Dos pequeñas curiosidades, una en este post y otra el siguiente. Bueno, curiosidad es esta primera, la segunda es curiosidad porque nos llama la atención, pero es también un error, un uso lingüístico que debiéramos evitar.
Vamos a lo primero, un simpático sustituto que nos extraña a los hablantes de castellano.
Por ejemplo, imaginemos una reunión entre jefe de personal y un director de la empresa.
El jefe ofrece una candidatura para cubrir un empleo.
El director pone cara de no estar muy convencido.
Entonces, el jefe pregunta:
—¿Habías pensado en otra persona?
Otro ejemplo.
Una chica cita al chico que es su ligue y va camino de convertirse en novio y le dice:
—Pienso que es mejor que no sigamos en este plan. Seamos compañeros de clase como antes.
El chico puede preguntar:
—¿Te gusta otra persona?
Otra persona... pero últimamente oímos mucho «alguien más».
En lugar de:
«¿Habías pensado en otra persona?», como preguntaba el director, oímos: «¿Habías pensado en alguien más?».
Y en lugar de:
«¿Te gusta otra persona?», como preguntaba el ligue de la chica,
oímos: «¿Te gusta alguién más?».
Esto resulta extraño en el castellano ibérico porque decir «alguien más» significa que sumamos a alguien. Sin embargo, en estos dos ejemplos se quiere significar que «esa persona no, sino otra en lugar de ella»: ese candidato no, otro diferente; no detengo aquí la amistad porque me guste alguien distinto.
Y la explicación es que ese extraño «alguien más» es un calco de la expresión «somebody else» del inglés, idioma que permea el español de los países hispanos con un aura de prestigio. Y el español de América es una influencia a su vez creciente en los hablantes a este lado del océano. Mira este otro caso, por ejemplo, que registramos seguidamente en el blog.
Canción Somebody else, del grupo The 1975.
No hay comentarios:
Publicar un comentario