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mayo 04, 2026

RR. SS. ➡️ Creación y trabajo en la redacción técnica, el competidor-compañero emergente que es la inteligencia artificial

Tras el modo de uso de la IA en humanidades y ciencia & técnica, la aplicación práctica.

En el denominador común de la creación (#redaccióntécnica) de ambos campos:

↪️ localizar fuentes, #analizar, estudiar y realizar el nuevo contenido.

Guía para #analizar, con ejemplos jurídicos.



Referencia

EficiencIA documental con Inteligencia Artificial. Cómo la IA reinventa la revisión de documentos jurídicos.

En ARANZADI LA LEY (@aranzadilaley), guía elaborada por Cristina Retana Gil (@Cristina_Retana).

Descarga gratuita mediante formulario: https://www.aranzadilaley.es/inteligencia-artificial/revision-documentos-juridicos-ia





Portada de la edición en PDF del documento enlazado: EficiencIA documental. Cómo la IA reinventa la revisión de documentos jurídicos.




Imagen referencial. Tomada de la web Computing.




abril 30, 2026

RR. SS. ➡️ Pautas de uso de la inteligencia artificial por parte del personal, los proveedores y los usuarios de la Oficina Europea de Patentes y Marcas

La Oficina Europea de Patentes y Marcas (@EPOorg) subraya la responsabilidad humana en el uso de la #inteligenciaartificial #IA por parte de su personal, proveedores y usuarios.

Determina que la interfaz hombre-máquina debe garantizar la supervisión humana en todo momento.

Publicada en febrero de 2025, la política de la @EPOorg en materia de IA forma parte de sus pautas de examen de patentes y marcas.



Referencia

📢 Guidelines for Examination in the European Patent Office.

April 2026.

General Part. 5. The use of artificial intelligence.

https://www.epo.org/en/legal/guidelines-epc/2026/index.html




Portada de la edición en PDF del documento enlazado: Guidelines for Examination in the European Patent Office (Pautas de examen en la Ofina Europea de Patentes y Marcas).



noviembre 04, 2023

¿Puede un algoritmo hacer poesía? La respuesta es afirmativa, si bien Cumatron se aleja de las definiciones de literatura, poesía o lo que entendemos por autoría asociado a lo humano


Carolina Olivia Gainza Cortés
«Poéticas del exceso: estéticas digitales en el twitterbot Cumatron»

América sin Nombre, n.º 28 (2023); número monográfico: «Poéticas españolas y latinoamericanas en red: entre globalidad y singularidad», coord. de Melissa Lecointre y Gianna Schmitter.

América sin Nombre | Universidad de Alicante | Centro de Estudios Literarios Iberoamericanos Mario Benedetti | San Vicente del Raspeig | Alicante | ESPAÑA

Se incluye a continuación un extracto de las páginas 31-32 (apartados «Resumen» y «Palabras clave»), 33-34 [1], 34-35 [2], 35-36 [3], 38-39 [4], 40 [5] y 41-42 [6] de la publicación en PDF. Véanse referencias en la publicación original.
Licencia Creative Commons.




Resumen

En las últimas décadas hemos observado grandes transformaciones en las formas de producción, circulación y recepción de la cultura, a partir del lugar central que han adquirido las tecnologías digitales en lo que podemos identificar como un nuevo régimen de producción cultural y estético. En este marco hemos visto desarrollarse, desde fines de los noventa, el creciente campo de la literatura digital en América Latina. En la investigación que he llevado a cabo se pueden distinguir dos ámbitos de creación: uno que experimenta con el lenguaje de código a través del ejercicio de programación, en el cual encontramos hipertextos, hipermedias, literaturas generativas, poesía de código, literatura interactiva, entre otras; y otro ámbito que experimenta con el medio y, por lo tanto, saber programar no es un requisito fundamental para poder crear. En este ámbito encontramos la tuiteratura, instapoesía, narrativas en WhatsApp, y toda clase de memes y bots poéticos en redes sociales.

En el campo de la literatura digital, aquella que experimenta con el medio ha proliferado en los años recientes y, al mismo tiempo, ha sido la más atacada desde los defensores de ciertos criterios de calidad literaria. Paradójicamente, este tipo de literatura ha sido también la menos estudiada, por lo que aquellos que defienden la calidad literaria no se cuestionan los criterios y supuestos que la definen, y que quizás no son aplicables a las literaturas digitales en sus diversos formatos. Esta literatura constituye una poética del exceso: prolifera en las redes sociales y se entrelaza con la lógica de la obsolescencia, la repetición y la apropiación, lo que la vuelve difícil de aprehender. Su aparición relativamente reciente y sus características efímeras constituyen, quizás, algunas de las razones por las cuales ha recibido menos atención en el campo de la literatura digital latinoamericana

En este artículo analizaré el bot poético Cumatron del colectivo chileno Cyberpunga, para identificar en esta escritura maquínica unas posibles estéticas digitales, lenguajes y poéticas digitales que se desarrollan en esta forma de escritura en 280 caracteres. Este trabajo nos permitirá, además, situar este tipo de escrituras en la discusión latinoamericana sobre las prácticas creativas en la literatura y cultura digitales, sus particularidades y tensiones.


Palabras clave: literatura digital; literatura latinoamericana; bots poéticos; tuiteratura.


[...] [1]

Dentro del campo de la literatura digital, aquella que utiliza las redes sociales ha proliferado en los años recientes y, al mismo tiempo, ha sido la más atacada desde los defensores de ciertos criterios de calidad literaria. Paradójicamente, este tipo de literatura ha sido también la menos estudiada, por lo que aquellos que defienden la calidad literaria no se cuestionan los criterios y supuestos que la definen, y que quizás no son aplicables a las literaturas digitales en sus diversos formatos.

En este artículo me interesa identificar algunas características de las expresiones escriturales en Twitter [hoy red X], específicamente del bot poético Cumatron creado por el colectivo Cyberpunga. La literatura en Twitter [hoy red X] adquiere ciertas características, las cuales serán exploradas en este artículo, donde también se discutirá si es posible identificar ciertas particularidades de este tipo de escritura en la región Latinoamericana.




[...] [2]

Los lenguajes –verbales, sonoros y visuales– a los que accedemos en nuestras pantallas digitales existen como fruto de la activación de otro lenguaje, aquel que se encuentra en la base de toda literatura en este formato: el código digital. La interacción entre humanos y computadoras es posibilitada por la interfaz, entendida como aquellas mediaciones que conectan distintos lenguajes, humanos y no humanos.

Lo que define a la literatura digital es la existencia de una poética, donde, en una especie de neoformalismo, podemos decir que la manipulación y extrañamiento del lenguaje, característico del trabajo literario, se encuentra en la imbricación y relación que se halla en los flujos de lenguajes diversos. La manipulación del lenguaje de código para un fin literario permite desnaturalizar su funcionamiento, descentrarlo de sus funciones de eficiencia y operabilidad, para darle una función poética.




[...] [3]

En el año 2021 se publicó la web Cartografía Digital Latinoamericana, la cual, junto a otros archivos de reciente aparición en América Latina, busca mapear la literatura digital en la región. Sin embargo, estos archivos y antología prácticamente no incluyen obras creadas en/para redes sociales. En la Cartografía utilizamos criterios de clasificación de obras como el género, nacionalidad, técnicas, año de publicación, entre otros, que no se ajustan muy bien al tipo de escrituras que encontramos en redes sociales.

El uso de seudónimos en las redes o la dificultad de conocer el origen de un autor o autora nos llevó a tomar la decisión de dejar la inclusión de este tipo de creaciones en la cartografía para el futuro. Consideramos que este tipo de producciones poseen otras características, donde si bien el idioma en que se escribe es relevante, no lo es necesariamente la nacionalidad, y que, además, es importante analizar si es posible ajustar estas obras a los géneros ya conocidos o si es necesario crear otros conceptos y clasificaciones. [...]

En Twitter [hoy red X], Instagram, Facebook y, recientemente, TikTok, podemos encontrar diversas poéticas. ¿Cómo determinar su pertenencia a una «identidad Latinoamericana», si es que eso es posible? ¿Qué ocurre con la autoría? ¿Cuáles son sus estéticas? En este artículo he llamado poéticas del exceso a aquellas escrituras poéticas que proliferan en las redes, donde es posible observar una pulsión de escritura desbordada.

En este contexto, es difícil situarlas en relación con las categorías tradicionales de la literatura: sus géneros, pertenencias territoriales, criterios de calidad, lenguajes, entre otros. La razón de lo anterior se fundamenta en que se trata de escrituras donde la interacción con los lectores es fundamental, se forman comunidades escriturales-lectoras en las cuales juega un rol importante el rol comunicacional, lo que hoy se conoce como «influencer». Este actor ejerce un grado de autoría que a veces es fuerte y en otros casos podríamos hablar de una autoría «distribuida». De esta forma, antes de abordar el fenómeno de la tuiteratura, vale la pena identificar las características de las escrituras en redes sociales relacionadas con las autorías, la interactividad y las características propias de los medios digitales.




[...] [4]

Dentro de las poéticas que podemos encontrar en Twitter [hoy red X], están los experimentos con bots. En este artículo me interesa abordar la pieza de poesía digital Cumatron, un bot de poesía generativa creado por el colectivo chileno Cyberpunga. Sus tres niveles se basan en la producción de poemas según una base de datos de versos que luego son ordenados por un algoritmo. Al ingresar, se pide autorización para que «Cumatron hable a través de tu computador». Al darle OK, se van generando de forma intermitente poemas de cuatro versos, y una voz recita los poemas

Un segundo nivel corresponde a que, cada vez que los usuarios ingresan a la web, pueden acceder a un PDF generado por el algoritmo que cambia según lo que va creando el bot. El tercer nivel corresponde a otros dos bots: uno en Telegram y otro en Twitter [hoy red X]. Además, presenta un prólogo invariable, en donde se hace una crítica a las teorías del autor.


¿Puede un bot hacer poesía? Cumatron y sus poéticas generativas en Twitter [hoy red X]

En el prólogo de Cumatron es posible leer una especie de manifiesto de la experimentación con el lenguaje digital, donde las redes sociales se unen a este ímpetu de experimentación con distintos lenguajes:

Cumatron funciona, en este sentido, como una tecnología que tensiona las nociones de creatividad y autoría. ¿Quién está detrás de las cuartetas que cada cierto tiempo aparecen en su cuenta de Twitter [hoy red X]? Si el azar de un código puede crear sentido o sinsentido –y en esto este bot juega en varias escuelas poéticas, desde aquella de corte más narrativa y confesional hasta la poesía del lenguaje–, entonces cualquier cosa es posible. Y eso nos gusta.


De esta manera, la estética digital está dada por la condición digital del lenguaje de las máquinas y por la posibilidad de generar una experiencia estética a partir de los escritos producidos por una máquina, en este caso, un algoritmo. La cuenta de Twitter [hoy red X] de Cumatron existe desde 2018 y postea tres poemas diarios. En su descripción encontramos la leyenda: «Bot, refrigerador, poeta».

Todos los [poemas] posteados en la cuenta son de cuatro versos, al igual que aquellos que son leídos por la voz robótica en la web. Sin embargo, los versos leídos y los que encontramos en Twitter [hoy red X] son diferentes. Por otro lado, existen post que solo contienen versos y otros que presentan versos y una imagen. Esta imagen corresponde a una ilustración que contiene los mismos versos del post.

En la cuenta de Twitter [hoy red X] de Cumatron es posible encontrar poemas de cuatro versos. Los siguientes fueron seleccionados porque refieren a una existencia maquínica: un bot que escribe versos. Al leerlos se produce cierta incomodidad, especialmente si pensamos que no serían considerados literatura dentro de los cánones literarios de la poesía o la literatura en general.

[Se reproducen a continuación literalmente los dos tuits/post citados, errores ortográficos incluidos]

un bot que hace décimas
encontré una geometría
la literatura no es un twit
ya saben lo que dice la biblia

[https://twitter.com/cumatron_win/status/1483152172372086788]


cómo pueden saber si no soy un robot
confundo a la tristeza
bosques negros pluricelulares
no hay sangre en mis venas

https://twitter.com/cumatron_win/status/1477353974743420935





[...] [5]

Esto es lo que Cumatron permite plantear: el lugar del lenguaje, la subjetividad y la creación en nuestra época digital. Algunos de los poemas breves de Cumatron incluyen motivos vinculados a temas, personajes, ciudades o léxicos nacionales (chilenos). Por ejemplo, este verso que interpela al fallecido poeta chileno Rodrigo Lira:

[Se reproduce literalmente el tuit/post citado, errores ortográficos incluidos]

Rodrigo Lira, me escuchas?
el averiado computador de mi corazón
de hongos a la radicalidad en la poesía
la poesía terminó aquí

[https://twitter.com/cumatron_win/status/1474334079613128704]



base

[...] [6]

¿Puede un algoritmo hacer poesía? La respuesta es afirmativa. ¿Podemos hablar de una poética latinoamericana en las escrituras algorítmicas en redes sociales? Considero que sí, siempre y cuando lo pensemos más allá de una territorialidad física, es decir, desde los procesos de apropiación y resignificación del lenguaje de código y sus algoritmos.

El procedimiento estético que encontramos en Cumatron se aleja no solo de las definiciones de literatura, poesía o lo que entendemos por autoría asociado a lo humano, sino que pone en cuestión la existencia de una poética latinoamericana asociada a los temas, géneros o nacionalidades. Más bien, lo que acá se observa es la reinscripción de una práctica de apropiación de lenguajes dominantes, en este caso el código digital, para transformarlos en poéticas que afectan las formas literarias establecidas y que a su vez ponen en cuestión los usos mismos del código y sus potenciales diversidades y aplicaciones.

En esto consiste lo que he llamado «hackeo cultural», es decir, la posibilidad de intervenir el código y de interrogar, desde las prácticas artísticas, sus efectos y usos. En el caso de Cumatron, su potencia no se encuentra en que es un algoritmo creado por chilenos o que introduce ciertos temas o tópicos nacionales o regionales, sino que se encuentra en esa incomodidad que genera a través de la presentación de formas poéticas irreverentes, muchas veces sin sentido.

Junto con esto, encontramos la apropiación que hace el algoritmo de Cumatron de una base de datos con frases y versos, presentándonos en su cuenta de Twitter [hoy red X] poéticas azarosas, donde el exceso, como en el barroco latinoamericano, constituye una herramienta para poner en cuestión el lenguaje.

Twitter [hoy red X] es el espacio donde los bots también pueden escribir. Como señala Cristina Rivera Garza: «Una forma de desadueño, el poema. Una desapropiación perpetua, lo contrario a la propiedad». Cumatron es un algoritmo, autor y coautor junto a sus autores humanos. No sabemos quiénes son esos humanos tras el colectivo Cyberpunga. Cumatron representa esa desapropiación, esa subversión de la autoría tan propia de las redes digitales. Lo que fue la hoja de papel para los humanos es hoy Twitter [hoy red X] y sus 280 caracteres para los bots.





octubre 23, 2023

Lenguajes informáticos y sintaxis robótica, casos paradigmáticos de semiótica asignificante


Encarna Alonso Valero
«Multilingüismo e hibridación en la poesía electrónica en español»
América sin Nombre
, n.º 28 (2023); número monográfico: «Poéticas españolas y latinoamericanas en red: entre globalidad y singularidad», coord. de Melissa Lecointre y Gianna Schmitter.

América sin Nombre | Universidad de Alicante | Centro de Estudios Literarios Iberoamericanos Mario Benedetti | San Vicente del Raspeig | Alicante | ESPAÑA

Se incluye a continuación el extracto de los apartados «Resumen», «Palabras clave», «Poesía electrónica y lenguaje(s)», «Sobre poetas robots y tipografías inventadas», «Just a computer program sin tilde ni acento» y «Conclusiones», páginas 44 a 45, 48 a 50, 53 a 55 y 56 a 59 de la publicación en PDF.

Véanse referencias en la publicación original.
Licencia Creative Commons.



Ilustración de Imaginación Maquínica.


Resumen

Este artículo intenta analizar el cambio que ha supuesto la aparición de lo digital en nuestra manera de entender la poesía, en todos sus aspectos. La poesía electrónica, por sus características y su vinculación con el desarrollo tecnológico, se desarrolla a una velocidad hasta ahora desconocida en la historia de la literatura, lo que ha propiciado reformulaciones de enorme magnitud en la concepción de la lectura, de la escritura y de la propia noción de literatura.

Por ello, se puede hablar de un cambio de paradigma y en él resulta fundamental la cuestión del lenguaje, ya que la poesía digital es siempre multilingüe, al mezclar o hibridar, necesariamente y como mínimo, lenguajes naturales y código o lenguajes informáticos (a los que en ocasiones se suman otros como el musical, ya que los soportes electrónicos lo permiten). De este modo, la producción poética electrónica se ha abierto a reflexiones sobre cuestiones fundamentales en el nuevo medio digital como la hibridación de lenguajes, el multilingüismo, la traducción constante, la tipografía encriptada o la codificación.

Todo ello hace necesario formular herramientas teóricas y claves de lectura para estas nuevas formas poéticas. Vivimos un período de profunda transición cultural y necesitamos conceptualizaciones y marcos para comprender las implicaciones del cambio de paradigma.

Nos hemos propuesto estudiar esos aspectos a través de algunas de las obras teóricas y poéticas más importantes de la literatura electrónica en español. En concreto, hemos intentado recorrer las reflexiones sobre el lenguaje que han desarrollado Belén Gache, María Mencía y Alex Saum Pascual.

De este modo, hemos visto cómo Gache aborda la cuestión de la complejidad lingüística de la literatura digital en Escrituras nómades, uno de los textos teóricos más importantes en español sobre esta materia, y explora en su propia obra literaria las potencialidades de lo digital, para lo que introduce reflexiones sobre el yo enunciativo o el concepto de lectura.

María Mencía acoge en su obra una reflexión compleja sobre el proceso de traducción y traslación, en una red interlingüística que introduce modos distintos de significación como lo verbal y lo musical.

En el caso de Alex Saum, los desarrollos sobre el lenguaje (o mejor dicho, los lenguajes) de las obras digitales se imbrican con problemáticas como la precariedad de los medios digitales o distintas formas de compromiso.

En ese análisis queda patente cómo los planteamientos de estas poetas sobre el multilingüismo en el nuevo medio digital se acercan a problemas propios de la Inteligencia Artificial que ya están enraizados en los nuevos patrones poéticos y en nuestra manera de entender la poesía.



Palabras clave

Poesía electrónica; multilingüismo; codificación; lectura; escritura



Poesía electrónica y lenguaje(s)

Si hablamos de bilingüismo o multilingüismo en las obras de poesía electrónica, resulta imprescindible pensarlo en varios niveles, como capas que se van superponiendo en la composición de las obras. Por una parte, la disciplina mezcla inevitablemente, por su propia naturaleza, lenguajes naturales y lenguajes informáticos (además de distintos códigos visuales). Por otro lado, las obras con frecuencia mezclan varias lenguas naturales, a veces muestran de manera explícita lenguajes de programación (como en el caso de la poesía código) e incluso otros lenguajes como el musical (ya que los soportes digitales en los que se crean y leen estas obras lo permiten), en una suerte de multilingüismo o hibridación que atraviesa la lógica misma de los textos (si es que ese término resulta adecuado para este tipo de producciones).

Cualquier persona que se asome al fenómeno de la creación literaria en varias lenguas naturales se enfrenta a un abanico de términos muy cercanos y cuyos matices, cuando los hay, con frecuencia no están claros. Aunque hay muchas más denominaciones, entre las más extendidas están algunas como bilingüismo, multilingüismo, plurilingüismo, heterolingüismo, diglosia… Si se da esa confusión terminológica y taxonómica en la literatura escrita en lenguajes naturales, en el caso de nuestro objeto de estudio la problemática se multiplica al añadir, necesariamente y como mínimo, el código y los lenguajes de programación. En nuestro caso, vamos a entender el multilingüismo como el hiperónimo que engloba toda una serie de prácticas lingüísticas y literarias marcadas por la alternancia de código o la mezcla de varios idiomas o lenguajes dentro de la misma obra.

Así pues, en el estudio de la poesía electrónica resulta indispensable ir más allá de la dicotomía clásica entre monolingüismo y multilingüismo. No se trata, en este caso, de señalar si la obra es multilingüe o no (todo desarrollo de literatura electrónica utiliza varios códigos, entre ellos los de programación) sino de si, en una obra en particular, esa problemática aparece de manera más o menos marcada o consciente, de si hace mayor o menor hincapié o de si es una cuestión más o menos perceptible (porque con frecuencia el código informático permanece oculto y no se muestra al lector o lectora como parte de la obra, aunque la componga).

Sobre esta cuestión, conviene hacer un breve apunte sobre la poesía código, es decir, aquellos desarrollos poéticos en los que el lenguaje natural se mezcla, funde o hibridiza con lenguajes de programación, de cualquier tipo. Es habitual que, sea cual sea la lengua natural utilizada, encontremos presencia del inglés, por estar unida al desarrollo de los propios lenguajes informáticos.

Hay dos tipos principales de codepoetry (aplicables al codework en general): en ocasiones estamos ante código que [se] puede compilar (es decir, que está de acuerdo con la sintaxis y la semántica del lenguaje en el que está escrito y, por tanto, puede ser ejecutado y leído por el ordenador), pero otras veces no compila (esto es, tiene errores semánticos y/o sintácticos, por lo que el compilador no va a tener la posibilidad de generar código máquina válido). Habitualmente, en este segundo caso se utiliza un pseudocódigo (un broken code) con más presencia de lenguaje natural fusionado con el lenguaje de programación (y no sería, en sentido estricto, poesía electrónica, aunque se podría considerar un género fronterizo).

Es el caso, por ejemplo, del poema «Yo programo» de Belén García Nieto, en el que, partiendo de la noticia de que seis mil menores inmigrantes iban a ser dados de baja en la Seguridad Social, por lo que quedarían sin cobertura sanitaria, se nos muestra una query (es decir, una consulta a una base de datos) escrita en pseudocódigo y la simulación de la ejecución del programa:

«6.000 menores hijos de inmigrantes no tienen acceso a la sanidad madrileña»
create database cobertura_sanitaria;
create table citas
(

nombre,
apellidos,
fecha_nacimiento,
regularizados,
tarjeta_sanitaria
);

update citas
set tarjeta_sanitaria = false
Where fecha_nacimiento > 90 días && regularizados == false

Query OK, 6.000 rows affected (0.03 sec)


En cualquiera de los dos tipos de codepoetry, y esto es fundamental, nos encontramos ante un lenguaje técnico, funcional, que sale a la superficie (cuando lo habitual es que resulte invisible a las personas usuarias de la tecnología).

Como decíamos, toda obra poética electrónica es multilingüe: tiene que ver con la naturaleza misma de las producciones culturales digitales que, además de encontrarse alojadas en la red global, están siempre escritas en varios idiomas (naturales, informáticos) que, a su vez, están en traducción constante.

A todo ello habría que sumar, además, el hecho de que con respecto a la programación encontramos necesariamente dos lenguajes: el que utiliza el programador humano (y aquí existen muchos tipos de lenguaje, cada uno con su sintaxis y su filosofía sobre cómo describir las cosas) y un programa, el compilador, que hace la traducción de ese lenguaje de alto nivel a las instrucciones de bajo nivel que ejecuta la CPU. Siempre que se define un nuevo lenguaje de alto nivel, hay que dar también la herramienta que hace la traducción (es decir, ese lenguaje nuevo tiene que tener la suficiente expresividad para construir el traductor y se tiene que compilar a sí mismo).



Sobre poetas robots y tipografías inventadas

En 2015 Belén Gache publica Sabotaje Retroexistencial, una antología de infinitos poemas potenciales compuestos por el robot poeta AI-Halim X9009. La potencialidad es otra de las características fundamentales de gran parte de las producciones de poesía digital ya que, para que la obra llegue a concretarse, con frecuencia es necesaria la interactividad o, en general, la intervención de la persona que llamaremos, de manera convencional, lectora, aunque ya hemos hablado de los cambios en la noción de lectura que la literatura digital ha supuesto.

El nombre del robot es una combinación de las siglas de Inteligencia Artificial en inglés (AI) y de HAL 9000, el ordenador de la conocida película 2001 Odisea en el espacio (la numeración imita la notación que se usa en nombres de modelos de computadoras). AI-Halim es uno de los protagonistas del proyecto multimedia Kublai Moon (2017), que contiene, entre otras cosas, una novela de ciencia ficción, el generador de poemas que hemos mencionado, una serie de vídeos en Second Life e incluso una tipografía inventada. Todo ello aparece en forma de distintas capas que, como una espiral, estructuran la obra.

En la conferencia ¿Qué es la poesía para un robot? nos ofrece Gache las claves para estudiar los poemas del robot AI-Halim. ¿Existe un yo lírico o es solamente lugar de enunciación, una convención literaria? La autora lanza ese interrogante, estrechamente unido a las dos ideas principales que están en la base de los poemas de AI-Halim: «el de la semiótica asignificante y la noción de que no es el sujeto el que habla las palabras, sino que son las mismas palabras las que hablan a través del sujeto».

Los lenguajes informáticos y la sintaxis de la robótica son casos paradigmáticos de semiótica asignificante, lo que determina una serie de preguntas sobre la poesía de AI-Halim, que no es sino un generador automático de textos, es decir, un algoritmo (según se nos dice en la novela, creado por el propio robot) que los lectores pueden utilizar para generar de manera automática los textos y almacenarlos. Entre esas preguntas está la cuestión clave de si significan o es la persona que lee quien aporta un significado:

¿acaso no sucede lo mismo en toda posible lectura de cualquier texto? Además, ¿quién escribe los poemas de AI-Halim? ¿El robot? ¿El usuario del programa? ¿El algoritmo? Los poemas de AI-Halim están escritos a la vez por todos y por nadie.

Los poemas de AI-Halim se presentan como una escritura sin sujeto. En tanto escritura automática, constituyen una técnica de desaparición del sujeto enunciativo y del autor. El origen de sus sentidos reside en las propias palabras, en el lenguaje en sí mismo y en las posibles lecturas más o menos “paranoicas” de sus lectores.


En la novela se nos cuenta que el robot-poeta AI-Halim X9009 está obsesionado con saber qué es ser humano y qué la poesía (ninguna de estas dos preguntas es ajena al marco del cambio de paradigma que ha supuesto lo digital), al contrario que Belén Gache (que es el nombre del otro personaje protagonista de la novela), que quiere desprenderse de su humanidad y convertirse en un robot. AI-Halim, muerto por obsolescencia programada, pierde gran parte de los archivos que contenían sus investigaciones para entender qué es la poesía y lo que significa para los seres humanos, pero tras una serie de intrigas, Belén Gache consigue restaurar un segmento de los datos, lo que la lleva a recuperar parte del algoritmo creado por AI-Halim para componer poemas y finalmente poder ponerlo en línea.

También forma parte del Proyecto Kublai Moon el poemario Poesías de las Galaxias Ratonas. Está compuesto por poemas escritos en una tipografía inventada (puede verse [en línea] la tipografía y el conjunto del poemario), por lo que nos sumerge de lleno en el tema de la codificación, la encriptación y el multilingüismo, cuestiones que Gache hace extensivas a cualquier texto electrónico. Al estar escrita en tipografía ratona, la obra es ilegible sin un descodificador. La publicación incluye la posibilidad de descargar la tipografía para que los lectores puedan escribir, a su vez, textos en escritura ratona. Gache nos describe las claves de la lógica de la obra, enraizadas en la problemática del lenguaje (o, más exactamente, de los lenguajes) y de la lectura en la era digital:

¿Es la literatura posinternet una lengua extranjera en sí misma? O lo que es lo mismo, ¿lo es hoy la “literatura analógica”? Por otra parte, ¿qué significa leer? ¿Qué hace que los significados aparezcan detrás de determinados trazos? ¿Será que toda lectura es solo una alucinación de sentido? Jugando con la idea de autorreferencialidad de los poetas y también con la noción de poesía como enunciado cifrado, críptico, las Poesías de las Galaxias Ratonas proponen una poesía de claves y complicidades.




Just a computer program sin tilde ni acento

El multilingüismo es una de las líneas de fuerza que atraviesa la poesía de Alex Saum Pascual. La poeta es bilingüe (español e inglés) de crianza y esa característica es una de las marcas más significativas de su obra. A eso hay que añadir, como en todas las producciones de literatura electrónica, la presencia del código y la programación, aunque en el caso de Saum esta problemática presenta una dimensión particular: su producción está compuesta siempre a partir de código y plataformas de otras personas. No se trata de algo circunstancial sino de una elección consciente, como toma de posición ética y política.

Vamos a detenernos en dos de las colecciones bilingües (en inglés y español) y multimedia pertenecientes al proyecto #SELFIEPOETRY. Como hemos mencionado anteriormente, la primera colección, #SELFIEPOETRY: Fake Art Histories & the Inscription of the Digital Self, nos sitúa desde el propio título en la impugnación de la idea de continuum de la historia de la literatura y en la reivindicación de las enunciaciones y los discursos considerados tradicionalmente no legítimos (por ejemplo, los realizados por mujeres). Otra cuestión fundamental que señala Saum es que la serie tiene una existencia precaria ya que está alojada en una plataforma web. El problema de la precariedad de los medios digitales no es algo exclusivo de estas obras sino una característica común a cualquier producción cultural digital. Ya Hayles apuntó las dificultades de la conservación de la literatura digital y el tema de la obsolescencia de la literatura electrónica.

Las obras digitales están creadas con medios informáticos y no tienen corporeidad pero requieren un soporte físico (servidores, fundamentalmente) para mantenerse en línea, lo que no siempre es permanente o tan siquiera duradero. Además, las obras informáticas usan programas, lenguajes y plataformas que rápidamente quedan obsoletos (con la velocidad de crecimiento exponencial de la que hablábamos), lo que puede convertir a las obras en ilegibles en pocos años. El alojamiento de la poesía digital (y, por tanto, su conservación) es, por su propia naturaleza, precario, frente a la permanencia, al menos a priori, de la escritura en papel.

En las piezas que estamos estudiando no solamente reflexiona Saum sobre esa Precariedad, sino que, como decíamos, se trata de una postura ética y, sobre todo, política que la autora adopta como pilar fundamental de sus obras dentro de la red global en un mundo neoliberal. Esa estética de la precariedad que encontramos en todos los niveles y fases de su producción (con el uso del reciclado, del remix, la utilización de herramientas libres y gratuitas para la composición y difusión de las piezas…) es, como decíamos, un planteamiento fuertemente político.

La segunda serie de #SELFIEPOETRY se titula WOMEN & CAPITALISM. Siguen siendo básicas todas las problemáticas mencionadas anteriormente, pero la reflexión se desplaza hacia las implicaciones y consecuencias que todas ellas suponen en la vida de las mujeres.

También trata una serie de realidades que tienen que ver con la experiencia femenina en el mundo neoliberal y en las que habitualmente los discursos culturales no se detienen. Un ejemplo de ello es la pieza «Bio Data Matter», que pone en relación dos conceptos que no suelen pensarse juntos, la maternidad y el software (es decir, el conjunto de los componentes necesarios, normalmente escritos en lenguaje de programación de alto nivel, para que la computadora pueda realizar tareas específicas).

En el fondo de la imagen aparece una pared con una pintada en la que puede leerse «puta big data», a la vez que, de manera superpuesta, se nos muestra un procesador de texto en el que leemos «MATERNITY». Simultáneamente, en la esquina inferior de la pantalla hay un video en la plataforma YouTube (que, como es sabido, es de acceso libre y gratuito) que se reproduce automáticamente y en el que Alex Saum habla en inglés de la mencionada relación entre la maternidad y software, con el juego que puede verse desde el título entre los datos biológicos («Bio Data») y la big data (es decir, los datos masivos a una escala tal que son necesarias aplicaciones informáticas avanzadas y no tradicionales para tratarlos), que aparece en el texto con el elocuente calificativo que antes hemos reproducido.

«Vida perra» es un poema enormemente significativo porque, entre otras cuestiones, concentra en unas pocas y escuetas líneas la problemática del multilingüismo, el código informático y cómo todo eso determina una nueva forma de entender la literatura. En esta pieza encontramos un fondo blanco sobre el que se suceden de manera rápida una serie de palabras entre las que podemos leer declaraciones como «a dog/ is a dog/ not a cat/ or a Word» o «I’m a girl».

Pasados unos segundos, después de haber visto varias de esas secuencias, aparece a la derecha de la pantalla, de manera ascendente, el siguiente poema, en el que con enorme ironía reflexiona Saum sobre la noción de autoría y de obra en el mundo digital («this is/ just/ a computer program»), sobre la virtualidad, sobre el proceso de traducción constante («son solo palabras/ y cables/ y numeros») o sobre la ruptura con la idea tradicional del género poético y del yo lírico, todo ello «sin tilde ni acento» (como obligaba hace unos años la codificación de caracteres en los sistemas operativos, que no soportaban caracteres considerados especiales, como tildes o eñes, y solamente contemplaban letras de uso habitual en inglés):

But
not
really,
this is
just
a computer program
that I wrote
with my girl hands
and my girl fingers
and my girl nails
and my girl arms
but
not really
this all
son solo palabras
y cables
y numeros
y amor
todo esto
sin tilde ni acento ni
tampoco mucho amor.




Conclusiones

Como hemos analizado en este trabajo, una de las características fundamentales de la poesía electrónica es su énfasis en el lenguaje y, de manera relevante, la exploración del multilingüismo y la hibridación de lenguajes como parte del proceso creativo y de la metodología de la propia disciplina. Por tanto, no se trata solamente de que la poesía digital sea necesariamente multilingüe, al mezclar lenguajes naturales e informáticos (además de códigos visuales y, en ocasiones, otros lenguajes como el musical, ya que los soportes electrónicos lo permiten), sino de que, como hemos podido ver en la obra de Belén Gache, María Mencía y Alex Saum Pascual, estas poetas establecen en sus desarrollos poéticos una red interlingüística (con esos distintos códigos de comunicación verbales, musicales, informáticos y visuales que, con su forma particular de significación, se incorporan y entienden como parte del lenguaje poético), hecho que aparece como elemento constitutivo fundamental del propio sentido del texto y de la concepcón que estas obras nos ofrecen de sí mismas y del género poético.

La hibridación de lenguajes es una de los temas decisivos del cambio de paradigma que ha supuesto en la literatura la confluencia con el desarrollo tecnológico. De este modo, la producción poética electrónica se ha abierto a reflexiones sobre cuestiones clave en el nuevo medio digital como la traducción constante, la ejecución de programas, la encriptación o la codificación, en un acercamiento a problemas propios de la Inteligencia Artificial que ya están enraizados en los nuevos patrones poéticos y en nuestra manera de entender la literatura.