julio 17, 2023

Existen dos posturas a la hora de realizar una tipología del texto especializado: la de quienes defienden un límite nítido entre texto especializado y divulgativo, y quienes proponen un continuum

Sergio Rodríguez Tapia
«Los textos especializados, semiespecializados y divulgativos: una propuesta de análisis cualitativo y de clasificación cuantitativa»

SIGNA, n.º 25 (2016).

SIGNA. Revista de la Asociación Española de Semiótica | Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) | Facultad de Filología | Departamento de Literatura Española y Teoría de la Literatura | Madrid | ESPAÑA


Extracto de páginas 5 a 9 de la publicación en PDF. Véanse referencias y notas en la publicación original. Licencia Creative Commons.




TIPOLOGÍA DEL TEXTO ESPECIALIZADO: GRADOS DE ESPECIALIDAD

Según nuestra perspectiva del objeto texto, existen multitud de parámetros que deben analizarse para dar respuesta a la poliedricidad de la terminología y del texto especializado, así como a los condicionantes anteriormente descritos.

En el trabajo de Cabré se afirma que las «tipologías textuales [...] son sistemas de organización que permiten hacer generalizaciones y establecer predicciones orientativas», que en nuestro estudio pueden permitir conocer cómo puede (o no) funcionar un texto en el contexto de recepción. Por otra parte, también defiende que «una tipología textual no puede reducirse a una jerarquía binaria», sino que debe responder a multitud de dimensiones y criterios, ya que entre dos modelos completamente opuestos existe una «amplia gama de realizaciones que se ubica en un eje gradual», por lo que comprobamos la presencia del concepto de gradualidad. Esta posición teórica respecto a la tipología textual es la que defendemos en nuestro trabajo y es, también, lo que dificulta establecer una tipología textual que responda a una realidad multidimensional y poliédrica como es el trinomio objeto de estudio.

No obstante, existen dos posturas a la hora de realizar una tipología del texto especializado: la de aquellos que defienden un límite nítido entre texto especializado y divulgativo y aquellos que proponen un continuum. Entre los primeros se encuentran Sager, Dungworth y McDonald, que distinguen entre textos especializados y generales según el emisor sea o no especialista exclusivamente. En la posición contraria, encontramos los autores de tendencia funcionalista citados por Cabré: Gläser, Jacobi y Lauffler-Laurian, a los que se suman la propia Cabré y las publicaciones de Ciapuscio, Ciapuscio y Kuguel y Ciapuscio, Kuguel y Otañi.

Centrándonos ahora en la cuestión de continuum, los puntos de análisis para la tipologización de los textos especializados son dos: la variación horizontal, determinada por la temática, y la variación vertical, determinada por el grado de especialización. Este no es intrínseco a ningún tipo de texto ni homogéneo a lo largo del mismo, por lo que es posible que en un mismo texto existan fragmentos de diferente grado de especialidad. La configuración del texto por parte del emisor (y su conceptualización desde el emisor o desde el receptor) determinará la aceptabilidad del receptor y contribuirá a establecer el grado de especialidad. Asimismo, los grados de especialidad, que se materializan como resultado de la variación vertical, están relacionados con «problemas textuales de orden funcional (propósito comunicativo), situacional y temático».

Cabré establece algunas diferencias básicas entre texto divulgativo y texto especializado, que engloban la función, la temática, los usuarios, la situación comunicativa y el discurso y que pueden allanar el camino de nuestro estudio para comenzar con una base teórica fundamentada. En definitiva, para enmarcar nuestra posición teórica, nos serviremos de la definición que realizan Ciapuscio y Kuguel, ya que nos parece lo suficientemente abarcadora y precisa para dar cuenta del concepto de texto especializado:

«Definimos los textos especializados como productos predominantemente verbales de registros comunicativos específicos, que se refieren a temáticas propias de un dominio de especialidad, y que responden a convenciones y tradiciones retóricas específicas; por lo tanto, en dependencia del tipo de disciplina pueden ser más o menos dependientes de la cultura y la época dada. Los textos especializados se realizan en clases textuales específicas del discurso de especialidad (artículo de investigación, ponencia, artículo de divulgación científica, comunicados científicos a la prensa, etc.). Concebimos el ámbito de los textos especializados en términos de continuum».



PROPUESTAS DE TIPOLOGÍA DEL TEXTO ESPECIALIZADO

Ciapuscio y Kuguel realizan un interesante repaso a las tipologías que proponen los diferentes modelos lingüísticos. Entre ellos, mencionan las tipologías basadas en rasgos exclusivamente lingüísticos, las tipologías propuestas por los modelos funcional-comunicativos basadas en rasgos internos y externos a los textos y en jerarquía de criterios funcionales, situacionales y estructurales y tipologías multidimensionales de modelos cognitivos basados en representaciones prototípicas en distintos niveles.

Como se observa, existen tipologías diversas que atienden a diferentes aspectos y las definiciones que proponen según la tipología coinciden en la determinación clave del ámbito comunicativo y social del texto —muy acorde con la definición de Bernárdez—, con la temática y con los usuarios especialistas. No obstante, consideramos que todavía existen ciertos aspectos que permitirían acotar mejor el texto especializado y el continuum al que hacemos referencia.

Para abordar la estructura del texto, Cabré, quien previamente hace referencia a los estudios sobre el análisis del texto de Beaugrande y Dressler y Dijk, entre otros, distingue tres bloques estructurales, entre los que se encuentran a) la estructura formal del texto (concepto relacionado con el género textual y el tipo textual), b) la estructura informativa y c) la estructura lingüística (fonológica, ortográfica y morfoléxica, a la que podríamos añadir también la estructura sintáctica). A estos bloques estructurales se añade una lista de elementos de análisis basada en Ciapuscio, Kuguel y Otañi, que se resume en módulos que analizan la situación contextual de producción, que incluye tres bloques de elementos que contemplan aspectos como las características previas de la producción, las intenciones del productor, los destinatarios, el canal y la temática, así como el género o tipo textual, la situación de transmisión y la de recepción.

Respecto a la participación del especialista en la tipologización del texto, Cabré sostiene que:

«La correlación entre esta clasificación y los tipos de textos por su función transmisora del conocimiento da como resultado la distinción entre textos que transmiten el conocimiento de especialista a especialista, textos que lo transmiten de especialista a aprendiz de especialista, y textos de amplia difusión destinados al público interesado, pero sin competencia específica en la materia. A este último grupo de textos se les denomina también textos de divulgación especializada».

Cabré se acerca, por tanto, al continuum según el usuario del texto. Sin embargo, aún quedan otros aspectos que cabe analizar. Algunos de ellos se contemplan en Cabré cuando señala retomando la estructura de análisis propuesta que:

«De acuerdo con este criterio, los textos pueden ser más o menos precisos, concisos, sistemáticos, literales, objetivos, impersonales o polifónicos en función de diferentes variables: el tema, la función dominante, los destinatarios, el ámbito de comunicación o la estrategia comunicativa.

Podemos decir, en consecuencia, que se trata de criterios graduales que pueden representarse en un eje en el que cada texto adquiriría un determinado valor para cada uno de los criterios».

Dados los objetivos de nuestro estudio, centramos nuestra atención en la unidad valor, ya que, desde un punto de vista cuantitativo, este «valor para cada uno de los criterios» permitiría clasificar los textos dependiendo del valor numérico total resultado de la suma de los valores individuales. Es decir, percibiríamos la clasificación del texto según la especialidad en términos numéricos dependientes de diversos criterios.

En otro orden de cosas y siguiendo la línea de análisis del texto especializado, encontramos el modelo de análisis de Monterde Rey, que engloba aspectos pragmáticos, estilísticos, funcionales y estructurales, y el modelo de corte cognitivo-comunicativo multinivel y multidimensional para la tipologización de los textos de especialidad de Ciapuscio y Kuguel, con el que coincidimos, debido principalmente a la gran cantidad de aspectos que tiene en cuenta. Esta propuesta se basa en cuatro niveles: funcional, situacional, semántico y formal. Para resumir sucintamente el modelo, vamos a realizar una enumeración de algunos de los aspectos más novedosos o relevantes que contempla la propuesta:


Tabla 2. Características principales del modelo de análisis del texto de Ciapuscio y Kugue

— Perspectiva de función como efecto del texto en contexto de interacción social.
— Jerarquización y secuencialización funcional que posibilita clasificar los textos como monofuncionales o plurifuncionales.
— Marco interaccional que contempla: papel social de los interlocutores según el grado de competencia sobre un área de conocimiento, tiempo y espacio en el que se inscribe el texto, categorización del texto según represente una fuente primaria o secundaria, y perspectiva sobre el tema.
— Normas estilísticas que contemplan elementos extralingüísticos y no verbales que condicionan aspectos léxicos y sintácticos.
— Relevancia del nivel léxico y la densidad terminológica, desde nuestro punto de vista, condicionado según multitud de otros factores.
— Nivel microestructural y macroestructural.


Como síntesis y recuperando la perspectiva de Cabré sobre la tipología textual, cabe señalar que todas estas condiciones sirven para referirnos a las tendencias o generalizaciones y no a las condiciones necesarias o suficientes, para la tipologización del texto especializado, ya que se trata de un conjunto muy heterogéneo con tendencia a la variación, desde nuestra perspectiva, a causa de cualquier parámetro.

Apoyamos la idea de que las tipologías textuales favorecen la predictibilidad del comportamiento de los textos, lo que las hace útiles para la aplicación a la traducción o a la confección de corpus especializados, y defendemos la existencia de un eje gradual dependiente de múltiples factores consistente en un continuum no condicionado por la temática y dependiente de la configuración del texto por parte del emisor y su conceptualización, independientemente de si esta parte del receptor o del emisor.




No hay comentarios:

Publicar un comentario