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abril 15, 2015

Un solo nombre para cada letra en el idioma castellano


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
usuarios del servicio de consultas lingüísticas
de la Academia Española de la Lengua


«Algunas de las letras tienen varios nombres con tradición y vigencia en diferentes zonas del ámbito hispánico. La nueva edición de la ortografía, sin ánimo de interferir en la libertad de cada hablante o país de seguir utilizando el nombre al que esté habituado, pretende promover hacia el futuro un proceso de convergencia en la manera de referirse a las letras del abecedario, razón por la que recomienda, para cada una de ellas, una denominación única común. El nombre común recomendado es el que aparece en la relación siguiente debajo de cada letra.


LetraNombre
a, Aa
b, Bbe
c, Cce
d, Dde
e, Ee
f, F efe
g, Gge
h, Hhache
i, I i
j, J jota
k, Kka
l, L ele
m, Meme
n, Nene
ñ, Ñ eñe
o, Oo
p, Ppe
q, Qcu
r, Rerre
s, S ese
t, T te
u, Uu
v, Vuve
w, Wuve doble
x, Xequis
y, Yye
z, Zzeta


»La recomendación de utilizar un solo nombre para cada letra no implica, en modo alguno, que se consideren incorrectas las variantes denominativas con vigencia en el uso que presentan algunas de ellas, y que a continuación se comentan:

»– La letra v tiene dos nombres: uve y ve. El nombre uve es el único empleado en España, pero también es conocido y usado en buena parte de América, donde, no obstante, está más extendido el nombre ve. Los hispanohablantes que utilizan el nombre ve suelen acompañarlo de los adjetivos corta, chica, chiquita, pequeña o baja, para poder distinguir en la lengua oral el nombre de esta letra del de la letra b (be), que se pronuncia exactamente igual. El hecho de que el nombre uve se distinga sin necesidad de añadidos del nombre de la letra b justifica su elección como la denominación recomendada para la v en todo el ámbito hispánico.


»– La letra b se denomina simplemente be entre aquellos hispanohablantes que utilizan el nombre uve para la letra v. En cambio, quienes llaman ve (corta, chica, chiquita, pequeña o baja) a la v utilizan habitualmente para la b las denominaciones complejas be larga, be grande o be alta, añadiendo en cada caso el adjetivo opuesto al que emplean para referirse a la v.


»– La letra w presenta también varios nombres: uve doble, ve doble, doble uve, doble ve y doble u (este último, calco del inglés double u). Se da preferencia a la denominación uve doble por ser uve el nombre común recomendado para la letra v y ser más natural en español la colocación pospuesta de los adjetivos.


»– La letra y se denomina i griega o ye. El nombre i griega, heredado del latino, es la denominación tradicional y más extendida de esta letra, y refleja su origen y empleo inicial en préstamos del griego. El nombre ye se creó en la segunda mitad del siglo xix por aplicación del patrón denominativo que siguen la mayoría de las consonantes, y que consiste en añadir la vocal e a la letra correspondiente (be, ce, de, etc.). La elección de ye como nombre recomendado para esta letra se justifica por su simplicidad, ya que se diferencia, sin necesidad de especificadores, del nombre de la letra i.


»– La letra i, cuyo nombre es i, recibe también la denominación de i latina para distinguirla de la letra y cuando para esta última se emplea la denominación tradicional de i griega.


»A diferencia de las variantes denominativas que se acaban de exponer, todas ellas válidas, no se consideran hoy aceptables los nombres alternativos que han recibido algunas otras letras en el pasado; así, se aconseja desechar definitivamente el nombre ere para la r, así como las formas ceta, ceda y zeda para la z. Los únicos nombres válidos hoy para estas letras son, respectivamente, erre y zeta.»






abril 08, 2015

Exclusión de ch y ll del abecedario


De las preguntas más frecuentes planteadas por los
usuarios del servicio de consultas lingüísticas
de la Academia Española de la Lengua


«Se excluyen definitivamente del abecedario los signos ch y ll, ya que, en realidad, no son letras, sino dígrafos, esto es, conjuntos de dos letras o grafemas que representan un solo fonema. El abecedario del español queda así reducido a las veintisiete letras siguientes: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

»El español se asimila con ello al resto de las lenguas de escritura alfabética, en las que solo se consideran letras del abecedario los signos simples, aunque en todas ellas existen combinaciones de grafemas para representar algunos de sus fonemas.

»La eliminación de los dígrafos ch y ll del inventario de letras del abecedario no supone, en modo alguno, que desaparezcan del sistema gráfico del español. Estos signos dobles seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas: el dígrafo ch en representación del fonema /ch/ (chico [chíko]) y el dígrafo ll en representación del fonema /ll/ o, para hablantes yeístas, del fonema /y/ (calle [kálle, káye]). La novedad consiste, simplemente, en que dejan de contarse entre las letras del abecedario.

»Al tratarse de combinaciones de dos letras, las palabras que comienzan por estos dígrafos o que los contienen no se alfabetizan aparte, sino en los lugares que les corresponden dentro de la c y de la l, respectivamente. La decisión de adoptar el orden alfabético latino universal se tomó en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, y viene aplicándose desde entonces en todas las obras académicas.»






marzo 25, 2015

Eduardo Labarca: «“Sujetos” versus “personas”: la otra discriminación»


Eduardo Labarca
«“Sujetos” versus “personas”: la otra discriminación»
El Mostrador

El Mostrador. Blogs y Opinión. Columnas | Santiago de Chile | CHILE




«“Carabineros detuvo a dos sujetos que esta madrugada asaltaron a una persona en la esquina de…”. Micrófono en mano, la reportera de un canal de la televisión nos decía con desenvoltura hace unos días que en Chile hay “personas” y hay… “sujetos”. Persona somos “nosotros”, es la joven periodista que hablaba sin sopesar sus palabras, somos los chilenos y chilenas que pagamos nuestras cuentas y deslizamos la tarjeta al subir al Transantiago. Sujetos son “ellos”, los ladrones esposados que esconden la cara ante las cámaras bajo la capucha del polerón.

»Los imputados del Caso Penta llegaron al tribunal de corbata y con la frente en alto, esforzándose por sonreír con arrogancia: así son las “personas”. A nadie se le ocurrió esposarlos y en la audiencia fueron tratados deferentemente de “señor”, aunque el fiscal Gajardo los acusó de constituir una banda dedicada a defraudar al fisco, mientras la abogada María Inés Horvitz los comparaba con los narcotraficantes —“sujetos” según ciertos medios de información— y el juez Escobar mencionaba el contraste entre las bajas penas de los delitos de cuello y corbata y la pena elevada que espera al ladrón —“sujeto” para la terminología en boga— que se apropia de un auto. Sabas Chahuán habló de ladrones de gallinas, de mariposas y elefantes y afirmó que “las penas por los delitos de corrupción tienen que aumentarse y hacerse coherentes”.

»En la prosa elegante de su redactor, don Andrés Bello, nuestro Código Civil expresa que “son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe o condición”. La palabra “sujeto” es igualmente amplia, abarcadora y neutra por esencia, figura en los códigos y las leyes con referencia a cualquier “individuo de la especie humana”, no tiene en sí nada de malo. Pero en la sociedad las palabras adquieren los significados simbólicos que les dan quienes las usan, y en la jerga policial y periodística de nuestro país el término “sujeto” ha pasado a ostentar una fuerte carga negativa e infamante y se codea con otras expresiones descalificatorias: “hampones”, “antisociales”...

»En cambio, la palabra “persona” goza de creciente prestigio. Nuestros políticos ya no hablan del “pueblo” y ni siquiera de la “gente”, sino solo de “las personas”, vale decir, de los individuos contados uno por uno en gloria y majestad o agrupados según diversas fórmulas.

»Para los “sujetos”, los “hampones” y los “antisociales”, existen en Chile las cárceles sobrepobladas e infernales que se desperdigan por el territorio nacional. El anexo Capitán Yáber está para las “personas”: no les vayan a decir “antisociales”, aunque difícilmente puede haber algo más antisocial que falsear las cuentas de medio millón de clientes —una parte importante de la sociedad— como hicieron los ejecutivos de La Polar o emitir, como los señores de Penta, más de mil boletas de contenido falso y eludir impuestos por cinco mil millones de pesos, según lo afirmado por el fiscal Gajardo. Sin hablar de Punta Peuco, la cómoda cárcel construida para otras “personas”: los violadores de los derechos humanos...

»Los “sujetos” son extraídos de la sociedad, castigados y aislados fuera de la vista de las “personas”, mediante un mecanismo que Michel Foucault desentrañó en su libro Vigilar y castigar. Las “personas”, sin perjuicio de las pillerías e infracciones que puedan cometer en sus vidas cotidianas, hacen gala de buena conciencia, atrapan y golpean en la calle a los “sujetos” sorprendidos in fraganti al grito de: “¡Séquenlos en la cárcel!”. A esa misma lógica obedecen las iniciativas para aumentar las penas y acabar —“que se sequen en la cárcel”— con la “puerta giratoria”. Es el caso del actual proyecto gubernamental de “agenda corta” que aumenta las penas de los “delitos de alta connotación social”, especialmente robo con violencia, y hace inaplicables en esos casos algunas atenuantes de carácter general que siempre han beneficiado sin discriminación a los acusados de cualquier delito, incluido el homicidio.

»Los ministros y los legisladores de oposición y de Gobierno quieren llenar y rellenar cada vez más las cárceles de “sujetos” para congraciarse así con las “personas” y dar por solucionado el problema. Quienes han sacado la voz con sensatez han sido los jueces, ellos que día a día miran a los ojos, interrogan y sentencian a los inculpados y saben por experiencia que el “problema de la delincuencia” no se soluciona construyendo más y más cárceles, privando a los inculpados y condenados de sus derechos o alargando las penas. La Corte Suprema y su parco presidente Sergio Muñoz han enviado a la Cámara de Diputados un informe en el que objetan el proyecto por considerar que reduce arbitrariamente las facultades de los jueces y vulnera el principio de igualdad ante la ley.

»Así, a las profundas desigualdades y exclusiones de nuestra sociedad, se ha sumado una nueva discriminación cotidiana, un afán aparentemente banal pero grave, de dividir a los chilenos entre las “personas” que estamos “en” la sociedad y los “sujetos” que han de ser expulsados y enviados a podrirse en una cárcel. A mi joven colega citada al comienzo le recuerdo que los “sujetos” que ella —con lenguaje policial y no periodístico— contrapone a las “personas”, son tan “personas” como ella, como yo, como cualquier hijo de vecino que lee esta nota. Les guste o no les guste a algunas y algunos, y cualesquiera que sean sus opiniones y por dolorosas que hayan sido sus experiencias, el lanza, el monrero, el mechero, el asaltante, el narcotraficante, el asesino son personas tanto como sus víctimas. Solo partiendo de ese reconocimiento podemos hablar del tema.»

marzo 18, 2015

Departamento Español al Día de la Academia Española de la Lengua. Servicio de consultas lingüísticas: Preguntas frecuentes


El sitio web de la Academia Española de la Lengua ha dado un paso de gigante recientemente. Atrás ha quedado una existencia digital a modo de subsistencia que hasta causaba cierta vergüenza, al visitar las webs de otras Academias, como la vecina francesa, por ejemplo. Desde no hace mucho, la web académica es un motor potente de comunicación y difusión del trabajo que realiza la institución. Esto es lo que cabe agradecer y poner en primer plano, dada nuestra humana tendencia de mirar hacia el dedo que señala en lugar de a la luna. Una web no es más que un envoltorio, una ficción digital y sin una realidad no habría web ni nada que comunicar ni difundir. El estilo sociable, open, humilde y el conocimiento verdadero de este departamento y actividad académica son una referencia en cualquier campo. La soberbia es el gran enemigo de la Humanidad y la humanidad.



Departamento Español al Día de la Academia Española de la Lengua
Servicio de consultas lingüísticas
«Preguntas frecuentes»


«Se ofrece aquí respuesta a una selección de las preguntas más frecuentes planteadas por los usuarios del servicio de consultas lingüísticas.


»Exclusión de ch y ll del abecedario

»Se excluyen definitivamente del abecedario los signos ch y ll, ya que no son letras, sino dígrafos.


»Un solo nombre para cada letra

»La Ortografía (2010) recomienda un solo nombre para cada letra, aunque algunas de ellas tengan nombres diversos según las zonas.


»En español, cuórum y Catar, en lugar de quórum y Qatar

»En español, la q solo se emplea como parte del dígrafo qu para representar el fonema /k/ ante las vocales e, i (queso [késo], quién [kién]). No debe usarse como grafema independiente.


»Palabras como guion, truhan, fie, liais, etc., se escriben sin tilde

»Voces como guion, truhan, fie o liais son monosílabos desde el punto de vista ortográfico y, por ello, deben escribirse sin tilde.


»El adverbio solo y los pronombres demostrativos, sin tilde

»Se recomienda escribir siempre sin tilde el adverbio solo y los pronombres demostrativos, incluso en casos de posible ambigüedad.


»La conjunción o siempre sin tilde, incluso entre cifras

»La conjunción o es un monosílabo átono y, por tanto, debe escribirse siempre sin tilde, aparezca entre palabras, cifras o signos.


»Normas de escritura de los prefijos: exmarido, ex primer ministro

»Por primera vez se ofrecen en la ortografía académica normas explícitas sobre la escritura de las voces o expresiones prefijadas.


»Los extranjerismos y latinismos crudos (no adaptados) deben escribirse en cursiva

»En la última ortografía se da cuenta de las normas que deben seguirse cuando se emplean en textos españoles palabras o expresiones de otras lenguas.


»Uso de los pronombres lo(s), la(s), le(s). Leísmo, laísmo, loísmo

»Se explica aquí el uso correcto de los pronombres átonos de 3.ª persona lo(s), la(s), le(s) según la norma culta del español general.


»Había muchas personas, ha habido quejas, hubo problemas

»Cuando el verbo haber se emplea para denotar la mera presencia o existencia de personas o cosas, se usa solo en tercera persona del singular.


»Hubieron

»Se explican aquí los usos correctos e incorrectos de la forma verbal hubieron.


»Habemos

»Se explican aquí los usos incorrectos y el único correcto de la forma verbal habemos.


»Se venden casas, Se buscan actores frente a Se busca a los culpables

»Se explica aquí la diferencia entre las oraciones de pasiva refleja (Se buscan actores) y las oraciones impersonales (Se busca a los culpables).


»Detrás de mí, encima de mí, al lado mío

»Es impropio del habla culta combinar adverbios como detrás, encima, delante, etc., con posesivos (mío/a, tuyo/a, etc.), ya que los posesivos solo modifican a los sustantivos. Debe decirse detrás de mí (y no *detrás mío), pero puede decirse al lado mío o a mi lado, pues lado es un sustantivo.


»Dobles participios: imprimido/impreso, freído/frito, proveído/provisto

»Los verbos imprimir, freír y proveer tienen dos formas válidas de participio.


»Doble negación: no vino nadie, no hice nada, no tengo ninguna

»En español es correcta la doble negación. No anula el sentido negativo del enunciado, sino que lo refuerza.


»Infinitivo por imperativo

»Para expresar orden o mandato, deben usarse las formas propias del imperativo, no el infinitivo: Comeos todo (y no *Comeros todo).


»El agua, esta agua, mucha agua

»Ante los sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica se usa la forma el del artículo: el agua. Pero el resto de los determinantes, así como los adjetivos, deben ir en femenino: esta agua, mucha agua, agua clara.


»Ir por agua o ir a por agua

»Con el sentido de ‘ir en busca de’, son válidas las dos construcciones: en América, se dice en exclusiva ir por agua, mientras que en España es normal ir a por agua.


»Sustantivo + a + infinitivo: temas a tratar, problemas a resolver, etc.

»Estas estructuras, provenientes del francés, suelen considerarse inelegantes y normativamente poco recomendables, aunque se admite su empleo en determinados contextos.



»Mayor / más mayor

»Aunque mayor es, en principio, una forma comparativa, en ciertos casos carece de valor comparativo y admite, por ello, su combinación con el adverbio más.


»Palabras clave o palabras claves, copias pirata o copias piratas

»Tanto palabras clave o copias pirata como palabras claves o copias piratas son expresiones posibles y correctas.


»La mayoría de los manifestantes, el resto de los alumnos, la mitad de los presentes, etc. + verbo

»Se explica aquí la concordancia del verbo con este tipo de estructuras de sujeto.


»Veintiuna personas, veintiuno por ciento

»No es correcto decir *veintiún personas o *veintiún por ciento, ya que el numeral uno y los compuestos que lo contienen solo se apocopan ante sustantivos masculinos o ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica.


»Veintiuna mil personas o veintiún mil personas

»Cuando entre el numeral y un sustantivo femenino se interpone la palabra mil, la concordancia de género entre el numeral y el sustantivo es opcional.


»Los miles de personas

»Mil es un sustantivo masculino, por lo que los determinantes que lo acompañan deben ir también en masculino: los miles de personas, unos miles de personas.


»Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas

»Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico.


»India o la India, de Perú o del Perú

» Muchos nombres de países pueden usarse opcionalmente con artículo antepuesto o sin él.


»Plural de las siglas: las ONG, unos DVD

»En español, las siglas son gráficamente invariables en plural, aunque pluralicen normalmente en el habla: las ONG (pron. [las oenejés])


»Tilde en las mayúsculas

»En español es obligatorio tildar las mayúsculas cuando les corresponde llevarla según las reglas de acentuación gráfica.


»Tilde en las formas verbales con pronombres átonos: deme, estate, mirándolo, etc.

»Las formas verbales con pronombres átonos (deme, estate, mirándolo) siguen las reglas generales de acentuación.


»Tilde en qué, cuál/es, quién/es, cómo, cuán, cuánto/a/os/as, cuándo, dónde y adónde

»Se ofrecen aquí las claves para saber cuándo estas palabras (relativos e interrogativos) se escriben con tilde o sin ella.


»Porqué / porque / por qué / por que

»Se ofrecen aquí las claves para saber cuándo debe usarse cada una de estas formas.


»A ver / haber

»Se ofrecen aquí las claves para distinguir adecuadamente en la escritura estas dos expresiones oralmente idénticas.


»Has / haz

»Aunque en zonas de seseo has y haz se pronuncian de la misma forma, deben distinguirse adecuadamente en la escritura.


»Halla / haya / aya

»Se ofrecen aquí las claves para distinguir adecuadamente en la escritura estas formas, que la mayoría de los hispanohablantes pronuncian de la misma forma.


»Echo, echa, echas / hecho, hecha, hechas

»Deben distinguirse en la escritura las formas del verbo echar de las correspondientes homófonas del verbo hacer.


»Mayúscula o minúscula en los meses, los días de la semana y las estaciones del año

»Los nombres de los meses, los días de la semana y las estaciones del año se escriben con minúscula inicial.


»Ortografía de los signos de interrogación y exclamación

»En español, es incorrecto prescindir del signo de apertura en los enunciados interrogativos o exclamativos.


»Cambio de la y copulativa en e

»Se explica aquí cuándo la conjunción copulativa y se transforma en e.


»Cambio de la o disyuntiva en u

»Se explica aquí cuándo la conjunción disyuntiva o se transforma en u.


»División silábica y ortográfica de palabras con tl

»Las palabras que contienen la secuencia tl pueden dividirse silábicamente de dos formas: at.le.ta, a.tle.ta.


»De 2007 o del 2007

»Las dos formas son correctas, pero es mayoritaria y preferible la que prescinde del artículo.»