diciembre 17, 2014

Javier Urtasun (Guk): «Aprendemos gramática antes de empezar a hablar»


«Mucho antes de decir sus primeras palabras, los bebés llevan meses dedicados al aprendizaje lingüístico y el proceso es distinto si el bebé pertenece a un entorno bilingüe o está inmerso en un ambiente en el que se usa un único idioma. Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de dos investigaciones sobre los efectos del contexto en la percepción y producción lingüística llevadas a cabo en el BabyLab del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL).

»Los estudios, realizados por la investigadora Monika Molnar, revelan que los bebés bilingües y monolingües se familiarizan con la gramática y la sintaxis con apenas nueve meses de vida. Pero las investigaciones demuestran también que los bebés criados en hogares bilingües tienen preferencias y aprenden primero la gramática de la lengua dominante en su entorno, es decir la usada por las personas con las que pasan más tiempo.

»“Descubrimos que para los bebés bilingües es más fácil aprender el orden sintáctico de las palabras de su lengua dominante”, asegura la investigadora, que añade que por el momento se desconoce cómo se produce el aprendizaje en el segundo idioma.

»Para la responsable de los estudios, estos hallazgos son especialmente destacables porque hasta ahora se había asociado el aprendizaje gramatical de los niños al periodo comprendido entre el segundo y el tercer año de vida y sin embargo los resultados indican que “comienza mucho más temprano, antes de que puedan hablar”.

»En una investigación previa, los expertos comprobaron además que los bebés de entornos bilingües aprenden a distinguir los códigos que se usan en casa con sólo tres meses y medio de vida, mientras que los monolingües carecen de esa capacidad.

»Para llevar a cabo las investigaciones, los padres de los bebés rellenan un formulario en el que explican las características lingüísticas en las que vive inmerso su hijo (monolingüismo o bilingüismo) y posteriormente se dirigen a una sala provista de un monitor de televisión y una cámara, donde tienen lugar los experimentos.


»Estímulos en pantalla

»En ese espacio, los bebés, sentados en el regazo de sus padres, reciben estímulos a través de la pantalla en una determinada lengua, mientras los expertos observan su reacción y miden su nivel de atención. Cuando el bebé se habitúa al estímulo en el primero de los idiomas, es sometido a uno nuevo en la segunda lengua y se comprueba si su interés aumenta con el cambio de código o permanece inalterado.

»Asimismo, se les presentan secuencias sintácticas en las dos lenguas de forma separada y se mide el tiempo de atención que dedican a cada una. Los bebés atienden por un periodo más prolongado la del código que es más desconocido y dedican menos minutos al idioma dominante, que aprenden antes.

»Molnar, que ha publicado los resultados de sus investigaciones en las revistas científicas Infancy y Language Learning, considera que hacer estos estudios en el BCBL presenta ventajas importantes para la investigación gracias a la gran calidad de los equipamientos, pero especialmente debido a su ubicación, que califica de “perfecta”.

»La posibilidad de llevar a cabo estos estudios en un entorno de bilingüismo entre el castellano y el euskera permite hacer estudios sobre la base de lenguas con una prosodia muy similar, “tienen el mismo número exacto de vocales”, pero con una gramática y una sintaxis completamente distintas.»

Basque Research






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