Encarna Alonso Valero
«Multilingüismo e hibridación en la poesía electrónica en español»
América sin Nombre, n.º 28 (2023); número monográfico: «Poéticas españolas y latinoamericanas en red: entre globalidad y singularidad», coord. de Melissa Lecointre y Gianna Schmitter.
América sin Nombre | Universidad de Alicante | Centro de Estudios Literarios Iberoamericanos Mario Benedetti | San Vicente del Raspeig | Alicante | ESPAÑA
Se incluye a continuación el extracto de los apartados «Resumen», «Palabras clave», «Poesía electrónica y lenguaje(s)», «Sobre poetas robots y tipografías inventadas», «Just a computer program sin tilde ni acento» y «Conclusiones», páginas 44 a 45, 48 a 50, 53 a 55 y 56 a 59 de la publicación en PDF.
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Resumen
Este artículo intenta analizar el cambio que ha supuesto la aparición de lo digital en nuestra
manera de entender la poesía, en todos sus aspectos. La poesía electrónica, por sus características
y su vinculación con el desarrollo tecnológico, se desarrolla a una velocidad hasta
ahora desconocida en la historia de la literatura, lo que ha propiciado reformulaciones de
enorme magnitud en la concepción de la lectura, de la escritura y de la propia noción de
literatura.
Por ello, se puede hablar de un cambio de paradigma y en él resulta fundamental
la cuestión del lenguaje, ya que la poesía digital es siempre multilingüe, al mezclar o hibridar,
necesariamente y como mínimo, lenguajes naturales y código o lenguajes informáticos
(a los que en ocasiones se suman otros como el musical, ya que los soportes electrónicos lo
permiten). De este modo, la producción poética electrónica se ha abierto a reflexiones sobre
cuestiones fundamentales en el nuevo medio digital como la hibridación de lenguajes, el
multilingüismo, la traducción constante, la tipografía encriptada o la codificación.
Todo ello hace necesario formular herramientas teóricas y claves de lectura para estas nuevas
formas poéticas. Vivimos un período de profunda transición cultural y necesitamos conceptualizaciones y marcos para comprender las implicaciones del cambio de paradigma.
Nos hemos propuesto estudiar esos aspectos a través de algunas de las obras teóricas y poéticas
más importantes de la literatura electrónica en español. En concreto, hemos intentado
recorrer las reflexiones sobre el lenguaje que han desarrollado Belén Gache, María Mencía y
Alex Saum Pascual.
De este modo, hemos visto cómo Gache aborda la cuestión de la complejidad
lingüística de la literatura digital en Escrituras nómades, uno de los textos
teóricos más importantes en español sobre esta materia, y explora en su propia obra literaria
las potencialidades de lo digital, para lo que introduce reflexiones sobre el yo enunciativo o
el concepto de lectura.
María Mencía acoge en su obra una reflexión compleja sobre el proceso
de traducción y traslación, en una red interlingüística que introduce modos distintos
de significación como lo verbal y lo musical.
En el caso de Alex Saum, los desarrollos sobre
el lenguaje (o mejor dicho, los lenguajes) de las obras digitales se imbrican con problemáticas
como la precariedad de los medios digitales o distintas formas de compromiso.
En ese análisis queda patente cómo los planteamientos de estas poetas sobre el multilingüismo
en el nuevo medio digital se acercan a problemas propios de la Inteligencia
Artificial que ya están enraizados en los nuevos patrones poéticos y en nuestra manera de
entender la poesía.
Palabras clave
Poesía electrónica; multilingüismo; codificación; lectura; escritura
Poesía electrónica y lenguaje(s)
Si hablamos de bilingüismo o multilingüismo en las obras de poesía electrónica,
resulta imprescindible pensarlo en varios niveles, como capas que se van superponiendo
en la composición de las obras. Por una parte, la disciplina mezcla
inevitablemente, por su propia naturaleza, lenguajes naturales y lenguajes informáticos
(además de distintos códigos visuales). Por otro lado, las obras con frecuencia
mezclan varias lenguas naturales, a veces muestran de manera explícita lenguajes de
programación (como en el caso de la poesía código) e incluso otros lenguajes como
el musical (ya que los soportes digitales en los que se crean y leen estas obras lo permiten),
en una suerte de multilingüismo o hibridación que atraviesa la lógica misma
de los textos (si es que ese término resulta adecuado para este tipo de producciones).
Cualquier persona que se asome al fenómeno de la creación literaria en varias
lenguas naturales se enfrenta a un abanico de términos muy cercanos y cuyos
matices, cuando los hay, con frecuencia no están claros. Aunque hay muchas más
denominaciones, entre las más extendidas están algunas como bilingüismo, multilingüismo,
plurilingüismo, heterolingüismo, diglosia… Si se da esa confusión
terminológica y taxonómica en la literatura escrita en lenguajes naturales, en el caso
de nuestro objeto de estudio la problemática se multiplica al añadir, necesariamente
y como mínimo, el código y los lenguajes de programación. En nuestro caso, vamos
a entender el multilingüismo como el hiperónimo que engloba toda una serie de
prácticas lingüísticas y literarias marcadas por la alternancia de código o la mezcla
de varios idiomas o lenguajes dentro de la misma obra.
Así pues, en el estudio de la poesía electrónica resulta indispensable ir más allá
de la dicotomía clásica entre monolingüismo y multilingüismo. No se trata, en este
caso, de señalar si la obra es multilingüe o no (todo desarrollo de literatura electrónica
utiliza varios códigos, entre ellos los de programación) sino de si, en una obra en
particular, esa problemática aparece de manera más o menos marcada o consciente,
de si hace mayor o menor hincapié o de si es una cuestión más o menos perceptible
(porque con frecuencia el código informático permanece oculto y no se muestra al
lector o lectora como parte de la obra, aunque la componga).
Sobre esta cuestión, conviene hacer un breve apunte sobre la poesía código, es
decir, aquellos desarrollos poéticos en los que el lenguaje natural se mezcla, funde o
hibridiza con lenguajes de programación, de cualquier tipo. Es habitual que, sea cual sea la lengua natural utilizada, encontremos
presencia del inglés, por estar unida al desarrollo de los propios lenguajes
informáticos.
Hay dos tipos principales de codepoetry (aplicables al codework en general): en ocasiones estamos ante código que [se] puede compilar (es decir, que está
de acuerdo con la sintaxis y la semántica del lenguaje en el que está escrito y, por
tanto, puede ser ejecutado y leído por el ordenador), pero otras veces no compila
(esto es, tiene errores semánticos y/o sintácticos, por lo que el compilador no va
a tener la posibilidad de generar código máquina válido). Habitualmente, en este
segundo caso se utiliza un pseudocódigo (un broken code) con más presencia de lenguaje
natural fusionado con el lenguaje de programación (y no sería, en sentido estricto,
poesía electrónica, aunque se podría considerar un género fronterizo).
Es el caso, por
ejemplo, del poema «Yo programo» de Belén García Nieto, en el que,
partiendo de la noticia de que seis mil menores inmigrantes iban a ser dados de baja
en la Seguridad Social, por lo que quedarían sin cobertura sanitaria, se nos muestra
una query (es decir, una consulta a una base de datos) escrita en pseudocódigo y la
simulación de la ejecución del programa:
«6.000 menores hijos de inmigrantes no tienen acceso a la sanidad madrileña»
create database cobertura_sanitaria;
create table citas
(
nombre,
apellidos,
fecha_nacimiento,
regularizados,
tarjeta_sanitaria
);
update citas
set tarjeta_sanitaria = false
Where fecha_nacimiento > 90 días && regularizados == false
Query OK, 6.000 rows affected (0.03 sec)
En cualquiera de los dos tipos de codepoetry, y esto es fundamental, nos encontramos
ante un lenguaje técnico, funcional, que sale a la superficie (cuando lo habitual es
que resulte invisible a las personas usuarias de la tecnología).
Como decíamos, toda obra poética electrónica es multilingüe: tiene que ver
con la naturaleza misma de las producciones culturales digitales que, además de
encontrarse alojadas en la red global, están siempre escritas en varios idiomas (naturales,
informáticos) que, a su vez, están en traducción constante.
A todo ello habría
que sumar, además, el hecho de que con respecto a la programación encontramos
necesariamente dos lenguajes: el que utiliza el programador humano (y aquí existen
muchos tipos de lenguaje, cada uno con su sintaxis y su filosofía sobre cómo describir
las cosas) y un programa, el compilador, que hace la traducción de ese lenguaje
de alto nivel a las instrucciones de bajo nivel que ejecuta la CPU. Siempre que se
define un nuevo lenguaje de alto nivel, hay que dar también la herramienta que hace la traducción (es decir, ese lenguaje nuevo tiene que tener la suficiente expresividad
para construir el traductor y se tiene que compilar a sí mismo).
Sobre poetas robots y tipografías inventadas
En 2015 Belén Gache publica Sabotaje Retroexistencial, una antología
de infinitos poemas potenciales compuestos por el robot poeta AI-Halim X9009.
La potencialidad es otra de las características fundamentales de gran parte de las
producciones de poesía digital ya que, para que la obra llegue a concretarse, con
frecuencia es necesaria la interactividad o, en general, la intervención de la persona
que llamaremos, de manera convencional, lectora, aunque ya hemos hablado de los
cambios en la noción de lectura que la literatura digital ha supuesto.
El nombre del robot es una combinación de las siglas de Inteligencia Artificial
en inglés (AI) y de HAL 9000, el ordenador de la conocida película 2001 Odisea
en el espacio (la numeración imita la notación que se usa en nombres de modelos
de computadoras). AI-Halim es uno de los protagonistas del proyecto multimedia
Kublai Moon (2017), que contiene, entre otras cosas, una novela de ciencia
ficción, el generador de poemas que hemos mencionado, una serie de vídeos en
Second Life e incluso una tipografía inventada.
Todo ello aparece en forma de distintas capas que, como una espiral, estructuran
la obra.
En la conferencia ¿Qué es la poesía para un robot? nos ofrece
Gache las claves para estudiar los poemas del robot AI-Halim. ¿Existe un yo lírico
o es solamente lugar de enunciación, una convención literaria? La autora lanza ese
interrogante, estrechamente unido a las dos ideas principales que están en la base
de los poemas de AI-Halim: «el de la semiótica asignificante y la noción de que
no es el sujeto el que habla las palabras, sino que son las mismas palabras las que
hablan a través del sujeto».
Los lenguajes informáticos y la
sintaxis de la robótica son casos paradigmáticos de semiótica asignificante, lo que
determina una serie de preguntas sobre la poesía de AI-Halim, que no es sino un
generador automático de textos, es decir, un algoritmo (según se nos dice en la
novela, creado por el propio robot) que los lectores pueden utilizar para generar de
manera automática los textos y almacenarlos. Entre esas preguntas está la cuestión clave de si significan o
es la persona que lee quien aporta un significado:
¿acaso no sucede lo mismo en toda posible lectura de cualquier texto? Además, ¿quién
escribe los poemas de AI-Halim? ¿El robot? ¿El usuario del programa? ¿El algoritmo?
Los poemas de AI-Halim están escritos a la vez por todos y por nadie.
Los poemas de AI-Halim se presentan como una escritura sin sujeto. En tanto
escritura automática, constituyen una técnica de desaparición del sujeto enunciativo
y del autor. El origen de sus sentidos reside en las propias palabras, en el lenguaje en
sí mismo y en las posibles lecturas más o menos “paranoicas” de sus lectores.
En la novela se nos cuenta que el robot-poeta AI-Halim X9009 está obsesionado
con saber qué es ser humano y qué la poesía (ninguna de estas dos preguntas es
ajena al marco del cambio de paradigma que ha supuesto lo digital), al contrario
que Belén Gache (que es el nombre del otro personaje protagonista de la novela),
que quiere desprenderse de su humanidad y convertirse en un robot. AI-Halim,
muerto por obsolescencia programada, pierde gran parte de los archivos que contenían
sus investigaciones para entender qué es la poesía y lo que significa para los
seres humanos, pero tras una serie de intrigas, Belén Gache consigue restaurar un segmento de los datos, lo que la lleva a recuperar parte del algoritmo creado por
AI-Halim para componer poemas y finalmente poder ponerlo en línea.
También forma parte del Proyecto Kublai Moon el poemario Poesías de las
Galaxias Ratonas. Está compuesto por poemas escritos en una tipografía
inventada (puede verse [en línea] la tipografía y el conjunto del poemario), por lo
que nos sumerge de lleno en el tema de la codificación, la encriptación y el multilingüismo,
cuestiones que Gache hace extensivas a cualquier texto electrónico.
Al estar escrita en tipografía ratona, la obra es ilegible sin un descodificador. La
publicación incluye la posibilidad de descargar la tipografía para que los lectores
puedan escribir, a su vez, textos en escritura ratona. Gache nos
describe las claves de la lógica de la obra, enraizadas en la problemática del lenguaje
(o, más exactamente, de los lenguajes) y de la lectura en la era digital:
¿Es la literatura posinternet una lengua extranjera en sí misma? O lo que es lo mismo,
¿lo es hoy la “literatura analógica”? Por otra parte, ¿qué significa leer? ¿Qué hace que
los significados aparezcan detrás de determinados trazos? ¿Será que toda lectura es solo
una alucinación de sentido? Jugando con la idea de autorreferencialidad de los poetas
y también con la noción de poesía como enunciado cifrado, críptico, las Poesías de
las Galaxias Ratonas proponen una poesía de claves y complicidades.
Just a computer program sin tilde ni acento
El multilingüismo es una de las líneas de fuerza que atraviesa la poesía de Alex Saum
Pascual. La poeta es bilingüe (español e inglés) de crianza y esa característica es una
de las marcas más significativas de su obra. A eso hay que añadir, como en todas las
producciones de literatura electrónica, la presencia del código y la programación,
aunque en el caso de Saum esta problemática presenta una dimensión particular:
su producción está compuesta siempre a partir de código y plataformas de otras
personas. No se trata de algo circunstancial sino de una elección consciente, como
toma de posición ética y política.
Vamos a detenernos en dos de las colecciones bilingües (en inglés y español) y
multimedia pertenecientes al proyecto #SELFIEPOETRY. Como hemos mencionado
anteriormente, la primera colección, #SELFIEPOETRY: Fake Art Histories &
the Inscription of the Digital Self, nos sitúa desde el propio título en la impugnación
de la idea de continuum de la historia de la literatura y en la reivindicación de
las enunciaciones y los discursos considerados tradicionalmente no legítimos (por
ejemplo, los realizados por mujeres). Otra cuestión fundamental que señala Saum es
que la serie tiene una existencia precaria ya que está alojada en una plataforma web. El problema de la precariedad de los medios digitales no es algo exclusivo de estas obras sino una característica común a cualquier
producción cultural digital. Ya Hayles apuntó las dificultades de la conservación
de la literatura digital y el tema de la obsolescencia de la literatura electrónica.
Las obras digitales están creadas con medios informáticos y no tienen corporeidad
pero requieren un soporte físico (servidores, fundamentalmente) para mantenerse en
línea, lo que no siempre es permanente o tan siquiera duradero. Además, las obras
informáticas usan programas, lenguajes y plataformas que rápidamente quedan
obsoletos (con la velocidad de crecimiento exponencial de la que hablábamos),
lo que puede convertir a las obras en ilegibles en pocos años. El alojamiento de la
poesía digital (y, por tanto, su conservación) es, por su propia naturaleza, precario,
frente a la permanencia, al menos a priori, de la escritura en papel.
En las piezas que estamos estudiando no solamente reflexiona Saum sobre esa
Precariedad, sino que, como decíamos, se trata de una postura ética y, sobre todo,
política que la autora adopta como pilar fundamental de sus obras dentro de la red
global en un mundo neoliberal. Esa estética de la precariedad que encontramos en
todos los niveles y fases de su producción (con el uso del reciclado, del remix, la
utilización de herramientas libres y gratuitas para la composición y difusión de las
piezas…) es, como decíamos, un planteamiento fuertemente político.
La segunda serie de #SELFIEPOETRY se titula WOMEN & CAPITALISM. Siguen siendo básicas todas las problemáticas mencionadas
anteriormente, pero la reflexión se desplaza hacia las implicaciones y consecuencias
que todas ellas suponen en la vida de las mujeres.
También trata una serie de realidades
que tienen que ver con la experiencia femenina en el mundo neoliberal y
en las que habitualmente los discursos culturales no se detienen. Un ejemplo de
ello es la pieza «Bio Data Matter», que pone en relación dos conceptos que no
suelen pensarse juntos, la maternidad y el software (es decir, el conjunto de los
componentes necesarios, normalmente escritos en lenguaje de programación de
alto nivel, para que la computadora pueda realizar tareas específicas).
En el fondo
de la imagen aparece una pared con una pintada en la que puede leerse «puta big
data», a la vez que, de manera superpuesta, se nos muestra un procesador de texto
en el que leemos «MATERNITY». Simultáneamente, en la esquina inferior de la
pantalla hay un video en la plataforma YouTube (que, como es sabido, es de acceso
libre y gratuito) que se reproduce automáticamente y en el que Alex Saum habla en
inglés de la mencionada relación entre la maternidad y software, con el juego que
puede verse desde el título entre los datos biológicos («Bio Data») y la big data (es
decir, los datos masivos a una escala tal que son necesarias aplicaciones informáticas
avanzadas y no tradicionales para tratarlos), que aparece en el texto con el elocuente
calificativo que antes hemos reproducido.
«Vida perra» es un poema enormemente significativo porque, entre otras cuestiones,
concentra en unas pocas y escuetas líneas la problemática del multilingüismo,
el código informático y cómo todo eso determina una nueva forma de entender la literatura. En esta pieza encontramos un fondo blanco sobre el que se suceden
de manera rápida una serie de palabras entre las que podemos leer declaraciones
como «a dog/ is a dog/ not a cat/ or a Word» o «I’m a girl».
Pasados unos segundos,
después de haber visto varias de esas secuencias, aparece a la derecha de la pantalla,
de manera ascendente, el siguiente poema, en el que con enorme ironía reflexiona
Saum sobre la noción de autoría y de obra en el mundo digital («this is/ just/ a
computer program»), sobre la virtualidad, sobre el proceso de traducción constante
(«son solo palabras/ y cables/ y numeros») o sobre la ruptura con la idea tradicional
del género poético y del yo lírico, todo ello «sin tilde ni acento» (como obligaba hace
unos años la codificación de caracteres en los sistemas operativos, que no soportaban
caracteres considerados especiales, como tildes o eñes, y solamente contemplaban
letras de uso habitual en inglés):
But
not
really,
this is
just
a computer program
that I wrote
with my girl hands
and my girl fingers
and my girl nails
and my girl arms
but
not really
this all
son solo palabras
y cables
y numeros
y amor
todo esto
sin tilde ni acento ni
tampoco mucho amor.
Conclusiones
Como hemos analizado en este trabajo, una de las características fundamentales de la
poesía electrónica es su énfasis en el lenguaje y, de manera relevante, la exploración
del multilingüismo y la hibridación de lenguajes como parte del proceso creativo y
de la metodología de la propia disciplina. Por tanto, no se trata solamente de que
la poesía digital sea necesariamente multilingüe, al mezclar lenguajes naturales e
informáticos (además de códigos visuales y, en ocasiones, otros lenguajes como el
musical, ya que los soportes electrónicos lo permiten), sino de que, como hemos podido ver en la obra de Belén Gache, María Mencía y Alex Saum Pascual, estas
poetas establecen en sus desarrollos poéticos una red interlingüística (con esos distintos
códigos de comunicación verbales, musicales, informáticos y visuales que,
con su forma particular de significación, se incorporan y entienden como parte del
lenguaje poético), hecho que aparece como elemento constitutivo fundamental del
propio sentido del texto y de la concepcón que estas obras nos ofrecen de sí mismas
y del género poético.
La hibridación de lenguajes es una de los temas decisivos del cambio de paradigma
que ha supuesto en la literatura la confluencia con el desarrollo tecnológico.
De este modo, la producción poética electrónica se ha abierto a reflexiones sobre
cuestiones clave en el nuevo medio digital como la traducción constante, la ejecución
de programas, la encriptación o la codificación, en un acercamiento a problemas
propios de la Inteligencia Artificial que ya están enraizados en los nuevos patrones
poéticos y en nuestra manera de entender la literatura.