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febrero 04, 2016

«Elementos indispensables de retórica»




«Poder Judicial de Nuevo León. Feria Jurídica 2012. Conferencia Magistral. Mtro. Gerardo Dehesa Dávila.»






enero 28, 2016

Modelo para la representación de la alteridad en las relaciones de viaje a Indias hasta la primera mitad del siglo XVI



Marco Urdapilleta Muñoz
«La etnografía retórica en las relaciones de viaje a Indias hasta la primera mitad del siglo XVI»

Álvaro Baraibar Etxeberria y Martina Vinatea Recoba (eds.), Viajes y ciudades míticas, Pamplona, GRISO (Grupo de Investigación Siglo de Oro Universidad de Navarra), 2015, col. BIADIG (Biblioteca áurea digital del GRISO), n.º 31.


Extracto del apartado en páginas 182 a 184 del artículo en PDF. Véanse notas en esta publicación original enlazada.




«Modelo para la representación

»Como se ha venido señalando, para la representación de la alteridad mediante la escritura jugó un papel relevante la retórica en tanto que está constituida como un dispositivo que regula lo que debe o no decirse así como su cauce verbal. Sin embargo, no existe ningún recurso discursivo dirigido expresamente a la aprehensión de la alteridad, aunque algunos pudieron ser orientados para este propósito. Veamos los más relevantes para entender la descripción etnográfica que tiene lugar en el tipo de relaciones que se estudiamos.

»Dado que el propósito persuasivo de la retórica apelaba a las creencias vigentes de la sociedad (lo verosímil, el sentido u opinión común) la representación plausible del Otro se trazaba a partir de un proceso de identificación basado en la comparación con los modelos predeterminados de alteridad; se trata de una forma de asimilación comparativa del

»Otro en la que el referente taxonómico de los estereotipos permite la traducción cultural al hacer visible a las culturas indígenas. Por ejemplo, en el caso de Cortés, el teocalli resulta una mezquita, el huey tlatoani, un emperador. También, para alcanzar esta comparación, los viajeros se valían de un archivo de temas fundamentales relativos a la alteridad, dispersos en una tradición escrita de los relatos de viaje y que también puede transmitirse oralmente. Al estar sólidamente constituidos funcionan realmente como loci apropiados para la inventio de los autores.

»De esta forma los rasgos decisivos que tipifican tradicionalmente a los salvajes (no así la pilosidad) son aplicados a ciertos pueblos indígenas para identificarlos: la desnudez, la carencia de ciudades y de una institución matrimonial como la católica, la lubricidad, las diversas técnicas poco sofisticadas, etc. Lo mismo sucede con las amazonas griegas y las del Amazonas de Carbajal, cuyo atractivo principal reside en la promesa de riqueza.

»Otro recurso relevante es la figura de la descriptio, centrada en la noción de evidentia y en ocasiones, cuando el asunto lo ameritaba, se recurría a la amplificatio, que establece el desarrollo de los enunciados descriptivos a partir de componentes evaluativos contenidos en la práctica de la alabanza o el vituperio. Describir, según lo deja ver la noción de evitentia no consistía, en un simple registro de atributos de una objeto. La frase “poner ante los ojos” incluía un despliegue evaluativo que canalizaba los recursos afectivos y los viajeros recurren a esta figura cuando conducen el efecto de sorpresa o asombro ante lo novedoso y la “grandeza”.

»Los ejemplos de las representaciones de las amazonas de Carvajal o el de Tenochtitlán y Moctezuma de Hernán Cortés son los más notables. En el caso de la ciudad se sigue el cauce proporcionado por la descriptio urbis de carácter laudatorio y en el del gobernante algunos de los loci de la descriptio personae, particularmente los que muestran a un soberano. Sin embargo, también se atienden las descripciones de costumbres guerreras, preparación de alimentos y los objetos culturales que muestran un grado alto de sofisticación o una hechura muy diversa a la acostumbrada.

»Pero en este punto hay que tener suficiente precaución pues la retórica “artificial” muy codificada no domina por completo el relato de los viajeros; coexiste con la que Lausberg denomina “retórica en sentido amplio”, que es la que ejerce “toda persona que participa activamente en la vida social”.

»A manera de conclusión resaltamos que si uno de los propósitos de la etnografía contemporánea es captar la singularidad de un pueblo y explicarla, y al mismo tiempo situar sus representaciones como efectivas traducciones culturales, la etnografía de las relaciones queda en un umbral inferior. Es claro que no pretendió describir pormenorizadamente las culturas indígenas, ni explicar sus conductas o exponer una interpretación global de su arquitectura mental. En todo caso proporcionó una representación que nominaba al tiempo que ubicaba al indígena en un espacio geográfico y tasaba su “policía” de acuerdo a un paradigma y una taxonomía fijada a la manera de los loci retóricos. Es así que bastaban unos cuantos elementos para permitir al lector visualizar al indígena, como lo pide la descriptio retórica.

»La descripción se desarrollaba principalmente cuando trataba las novedades y maravillas, pero con las características propias de la amplificación retórica; hubo también atención a ciertos aspectos pragmáticos que se significan como ventajas o desventajas militares, políticas, económicas para los españoles. Este género de representaciones se caracterizó, además, por mantener una distancia que impedía comprender las significaciones que el indígena otorga a sus prácticas y estructuras culturales, por la falta de concreción que obstaculizaba la densidad de la descripción y por la carencia de un sentido de totalidad. Hay, entonces, elementos suficientes para sustentar la nominación de etnografía retórica a esta forma de representar la alteridad.»






enero 14, 2016

«El argumento de probabilidad (τὸ εἰκός) en la retórica griega»



Heiner Mercado-Percia
«El argumento de probabilidad (τὸ εἰκός) en la retórica griega»
Perseitas, vol. 3, n.º 1, enero-junio de 2015

Perseitas | Fundación Universitaria Luis Amigó | Medellín | COLOMBIA


Extracto del apartado “Conclusiones” del artículo en PDF




«La retórica es un arte en el que se despliega el conocimiento del ser humano, de sus acciones y de conductas. Para lograr la persuasión el orador expone argumentos que versan sobre comportamientos reconocidos como normales, habituales o como raros, poco frecuentes, inimaginables por el auditorio. En esa medida, el uso de recursos como el argumento de probabilidad resulta legítimo toda vez que, sobre el conocimiento de las acciones humanas, no tenemos sino opiniones consideradas ciertas por la mayoría de los hombres.

»Esto convierte a los argumentos de probabilidad en recursos útiles a la hora de tomar una decisión y actuar correctamente en la esfera pública. Tanto en las definiciones de Anaxímenes como las de Aristóteles, los argumentos de probabilidad tienen un carácter doxástico y por ende no deben ser considerados como sinónimos de engaño o instrumentos de manipulación del auditorio como lo consideró Platón y que, en cierta forma, sigue Guthrie. En otras palabras, los argumentos de probabilidad recogen y explotan el conjunto de convicciones de una sociedad, muestran que la retórica, tal como la sistematizaron los sicilianos, no busca el conocimiento ontológico de las cosas sino el acuerdo y la resolución política y jurídica de los problemas humanos.

»El mismo Aristóteles lo confirma en su Retórica cuando dice que el discurso científico es propio de la docencia mientras que, en el contexto político, jurídico y moral, frente al pueblo lo que valen son las pruebas por persuasión (Rh.1355 a 25 - 30) La retórica no ofrece un conocimiento verdadero y universal sobre la justicia, el bien o cuál es el mejor sistema de gobierno sino un conocimiento teórico sobre medios de convicción más pertinentes para cada caso. Ofrece un conocimiento teórico sobre el razonamiento, las pasiones y los caracteres de los seres humanos que son necesarios para elaborar un discurso eficaz desde el punto de vista persuasivo, expone un conocimiento teórico sobre las partes del discurso y su expresión y sobre lo convincente, que siempre “lo es en relación con alguien y, o bien es convincente y persuasivo inmediatamente y por sí, o bien parece serlo porque puede ser demostrado mediante de esta naturaleza” (Rh.1356 b 27 - 30).

»También podría aceptarse que aquellos oradores sicilianos que desarrollaron una retórica basada en argumentos de probabilidad no sólo lo hicieron por necesidad de que se impartiera justicia, en relación con aquella usurpación de tierras que perpetraron los tiranos Gelón y Gerón en el siglo V a. C., a pesar de la falta de pruebas materiales que dieran la razón a los despojados, sino porque tal vez, de manera inconsciente, estarían construyendo lo que llegó a ser parte de las convicciones compartidas y aceptadas por el conjunto de la comunidad. Valdría la pena ahondar en el estudio de los argumentos de probabilidad como un elemento más de la red de conceptos retóricos que, junto con los tropos y las figuras retóricas, son consideradas desde el punto de vista cognitivista como estructuradores del pensamiento humano.

»Así como la metáfora ya no se considera un simple recurso literario del que se vale el orador o el poeta para buscar un efecto puramente estético sino como concepto metafórico que por su naturaleza moldea el pensamiento, la percepción y hasta rige nuestros comportamientos (Lakoff & Johnson, Metáforas de la vida cotidiana. Madrid: Cátedra, 2012, p. 39-42). Los argumentos de probabilidad no deben entenderse como recursos de engaño y adulación para agradar al auditorio sino como el resultado de la sistematización de procesos del pensamiento que caracterizan una comunidad. Una investigación a fondo desde una perspectiva cognitiva daría luces sobre la construcción y recepción de los argumentos de probabilidad en lugar de su contrastación con una teoría de la verdad platónica.»