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agosto 21, 2015

«Redes sociales: nuevo paradigma»



Francisco Guerrero Aguirre, «Redes sociales: nuevo paradigma»

Excelsior




«Las redes sociales cambiaron al mundo. Han surgido como una manera nueva de pensar, de comunicar ideas y de posicionarse. Son un camino directo, incontrolable y desafiante a las viejas estructuras del poder. Son el revulsivo más poderoso a la opresión y la opacidad. Ejemplos son Twitter, Facebook, blogs, entre otros medios virtuales, que se han transformado en herramientas de comunicación para la promoción de la opinión pública y acelerar la consolidación de derechos fundamentales como la libertad de expresión, la transparencia y el acceso a la información.

»Las redes sociales se han convertido en mecanismos de participación no tradicional, permite a los actores políticos, económicos, culturales y sociales no sólo mantener un canal de difusión de información directa, sino crear espacios de interacción entre ellos.

»La sociedad, particularmente las nuevas generaciones, se ha percatado del rol de esta red para defender sus derechos y avanzar en un interés común, rompiendo en algunos casos barreras sociales, burocráticas y de poder. Movimientos populares en pro de la democracia han encontrado una vía para ampliar su voz y encontrar solidaridad social.

»Las nuevas tecnologías han tenido el potencial de ampliar la participación de los ciudadanos en la democracia haciéndolos agentes y “veedores activos”. Contamos con una forma eficaz de información y con canales idóneos para la organización de expresiones para ser escuchados y tomados en cuenta.

»Pero así como los ciudadanos participan en la sociedad, en una democracia donde se desarrollan elecciones que buscan ser inclusivas, limpias, competitivas, los partidos políticos han encontrado en las nuevas tecnologías un recurso de campaña accesible e indispensable para comunicar sus ideas. Son conscientes de que los que no consiguen transmitir mensajes a los ciudadanos tienen menor posibilidad de influir en la toma de decisiones de los mismos. En las elecciones de los últimos años más políticos y partidos han empezado a trabajar en redes sociales para ganarse la confianza de los ciudadanos, los actores políticos se valen de la tecnología para darse a conocer y explicar sus propuestas de campaña.

»Si la democracia se construye con una participación activa de los electores, debemos preguntarnos cómo podemos ayudar a que la tecnología mejore la democracia. En esta materia, llama la atención, como lo ha puntualizado Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL: uno de los mayores cambios de paradigma a nivel global está asociado a desarrollar una “agenda digital” que nos permita pasar a un nuevo paradigma de la “cultura de privilegio” hacia uno nuevo que se fundamente en la “cultura de la igualdad”. Este desafío radica en garantizar el acceso a internet para reducir la brecha digital y alcanzar una equidad efectiva en la participación de los ciudadanos en el debate. Entre mayor penetración y acceso a las tecnologías, más ciudadanos usarán las redes, ampliando el impacto que éstas tendrán en la consolidación de la democracia.



»BALANCE

»El reto de la existencia de una información objetiva, neutral y de calidad en las redes sociales para crear espacios de disertación serios, para la promoción de valores democráticos está en desarrollo. Las redes sociales son la plataforma de hoy para influir positivamente en el futuro de la democracia en nuestros países. Su buen uso creará un sinnúmero de nuevas alternativas de participación ciudadana.

»Ante este nuevo paradigma depende de todos seguir creando historia y reconocer el potencial de las redes sociales en las nuevas relaciones democráticas de la sociedad. La nueva comunicación, sin intermediarios ni controles formales, es la nueva apuesta de la modernidad. Más vale entenderlo y actuar en consecuencia. Son los vientos del cambio.»






agosto 14, 2015

«Emergencia de prosumidores y desarrollo de nuevos modelos mediáticos»



Javier Gil García
«Cuando el 15M envejeció a los medios de comunicación: emergencia de prosumidores y desarrollo de nuevos modelos mediáticos»
Aposta. Revista de Ciencias Sociales, n.º 66, julio, agosto y septiembre de 2015

Aposta. Revista de Ciencias Sociales | ISSN 1696-7348 | Madrid | ESPAÑA


Extracto de las páginas 29-30, 26, 16-17 y 18-19, 26 y 30-31 (por este orden), apartados «El sujeto del siglo XXI: el prosumidor», «Efectos de los nuevos modelos mediáticos» y «Conclusiones», del artículo en PDF




«El empleo masivo por la población de las nuevas tecnologías e infraestructuras de comunicación está generando el surgimiento de nuevos modelos mediáticos. Estos modelos responden a la cada vez más extendida cultura de la participación, según la cual la población estaría demandando una mayor implicación en los procesos sociales (mediáticos, políticos, económicos, etc.).

»En estos modelos los expertos y profesionales se ven sustituidos por redes de confianza creadas entre desconocidos en base a su experiencia y afinidad en la red, abriéndose paso la idea de que ahora la esfera mediática (y la sociedad) puede ser autogestionada y autoregulada por esta población activa, organizando la sociedad en modelos del tipo de una democracia participativa sin intermediarios. Esta idea parece ahora más realizable al empoderar la tecnología 2.0 a los consumidores para que éstos se conviertan en productores y distribuidores (Castells, 2011: 97).

»[...]

»La idea principal radica en el surgimiento de un nuevo sujeto en torno al que se configura el proceso mediático, el prosumidor. Las fronteras tradicionales entre productores, distribuidores y consumidores del contenido mediático se rompen, al estar los prosumidores capacitados para desempeñar las tres funciones, pudiendo mutar de una a otra dependiendo del momento, el contexto y los intereses particulares de la persona; pero contando con los medios necesarios para ello.

»[...]

»El concepto de 'prosumidores' ha sido utilizado para explicar las formas en que las audiencias están evolucionando, generando formas de producción y distribución de contenido al margen del paradigma tradicional de la industria mediática (Bruns, 2007 y Deuze, 2003, en Napoli, 2008: 13). Dicho cambio responde a la eclosión de nuevos espacios en los que producir plusvalía —principalmente en el ciberespacio— y nuevos grupos de personas —más allá de los trabajadores— a los que explotar, entrando en una nueva fase del capitalismo denominada “capitalismo de prosumidores” (prosumer capitalism) (Ritzer y Jurgenson, 2010: 20-21) [NOTA 2]. Éste se caracteriza por el ascenso del trabajo no remunerado, el surgimiento de nuevas formas de control y explotación, y un cambio en la economía de la escasez (Arvidsson, 2008 en Denegri-Knott y Zwick, 2012). El elemento principal sería la incorporación de los consumidores a los procesos de producción, superándose la distancia que separa entre sí a consumidores y productores (Humphreys y Grayson, 2008; Ritzer y Jurgenson, 2010). Es decir, ya no solo intervienen la empresa y los trabajadores en la producción, sino que ahora es obligatoria la participación de los consumidores en la misma para que el producto final esté disponible para consumo (Zwick et al., 2008), sin que esto signifique que la empresa haya perdido el dominio y control de la relación (Vandermerwe, 2004, en Zwick et al., 2008). De esta manera producción y consumo ya no aparecen como dos esferas separadas: cada vez más la producción se genera en espacios de consumo, mientras que el consumo se hace más productivo (Rey, 2012: 400).

»La prosumición no es un fenómeno nuevo en sí mismo y distintas formas de prosumición han existido a lo largo de la historia (Comor, 2010; Humphreys y Grayson, 2008; Ritzer et al., 2012). Lo que actualmente la ha situado en el foco de atención es el hecho de que durante los últimos años haya cobrado una importancia desproporcionada en la configuración de las relaciones económicas (Denegri-Knott y Zwick, 2012; Ritzer et al., 2012). La causa principal habría sido el desarrollo de la Web 2.0 y la ampliación de las infraestructuras tecnológicas y las formas de comunicación, que han hecho que los procesos de prosumición se diversifiquen y multipliquen, convirtiéndose en una importante fuente de creación de valor (Denegri-Knott y Zwick 2012; Rey, 2012; Ritzer y Jurgenson, 2010). Dichos procesos se enmarcan principalmente en la esfera de la producción inmaterial (aquélla que produce el contenido informativo y cultural de la mercancía), caracterizada por la fuerte correlación entre la producción de procesos comunicativos y los procesos de valorización capitalista (Lazzarato, 1996). [...]

»Desde esta perspectiva, la extensión del dominio de la co-creación estaría causando el desarrollo de nuevas estructuras de explotación, lo que ha originado una oleada de críticas. Para Christian Fuchs (2010: 187-188) dicho modelo está provocando situaciones de “sobreexplotación”, al sustentarse en relaciones de explotación cuyo grado es próximo a infinito, al no recibir los usuarios ningún tipo de salario como contraprestación por el valor generado en las plataformas web. De esta manera el capitalismo habría conseguido fuerza de trabajo (el consumidor actuando como prosumidor) no ya precarizada y con bajos salarios, sino que directamente no cobrase por el trabajo realizado (Ritzer y Jurgenson, 2010: 26). Por otro lado, Humphreys y Grayson (2008: 2) diferencian entre las acciones de los consumidores en la “cadena de valor” según produzcan éstas “valor de uso” o “valor de cambio”, al no ser lo mismo producir valor de cambio destinado al mercado que valor de uso para consumo personal.

»Cuando un usuario produce valor de uso (se sirve su propio refresco en un restaurante de comida rápida o rellena el depósito de su coche en una gasolinera) su rol en el sistema económico no cambia fundamentalmente; sin embargo, cuando sus acciones producen valor de cambio (dejar constancia en Google sobre tus gustos y preferencias), dicho valor es cooptado por la empresa y revendido, apropiándose ésta de la plusvalía sin que el consumidor reciba parte de dicho valor, lo que genera problemas normativos y éticos (Humphreys y Grayson, 2008).

»Los defensores de dichos modelos reiteran que, aunque los prosumidores no reciban un intercambio monetario por sus actividades, sí que reciben un 'salario' en forma del servicio que presta la empresa de manera gratuita (aunque éste no sea siempre el caso). En ese sentido, los usuarios no pagan por los productos de Google (Gmail, Google maps, etc), pero a cambio ofrecen información personal a la empresa de la que ésta obtiene valor (en forma de venta de información de los usuarios a empresas de publicidad), siendo éste el elemento fundamental en el beneficio económico de empresas como Google (Ritzer et al., 2012: 387).

»[...]

»El caso de Toma la Tele nos permite vislumbrar un nuevo modelo mediático que podríamos denominar “periodismo de la multitud” o “crowdjournalism” (en referencia al crowdsourcing). El elemento principal consiste en que la propia población, en forma de prosumidora, es la encargada de producir y difundir el contenido mediático. Así las fuentes de información junto a las redes de distribución se multiplican, fragmentándose a su vez la audiencia en múltiples nichos. De una economía mediática de la escasez se pasa a una economía mediática de la abundancia, debido a que los avances tecnológicos han generado formas fáciles, sencillas y baratas de producción mediática, al ser los medios de producción asequibles a la población [NOTA 7]. Así, el conjunto de la población tiene la posibilidad de convertirse en fuerza de trabajo del sistema mediático, lo que resulta cada vez más necesario para cumplir con los objetivos de inmediatez comunicativa e informativa de la sociedad de la información [NOTA 8].

»[...]

»De este modo, la capacidad individual de producir y compartir (ideas, emociones, sentimientos, etc.) con las nuevas tecnologías (ya sea en forma de mensaje, comentario, entradas en RSI, tweets, vídeos de Youtube, etc.), tienen un peso cada vez mayor a la hora de iniciarse protestas colectivas, y ya no tanto factores como la ideología, la identidad o la pertenencia a una organización (Bennett y Segerberg, 2012). De esta manera se estaría estableciendo “una nueva ética basada en el reconocimiento de los méritos y habilidades de cada persona, permitiendo su madurez y autonomía y normalizando formas de organización donde el control es descentralizado, el usuario final empoderado, y la distribución de recursos, compartida” (Levi, 2012: 70). [...]

»Aunque el nuevo modelo tiene una gran capacidad “revolucionaria”, al democratizar las estructuras de comunicación y permitir el desarrollo de opiniones públicas insurgentes (Castells, 2011), los procesos de valorización capitalista no solo se adaptan al nuevo contexto mediático, sino que se mejoran y refuerzan al ampliarse y volverse más efectivos. En ese sentido, la figura de los “prosumidores” como sujetos “empoderados” con actitud “emprendedora” cuyas creaciones no solo generan riqueza económica, sino que transforman el entorno político y social, se convierte en una pieza clave en la articulación social que surge del impacto de las nuevas tecnológicas. Bajo esta perspectiva la separación entre las actitudes “revolucionarias” y “emprendedoras” parece difuminarse [NOTA 10], diferenciándose tan solo por el tipo de valor producido (“de uso” o “de cambio”) a causa de la facilidad histórica con la que las distintas formas de capital —cultural, social, de información, etc.— se pueden convertir en capital económico (Bourdieu, 1986), por medio de las nuevas tecnologías.»




NOTAS

«[NOTA 2] Para el marxismo, la explotación es el proceso por el que los capitalistas se enriquecen de la venta de mercancías producidas por los trabajadores a los que solo les devuelve una parte de dicha riqueza en forma de salario. Marx diferencia entre tiempo de trabajo necesario y tiempo de trabajo excedente. El primero es el tiempo de trabajo que emplea el obrero para producir valor para su propia subsistencia (siendo su expresión monetaria el salario), mientras que el segundo es el valor generado por el trabajo del obrero que queda en poder del capitalista (denominado plusvalía), convirtiéndose en trabajo excedente. La diferencia entre ambos es la cuota de plusvalía, la cual es “la expresión exacta del grado de explotación de la fuerza de trabajo por el capital o del obrero por el capitalista” (Marx, 2000: 165).

»[NOTA 7] España es el país de los grandes de la UE que mayor proporción de smartphones tiene, además de superar ya los 20 millones de líneas activas de banda ancha, las cuales llegaron a crecer durante el 2012 a un ritmo de un millón de altas nuevas al mes (Muñoz, 2013).

»[NOTA 8] En España hay más de seis millones de 'comunicadores digitales permanentes', es decir, personas que están permanentemente conectadas a Internet (Fundación Telefónica, 2013). Además, los espacios en los que emplear los smartphones son cada vez mayores. En una encuesta realizada en EEUU (Jumio, 2013) un 9% de los encuestados admitía haber utilizado su smartphone mientras mantenia relaciones sexuales (un 20% si los encuestados tenían entre 18 y 34 años), un 35% en los cines, un 33% durante la cena en una cita, un 19% en la iglesia u otro espacio de culto, y un 12% en la ducha.

»[NOTA 10] El contexto actual plantea problemas a la hora de delimitar el carácter de ciertas acciones, por ejemplo cuando una persona graba un vídeo de un antidisturbios agrediendo a un manifestante y después lo sube a Youtube incrustándole publicidad. Si el vídeo genera un efecto viral, es porque miles de personas lo comparten porque consideran necesaria la difusión de dichas imágenes, habiendo contribuido sus acciones individuales al desarrollo de una opinión pública insurgente y a incrementar la consiguiente trascendencia del vídeo. Por otro lado, la acción de dichas personas habría contribuido también al lucro de la persona que subió el vídeo, la cual recibirá una cantidad de capital proporcional al número de visitas del vídeo, pero no retribuirá a las personas que lo compartieron por intereses no monetarios. Todo ello sin contar con la recién aprobada Ley de Seguridad Ciudadana, también llamada 'ley mordaza' por la oposición y los movimientos sociales, que pasa a considerar como infracción grave la difusión de imágenes de policías en el ejercicio de sus funciones.




BIBLIOGRAFÍA

«Bennett, W. L. y Alexandra Segerberg. (2012): “The logic of connective action”, Information, Communication & Society, 15 (5): 739-768.

»Bourdieu, P. (1986). “The Forms of Capital”, En J. Richardson (Ed.): Handbook of Theory and Research for the Sociology of Education, New York, Greenwood, 241-258.

»Castells, M. (2011). Communication Power. Nueva York, Oxford.

»Comor, E. (2010). “Contextualizing and Critiquing the Fantastic Prosumer: Power, Alienation and Hegemony”. Critical Sociology, 37 (3), 309-327.

»Denegri-Knott, J. y Detlev Zwick (2012). “Tracking prosumption work on eBay: reproduction of desire and the challenge of slow re-McDonaldization”. American Behavioural Scientist, 56 (4): 439-458.

»Fuchs, C. (2010). “Labor in Informational Capitalism and on the Internet”, The Information Society, 26: 179–196.

»Humphreys, A, y Kent Grayson (2008). “The Intersecting Roles of Consumer and Producer: A Critical Perspective on Co-production, Co-creation and Prosumption”. Sociology Compass, 2 (3), 963-980.

»Lazzarato, M. (1996). “Immaterial Labor”, en: Paolo Virno y Michael Hardt (eds.): Radical Thought in Italy: A Potential Politics. Minneapolis: University of Minnesota Press. Consulta 3 de mayo de 2013, en http://www.generationonline. org/c/fcimmateriallabour3.htm

»Levi, S. (2012). “Notas de trabajo para una R-Evolución”, en: Tecnopolítica, internet y r-evoluciones. Barcelona, Ivaria Asaco, 50-69.

»Marx, K. (2008). El Capital I: crítica de la economía política. Mexico D.F., Fondo de Cultura Económica.

»Napoli, P. M. (2008). “Revisiting «mass communication» and the work of the audience in the new media environnment”, working paper.

»Rey, P. J. (2012). “Alienation, exploitation, and social media”, American Behavioral Scientist, 56 (4): 399-420.

»Ritzer, G. y Nathan Jurgenson (2010). “Production, Consumption, Prosumption: The Nature of Capitalism in the Age of the Digital Prosumer.”, Journal of Consumer Culture, special issue on Web 2.0, edited by Roger Burrows.

»Ritzer, G., Paul Dean y Nathan Jurgenson (2012). “The Coming of Age of the Prosumer”, American Behavioral Scientist, 56 (4): 379-398.

»Zwick, D. Samuel K Bonsu y Aron Darmody (2008). “Putting Consumers to Work: ‘‘Co-Creation’’ and New Marketing Govern-mentality”, Journal of Consumer Culture, 8 (2): 163-96.»






agosto 07, 2015

«¿Qué es Toma la Tele?»



Toma la Tele




«Toma La Tele nace a finales de marzo de 2012 por iniciativa de un grupo de personas provenientes de diversas asambleas populares, así como de colectivos relacionados con la información crítica y reflexiva, como Carabanchel, la Guindalera, la Conce, Arganzuela, Audivisol, TeleK, Madrid15M o Ágora Sol.

»Es un proyecto en el que ya están participando asambleas, colectivos de todo el país, y movimientos internacionales.

»En su actual formato presenta dos vertientes o áreas de actuación:

»Por un lado pretende servir de plataforma audiovisual a todas las asambleas y colectivos que quieran participar en el proyecto mediante una web colectiva (www.tomalatele.tv), en la cual no existe ninguna gestión centralizada ni ningún filtro aparte de las cuestiones meramente legales (la protección de derechos de autor cuya vulneración pueda suponer el cierre la web). Dicho de otra forma: cualquier asamblea o colectivo puede disponer de su propia cuenta en Toma la Tele para subir, embeber en argot, las piezas audiovisuales que considere de interés.

»Por otro lado, estamos trabajando en articular una red horizontal de grupos audiovisuales que nos permita recoger y difundir tanto las propuestas y actividades de los movimientos sociales, como los acontecimientos relacionados con las preocupaciones del 15M: desahucios, abusos del poder financiero, recortes sociales, derechos de la mujer, desempleo, racismo, la creciente vulneración de derechos ciudadanos, etcétera. Pieza clave en esta labor son los talleres de formación en las distintas especialidades en el campo audiovisual, técnico y periodístico que desde TomalaTele queremos impusar en todas las asambleas y colectivos que lo deseen.


»En cualquier caso, ya con todos los avances conseguidos desde que nacimos hace pocos meses, podemos confiar en que el proyecto está más que afianzado en su formato actual, que podría denominarse “magazine audiovisual de información crítica”.

»Pero, además, queremos ir más allá y estamos iniciando diversos programas de diferentes temáticas, que van desde entrevistas de caracter político y cultural, pasando por programas de humor, series de ficción y programas de temática documental.

»En cuanto a las expectativas que tenemos a largo plazo, no descartamos embarcarnos en otros formatos de emisión y distribución, como un canal TDT, e incluso reivindicar el derecho constitucional a disponer de espacios audiovisuales en las cadenas públicas.

»Por último, mencionar que Toma la Tele se organiza mediante asambleas abiertas y listas de correo en las que todo el mundo está invitado a participar. Nos reunimos en centros sociales okupados, como el EKO o El Patio Maravillas, y nos autofinanciamos con fiestas y aportes voluntarios.

»En síntesis: mucha ilusión, muchas ganas de construir y mucha esperanza en que la información es la mejor herramienta para construir un mundo más justo.



»¿A quién nos dirigimos?

»Uno de nuestros cometidos es que la gente sepa qué es el 15M, que se acerque a ello, y por extensión a la televisión.

»Queremos que la gente deje de ser pasiva y se vuelva participativa. Queremos desmontar la idea de “clientelismo” a cambio de “ciudadanía” participativa y concienciada.

»Comunicar y hacer entender a los espectadores, que no solo somos nosotros lo que ofrecemos, sino que la cualquiera puede ofrecer mucho, concienciando de que es su deber participar y ofrecerlo.

»Queremos ofrecer un procedimiento y herramientas donde todo el mundo se sienta capaz de participar, donde se sienta útil y orgullos@ de lo que hace, fomentando la motivación, y la capacidad de autogestión.

»Asimismo, queremos fomentar el concepto de democracia participativa, no delegando las decisiones siempre en otr@s y siendo espectador@s de lo que nos ofrecen.

»Ir más allá de la interacción comunicativa unidireccional, tomalatele pretende ser un canal de comunicación bidireccional donde la línea entre la televisión y el espectador quede difuminada.

»Queremos construir y ofrecer alternativas, ha de comportarse en paralelo como una herramienta de autoconstrucción del 15M, transmitir qué somos y qué queremos ser, e irnos construyendo entre todas.

»Si te interesa participar, estés o no en alguna asamblea de barrio o plataforma vinculado de alguna manera al 15M, por favor, envíanos un correo.»






julio 31, 2015

«Geo­cri­tiq – Pla­ta­forma digi­tal ibero-americana para la difu­sión del tra­bajo científico: Objetivos»



Hora­cio Capel, Geo­cri­tiq




«Geo­cri­tiq es una pla­ta­forma digi­tal ibero-americana para la difu­sión de tra­ba­jos cien­tí­fi­cos. El obje­tivo es con­ver­tir artícu­los cien­tí­fi­cos, ya edi­ta­dos, en artícu­los perio­dís­ti­cos para un público internacional.

»Puede verse la jus­ti­fi­ca­ción ini­cial de ese pro­yecto en un artículo publi­cado en 2010:

»CAPEL, H. Geo­gra­fía en red a comien­zos del Ter­cer Mile­nio. Por una cien­cia soli­da­ria y en cola­bo­ra­ción. Scripta Nova. Revista Elec­tró­nica de Geo­gra­fía y Cien­cias Socia­les. Bar­ce­lona: Uni­ver­si­dad de Bar­ce­lona, 1 de febrero de 2010, vol. XIV, nº 313 http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-313.htm.


»Se trata de una tarea colec­tiva en la que están com­pro­me­ti­das las tres revis­tas de Geo­crí­tica (Scripta Nova, Biblio 3W y Ar@cne), que publi­can, por lo menos, ocho artícu­los al mes. Espe­ra­mos, ade­más, que pue­dan inte­grarse en este pro­yecto una trein­tena de revis­tas cien­tí­fi­cas espa­ño­las, por­tu­gue­sas e ibe­roa­me­ri­ca­nas, de geo­gra­fía y de cien­cias socia­les, con muchas de las cua­les hemos tenido ya una con­ver­sa­ción ini­cial, y han mos­trado su acuerdo. [Revistas e instituciones asociadas]

»Pedi­re­mos a los auto­res de los artícu­los nue­vos que se vayan publi­cando en estas revis­tas que se con­vier­tan tam­bién, oca­sio­nal­mente, en perio­dis­tas, para ase­gu­rar la difu­sión pública de su artículo (que siem­pre será citado al final del texto) y, si lo con­si­de­ran opor­tuno, deba­tirlo con los lec­to­res que deseen hacer comentarios.

»Tam­bién aña­di­re­mos a ellos tra­ba­jos publi­ca­dos pre­via­mente, pidiendo a sus auto­res que los trans­for­men en artícu­los perio­dís­ti­cos y que pro­cu­ren, si es posi­ble, hacer alguna alu­sión a un pro­blema de actua­li­dad. Y espe­ra­mos que auto­res de libros y de artícu­los cien­tí­fi­cos publi­ca­dos en otros medios nos envíen asi­mismo artícu­los perio­dís­ti­cos ela­bo­ra­dos a par­tir de sus publicaciones.

»La pla­ta­forma digi­tal podrá ser­vir tam­bién, si se con­so­lida, para que los cien­tí­fi­cos expre­sen una opi­nión fun­da­men­tada sobre cues­tio­nes actua­les en las que pue­den tener expe­rien­cia debido a su espe­cia­li­dad y temas de inves­ti­ga­ción. A más largo plazo, el obje­tivo debe­ría ser poner en mar­cha un perió­dico digi­tal ibero-americano, dis­po­ni­ble gra­tui­ta­mente para los lec­to­res, y que cons­ti­tuya un foro de debate público sobre cues­tio­nes rele­van­tes del mundo actual, sobre los raí­ces de los pro­ble­mas que exis­ten y sobre dimen­sio­nes cul­tu­ra­les que son esen­cia­les para los hom­bres de hoy. No solo pode­mos apor­tar infor­ma­ción valiosa y con­tras­tada a par­tir de nues­tras pro­pias inves­ti­ga­cio­nes, sino que, tal vez, pode­mos con­tri­buir a crear otras noti­cias, dife­ren­tes o com­ple­men­ta­rias a las que habi­tual­mente faci­lita la prensa existente.

»En una pri­mera fase, ini­cia­mos el pro­yecto con un núcleo redu­cido de revis­tas, para ver los pro­ble­mas que se plan­tean y las posi­bi­li­da­des que tiene esta ini­cia­tiva. La cola­bo­ra­ción de las revis­tas aso­cia­das será esen­cial para con­se­guir que los auto­res con­vier­tan en artícu­los perio­dís­ti­cos sus pro­pios tra­ba­jos; y con­se­guir, ade­más, que algu­nos de los ya publi­ca­dos en los últi­mos años, se pue­dan con­ver­tir tam­bién en ellos para difun­dir­los al público internacional.

»Sabe­mos que hay per­so­nas escép­ti­cas ante esta ini­cia­tiva. Algu­nos han expre­sado ya pala­di­na­mente que dudan de que la mayor parte de los espe­cia­lis­tas que redac­tan artícu­los cien­tí­fi­cos, sean capa­ces de resu­mir sus ideas fun­da­men­ta­les en dos pági­nas que resul­ten com­pren­si­bles y atrac­ti­vas para el gran público. O que a veces los temas de tra­bajo son tan espe­cia­li­za­dos y leja­nos que no conec­tan con las preo­cu­pa­cio­nes del público gene­ral. Pero con­fío en que poda­mos demos­trar­les que están equivocados.

»El ofi­cio de perio­dista es admi­ra­ble, y sor­prende la capa­ci­dad que, fre­cuen­te­mente, mues­tran estos pro­fe­sio­na­les en pre­sen­tar de forma atrac­tiva y com­pren­si­ble los temas que abor­dan. Pero pode­mos apren­der indi­vi­dual y colec­ti­va­mente. Es seguro que pro­fe­so­res e inves­ti­ga­do­res cien­tí­fi­cos acre­di­ta­dos, que están haciendo avan­zar el cono­ci­miento, y que publi­can tra­ba­jos que son eva­lua­dos por otros cien­tí­fi­cos, tal como suce­den en las revis­tas aca­dé­mi­cas, serán capa­ces de pre­sen­tar sus inves­ti­ga­cio­nes al público gene­ral, y ten­drán gusto en hacerlo. Pode­mos con­tar, ade­más, para ello, con los cole­gas de las Facul­ta­des de Perio­dismo o de Cien­cias de la Infor­ma­ción que, estoy seguro, que­rrán ayu­dar­nos en esa tarea.

»Desde aquí hace­mos un lla­ma­miento a los cien­tí­fi­cos ibé­ri­cos e ibero-americanos, y a otros que quie­ran acom­pa­ñar­nos, para cola­bo­rar en este pro­yecto colec­tivo, inter­dis­ci­pli­na­rio y plu­ral, que cree­mos resulta indis­pen­sa­ble en el momento actual; y que las nue­vas tec­no­lo­gías de la infor­ma­ción y la comu­ni­ca­ción hacen posi­ble hoy, con­tando sim­ple­mente con nues­tro esfuerzo personal.»






julio 24, 2015

«La globalización de la música en la era digital»



Javier Hernández Navarro,
«La globalización de la música en la era digital»

Lanzaderas de empleo




«En estos tiempos de "aldea global" y de "era digital", donde los territorios y los ciudadanos están interconectados a través de la nuevas tecnologías; en estos tiempos de la internacionalización de los mercados, de la liberalización de los sistemas económicos, de la digitalización de las empresas, donde la revolución tecnológica ha cambiado los modelos de negocio y ha transformado los procesos organizativos de las compañías, no podría faltar en esta fiesta la industria de la música.

»Las multinacionales de la música han sido durante muchas décadas las compañías discográficas, gigantes que se han quedado con la mayor parte de la tarta de los beneficios de la producción de álbumes; sin embargo, en estos últimos tiempos, han sufrido primero el impacto de la piratería musical y después las descargas ilegales de internet (formato mp3).

»El acceso global a las nuevas tecnologías de producción musical multiplica la creación de nuevos grupos y también nuevos estilos y sonidos. Las bandas prefieren muchas veces darse a conocer y promocionarse a través de canales on line como youtube, redes sociales y difusión digital multimedia como el "streaming". Las compañías discográficas se han visto obligadas a fusionarse o a desaparecer, surgiendo nuevos y pequeños sellos independientes; muchas bandas (ya sea consolidadas como de nueva creación) han optado por producirse y distribuirse sus propios álbumes aprovechando las nuevas tecnologías y las nuevas formas de financiación micro y colectiva como el crowdfunding.

»Se consolidan las giras como la mejor herramienta para la obtención y maximización de las ganancias por parte de las bandas, a lo que añadimos el patrocinio de las grandes marcas (compañías de bebidas, industria automovilística, ...), merchandising, ..., como nuevas vías de obtención de ingresos. Se popularizan y consolidan los festivales (también patrocinados por las grandes marcas), convirtiéndose a su vez en marcas de prestigio nacional e internacional (FIB, Azkena Rock, Cazorla Blues, Bilbao BBK Live, Viñarock, ...) como formato musical de masas, dando la oportunidad a la audiencia de ver y escuchar a una gama de bandas (veteranas y noveles) concentradas en el espacio y en el tiempo, por un precio conjunto y muchas veces asequible.

»Por último, siguen triunfando y arrasando las verdaderas multinacionales de la música, las grandes bandas de rock de la historia, con los Rolling Stones a la cabeza, seguidos de AC DC, U2, Bruce Springsteen, ..., con recaudaciones millonarias en sus giras mundiales, demostrando que a pesar de la edad, siguen y seguirán dominando el panorama musical mundial.

»La música es global sin duda, y deberá de seguir adaptándose y evolucionando al amparo de la economía digital.»