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marzo 05, 2015

«La producción cultural»

Una reflexión de interés, expresada de forma amena, invitando a nuevas interacciones entre la cultura, los productores culturales, y su sociedad, la sociedad en el seno de la que producen: idearlas, diseñarlas, desarrollarlas se hace, por ejemplo, con reflexiones compartidas como el artículo hoy en esta página.



Yolanda Quiroga (*): «La producción cultural»
Diario de Cuyo

(*) Especialista en educación, escritora, y productora del programa “Botica Educativa” Radio Sarmiento.


«La Conferencia Internacional de Unesco en 1999 definió a la cultura “como un conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Engloba no sólo a las artes y letras, sino también los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”. A partir de este concepto, podemos imaginar la cultura como una trama interminable que se entrelaza dando forma a un tapiz. Cada grupo social tendrá el propio, elegirá sus materiales e irá tejiéndolos a su ritmo y modo. Sus rasgos serán únicos. No habrá dos tapices iguales. Los habrá más o menos fuertes, según el tipo de elementos que cada sociedad vaya incorporando. Cada uno tendrá sus propias formas, colores, texturas, tramados, diseños, que reflejan su identidad y valor cultural.

»Los diferentes elementos, la forma en que han sido dispuestos, estructurados y elegidos son el capital cultural de los tejedores, o sea, de cada grupo social. De esta manera, el tapiz en su conjunto (su marco, urdimbre y su tejido) se convierte en el patrimonio cultural social. Si el patrimonio cultural es débil, el patrimonio cultural social lo será, determinando así una construcción débil de identidad. En este sentido, la escuela puede ser un espacio nutritivo, de intercambio, de reflexión. Podríamos preguntarnos: ¿con qué recursos tejen los jóvenes su tapiz? ¿Son ellos los que eligen los materiales y modos de tejer? ¿Cuál puede ser la parte de la escuela en el tejido? Es preciso reivindicar el acceso a un capital cultural. La educación es una instancia fundamental de transmisión y producción cultural y puede contribuir o modificar esperanzas, promoviendo la acción y la realización.

»Podemos entender como consumo la relación que se establece entre los sujetos y los objetos adquiribles, no sólo en forma individual, sino como parte de un proceso sociocultural.

»Los objetos tienen muy poca perdurabilidad, o sea, se caracterizan por su fácil reposición, cambio, etc. El consumo, entonces, no se agota en la posesión de los objetos, sino en los usos que les dan forma social. Desde esta perspectiva crítica, nuestras prácticas de consumo determinan cómo somos con relación a la sociedad. “En las prácticas de consumo se construyen los nuevos sentidos de la ciudadanía” (García Canclini 2009). Es aquí donde nos interesa reflexionar y analizar el papel de la escuela dentro de esta construcción. La escuela como institución ha sido durante mucho tiempo el espacio privilegiado para la reproducción social, para la transmisión y legitimación de los saberes. El niño o el joven egresado acreditaban, por sobre todas las cosas, ser sujeto apto para formar parte de la dinámica social de la época. La escuela que era la pieza clave en la reproducción del paradigma atraviesa crisis y transformaciones; ojalá vuelva a tomar su cauce.

»Me parece importante dar algunos datos de la Encuesta Nacional de Consumos Culturales 2013. Tomaré dos de estos datos: en la Argentina escuchar música es una práctica universal, solamente el 1% de la población no desarrolló nunca esta costumbre.

»Otro ejemplo de consumo es la lectura. Puede citarse que un 85% lee en casi todos los formatos (diarios, libros, revistas). El 73% lee diarios; el 56% lee al menos un libro al año. Respecto a los lectores anuales, el 37% lee solamente si se considera la población total (incluyendo a quienes no leen) 3 libros al año por persona de 12 años o más. Los géneros más leídos son cuentos, novelas y biografías. La temática más elegida es la historia.

»La producción cultural moviliza al alumno e invita a realizar producciones e investigar.»






febrero 26, 2015

Adolescente construye impresora braille ¡con legos!


www.elpuntocritico.com


«Braille transcription software may sometimes be cumbersome and need a lot of user intervention. For the Blind, it could be a problem. We at Braigolabs have been working on a new way to possibly transcribe documents automatically in Braille. The whole transcription process resides on the processor memory. Anybody can just upload the document and get it printed in braille. In our fashion of being transparent with our progress. This is one example of innovation that we have been working on at Braigo Labs Inc. Here the example shown is of a PDF document that is 160 pages long with graphics and layouts. It took around 30 secs for the full document to be automatically transcribed into braille.»


«En Silicon Valley nunca es demasiado pronto para ser empresario. Así lo demuestra Shubham Banerjee, quien con apenas 13 años de edad inició una compañía para desarrollar máquinas de bajo costo para la impresión en sistema Braille.

»E incluso Intel Corp. ya invirtió en su incipiente empresa, Braigo Labs.

»Shubham construyó una impresora de Braille con un juego robótico de Lego como proyecto para una feria escolar de ciencia el año pasado. Lo hizo después de preguntar a sus padres cómo leen los ciegos. Búscalo en Google, le respondieron.

»El alumno de octavo grado investigó en internet y se alarmó cuando supo que las impresoras de Braille costaban por lo menos 2 mil dólares, un costo excesivo para muchos no videntes, en especial en los países en desarrollo.

»Supuse que el precio no debía ser ese. Sé que habría un modo más sencillo de hacerlo, afirmó Shubham, quien demostró cómo funciona su impresora en la mesa de la cocina donde pasó muchas noches construyéndolo con un juego Lego Mindstorms EV3.

»El jovencito desea desarrollar una impresora Braille que cueste unos 350 dólares y sea liviana comparada con los modelos actuales que pueden pesar más de 9 kilogramos. La máquina se usaría para imprimir material de lectura Braille en papel, utilizando puntos en relieve en vez de tinta, desde una computadora personal o artefacto electrónico.

»Mi objetivo final será probablemente que la mayoría de los ciegos usen mi impresora Braille, dijo Shubham, que vive en el suburbio californiano de Santa Clara, muy cerca de la sede central de Intel.

»Después que la impresora Braigo —nombre que combina Braille y Lego— ganó numerosos premios y un apoyo entusiasta de la comunidad de personas de visión disminuida, el muchacho lanzó su empresa con una inversión inicial de su padre por 35 mil dólares.

»Nosotros como padres empezamos a involucrarnos más, considerando que él está logrando algo y que este proceso debe continuar, afirmó su padre Niloy Banerjee, un ingeniero que trabaja para Intel.

»Los ejecutivos de Intel se impresionaron tanto con la impresora que en noviembre invirtieron una suma no revelada en la firma del muchachito. Directivos de la empresa creen que es la persona de menor edad que recibe una inversión a cambio de una participación en su compañía.»






febrero 12, 2015

Internet como producción cultural: orígenes, dimensión y sus cuatro capas culturales


Era el año 2002 y esto decía Manuel Castells en la ponencia «La dimensión cultural de Internet» aportada al debate Cultura y Sociedad del Conocimiento: Presente y Perspectivas de futuro, convocado por la UOC.



«Internet como producción cultural

»Lo que quisiera mostrar es cómo la dimensión cultural, es decir, el sistema de valores, creencias y formas de constituir mentalmente una sociedad, es decisiva en la producción y las formas de estas tecnologías clave de nuestros paradigmas. Por tanto —y lo voy a centrar sobre Internet, no sólo porque es lo que conozco más, sino porque es algo que ya está en la práctica social—, la afirmación es la siguiente: Internet no es solamente ni principalmente una tecnología, sino que es una producción cultural. Y esto es lo que voy a intentar argumentar histórica y empíricamente. Eso no quiere decir que no haya tecnología en Internet —naturalmente, hay tecnología informática—, pero esa tecnología ya no es un protocolo de comunicación. Si bien existen muchas formas de hacer protocolos de comunicación, hay muy pocas de hacer comunicación informática. Por ejemplo, los franceses inventaron muy culturalmente Minitel, que quiere decir: “Yo te digo cómo debes comunicar y, en lugar de darte la guía de teléfonos o las páginas amarillas, te doy un ordenador y un terminal”. Además, el término francés es interesante: ordenador como 'creador de orden', orden a partir de un código y este código definido por su autoridad central. Entonces, Internet es una producción cultural: una tecnología que expresa una cierta y determinada cultura.

»Asimismo, quiero hacer referencia a cómo Internet, una vez que existe como tecnología potente insertada a la práctica social, tiene efectos muy importantes, por un lado, sobre la innovación —y, por tanto, la creación de riqueza y el nivel económico; y por otro lado, sobre el desarrollo de nuevas formas culturales, tanto en el sentido amplio, es decir, formas de ser mentalmente de la sociedad, como en el sentido más estricto, creación cultural y artística.


»Orígenes de Internet y dimensión cultural

»Primera cuestión: cuando digo que Internet es una cuestión cultural, en principio hay una cierta sorpresa, pero en cuanto se cuenta en dos palabras la historia de Internet, se entiende perfectamente. Primero, Internet tiene una larga historia. Hoy me decía una persona: “Internet es muy reciente”. No. Internet se crea en 1969, tiene 33 años. Se constituye sobre la base de lo que diseñan, deciden y producen cuatro culturas, que trabajan las unas sobre las otras. Algunos de los datos sobre esto están en mi último libro, La Galàxia Internet (Rosa dels Vents, Barcelona, 2002); intentaré sacar el extracto de la idea, así que con escucharme diez minutos ya no tendrán que comprar el libro.

»¿Cómo se desarrolla Internet y por qué digo que es cultura? Porque había que pensarlo. Había que pensar un instrumento de comunicación horizontal, global, libre y no controlable. Esto hay que pensarlo; no es evidente. Toda la historia de la humanidad se basa en el control de la comunicación, todos los aparatos del poder se construyen sobre esto. Entonces, había que pensarlo al revés. ¿Y quién lo piensa al revés? Pues es ahí donde creo que la dimensión cultural es muy importante, porque demuestra la capacidad de subvertir los aparatos de poder. Si no se pudieran subvertir los aparatos de poder, la vida sería muy aburrida y las sociedades, totalitarias.

»Internet lo financia el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Sin embargo, lo financia sin saber qué financia. Internet es un programa militar, pero un programa militar sin aplicación militar. Nunca la tuvo. Sólo en una ocasión uno de sus creadores decidió investigar una aplicación militar para poder crear una red que no pudieran controlar los soviéticos, pero luego fue rechazada, porque dijeron que era inviable.

»Lo que hizo el Departamento de Defensa norteamericano fue desarrollar una estrategia —como en muchos otros programas tecnológicos— de dar dinero a científicos extraordinariamente avanzados en las universidades para ver qué salía de ahí. Y no les fue tan mal, porque esto fue lo que hizo que, a mediados de los años ochenta, con Mijaíl Gorbachov, la Unión Soviética no pudiera competir militarmente con los Estados Unidos, porque su tecnología era muy inferior. Fue el momento decisivo de la retirada de la Unión Soviética. Por tanto, esto que parece una gran libertad democrática del Departamento de Defensa norteamericano, no es otra cosa que una política estratégico-militar muy inteligente que se resume en generar todas las líneas de investigación más faltadas, y quizá algunas de las cosas que salieran pudieran llegar a ser decisivas en términos militares. Sin embargo, no ocurrió lo mismo con Internet. Internet fue desarrollado por científicos universitarios que simplemente querían comunicar sus grandes ordenadores.


»Las cuatro capas culturales de Internet: la universitaria, la de los hackers, la de las formas culturales alternativas y la empresarial

»La primera capa cultural es, pues, la cultura universitaria tecnomeritocrática, es decir, la cultura de la investigación por la investigación. Se trata de la apertura de la investigación y de la idea de que lo más importante es la excelencia académica y la excelencia de la investigación —obviamente, para esto no todo lo que se hace tiene que ser abierto, comunicable, publicable y en protocolo de comunicación. La primera cultura es la universitaria meritocrática.

»El segundo nivel cultural, que surgió dentro de este primer grupo, fue el de aquellos que vieron inmediatamente la posibilidad de llegar a fronteras de la innovación tecnológica en una tecnología que nadie entendía muy bien en el establishment y que ellos podían entender mucho mejor. Se trataba de la cultura de lo que llamaron en los años sesenta en el Laboratorio de Inteligencia Artificial (Artificial Intelligence Lab) del Massachusetts Institute of Technology (MIT) los hackers. Los hackers no son los malos, originalmente; fueron los medios de comunicación los que simplificaron el concepto. Los hackers no son los que hacen cosas malas; los que hacen cosas malas —como entrar en sistemas que no les corresponden, perturbar sistemas, enviar virus, entrar en los ordenadores de los bancos, de los pentágonos— son los crackers. Éstos son los malos, aunque hay crackers que, para mí, no lo son tanto; no es lo mismo robar a un banco que enviar un virus simplemente para hacer la gracia. (No he dicho qué es lo bueno y qué es lo malo). Pero los hackers, como dice Himanen en su gran libro The hacker ethic and the spirit of the information age (Random House, Nueva York, 2001), son simplemente los que tienen la pasión por crear. Para los que el placer del trabajo de creación es más importante que nada más. Y lo que sostiene Himanen es que lo que fue la ética protestante de salvarse mediante la acumulación de dinero como origen del capitalismo es, en nuestro tipo de sociedad, la ética hacker de la pasión por el crear.

»Por eso, el señor Linus Torvalds (www.cs.helsinki.fi/u/torvalds/) —que es uno de los más famosos hackers— cuando, siendo estudiante de la Universidad de Helsinki, en 1991, creó su gran sistema operativo que ahora llamamos Linux (www.linux.org), y que es la única alternativa que existe a Microsoft (www.microsoft.com), en lugar de hacer como éste —que es la antiinnovación, lo anticultura y lo antihacker, es decir, es el monopolio de las innovaciones de los otros—, actuó de modo totalmente contrario. Por eso los hackers y Microsoft son incompatibles; son los luchadores de la libertad contra el “imperio del mal”. Linux, para resolver su problema de crear un programa determinado, hizo medio programa y lo puso en Internet, con la siguiente intención: “Yo les doy mi programa, y ustedes me ayudan y lo mejoran. Condición: yo se lo doy gratis, con la condición de que ustedes todo lo que inventen lo pongan gratis.” Este fenómeno que empezó así, hoy en día tiene 40 millones de usuarios, y algunos de los principales gobiernos del mundo lo utilizan. Y tiene esta pequeña ventaja: es gratis, está abierto a todo el mundo y no hay apropiación comercial directa.

»He aquí una afirmación empírica: todos los protocolos sobre los que está basado Internet, desde el principio de Internet hasta ahora, son en código libre. Todos están en la Red, los puede bajar y los puede utilizar quien quiera. Dos terceras partes de los sitios web que nos proporciona Internet hoy en día están basados en un programa que se llama Apache, que fue inventado y sigue siendo mantenido y desarrollado por una cooperativa electrónica global de gente que lo diseña y lo va perfeccionando y manteniendo. Uno por uno, todos los protocolos, desde el protocolo fundador de Internet —el TCP/IP—, hasta los últimos de ahora, son libres; todo esto es libre, software libre, organizado por innovadores que lo hacen por el placer de crear. Y algunos hacen dinero y otros, no. Linus Torvalds, como otros, podría ser Bill Gates, pero le aburre ser Bill Gates. Le divierte mucho más hacer lo que hace y, cuando necesita dinero, se va a trabajar a alguna empresa de Silicon Valley con su mujer y sus niñas, y lo único que pide cuando le citan a algún sitio es que se le pague el billete en primera clase para él, su mujer y sus dos niñas pequeñas. Él tendrá suficiente dinero para tener una pequeña vida, más o menos realizada, pero no es el dinero lo que le interesa; lo que realmente quiere es quedarse todas noches creando su Linux y perfeccionándolo, que la empresa no le moleste, y que simplemente le pague suficiente para vivir y seguir adelante. Esto es la cultura hacker. Esta cultura ha sido decisiva en todo el conjunto de la revolución tecnológica actual.

»La tercera capa cultural que formó la historia de Internet son las formas culturales alternativas. La gente a quien no le gustaba esta sociedad y que encontró en Internet la capacidad de encontrar formas alternativas de vivir. La gente que salió de los años sesenta, pero sobre todo, setenta, de los movimientos contraculturales y que vio Internet como un espacio de libertad. Cuando las comunas físicas empezaron a ser problemáticas de mantener, las comunas virtuales, en cambio, se convirtieron en lugares de libertad donde, a escala mundial, se podían construir formas alternativas de vida, de comunicación y, en último término, de política. Curiosamente, de toda esta tradición, por un lado, se produjeron muchos de los instrumentos que hoy utilizamos en Internet —chats, mutabilities, etc.— y, por el otro, esas personas crearon la mayor parte de las formas del uso de Internet trabajando sobre los códigos culturales de los hackers, pero distintos de éstos. Para los hackers, lo importante es la creación tecnológica; para las comunidades virtuales lo importante es la aplicación de la tecnología a la inclinación cultural, política y personal. El último desarrollo de este tipo en los últimos años ha sido, obviamente, la utilización masiva por parte del movimiento antiglobalización de las formas de comunicación y de organización a partir de Internet. No se puede entender el movimiento antiglobalización sin entender las formas de organización comunitarias y de difusión de ideas y de debates a escala global: de lo global a lo local y de lo local a lo global.

»Y la cuarta cultura que se montó sobre todo esto, pero ya en los años noventa, nació en el momento en que hubo la suficiente densidad de utilización y la suficiente densidad tecnológica para crear la cultura empresarial. Es decir, los empresarios con vocación de riesgo —la mayor parte de ellos jóvenes y nuevos empresarios, pero también aquellos que, dentro de las grandes empresas, las transformaron en sentido empresarial— que, sobre esta nueva cultura, tratan de desarrollar innovaciones en el plano empresarial para ganar dinero. Entonces sí, se trata de ganar dinero, pero sobre la base de la innovación: la capacidad de innovar tecnológicamente, innovar el modelo de negocio, innovar el producto.»






febrero 05, 2015

Crowdfunding analógico y digital para producir en Cuba la película Juan sin nada, documental sobre la penuria económica doméstica de un obrero en la isla


«Mediante crowdfunding, cineasta cubano desea remontar obstáculos de producción. Ricardo Figueredo busca financiamiento en Internet y en las calles para Juan sin nada», La Jornada


«Folleto plegable en mano, Ricardo Figueredo, cineasta cubano, recorre las calles de La Habana recaudando dinero para su próximo documental. “Es un crowdfunding analógico” en un país de difícil acceso a Internet, dice.

»“Me dije ‘voy a armar un plegable de tal manera que la gente tenga información de la película’. Me puedo quedar con sus datos y si me dejan alguna donación, después me puedo comunicar con ellos”, explica.

»El crowdfunding es una práctica frecuentemente usada por emprendedores en el mundo para conseguir dinero por medio de Internet. Consiste en exponer los datos del proyecto y se aportan donaciones por esa vía. El acceso a Internet es aún muy limitado y caro en Cuba, lo que llevó a Figueredo a adaptar esta modalidad.


»Moverse en el medievo

»“La idea me parece fantástica (...). Me parece muy ingenioso esto del crowdfunding analógico. Es como un crowdfunding en el medievo”, señala Claudia Calviño, responsable de Producciones de 5ta Avenida, una de las nuevas productoras independientes en Cuba que, toleradas, esperan permiso legal desde hace unos años.

»Figueredo ya está filmando Juan sin nada, documental de 52 minutos que analiza la economía cubana desde la perspectiva cotidiana, que muestra cómo un obrero se las arregla para vivir con un salario mensual de 10 dólares y su libreta de racionamiento.

»Para ese trabajo le prestaron una cámara y postuló a un fondo noruego. De los 5 mil dólares que solicitó, le otorgaron 3 mil. Recaudó otros 200 en el reciente Festival de Cine de La Habana.

»Hubo personas que se interesaron y (...) que son casi tan importantes como el dinero, pues aportan distribución, equipamiento, señala este graduado de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, en La Habana.

»Director de tres documentales, y productor de varias películas independientes, así como del oficial Instituto Cubano de Cine (ICAIC), Figueredo forma parte de Cooperativa Independiente, otra de las nuevas productoras.

»La creación del ICAIC en 1959, luego del triunfo de la revolución de Fidel Castro, impulsó un casi inexistente cine isleño a alta escala en América Latina.

»Medio siglo después, el ICAIC cuenta con pocos recursos, vieja tecnología y una lenta burocracia que se ocupa desde la política y la memoria cinematográficas, hasta la producción y distribución en las salas de la isla.

»Su inoperancia y limitaciones provocaron que los cineastas cubanos pidieran una ley de cine que legalice las productoras independientes, regule la creación audiovisual y redefina la labor del ICAIC.

»La idea de Figueredo es un reflejo más de la imaginación con que los jóvenes se abren caminos para crear, saltando cualquier barrera conservadora, dice Fernando Pérez, reconocido realizador cubano. Pérez acaba de estrenar La pared de las palabras, su octavo largometraje de ficción y su primero independiente.

»En estos momentos el cine independiente cubano ha logrado acumular una amplia filmografía que, a juzgar por su calidad y diversidad temática y de géneros, va más allá de una promisoria esperanza para ser una realidad concreta e irrefutable, señala Pérez.

»Sin embargo, “esa realidad vive una ‘alegalidad’ improcedente y para nada útil”, advierte.

»5ta Avenida produjo, entre otras, las exitosas cintas Juan de los Muertos, de Alejandro Burgués, premio Goya a la mejor película iberoamericana en 2013, y Melaza, de Carlos Lechuga, mejor película latinoamericana en Málaga, en el mismo año.

»Pero a veces hay tropiezos. 5ta avenida hizo un crowdfunding en Internet para Corazón azul, proyecto de Miguel Coyula, pero el dinero recaudado –unos 5 mil dólares– fue congelado por Washington, debido al embargo de Estados Unidos a la isla.

»Figueredo y sus colegas de Cooperativa Independiente han organizado cuatro muestras de cine cubano en Barcelona y Buenos Aires y una en Estados Unidos. Ahora estoy negociando hacerla en México y Colombia, dice, esperanzado.»






enero 29, 2015

Comienza a funcionar en Venezuela el Registro Nacional de Oficios del Libro (RNOL)


Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información
Venezuela


«Este jueves comenzó a funcionar el Registro Nacional de Oficios del Libro (RNOL), a fin de recabar información de las personas vinculadas con el mundo del libro en Venezuela. Esta data será utilizada para elaborar estadísticas y políticas para el sector.

»La información fue ofrecida por Christian Valles, la presidenta del Centro Nacional del Libro (Cenal), quien aclaró que no se trata de un censo –que tiene un inicio y un fin– sino que se llama registro precisamente porque será permanente, y las personas se podrán incorporar los próximos meses, bien porque se enteren posteriormente o porque publiquen por primera vez.

»La servidora pública señaló que este es un registro concebido solo para personas naturales con obras publicadas, así como las editoras, los editores, las ilustradoras, los ilustradores, las traductoras, los traductores, las diseñadoras y los diseñadores gráficos, las diagramadoras y los diagramadores, “todas y todos aquellos que de alguna manera tributan al mundo literario en alguno de sus procesos”.

»Igualmente, están llamadas al registro las personas que se dedican a la narración oral (décimas, versos improvisados).

»Parte de la información que se quiere recabar, es la de las escritoras y los escritores que publican sus libros sin el respaldo de las editoriales, incluso de personas que editan obras sin el Número Estándar Internacional de Libros (ISBN, por su sigla en inglés). “Necesitamos saber dónde están esos escritores, quiénes son, qué necesitan y que ni siquiera tienen la información de que deben hacer el depósito legal e inscribir el libro en el ISBN”, expresó.


»Beneficios

»Valles mencionó que uno de los objetivos del RNOL es elaborar una base de datos para ubicar en todo el territorio nacional a quienes se dedican a la producción de libros. Por otra parte, considera que la información del registro les permitirá diseñar políticas en materias como formación o producción.

»“La idea es profundizar, corregir e iniciar nuevos proyectos, que le den un nuevo cuerpo, un nuevo espíritu a las políticas públicas”, aseveró.

»Asimismo, cree que el registro permitirá identificar lugares donde se puedan organizar unidades de producción editorial que puedan mantenerse en el tiempo.

»“El compromiso de la inclusión no ha cesado. Que haya habido un proceso de inclusión tremendo no quiere decir que ya terminamos”, admitió.

»Valles comentó que con frecuencia instituciones y organizaciones privadas le solicitan al Cenal información sobre profesionales editoriales para contratar sus servicios, por lo que RNOL permitirá tener esos datos y promoverlos. Descartó que la inscripción en el registro se traduzca automáticamente y de forma inmediata en ofertas de trabajo.

»Finalmente, “en todo caso, el Cenal, como ente rector en la materia, está en la obligación de generar informes, generar estadísticas y gestionar indicadores. Este registro coadyuvará, junto con los otros componentes del sistema de información, a generar esos indicadores, estadísticas y asesorar tanto al Ejecutivo Nacional como a otros entes”, afirmó.


»El proceso

»Las personas llamadas a inscribirse en el Registro Nacional de Oficios Literarios podrán hacerlo a partir de este jueves desde el sitio web del Cenal (http://www.cenal.gob.ve), donde cada usuaria y usuario deberá realizar su inscripción con una dirección de correo electrónico, una contraseña y sus datos personales.

»Posteriormente, las personas podrán registrarse con la cantidad de oficios literarios que ejerzan, con sus datos laborales, áreas de desempeño, obras publicadas, premios o reconocimientos, organizaciones a las que pertenece, etcétera.

»El primer corte para evaluar la información captada en el registro se realizará el próximo 31 de marzo.

»“Esperamos que los escritores se vuelquen masivamente” al registro, aspiró la funcionaria, quien sostiene que el RNOL no es partidista y busca la inclusión. “Es para todas las autoras y todos los autores”, recalcó.


»Todo el Sistema

»Valles especificó que el RNOL es uno de los cuatro componentes del Sistema de Información del Libro y la Lectura de Venezuela (SILLV), que también desarrolla el Registro de Información del Libro, el Registro Nacional de Ferias del Libro y el ISBN.

»“Posteriormente, tendremos otros módulo (de registro) relacionado con las organizaciones que se dedican a la formación y la promoción de la lectura”, anunció.»