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julio 07, 2015

Luis Fernando Medina: «Sobre textos y contextos. Respuesta a Álvarez Junco»



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«Estimado profesor Álvarez Junco: Lamentablemente la palabra escrita no es buena para transmitir tonos ya que mis elogios iban sin carga irónica. Lo que ocurre es que eran, aparte de merecidos, necesarios para subrayar un punto central de mi artículo. Me explico.

»Esta polémica no es ideológica sino metodológica. Como yo veo las cosas, hay dos maneras de encarar el drama del estalinismo. Una enfatiza las personalidades y las ideas, la otra dirige más su atención a las circunstancias y al contexto. En su artículo en El País y en su respuesta posterior, Ud. se alinea con el primer enfoque. Para Ud. es fundamental el hecho de que Marx haya escrito determinados textos y no haya escrito otros, o que Lenin fuera una figura política implacable, o que Stalin fuera un paranoide. A mí, en cambio, esos hechos no me parecen tan importantes y mucho menos me parecen esclarecedores para quienes vivimos en las democracias del siglo XXI. Para mí, a la hora de entender aquella época es más importante ver el contexto, los conflictos típicos de toda modernización económica y social, las convulsiones del sistema político en tiempos revolucionarios, la agresión internacional y cosas de esas. (Si me permite, en este breve artículo ya había tratado de esbozar mis ideas al respecto.) Así, la admiración o el desprecio que podamos sentir por determinadas figuras históricas son más bien irrelevantes. El que yo admire a Madison o a Hamilton no cambia para nada el hecho de que actuaron en un momento político particular y que el destino los colocó a la cabeza de, repito, una revolución de propietarios.

»Si enfatizamos personajes e ideas, los problemas políticos se reducen a leer los textos adecuados y escoger las personas adecuadas. Si, por el contrario, enfatizamos las circunstancias, la tarea es más difícil: tenemos que saber qué semejanzas y diferencias hay entre nuestro momento y los periodos anteriores, qué lecciones podemos aprender y en qué aspectos nos toca simplemente innovar porque los precedentes no nos sirven.

»Por ejemplo: con la distancia que nos dan los años va quedando cada vez más claro que los horrores del estalinismo fueron producto de unas circunstancias específicas que no son las nuestras ahora. Afortunadamente no existe el más mínimo riesgo de que se repita en Europa (¡ni siquiera en Rusia, con todos sus problemas!) esa combinación mortífera de convulsión social, de agresión externa y de paranoia colectiva que dio lugar a semejante catástrofe. Si de horrores del pasado se trata, hay hoy en Europa Occidental muchos esclavos y siervos en fábricas clandestinas, víctimas del tráfico de personas, y ni un solo preso político en un Gulag. Obsesionarnos en este momento con el posible retorno del estalinismo es dirigir mal nuestras miras. Del mismo modo, no existen en este momento en ninguna parte de Europa las condiciones estructurales que propiciaron el ciclo insurreccional jacobino del que formó parte Lenin.

»Por eso deberíamos utilizar el adjetivo “estalinista” con cautela. Yo entiendo que Ud., al igual que millones de españoles, no quiera votar a Izquierda Unida. En su opinión, IU de llegar al poder ejercería un gobierno incompetente y corrupto, en beneficio de unos pocos amigos. Puede que sí. Pero, ¿es eso estalinista? Con el debido respeto, lo invito a que se pregunte si ese uso de los términos le hace verdadera justicia a la tragedia del pueblo soviético.

»Con esto llego al punto de explicarle por qué en mi artículo anterior escribí elogios a su persona que pudieron parecerle irónicos aunque no lo eran. Muchos en política se valen de analogías históricas absurdas para generar miedo y pescar en río revuelto. Eso ocurre en todo el espectro pero últimamente lo veo mucho más en la derecha. Ni por un segundo se me ocurre comparar los escritos de un historiador de quilates como Ud. con, por ejemplo, los dislates oportunistas de Esperanza Aguirre. Pero sí que me hubiera agradado ver que Ud. ayudara a combatir las deleznables bases intelectuales de ese tipo de retórica en lugar de reproducir el tipo de análisis reduccionista al que ya me referí. Al fin y al cabo, son los historiadores los que mejor nos pueden alertar sobre la importancia de los contextos.

»Así como el retorno del estalinismo no me quita el sueño, sí hay un precedente histórico que me inquieta. Muchos procesos revolucionarios, el de Rusia incluido, comenzaron como procesos moderados que se radicalizaron en buena medida porque, al colapsar los mecanismos de consenso, ambos bandos se enfrascaron en un ciclo de vetos mutuos donde era impensable que el otro bando tuviera algo de poder. Lo típico de una democracia es que ninguna derrota es la última; siempre el bando perdedor puede reagruparse y tratar de volver más adelante. En estos casos, en cambio, ese tipo de confianza mutua se destruyó. Cuando un conflicto llega a esos niveles, es normal que personajes con puño de hierro terminen en posiciones de liderazgo. Son los que desde el punto de vista de sus seguidores “hacen lo que hay que hacer”, así a Ud. y a mí nos parezca en retrospectiva horripilante.

»Esta reflexión me lleva a una pregunta. Vivimos en tiempos en los que los mercados financieros puedan castigar implacablemente ciertas alternativas políticas que no les gustan, con lo que las declaran abiertamente inelegibles. ¿No estará esto generando nuevos vetos y erosionando las bases de la robusta convención democrática de que ha disfrutado Europa en la postguerra? ¿No estará esto haciendo más daño al sistema político que los afiches y fotos que cuelguen los partidos de izquierda en sus despachos? Los socialistas rusos de comienzos del siglo XX participaron en la revolución de 1905 solo para descubrir después que tanto el zar como los liberales los consideraban un grupo de intocables que nunca serían admitidos en el gobierno. Y ya vimos cómo terminó aquello.

»Envío: Usé el término “propagandista” en el sentido tradicional y respetable de un divulgador de ideas, no de un tarifado. Pero sí le puedo decir dónde reclamar su pago: cuando quiera nos citamos en cualquier bar de Madrid y nos tomamos una caña a mí cuenta. Es mucho menos de lo que Ud. merece, pero será un placer.»



«Luis Fernando Medina es investigador del Centro de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales del Instituto Juan March, realizó el doctorado en Economía en la Universidad de Stanford, ha sido profesor de ciencia política en las Universidades de Chicago y Virginia (EEUU) e investiga temas de economía política, teoría de juegos, acción colectiva y conflictos sociales. Es autor del libro 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press, 2007).»






junio 30, 2015

«Abren biblioteca virtual con textos en lenguas indígenas en Oaxaca»



Jorge Morales
Noticieros Televisa




«El Centro de Estudios y Desarrollo de las Lenguas Indígenas de Oaxaca (CEDELIO) abrió una biblioteca virtual para poner al alcance de todas las personas libros y diferentes textos escritos en lenguas indígenas habladas en la entidad.

»Un grupo de personas trabaja en la digitalización de los volúmenes con que cuenta el acervo bibliográfico del CEDELIO, que abarca desde investigaciones, cuentos, leyendas y tradiciones orales de los pueblos de Oaxaca, escritos en lenguas indígenas oaxaqueñas.

»'Pues son en total, serían unos, pasaditos de mil. Porque están en zapoteco, mixteco, chatino, zoque, por mencionar algunos, porque son 15 lenguas con las que se está contando el material', precisó Natalia Hernández López, maestra Bibliotecaria CEDELIO.

»Desde hace unas semanas que inició el proyecto de la biblioteca virtual se han digitalizado alrededor de 20 títulos, que ya se encuentran en la página del Centro, disponibles para su lectura y descarga.

»Con esta iniciativa se espera captar a miles de usuarios cada mes, entre estudiantes, profesores, investigadores o cualquier persona que esté interesada en los textos indígenas.

»'Esto nos ha ayudado y nos está ayudando en dos vertientes: una, mucha gente no puede venir hasta acá, hasta Tlacochahuaya a ver los materiales que tenemos; y otra, mucha gente ni siquiera es de Oaxaca y que está interesada en las lenguas indígenas oaxaqueñas, ahora tiene acceso a través de esta biblioteca a más contenido', detalló René Oswado González Pizarro, vocero CEDELIO.

»Además de la digitalización de textos, el Centro para el Desarrollo de las Lenguas Indígenas trabaja en la digitalización de material de audio y video para que esté disponible también en una plataforma multimedia a través de internet.»






junio 23, 2015

«Tesaurvai: un software lingüístico para analizar textos y crear tesauros»



Tendencias 21


«La comparación manual de la forma y el contenido de los textos es cosa del pasado para los lingüistas, gracias a herramientas como Tesaurvai, un software que funciona al tiempo como extractor de términos y gestor de tesauros.

»Tomás Granados, responsable de investigación de Techtrans, presenta en esta demotecno a Laura Martín-Pérez, de Dail Software, empresa que ha desarrollado este software.

»Tesaurvai ofrece un extractor tecnológico que permite comparar el uso de distintos términos, simples o compuestos, para analizar, por ejemplo, el programa de los partidos políticos que se presentaron en campaña electoral el pasado mayo, o la utilización de palabras en canciones de Justin Bieber y los Beatles.

»Realizada la extracción, el programa permite utilizar esos datos para crear un tesauro. También se pueden crear desde cero, o importarlos, y así gestionar vocabularios o catálogos de información, como demuestra Laura Martín-Pérez al explicar cómo mejoraría la búsqueda de un sitio web como el del Museo del Prado al utilizar Tesaurvai.»






«Ingeniería Lingüística y Tratamiento automatizado de la Lengua»



«Jesús Cardeñosa, Ingeniero Aeronáutico y Master de Ingeniería del Conocimiento, es profesor del Departamento de Inteligencia Artificial de la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid y Director del Grupo de Investigación en Validación y Aplicaciones Industriales. Desde1996 representa a la lengua española en el proyecto de la Universidad de las Naciones Unidas UNL para crear sistemas de soporte al multilingüismo en Internet. Cardeñosa es socio fundador de Dail Software, empresa tecnológica surgida de la UPM con la misión de crear aplicaciones informáticas para el tratamiento automatizado de la lengua y facilitar el trabajo de lexicógrafos, traductores, documentalistas, investigadores y profesores de lenguas con un énfasis especial en la lengua española y en especial de empresas de gestión documental, análisis de reputación, corrección de estilo, etc. Ha sido recientemente nombrado Director de la Catedra UNESCO TECLIN (Tecnologias Linguisticas) de la Universidad Politécnica de Madrid, con un proyecto dedicado a generar textos escolares en lenguas indígenas de América Latina por medio de las más avanzadas tecnologías.

»En esta entrevista explica lo que es la ingeniería lingüística, sus aplicaciones y los proyectos relacionados con esta disciplina.»






junio 16, 2015

El léxico como factor de tipologización textual: «El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) traslada a las televisiones unas recomendaciones para atajar la emisión de publicidad encubierta»



Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA)




«Esta iniciativa responde a la creciente inserción de publicidad encubierta en programas informativos, divulgativos y de entretenimiento detectada por el CAA a lo largo de 2014.

»El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) ha trasladado a las televisiones andaluzas unas recomendaciones sobre comunicaciones comerciales encubiertas que describen una serie de supuestos característicos de este tipo de prácticas, expresamente prohibidas y sancionadas en la legislación audiovisual. Estas recomendaciones responden a la creciente inserción de publicidad encubierta en programas informativos, divulgativos y de entretenimiento detectada por el CAA a lo largo del año pasado.

»La Ley General de Comunicación Audiovisual, en su artículo 2.32, define la publicidad encubierta como la presentación de bienes, servicios, nombre, marca o actividades de un productor de mercancías o un prestador de servicios en programas de televisión, distinta del emplazamiento de producto, en que tal presentación tenga un propósito publicitario intencionado por parte de dicha televisión y pueda inducir al público a error en cuanto a la naturaleza de dicha presentación. La Ley añade que esta presentación se considerará intencionada, en particular, si se hace a cambio de contraprestación a favor del operador de televisión.

»Esta extensa definición del concepto de publicidad encubierta recogido en la ley no prevé, sin embargo, los diferentes contextos y supuestos en los que puede presentarse. Se trata de una cuestión muy compleja de detectar cuando los mensajes publicitarios se enmascaran en contenidos netamente informativos o en programas divulgativos. Además, la aparición de nuevos formatos publicitarios facilita a las televisiones maneras distintas y sutiles de mantener la publicidad en las pantallas durante largos periodos de tiempo mediante formas opacas o solapadas, y así la publicidad puede incluso transformar aspectos estructurales de la programación.

»Al mismo tiempo, el CAA recalca que no todos los mensajes sobre marcas, servicios o productos emitidos por las televisiones han de ser publicidad encubierta, por lo que ha considerado conveniente aportar nitidez a la frontera entre lo que puede considerarse una práctica legítima y otra sancionable con estas recomendaciones que en ocho puntos describen una serie de pautas para evitar incurrir en esta infracción grave, sancionable con multas de entre 100.001 y 500.000 euros.

»Así, se establece que las marcas no deben condicionar el espacio o una parte del espacio emitido, ni se pueden producir referencias a una marca o presencia de ésta de forma prominente en el contenido. Las recomendaciones del CAA también apelan a que se evite utilizar un lenguaje laudatorio hacia una o varias marcas integradas en la narración. Asimismo, las propiedades informativas del producto del que se esté hablando en un determinado programa no deben sustituirse por las bondades de la marca que representa el producto.

»Tampoco se debe hacer referencia verbal o visual a la dirección, teléfono o página web del producto o marca, ni debe incitarse directa o indirectamente a su consumo, y los reportajes sobre productos genéricos no efectuarán referencias explícitas y reiteradas a una marca concreta.

»Por último, el CAA recomienda a los operadores de televisión que presten especial atención para evitar la promoción encubierta o indirecta sobre productos que, como las bebidas alcohólicas o el tabaco, tienen restringida o prohibida su publicidad.

»A lo largo de 2014, el CAA detectó hasta 98 emisiones en televisiones locales y autonómicas, públicas y privadas, de publicidad sin señalizar y publicidad encubierta. En este supuesto, el Consejo abrió 13 expedientes en los que requirió el cese de publicidad encubierta de bebidas alcohólicas de menos de 20 grados en horario no permitido, e impuso una sanción de 137.000 euros a una televisión municipal por la emisión reiterada de publicidad encubierta de una bebida alcohólica de más de 20 grados -cuya publicidad está terminantemente prohibida-.

»La experiencia del Consejo evidencia que espacios dedicados a la cocina, la moda, el bricolaje o el tiempo libre son especialmente propicios para la presentación de productos y de marcas. También se ha documentado la prominencia de mensajes publicitarios en reportajes emitidos en espacios informativos, donde aún resulta más difícil que la audiencia pueda reconocer la naturaleza real del mensaje.

»Se da la circunstancia además de que España es el país de Europa con el mayor índice de saturación publicitaria, con casi un 20% del tiempo total de programación dedicado a la comunicación comercial, casi el doble que Francia, y por delante de Alemania (16,8%), Italia (12,5%) o Reino Unido (11,4%), según datos del proyecto de investigación “Innovaciones programáticas y de inserción publicitaria en la TDT generalista europea” CSO2009-12822.»






junio 09, 2015

«Perspectiva antropológica de la comunicación. Una crítica a la comunicación mediática»



José Javier León
«Perspectiva antropológica de la comunicación. Una crítica a la comunicación mediática»

Revista Internacional de Comunicación y Desarrollo, n.º 1, 2015

Revista Internacional de Comunicación y Desarrollo | Universidade de Santiago de Compostela | ESPAÑA




Resumen

«El artículo crítica la llamada comunicación de masas partiendo de un concepto que retoma su base antropológica, recurriendo a la palabra y la memoria como elementos esenciales a la hora de definir lo humano. Desde esa instancia que llamamos antropológica, la comunicación reproduciría un modelo civilizatorio contrario a las tendencias destructivas, deshumanizantes y anti-éticas del capitalismo hegemónico. Desde la comunicación intersubjetiva, desde el diálogo, el reconocimiento y el respeto, se establecerían formas de ser y hacer reconstituyentes de los poderes creadores del pueblo, fundantes de saberes, conocimientos y tecnologías sociales apegadas a la vida y a la supervivencia de la especie. En una época en la que los medios asfixian la cotidianidad y determinan formas de relación y producción, y en particular la forma misma de la realidad, emerge la perentoria necesidad de subvertir nociones cristalizadas con conceptos y prácticas que reivindiquen la común-unidad y el buen vivir.»



Sumario

1. Comunicación antropológica versus massmediática

2. Comunicación popular para la organización social

3. La noticia como mercancía

4. La noticia-mercancía contra la verdad

5. La mercancía-comunicación contra la ética

6. Los dilemas del comunicador

7. La comunicación ética

8. El sentido de la verdad

9. La verdad dialógica

10. Los medios comunitarios y la vida en común









junio 02, 2015

«Revisiting metadiscourse: Conceptual and methodological issues concerning signalling nouns»



John Flowerdew
«Revisiting metadiscourse: Conceptual and methodological issues concerning signalling nouns»

Ibérica, n.º 29, Spring 2015

Ibérica | Revista de la Asociación Europea de Lenguas para Fines Específicos | Asociación Europea de Lenguas para Fines Específicos | Universitat Jaume I de Castelló | Facultat de Ciències Humanes i Socials | Departament d'Estudis Anglesos | Castelló | ESPAÑA



Extracto los subapartados del apartado 3 (del artículo completo, PDF / HTML):
→ Metadiscourse as interpersonal or textual
→ The size of the linguistic unit
→ The multi-functionality of metadiscourse items
→ Representativeness in corpus-based approaches to metadiscourse
→ References




«Metadiscourse as interpersonal or textual

»An issue that has already come up more than once in the above brief review of the literature is that of the relationship between the claimed interpersonal and textual functions of metadiscourse. As we have seen, early theoreticians such as vande Kopple, divided metadiscourse according to these two types of meaning. however, as Ädel has noted, the understanding of the term “textual” departs from that of halliday. For halliday, the textual function is concerned with cohesion, theme/rheme and given/new. vande Kopple’s “text connectives” would seem to fit in here, but the other categories she classifies as textual – code glosses, validity markers and narrators – seem to go beyond this. They seem to be more interpersonal, in fact. validity markers (words like “perhaps”, “may”, “might”, “undoubtedly”), to take just one of these sub-categories, would be classified as markers of modality, according to halliday, and thus come under the interpersonal function.

»Another point made by Ädel (2006: 17) is that the textual and interpersonal functions are not at the same level. If the primary function of metadiscourse is to guide readers or listeners in how to interpret the propositional content of the text, then this is clearly interpersonal rather than textual. Ädel (2006: 17) points out that, in line with this view, mauranen (1993) argues that a textual function for metadiscourse is superfluous and that the fundamental function is interpersonal. As we have also seen, hyland joins mauranen and Ädel in this view and sees all metadiscourse as interpersonal. I will return to this issue very briefly in my discussion of SNs.



»The size of the linguistic unit

»Because metadiscourse is a functional phenomenon, it goes without saying that there is no single formal linguistic category which can be identified as its mode of realisation. It can be noted from the examples given in the above literature review, that metadiscourse units may take the form of individual words, phrases, clauses or even whole series of clauses. Indeed, the unit of analysis tends to vary according to the analyst, some preferring larger units and some smaller.

»Ädel (2006: 41) suggests that smaller units are more useful if a researcher is interested in finding out the greatest possible differences and uses of metadiscourse across texts, while larger units of analysis are more useful if a researcher is interested in distinguishing between metadiscourse and nonmetadiscourse across texts. Ädel and mauranen (2010) refer to the former approach as “thin” and the latter as “thick”. The thin approach, they argue, is more suited to quantitative methods and the thick approach is better suited to more qualitatively oriented methods.

»Ädel (2006: 52) also makes the point that, if the sentence is taken as the unit of analysis, then it is not possible to maintain the precept that metadiscourse is non-propositional, because there are bound to be propositions in whole sentences (or clauses). however, this is to assume that smaller units cannot carry propositional meaning, which is not the case. Another, more convincing, argument presented by Ädel, is that, in employing the larger unit, a whole clause or sentence is likely to carry with it more than one metadiscoursal function (a point I will return to in the next section on multi-functionality).

»For corpus-based approaches (e.g. hyland, 2005; Ädel, 2006), a further advantage of smaller units is that a much larger number of search terms can be employed (e.g. hyland, 2005, includes some 300 items in his inventory of metadiscourse items). with the corpus approach, however, one cannot be sure that a given item is always employed in its metadiscoursal function. As hyland states, “[i]t must be remembered, of course, that all items can realize either propositional or metadiscoursal meanings and that many can express either interactive or interpersonal meanings” (page 218). Based on this, hyland argues that every item should be studied in its sentential context.

»Although hyland may argue that every item should be treated in such a way, it is not clear if this is actually the case in his own work. This is not such a big problem if the aim of a study is to compare two corpora, provided that the same list of search terms is used in each. however, it does mean that no categorical statements can be made about the frequency of metadiscourse items in any given corpus. Claims can only be made in relative terms, comparing one (sub-)corpus to another. In the case of Ädel (2006), on the other hand, with the use of a smaller set of items than hyland’s 300 (she searched on subject forms of first and second person pronouns for her personal metadiscourse category and 61 words and lemmas for her impersonal category), makes it clear that the non-metadiscoursal items were eliminated from her counts (by manual analysis) and she is thus able to make clear-cut claims about the frequency of the metadiscourse items she includes in her searches.



»The multi-functionality of metadiscourse items

»Another issue in metadiscourse research is the fact that items recognised as metadiscursive may perform more than one function at the same time. This problem is greater the larger the unit of analysis, as already noted above. For example, in hyland’s model (see Table 2) “my purpose is noted” is given as an example of a frame marker; however, “my”, which is a part of this unit, is given as an example of an engagement marker. So there is clearly overlap here. To give another example, in Ädel’s model (Table 4), “my conclusion” is given as an example of the Personal – writer oriented category (presumably because of the “my”), but, although it is not given as an example, “conclusion” could also be classified as Impersonal –Text/Code-oriented (by analogy with the two examples given of “question” and “definition”).

»The solution adopted by Ädel (2006: 25) to the problem of multifunctionality is to decide on one of the possible functions as primary and to classify the item accordingly. This problem is less likely to arise, it can be pointed out, if single items are taken as the unit of analysis.



»Representativeness in corpus-based approaches to metadiscourse

»The sampling procedures of Ädel and hyland referred to in the previous paragraph highlight the fact that such corpus approaches can only give a description of a well-defined sample of (potential) metadiscourse rather than covering the full range of metadiscourse in a given corpus. hyland (2005: 29), for example, states that he does not include indicators of affect or lexical evaluation (e.g. evaluative adjectives) in his model, because an operationalization of the model at such a level of delicacy would be impractical.

»Another problem with empirical studies of metadiscourse highlighted by hyland (2005: 30) is that of “insider opacity”, i.e. how discourse communities may have understandings of metadiscoursal features which are inaccessible to the analyst. This is particularly the case if the analysis is of academic discourse, which may involve a lot of “insider” language. Such language, of course, cannot be incorporated into corpus searches unless the analyst is helped by a specialist informant or informants.

»A further issue with corpus approaches is how to balance out the different categories in any model. If we take a taxonomy such as that of hyland (2005), for example, which has two major categories (interactive and interactional), with five sub-categories in each, an issue is how to avoid overor under-representing a category in the searches. For example, in his inventory of search terms, hyland has far fewer code glosses than he does boosters. Presumably, these lists are derived from a word and/or clusters frequency list. But does the higher representation of one category as compared to another indicate that this category is more important or significant in metadiscourse terms than the other? That is to say, does it play a bigger role in communicating how the message is to be interpreted by the reader/listener? This issue is especially important when it comes to pedagogical application. As has been noted on many occasions (e.g. Swales, 2002), high frequency does not always mean high pedagogical priority [nota: In corpus terms, the question of where priority should lie can be at least partially answered by work with learner corpora (e.g. Ädel, 2006; Noble, 2006). Such work can indicate where learners’ main difficulties lie].

»To make a final point concerning the representativeness of corpus findings, I offer the following quotation from Ädel (2006: 48):

»A review of the literature on metadiscourse makes it clear that, for the most part, scholars do not mention methods of counting, let alone the difficulties involved.


»If we do not know how the findings of a study have been arrived at, it is difficult to have confidence in it; we do not know how representative it is. This is a basic issue in any form of academic research. In this respect, the models offered by hyland (2005) and Ädel (2006) are admirable in presenting inventories of the metadiscourse items used in their searches.»



»References

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