La valoración más extendida sobre la inteligencia artificial (IA) usada para escribir o redactar es que la IA no debe ser el reemplazo de la voz humana.
Ni siquiera si esta voz es anónima, como es con frecuencia en los blogs corporativos. En este caso, se asocia la autoría a la organización. (¿Les, nos, os representaría la voz de la IA?)
Pero la IA está aquí y demuestra un gran afán de meterse en todo, impulsada en parte por empresas convencidas de que debe ser así (o de que tiene que ser así para que su cuenta de resultados quede a la medida de sus expectativas). Por ello, no podemos ni debemos desentendernos de esta tecnología, al contrario, este contexto es motivo para que estemos pendientes de la evolución de sus capacidades en la práctica.
Así las cosas, podemos recurrir a la IA como un auxiliar, por ejemplo, para desbrozado previo de búsqueda y procesado de información, o borrador de traducciones. Este último caso deja patente la necesidad de supervisión de los resultados de la IA, dados los errores de significados o, preocupante, los añadidos de su cosecha al texto original.
📢 La IA es tu asistente, y valen más un tercio de artículos de mano humana que los 12 de la IA, afirma @ElStartup.
La experiencia, la metodología y la honestidad nos llevarán más lejos que la IA. Mejor dicho, ¿nos llevará a alguna parte la IA que usamos para cumplir una tarea? Unos textos sin atracción de interés o de lectura o de preguntas o encargos, ¿qué hacen en nuestro sitio web?, ¿relleno?
Pero no solo esto, no solo importa quién escribe, importa para quién se escribe. 📢 El contenido creado para personas siempre posicionará mejor que el contenido creado para algoritmos, opina @ElStartup, estamos de acuerdo.
Referencia
📄 5 patrones de escritura IA que delatan tu contenido.
✍️ El Ecosistema Startup (@ElStartup).
🔗 https://ecosistemastartup.com/5-patrones-de-escritura-ia-que-delatan-tu-contenido/









