un mapa social más cohesionado. Al mismo tiempo, algunos países latinoamericanos adoptan -con compromiso, aplicación y eficacia muy dispares- nuevas regulaciones legales que están motivadas por la centralidad política y económica de las industrias culturales y su transformación. El escenario socioeconómico, la iniciativa política y de organización regulatoria de los bienes y servicios de la información y la comunicación, y el cambio radical del paisaje tecnológico, representan ejes en tensión que se combinan a la hora de examinar los hábitos contemporáneos de recepción y consumo de la cultura.

»En el área de la cultura y la comunicación latinoamericanas, más aún que en otros espacios, las políticas neoliberales de fines del siglo pasado se tradujeron en la transferencia de los activos públicos al sector privado. Estas privatizaciones beneficiaron en una primera etapa a capitales nacionales y progresivamente ese patrimonio fue enajenado a capitales financieros con una marcada e inédita (y en algunas industrias, predominante) presencia de capital extranjero. El análisis de esa estructuración conduce a problematizar su régimen de propiedad, sus modos de financiamiento y sus posibilidades de acceso por parte de diferentes actores sociales, incluso los más postergados a nivel socioeconómico. Ahora bien: esas posibilidades de acceso están también condicionadas por un eje relativo a la arquitectura del sector cultural, lo que remite a reflexionar sobre la convergencia, sobre usos y costumbres, y sobre los modos de intervención estatal en el sector cultural.

»El caso argentino merece especial atención. Como se señaló, la Argentina tiene, por lo menos desde hace un siglo, un destacado desarrollo de las industrias de la cultura y la comunicación en el contexto regional, aunque se trate de un desarrollo afectado por los espasmos de crisis económicas que retraen la actividad del sector e impactan en los hábitos de uso. Como expresaron Aníbal Ford y Jorge Rivera en un panorama descriptivo sobre las industrias culturales argentinas del siglo XX, además de una base productiva diversa en lo editorial y audiovisual con infraestructuras asentadas, el mercado interno de consumidores es amplio debido a la alfabetización extensa de la población y ello se combinó con la formación de cuadros profesionales que, en el campo de la producción, crea géneros, formatos y posee reconocidas capacidades de gestión y comercialización.

»La Argentina es el país latinoamericano con mayor penetración de la televisión de pago, que alcanza al 85% de los hogares. La televisión es el medio de comunicación que, al promediar la segunda década del siglo XXI, ocupaba la mayor cantidad de horas de atención de los distintos sectores sociales, aunque en los últimos años los de mayor poder adquisitivo y, notablemente, los menores de 35 años, protagonizan una migración constante hacia otros medios, pantallas y contenidos, especialmente a través de dispositivos móviles.

»Al mismo tiempo, Argentina es uno de los países con mayor circulación de medios impresos per cápita del continente y es, detrás de España y México, el tercer productor de libros de Iberoamérica. En cuanto a las conexiones a Internet, fijas y móviles, el país está apenas por debajo de los indicadores de Uruguay y Chile, si bien en el caso argentino con una calidad y velocidad de navegación inferior. La propagación de las conexiones móviles es significativa y configura lo que algunos autores llaman un “régimen de conectividad perpetua” por parte de los usuarios consumidores, dada la ubicuidad de los dispositivos multiplataforma que los acompañan durante todas las horas de su jornada, todos los días de la semana, incluso los no laborables.

»A partir de 2014 se expandieron las conexiones móviles 4G y la relevancia que adquirieron los datos impacta no sólo en el negocio de los operadores, sino que también influyen en una reconfiguración del mercado de terminales, con altas tasas de renovación de los equipos.





»La evolución de las comunicaciones y la progresiva “convergencia” de soportes, servicios y la más reciente concentración fusión de empresas de telecomunicaciones, medios e Internet, no son procesos meramente tecnológicos. La propia definición de tecnología alude al uso y a la apropiación social. La tecnología es, en sí misma, parte de la sociedad. Lo es porque articula usos sociales. Esa relación inseparable entre tecnología y sociedad constituye un eje medular para comprender cambios del pasado reciente argentino, así como del presente, y enmarca el desempeño de los medios e industrias culturales en una sociedad con necesidades y expectativas cambiantes.

»Fue a partir del cambio de siglo cuando el acceso a Internet y la telefonía móvil, primero como tecnologías separadas y luego reunidas en los mismos dispositivos multiplataforma (los teléfonos móviles, por ejemplo) le imprimieron un ritmo vertiginoso y ubicuo a la temprana segmentación de gustos iniciada por la televisión de pago en la década de 1990. Estas tecnologías impactarían decisivamente sobre el paisaje mediático, ya que en muchos casos se trata de espacios que alternan el flujo unidireccional con soportes analógicos propios de los medios tradicionales. Además, tienden a desprogramar una lógica de funcionamiento que basó su desarrollo histórico en proveer programación definida a partir del fabricante de contenidos, que coincidía mayormente con el transportador de ese contenido. La convergencia conmueve los cimientos de esa lógica: halla en la desprogramación una de sus características más salientes, a la vez que desagrega distintos eslabones de la cadena productiva, al menos en su fase actual.

»La desprogramación es un proceso que excede a los medios y al propio sector de la cultura y la comunicación. La literatura sociológica que estudia el debilitamiento de instituciones “fuertes” o “sólidas” que organizaban una suerte de agenda cohesionada para el grueso de los grupos sociales ayuda a comprender este proceso. Si bien algunas de las teorías que desembocan en el cuestionamiento de la programación clásica como formato organizativo del relato mediático son propias de contextos de países centrales, en donde la calidad de la conectividad es muy superior a la latinoamericana, este proceso es visible también en la metamorfosis de los medios de la región.

»Como efecto, el peso de nuevos medios así como la emergencia de intermediarios que no son, en sentido estricto, medios de comunicación, se siente en los balances de las empresas de medios tradicionales, que acusan una merma de ingresos publicitarios, ya que las campañas se canalizan también a través de los medios digitales, y una disminución de sus audiencias, seducidas por la multiplicación de la oferta.

»El alcance cada vez mayor del acceso a las redes convergentes está condicionado por fracturas socioeconómicas y geográficas, pero contribuye al proceso de desintermediación de la industria cultural tradicional. Este consiste en la creciente desprogramación de los usos sociales de los medios y en una simbiosis entre el tiempo de vida y el tiempo de conexión y exposición a redes, en las que conviven, de modo conflictivo, los medios tradicionales con servicios provistos por actores corporativos de nuevo cuño y, en muchos casos, de escala global como Google, Facebook, Youtube o Twitter.

»Hay que agregar que los servicios convergentes no son sólo la adición de los contenidos de información y entretenimiento producidos por las industrias culturales, sino que suponen también nuevos servicios y formas de socialización entre personas y grupos sociales, lo que fundamenta la adopción de conceptos como el de “autocomunicación de masas” por parte de autores como Castells. El carácter masivo de las industrias culturales tradicionales es reconfigurado por redes individualizadas que son masivas en cuanto a su extensión pero cuyos contenidos son customizados a través de contactos y, sobre todo, de los algoritmos definidos por las empresas propietarias de dichas plataformas.



»Lecturas polarizadas de la crisis

»El presente es más aciago para las empresas periodísticas de países de la periferia que no cuentan con el capital ni con las audiencias globales del New York Times, The Washington Post, The Guardian o The Financial Times. Como la profundización de la crisis de los medios en la Argentina coincidió en términos generales con el fin del segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y el inicio del mandato de Mauricio Macri, durante el primer año (2016) de su gestión la interpretación de la responsabilidad del cierre de medios de comunicación se acomodó a la polarización de la agenda política.

»Así, editores y columnistas afines al gobierno de Macri difundían la hipótesis de que la crisis era el último estertor de la errática, discrecional e hiperdiscursiva inmersión del gobierno kirchnerista en las comunicaciones, lo cual tenía el atractivo de lo (muy) simple y fácilmente compartible. Ejemplos como el vaciamiento del Grupo Veintitrés (de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel) eran referencia obligada y reiterada para aludir a las políticas de la anterior administración.

»El inconveniente de la explicación es que se trataba de una coartada falsa, como se demostró durante todo el año siguiente (2017), cuando grupos empresariales que predicaron a favor del ciclo macrista con el mismo fervor militante con el que otros grupos comprometidos en sus finanzas lo habían hecho con el gobierno kirchnerista, cerraron empresas como La Razón, la Agencia DyN (Diarios y Noticias) e incluso el propio gobierno encabezó los despidos en el sector al impulsar el desmonte de la Agencia estatal de noticias Télam (que al cierre de este artículo se hallaba suspendido por la justicia) y la reducción significativa de personal en Canal 7 y en las señales audiovisuales Encuentro, PakaPaka y DeporTV.

»Dado el sesgo de la explicación anterior, hay quienes, en cambio, amplían la mirada para aludir a un fenómeno que no sólo desborda al kirchnerismo y a los usos que el macrismo realiza de su herencia, sino que supera con creces las fronteras del país y de la región. La escena, que es catastrófica a nivel planetario para la institucionalidad mediática, opera con el poder dramático de la naturalización e impide percibir qué hay de específico en el caso argentino.

»El cierre de medios no conoce fronteras y, en particular, afecta a los de escala local, produciendo así una desertificación del espacio informativo en localidades medianas y pequeñas que afecta a su diversidad cultural y a su cultura democrática porque se reducen las perspectivas de análisis e interpretación de la realidad circundante que permiten a la ciudadanía expresar puntos de vista, contrastarlos y luego elaborar sus propias síntesis.

»Sí, la crisis es global. La digitalización progresiva de todas las actividades productivas, proceso que desborda a los medios de comunicación y que tiene efectos directos en la estructuración social, económica, cultural y política del mundo contemporáneo, fue también la ruina de la edad dorada de los grandes medios. La intermediación de gigantes digitales globales como Google y Facebook afectó el funcionamiento de la cadena productiva de la información y el entretenimiento quitándoles a las industrias de medios el control no sólo de la organización de los contenidos que producen sino, también, de su distribución, exhibición y comercialización. Es decir que los intermediarios digitales, caracterizados desde los medios como depredadores que parasitan los contenidos creados por éstos, se lograron insertar como molestos eslabones estratégicos del ecosistema de contenidos capturando así porciones crecientes de la renta del sector.

»Además, como complemento fatídico, las audiencias continúan su migración hacia otras pantallas o propuestas. La fuga, más lenta de lo que se vaticinó, desplaza a los usuarios y consumidores desde lógicas programadas y editadas (radio, tv, diarios y revistas) hacia ofertas desprogramadas que disuelven el control que otrora ejercían los medios en toda la cadena productiva de los contenidos masivos.

»Los efectos de la crisis a nivel global son múltiples según se observe la economía del sector, su infraestructura y soportes tecnológicos, sus usos, aplicaciones y significaciones sociales, su contenido cultural, sus formatos y orientaciones, las políticas públicas de cada país y su sistema de protección a las actividades culturales y noticiosas, las rutinas productivas que involucra y el tendal de despedidos que, a su vez, produce un salvaje disciplinamiento de quienes aún conservan su trabajo, lo que coloca el interrogante sobre la capacidad de articulación y respuesta de los sindicatos ante la actual etapa. Hay ya una biblioteca dedicada a la crisis de los medios, pero uno de sus indicadores más elocuentes hoy es la metamorfosis del Grupo Clarín, que tras ser creado en 1945 como diario y convertirse en multimedios en las décadas de 1980 y 1990, hoy celebra su mutación como operador de telecomunicaciones gracias a la fusión entre Cablevisión y Telecom convenientemente lubricada con decretos y resoluciones del gobierno nacional.

»Por cierto, antes de la irrupción de la era digital los medios tenían competidores en su labor de troquelado de la agenda pública, por lo que sería inexacto asignarles omnipotencia. Otras instituciones (políticas, sindicales, religiosas, educativas, deportivas) disputaban las jerarquías, los enfoques y las atribuciones asignadas a temas y personas protagonistas de la programación de los medios. Estos, además, debían negociar sus prioridades con el humor social para que los llamados atajos cognitivos con los que operacionalizan valores y encuadres sintonizaran con las tendencias generales de una sociedad pues, a la inversa, sus mensajes caerían en la indiferencia. Esa negociación con el humor y con los valores sociales -humor y valores condicionados, desde luego, por una alfabetización que tenía y en cierta medida sigue teniendo a los medios y al resto de las instituciones como artífices- es una de las sustancias irremplazables que nutren de predicamento a la actuación de los medios, la alquimia que el registro coloquial alude como “el poder de los medios”.

»La escena digital expresa una doble derrota para planificar desde los medios esa negociación cotidiana con otras instituciones y con el humor y valores sociales en el troquelado de la agenda pública: por un lado, el quiebre de su monopolio en la distribución, exhibición y comercialización de contenidos es percibido por otros actores (como gobiernos y empresas) como una oportunidad para desintermediar sus mensajes y dirigirse directamente a sus interlocutores sin pagar el peaje (simbólico y económico) de usar como plataforma de comunicación a los medios; por otro lado, la irrupción de intermediarios de Internet como Google y Facebook erosiona la capacidad de los medios para medir la temperatura del humor social, las tendencias y gustos cambiantes de los diferentes grupos, así como de interpretar las razones mutantes de la agregación y desagregación de las audiencias.

»Cierto es que el ecosistema digital tiene todavía un puente de oro hacia el sistema de medios, ya que es adicto a los contenidos. Y tanto los medios como el entramado de industrias culturales siguen siendo los principales (no únicos) polos abastecedores de los contenidos que son luego distribuidos y también reorganizados por los intermediarios de Internet. “El contenido es rey” es una consigna que tiene validez incluso sobre el cierre de la segunda década del siglo XXI. Pero el rey ya no está solo, su corona luce oxidada y sus dominios se encogen. La reina es el contexto, como dijo Julieta Shama (Facebook), en una charla organizada por el Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina (MESO) en 2017. Shama se refería a que el contenido no gobierna en soledad; su reinado no puede pensarse sin el contexto. Y las variables de ese contexto están definidas, de modo creciente, por los intermediarios digitales. El rey debe, pues, ceder sus pretensiones en función de las determinaciones del contexto.

»El fastidio que provoca en los medios tradicionales la intervención de Google y Facebook suele obturar la comprensión de las diferencias entre ambos gigantes globales: mientras Google condiciona la circulación de contenidos por su sistema de búsqueda e indexación (lo que motiva quejas de los medios como la difundida por el principal grupo editor de Alemania, Axel Springer, a raíz de la discrecionalidad con la que el algoritmo define la suerte de muchos emprendimientos periodísticos), Facebook es, dentro de la nueva especie de criaturas digitales, una alteración genética que descompagina las ediciones de los medios tradicionales y que aísla las notas embebiéndolas en su plataforma. Mientras Google puede responder a la exasperación de los medios con el hecho de que les aporta tráfico en sus sitios web, aunque les quite renta y los someta a sus criterios de indexación, Facebook asume el control de la exposición de los contenidos, a los que aspira desde los sitios web corporativos hacia su propia red, dosificándolos en la navegación de los usuarios.

»Las batallas que dan los medios en el nuevo escenario tienen el gusto amargo del monarca destronado que pretende ser repuesto en el trono, con la ilusoria voluntad de borrar de un plumazo las dos últimas décadas y sus protagonistas. Tal vez sería más prudente y realista mejorar el espacio fundamental que aún conservan, que es el de la creación de contenidos de información y entretenimientos que son socialmente significativos. De otro modo, seguirán perdiendo energías en la recreación de un pasado irrepetible. Como advirtió Darwin en su clásico Sobre el origen de las especies, “ni las especies aisladas ni los grupos de especies reaparecen una vez que se ha roto la cadena de la generación ordinaria”.

»Como siempre que estén involucradas fuerzas sociales y económicas, también ahora el sentido de las políticas públicas puede agravar, mitigar o reconducir hacia otros horizontes la crisis en el sector de los medios. De hecho, basta observar lo que ocurre en términos comparados: en cada país el impacto es diferente y depende tanto de la capacidad y la voluntad estatal para atenuarlo, como de la habilidad de los actores de la propia industria para afrontar una etapa para la cual están muy poco preparados.

»Uno de los indicadores más elocuentes de la radical transformación en las formas de producción digital y circulación social de la cultura, de la información y el entretenimiento, es que hasta sus protagonistas carecen de una hoja de ruta que los aproxime como guía en el temporal que atraviesan y cuyo horizonte luce insondable. Los dueños y accionistas de las industrias culturales se preguntan si es más necesario para su supervivencia tomar decisiones conservadoras o rupturistas, los trabajadores culturales dudan acerca de cómo podrán, con sus competencias y habilidades actuales, prosperar mañana, y todos los eslabones de la cadena de valorización de sus creaciones auscultan el futuro inmediato con una mezcla de temor y desconcierto. Hasta los financiadores publicitarios emiten señales contradictorias.

»Las plataformas de producción de contenidos, así como los medios tradicionales para su distribución y acceso, están asediados por nuevas organizaciones, intermediarios, soportes y dispositivos que, por ahora, conviven en un contexto de alta inestabilidad con los actores de la vieja escuela, varios de los cuales intentan actualizarse, en algunos casos imitando a nuevos medios digitales, en otros realizando alianzas y, también, recreando parte de sus actividades y prácticas.

»La incertidumbre organiza conmueve hoy el sector de las comunicaciones. Pero si la política pública no atiende las grandes asimetrías que surcan el escenario de la cultura global, la digitalización será una oportunidad de crecimiento y progreso desaprovechada.

»El nuevo ecosistema digital encandila con su amigable promesa de apertura, acceso ilimitado y conservación infinita de contenidos que no son sometidos a desgaste cuando, si bien crea posibilidades inéditas de producción y circulación de información y entretenimientos, también establece peajes en los cuales se incuba una cultura iconoclasta en la que sólo las especies con mejores aptitudes para amoldarse al cambio perpetuo podrán sostenerse.



»Referencias:

»Becerra, Martín (2015), De la concentración a la convergencia: políticas de medios en Argentina y América Latina, Buenos Aires, Paidós

»Castells, Manuel (2009), Comunicación y Poder, Alianza, Madrid.

»Fox, Elizabeth y Silvio Waisbord (2002), Latin Politics, Global Media, University of Texas Press, Austin.

»Martel, Frédéric (2014), Cultura mainstream. Cómo nacen los fenómenos de masas, Taurus, México, 458 p. Mastrini, Guillermo y Martín Becerra (eds.) (2017): Medios en guerra. Balance, crítica y desguace de las políticas de comunicación 2003-2016, Biblos, Buenos Aires».


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febrero 22, 2022

The digitorial as a tool for research transferring in the humanities / El digitorial como herramienta para la transferencia de la investigación en humanidades. El proyecto ART-ES - Workshop DARIAH



Vídeo en el canal del Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales de la UNED (LINHD)


«Las integrantes del proyecto de investigación ART-ES (@Art_es_visuales), Consuelo Gómez, Carmen González, Victoria Soto e Isabel Solís, participan en el Workshop Dariah, un taller sobre infraestructuras digitales en España». Hypotheses (@OpenEditionNews).


Enlaces relacionados:

Google Arts and Culture





agosto 17, 2021

«Es el momento de reclamar nuevos narradores que nos hagan, si no transparentes, sí traslúcidas estas incontables cajas negras de los artefactos que nos envuelven»


Antonio Rodríguez de las Heras (@ardelash)
Discurso en su investidura como Doctor Honoris Causa por la universidad de Extremadura (UEx) (@infouex)



Texto completo en la web de la Universidad de Extremadura > Organización > Servicios Universitarios > Servicios Gabinete de Comunicación > Archivo > 2018 > Febrero de 2018 > 7 de febrero de 2018 > Noticias de 7 de febrero de 2018 > María Castellano Arroyo, Hugo Óscar Juri y Antonio Rodríguez de las Heras, nuevos Doctores Honoris Causa por la UEx. Enlace al discurso de Antonio Rodríguez de las Heras incluido en el texto de la noticia.

Texto completo también en Google Drive de plaka logika.



«Rector Magnífico.
Señora Consejera de Educación y Empleo, Señor Consejero de Sanidad y Políticas Sociales de la Junta de Extremadura.
Autoridades.
Compañeras y compañeros.
Amigas, amigos.

»El profesor y escritor José Luis Sampedro pronunció estas últimas palabras, nos cuenta su esposa, antes de retirarse a su dormitorio, y que fueron premonitorias de una despedida. Le dijo, como un mensaje: “Gracias. Muchas gracias a todos”. Una lección más de sabiduría de este maestro. El balance de una vida es el de una deuda de agradecimiento a los demás.

»Frente a la zozobra e inquietud que provocan las deudas económicas, la deuda de saber que otros seres humanos — conocidos o desconocidos— te han dado más de lo que tú, por mucho que te hayas esforzado, les hayas podido dar a ellos, es la base de la felicidad. Te hacen felices los demás con su generosidad. ¡Qué pena aquellos que creen que la humanidad, sus próximos, les deben agradecimiento! El absurdo de la soberbia, el ridículo de la vanidad, la torpeza en la contabilidad de lo que recibes y lo que das. Esa reclamación de aplauso es una de las fuentes corrosivas de la felicidad.

»Así que hoy estoy feliz por esta deuda que acrecientan ustedes, que se suma a las que tantas personas, de las que algunas muy queridas están hoy aquí —y todas en mi recuerdo—, han ido haciendo que la balanza se haya ido inclinando hacia lo mucho que me han dado frente a lo que yo haya podido dar.

»Deuda con la Universidad, presidida por su Rector; con la Facultad de Medicina, su Decano, y sus médicos, que han mostrado una vez más la sensibilidad hacia el humanismo, no como adorno cultural, sino como base de la ética y la deontología. Desde su posición privilegiada de aproximación al ser humano y con el rigor de la ciencia entienden muy bien la necesidad ya no solo del humanismo, como he dicho, sino de la transdisciplinariedad, que tiene que ser la principal seña de identidad del humanista. Por eso muchas gracias por el honor de haberme dado un lugar junto a dos prestigiosos doctores en esta ceremonia, los profesores María Castellano Arroyo y Hugo Óscar Juri.

»Mi recuerdo agradecido, cómo no, a la Facultad de Filosofía y Letras, que acogió y respetó, ya hace muchos años, mis ilusiones jóvenes. Imposible nombrar a tantas personas queridas y señalar alguna de las vivencias tan estimulantes. Y permítanme que ingrese aquí el reconocimiento a mi Universidad actual, la Carlos III de Madrid —representada oficialmente en este acto por el Vicerrector de Profesorado, en nombre del Rector— , que ha hecho que estas ilusiones sigan hasta ahora siendo ilusiones jóvenes, que es lo que hace que el futuro se dilate, que el futuro no sea algo por venir, que esperar, sino algo por alcanzar, por construir, por hacer. Y eso exige otro ánimo, otra actitud ante la vida y la edad. E igual dificultad para nombrar a tantas personas amigas, que me hacen feliz.

»Doctor Peral, amigo Diego, gracias, una vez más, por tu afecto, que ha quedado bien mostrado, para quienes no lo conocieran, en tu laudatio. La vida de un profesor no se puede contener entre las paredes de un despacho, de un laboratorio, de una biblioteca..., en un campus, sino que se derrama en sus alumnos. Que como una marea de tiempo, de promociones, se extiende, va empapando la sociedad a la que la universidad, la educación, sirven. Nada más satisfactorio y emocionante que el reencuentro fortuito con antiguos alumnos, reconocerlos, saber de sus vidas y comprobar que lo que resiste más el paso del tiempo es el afecto que se trenzó en el aula y que ahora, lejos de ella, se puede manifestar sin trabas. Hoy un beneficio de las redes sociales, de este mundo en red, es que facilita este encuentro con alumnos, y así poder crear puentes entre los caminos divergentes que nos ha trazado la vida.

»Lo reitero en muchas ocasiones: todo lo que escribo, de alguna u otra forma lo he hablado antes, muchas veces, con los alumnos, porque siempre he entendido la docencia como diálogo, como conversación inacabable. El diálogo es el uso de la palabra que mejor tiene en cuenta al otro; ejercicio, en el fondo, de humildad, porque el discurso se construye con aportaciones, no se dicta. Así la verdad es encuentro en un terreno que no es propiedad tuya ni de los otros, sino que confina con todos; frente al debate, en el que la verdad es triunfante. Pero ya vemos que hay personas, en todas las circunstancias, que se sienten cruzados —en busca o defensa de esa verdad triunfante— más que personas conversadoras con el otro.

»Tengo la suerte de que mi materia de estudio me permite dejar para ahora esta escritura sosegada, asentada en el diálogo con alumnos durante 44 años, sin que se altere por el apremio de los baremos académico-administrativos para la carrera universitaria. Son dos actividades de escritura distintas. La escritura a la que me refiero, por tanto, tiene como base la oralidad y es una destilación del tiempo, es palabra hablada que reposa escrita al final del viaje. ¡Cómo no voy, entonces, a estar agradecido a mis alumnos y al espacio universitario que a uno y otros nos ha acogido!

»Esta materia de estudio transdisciplinar, que me ocupa desde que llegué a la Universidad de Extremadura en la mitad de la década de 1970, es la transformación cultural y educativa a la que nos aboca una sociedad conformada por la ciencia y la tecnología.

»El “¡Hágase la luz!” del Génesis tiene dos momentos reales. Cuando pasados unos trescientos mil años del Big-Bang el Universo deja de ser opaco, pues, entre otras condiciones concurrentes, su enfriamiento permite la estabilidad de los átomos y ya no ser así un plasma de partículas sobreexcitadas que impide cualquier travesía por ellas. Y cuando la evolución de la vida, más de trece mil quinientos millones de años después, consigue que el cerebro alcance una complejidad que permita los primeros destellos de la luz del conocimiento. Dos momentos clave en la construcción de la realidad de este Universo en el que vivimos.

»El ser humano despierta a la vida en un entorno que es un mundo abrumador de singularidades y de sucesos irrepetibles. Todo es distinto, cada cosa difiere de todas las otras, cada suceso no se repite. Un mundo tan denso que podemos decir que los árboles no nos dejan ver el bosque. Y la maravilla del cerebro y su capacidad de abstracción es que cortan los árboles... y vemos el bosque. La abstracción hace transparente el mundo, porque deja de ser un mundo opaco de objetos singulares, irrepetibles, y pueden traspasarlo las palabras, es decir, emerge el lenguaje. Sin esa capacidad de abstracción no tendríamos palabras.

»La gran revolución de la ciencia en la evolución humana ha sido que ha potenciado fabulosamente la capacidad de abstracción, de cortar árboles para ver el bosque (es decir, formular leyes, elaborar teorías, señalar regularidades), y al hacer más y más transparente el mundo, otros lenguajes, los formales y artificiales que genera la ciencia, traspasan e iluminan el mundo y nos muestran un paisaje fascinante y cada vez más dilatado y profundo. Otra manifestación del “¡Hágase la luz!”.

»Abres los ojos... y ves el mundo. Y ante este espectáculo, lo miras. La mirada recorta lo que ves, pero no lo empequeñece, sino que lo revela. Mirar supone incluir en el campo de la mirada y también excluir, y el resultado de esta exclusión y de esta inclusión es la creación de unas relaciones entre las cosas del mundo que ves. Por eso la mirada es revelación del mundo y, como hay tantas posibles, todas las miradas del mundo no lo agotan, sino que lo recrean incesantemente. Pues bien, si el conocimiento es ver, la cultura es mirar. La cultura es cómo miramos el mundo que vemos. El conocimiento desvela y la cultura revela.

»El fotógrafo belga Charles Henneghien ha recorrido los museos con su cámara Leica M captando las actitudes de los visitantes ante las obras expuestas. Y tiene una fotografía muy expresiva: una madre está agachada, en cuclillas, junto a su hijo pequeño, señalando con el brazo extendido un cuadro, mientras el niño mira hacia otro lado. Una magnífica metáfora del poder y su empeño de dirigir nuestra mirada, de que el mundo se revele de una determinada manera, de una cultura oficial cuando la cultura es siempre plural. Empeño en fijar la mirada, cuando la cultura es cruce de miradas.

»Y aquí está el papel esencial de la educación: proporcionar a la persona autonomía para que mire el mundo sin tener que seguir el dedo que dirija la mirada. Por eso la educación, además de abrir los ojos, de proporcionar conocimiento, es aprender a mirar lo que te hace ver, es decir, la educación es inseparable de la cultura. Sin embargo, parece que esta formación cultural se ha descuidado por la exigencia del sistema económico de que la educación prepare operarios, eso sí, de alta cualificación, que es decir sobrespecializados, para lo que la producción necesite en cada momento. Entender que la educación no es solo formar para el trabajo, sino para la vida, es clave para iniciar desde su base, y no por sus adornos y remates, el cambio que la educación necesita.

»La ciencia ha generado otro fenómeno que está transformando nuestras vidas y su escenario. Cualquier objeto que tengamos a nuestro alcance, sencillo o sofisticado, es conocimiento científico (y precientífico) confinado, intensamente concentrado; de manera que si lo consiguiéramos liberar, y su materialidad se convirtiera en conocimiento, sería como asistir a una fenomenal explosión nuclear. Sin embargo, ahí se mantiene comprimido hasta hacerse invisible para los usuarios, y, fruto de tan inmensa concentración, los objetos se nos hacen opacos, cajas negras, que manipulamos, usamos de múltiples formas, y con destreza, pero ajenos a todo el saber humano que contienen. Así que estamos asistiendo, paradójicamente, a nuevas formas de ignorancia en esta sociedad conformada por la ciencia y la tecnología. Y la ignorancia es sensible a la infección de las supersticiones, como la seudociencia, a temores infundados y resistencias ante avances científicos o técnicos, y a hacer a las personas muy vulnerables frente a gurús y falsos profetas.

»Así que de nuevo la opacidad: la sociedad tecnológica como un laberinto construido con bloques de cajas negras por el que deambulamos. Y es el momento de reclamar nuevos narradores que nos hagan, si no transparentes, sí traslúcidas estas incontables cajas negras de los artefactos que nos envuelven. Las metáforas de los narradores consiguen mundos paralelos a aquellos en que se hablan lenguajes formales, ininteligibles para quienes no son los científicos y tecnólogos que los habitan. Sus narraciones nos ayudan a atravesar, sin pisarlos, estos territorios, de otro modo inalcanzables, y a contemplar, como desde la ventanilla de un tren, sus paisajes fascinantes.

»Esta visión despejada de tan asombrosos paisajes es imprescindible para poder hablar de cultura en el siglo XXI. De ahí la importancia de incluir buenos comunicadores en la educación a todos los niveles y apostar por una educación enciclopédica…, sí, enciclopédica, entendida como un hilo narrativo continuo, en espiral, que, como una hélice de ADN, se enrolla alrededor de la línea curricular. Puede parecer un recurso llamativo, teatral, decir que vivimos peligrosamente. Pero así es, pues la evolución es siempre arriesgada, y hoy estamos en una encrucijada evolutiva de la sociedad, del ser humano, que, por poco atento que se esté, se sospecha trascendental. Las condiciones de cambio que tenemos en este tiempo abren la posibilidad de procurar transformaciones tan profundas que el reto resulta apasionante, y sus riesgos no nos deben encoger. Es un privilegio poder presenciar este escenario, y participar de algún modo, desde un lugar tan oportuno e influyente como es la educación, como es la universidad.

»Todo mi agradecimiento».





[BR] «Como utilizar social media para empresas?» | Eduardo Barbosa (CEO da Brognoli Negócios Imobiliários, @Brognoli), Transformacaodigital.com


Eduardo Barbosa
Transformacaodigital.com


NOTA PREVIA:
El título original de este artículo hace referencia a empresas inmobiliarias, por lo que en el texto verás que se reitera la alusión a este tipo de empresa. No obstante, el autor parte de que «la utilización de las redes sociales es una necesidad muy clara para las empresas actuales»; de forma consecuente, las pautas que el autor describe a continuación son las básicas para cualquier tipo de organización: crear contenido relevante, ser coherente, publicar fotografías de calidad... Además, optimizar los anuncios (definir el público, medir los resultados, rastrear las conversaciones). ¡Buena lectura!



NordWood Themes @nordwood, Unsplash.


«Estamos na era do consumidor 4.0, resultado dos rápidos avanços tecnológicos dos últimos anos. Com características específicas, o comportamento do cliente contemporâneo é marcado por um alto nível de exigência e pela possibilidade de compra de serviços e soluções em apenas um toque.

»Com total adaptação ao digital e pelo amplo e fácil acesso à informação, o consumidor se mostra ávido por experiências de compras únicas e personalizadas. Dessa forma, para sanar tais necessidades, é fundamental que as marcas busquem utilizar suas redes sociais de maneira inovadora.

»No que diz respeito às imobiliárias, isso se torna ainda mais importante. Afinal, com seu papel dinâmico e sua missão de transformar a maneira de seus clientes enxergarem o conceito de moradia, é preciso que empresas do ramo se preparem para suprir constantes e novas expectativas.

»Para auxiliar nessa jornada, vamos apresentar a relevância da presença online e como utilizar estratégias de social media para imobiliárias da maneira correta. Se você deseja aprimorar seus conhecimentos e entender mais sobre o assunto, continue a leitura!



»Qual é a importância da criação de estratégias de social media para imobiliárias?

»O uso adequado do social media para imobiliárias vai além da já conhecida e importante nutrição de sua presença digital. Para nutrir as necessidades e expectativas dos clientes e suas novas formas de consumo é fundamental conhecer os canais que esse público consome.

»A utilização das redes sociais é uma necessidade muito clara para as empresas atuais. Aliás, tornou-se um ponto evolutivo na jornada de compra dos clientes, sendo capaz de gerar novas tendências de comportamentos e impactar de maneira profunda o mercado.

»O consumidor está conectado —e se a sua imobiliária não estiver onde o seu público procura, você corre grande risco de deixar de ser relevante. A falta de presença digital deixa um espaço em aberto para que os concorrentes ocupem e se tornem mais influentes nas decisões de compra.

»No entanto, mais importante do que a presença em si é estar em plataformas adequadas. O segredo é conhecer bem a sua persona e identificar os canais em que ela está efetivamente presente.

»Para entender melhor, é interessante ter em mente que a busca constante das marcas tem sido pela inclusão. Ou seja, representar seu target em seus materiais publicitários, publicações e ações contando com um feedback interativo muito mais próximo e que oferece a ele a voz ativa demandada.

»Portanto, se as imobiliárias desejam transmitir em suas redes sociais uma imagem que o consumidor se identifica e expor seus valores empresariais, é preciso a elaboração de boas estratégias e do uso de ferramentas digitais.



»Afinal, como utilizar social media para imobiliárias?

»A seguir, você acessará algumas dicas voltadas para a utilização do social media para imobiliárias. Também aprenderá como educar, informar e entreter seus consumidores —trazê-los para perto, criando vínculos de confiança e afeto. Acompanhe.



»Criar conteúdo relevante

»A obrigatoriedade de elaboração de um conteúdo relevante se tornou ainda maior com a chegada da indústria 4.0. Em um momento em que Promotion se tornou Conversation, as conversas em redes sociais ganharam espaço e passaram a ser um dos focos da geração de leads.

»É primordial usar conteúdos para interagir com os clientes —sem citar a marca diretamente, sempre trazendo-lhes informações relevantes. Boas práticas de marketing de conteúdo podem fazer toda a diferença nesse momento. Afinal, a área é focada justamente em agregar valor à experiência do consumidor.



»Ser consistente

»O consumidor ativo nas redes sociais usa seu tempo de envolvimento com as marcas para encontrar valores que contemplem os seus. Sem que haja consistência na demonstração de princípios e atitudes por parte das marcas, não é possível garantir essa identificação.

»Imagine que uma imobiliária, por exemplo, deseja inovar a experiência de compra e locação de imóveis de seu público.

»Para isso, ela decide empregar a realidade virtual nas visitas às propriedades. Contudo, dias depois da divulgação dessa novidade, a empresa publica um conteúdo que destoa da moral de seu target. Levando em consideração o comportamento do consumidor atual, a aquisição da tecnologia será desperdiçada e o público afastado.

»Além disso, ao falar sobre consistência, aborda-se, também, a questão da frequência de postagens nas redes sociais. Ser consistente na manutenção de sua presença online e no cumprimento de promessas de suas convicções é o deal do momento.



»Publicar fotos com alta qualidade

»Essa é uma dica simples, mas que faz toda a diferença na manutenção das estratégias de social media para imobiliárias. Em meio a um bombardeio constante de informações e anúncios, os clientes, hoje, dispensam amadorismos.

»Fotos publicadas em relação às propriedades que não forem capazes de, verdadeiramente, apresentarem uma noção clara de espaço dos locais, serão desconsideradas e podem levar o cliente diretamente até a concorrência.

»Além de alta qualidade na imagem e do enquadramento correto, a visualização 360 dos cômodos também é um diferencial para as imobiliárias. Invista nessa e em mais novidades.



»Otimizar anúncios

»Simples impulsionamentos não levam as imobiliárias mais a lugar algum. A otimização de anúncios é um grande diferencial para o social media. Para realizar isso da forma adequada, acompanhe algumas dicas:

»• defina suas metas: comece definindo que tipo de desempenho gostaria de medir, sempre de acordo com os seus objetivos de negócios;

»• meça os anúncios: acompanhe o desempenho do seu anúncio e comece a tomar decisões melhores sobre onde gastar seu orçamento. Dessa forma, você melhora seus resultados e aumenta o retorno dos gastos com anúncios;

»• rastreie suas conversões: acompanhar as ações do visitante em sua página é essencial para entender que ações as pessoas realizam depois de clicar em seus anúncios. Você pode utilizar ferramentas de rastreamento de conversão para isso.


»Além de, é claro, a publicação de um conteúdo de qualidade, algumas outras técnicas também podem ser exploradas para quem deseja se destacar no online. O que não falta é tecnologia disponível para explorar e oferecer experiências inovadoras.

»A relação entre as empresas e seu target é marcada pela intensa concorrência. Para se diferenciar, é imprescindível encontrar brechas que alavanquem as estratégias.

»Como dito anteriormente, o social media de qualidade é fundamental para todas as empresas. Para as imobiliárias, é um acelerador para a criação de vínculos de confiança, informação e inclusão dos consumidores. Por isso, é imperativo que seus gestores contem com as ferramentas certas para maximizar seus resultados de marketing.

»O Bloco é uma empresa voltada para a inovação do mercado imobiliário. Isso inclui não apenas social media, mas também a criação de valor nas propostas oferecidas pelas organizações, sua automatização e o acesso à transformação digital.

»Se você deseja saber mais sobre social media para imobiliárias e demais estratégias capazes de impulsionar sua empresa, não deixe de entrar em contato conosco hoje mesmo!».


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septiembre 23, 2020

Evolución digital en la cuarta revolución



«La cuarta revolución es una realidad, debemos evolucionar nuestros modelos de negocio, evolucionar como personas, entrevista que me hace Juan Carlos Yepes de Negocios en tu Mundo». (Gabriel Alzate, @gjalzate).






agosto 26, 2020

Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales de la UNED (LINHD)



«Vídeo de inauguración de LINHD, nuevo Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales de la UNED. Asiste al evento de lanzamiento en www.linhduned.thatcamp.org». Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales (UNED) - Digital Humanities Innovation Lab (@linhduned).





junio 03, 2020

«Una exposición virtual recorre el Geoparque de Granada y profundiza en su evolución»



GranadaDigital (@granadadigital)


«La Diputación de Granada (@dipgra), en colaboración con la Fundación Descubre (Fundación Andaluza para la Divulgación de la Innovación y el Conocimiento) (@FDescubre) y más de una veintena de entidades, ha producido la exposición virtual La identidad que nos da la tierra. Geoparque de Granada, que pretende ser una ventana hacia este singular patrimonio natural donde se mezclan paisajes y divulgación en un entorno que se extiende por 47 municipios de las comarcas de Guadix, Baza, Huéscar y Montes».

«La muestra tiene la geología y las personas que habitan el territorio como epicentros y conecta con otros aspectos de interés, como pueden ser el etnográfico o el cultural».



Pantalla de inicio de la exposición.


«Esta exposición está disponible para su visita desde la web del Geoparque de Granada (@GranadaGeopark) y de la Fundación Descubre y en breve estará disponible para visualizar en dispositivos móviles



»Con un lenguaje sencillo, sin tecnicismos

»Los responsables buscan una conexión más íntima entre el entorno y la sociedad, generando una mayor conciencia sobre su conservación y potenciando, además, el papel del Geoparque de Granada como elemento tractor dentro del turismo científico de la provincia.

»El paseo virtual cuenta con una doble faceta. De un lado, se ofrece una visita en formato de 360 grados a distintos parajes: el puntal de Don Diego, el mirador del Fin del Mundo, el acueducto del Toril, las sismitas y badlands de Galera y el mirador del río Castilléjar.

»Una experiencia inmersiva, que se irá ampliando con el tiempo para abarcar otros puntos de interés de este entorno que se extiende por 4.772 kilómetros cuadrados.

»A ello, se suma el acceso interactivo a 20 paneles donde el visitante puede profundizar en la evolución del Geoparque desde el punto de vista geológico y biológico, sin olvidar su relación con los seres humanos que lo habitan. Todo esto toma forma de sala panorámica, con corte realista, construida mediante la herramienta 3DVista Virtual Tour. Esta tecnología ha sido diseñada por la empresa granadina 3dVista.

»Asimismo, la exposición cuenta con cuatro niveles de lectura. El visual, que utiliza un recurso gráfico para llamar la atención, va acompañado de títulos llamativos para conectar con el visitante. A ello se suman “píldoras informativas” a modo de “¿Sabías que...?” y textos en detalle para ampliar conceptos.

»La muestra virtual forma parte de un proyecto más amplio, que incluye una versión física, que se exhibirá en diferentes emplazamientos del parque».


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mayo 12, 2020

«O marketing digital demanda uma evolução natural nos tempos de hoje, afirma Flávio Muniz (Agência Espalhando)»



Terra Brasil (@Terranoticiasbr)


«O mercado digital possui a característica de se transformar com rapidez, mas se engana quem pensa que não existem estratégias para que essas transformações não possam ser acompanhadas calculadamente.

»Segundo dados da pesquisa Maturidade de Marketing Digital no Brasil, 94 % adotam esse tipo de estratégia para seu crescimento. Mas como será que isso é feito dada a dificuldade de acompanhar transformações de maneira tão rápida?



«Marketing digital, a oportunidade que você não pode deixar passar».


»O especialista em SEO e influenciador em marketing digital Flávio Muniz tem uma opinião bastante contundente sobre o assunto, segundo ele “o segredo é que precisamos nos atualizar com frequência, não apenas no que diz respeito às estratégias, mas também na maneira que lidamos com o nosso próprio negócio”.

»Flávio fundou a Agência Espalhando (@espalhandobr) no ano de 2009, quando o marketing digital no Brasil era praticamente inexistente e focado apenas em enviar e divulgar informações. É evidente que o pioneirismo, nesse sentido, é fundamental para o sucesso, mas segundo Flávio Muniz, há um componente a mais. “Se pegarmos há 10 anos atrás o mercado era totalmente outro. Eu não estaria aqui hoje se continuasse adotando o mesmo tipo de estratégia. E quem deseja trabalhar no mercado digital, precisa entender que o tipo de trabalho muda com o passar do tempo. É uma evolução natural dos tempos de hoje”.

»Uma aposta que Flávio Muniz vem fazendo é em seu canal do YouTube para conquistar novas audiências. Uma pesquisa recente da Think With Google afirma que a produção de vídeos faz com que uma empresa ou influenciador possa compreender melhor o público de afinidade, ou seja, aquele público que você alcança e que pode se converter em seguidores ou clientes mais facilmente.

»“O YouTube é uma ferramenta excelente para divulgar seu trabalho, principalmente quando seu público é de um nicho específico. Quanto mais conteúdo de qualidade você possui, mais autoridade no assunto você cria também. É uma das formas de acompanhar essas transformações”, afirma Flávio.

»Essa afirmação tem se confirmado como uma das poucas verdades imutáveis do marketing digital. Segundo o Statista, até setembro de 2019, o YouTube era o terceiro aplicativo mais utilizado no mundo inteiro, atrás apenas do Gmail e do Google Maps. Além disso, dados da própria Think With Google apontam que a maioria dos usuários da América Latina tem sua decisão de compra influenciada por vídeos da plataforma. Definitivamente não é algo que se deva ignorar.

»“É claro que não existe apenas uma resposta ou um caminho certo para se ter sucesso no marketing digital, mas existem ferramentas, estratégias e muito trabalho para que você possa se manter ativo depois de tantos anos”, conta Flávio Muniz. “A Agência Espalhando hoje em dia trabalha em diversas frentes, mas sempre sem perder o foco da qualidade do trabalho e da seriedade que o marketing digital precisa. Isso é uma coisa que nunca vai mudar”, completa ele.

»Seja através de estratégias em redes sociais ou com a produção de vídeo, a verdade é que a forma de se fazer marketing digital não é mais a mesma que conhecíamos no passado. E com base no histórico do segmento e nas recentes pesquisas, é seguro dizer que as mudanças continuarão acontecendo.

»Ainda assim, é possível apostar na produção de conteúdo de nicho e adotar estratégias e a longo prazo sem que sua empresa fique para trás em um mercado tão concorrido como esse. “Dentro desse segmento, se tem uma coisa que não muda, é a nossa necessidade de inovarmos. Estamos trabalhando com tecnologia, é isso que se espera de nós”, conclui o influenciador Flávio Muniz.».


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