febrero 19, 2015

Los modelos de trabajo en la producción de información para Internet son diferentes a los de la prensa tradicional. «Es en las rutinas productivas, y no en otra parte, donde están dibujados los factores que determinan la representación del acontecer»


Diana Elizabeth Rivera Rogel
Xosé Pereira Fariña
Jenny Yaguache Quichimbo

Introducción, en: «Rutinas de producción informativa en los ciberdiarios de referencia de Ecuador: El Universo, El Mercurio, El Diario y Crónica de la Tarde»
Revista Latina de comunicación social, n.º 70, 1, 2015.

Véase la bibliografía citada en el texto original arriba enlazado.




«Los ciberdiarios se encuentran en un momento de transición, están definiendo su propio lenguaje e independizándose en cierta medida de sus versiones tradicionales. Se habla de una nueva forma de comunicación cuyo objetivo, al igual que el medio tradicional, es informar. Cuando se dice que es una nueva forma de periodismo, se refiere a que debe explotar al máximo los recursos que la Web ofrece, tales como: multimedialidad, hipertextualidad e interactividad, que permiten contextualizar la información, ampliarla y disponer de ella en cualquier momento y lugar (Gil, 1999).

»Los modelos de trabajo en la producción de información para Internet son diferentes a los de la prensa tradicional. Ya en los años 80 del siglo XX, Armand Mattelart e Yves Stourdzé (1984: 152) participaron que la propia naturaleza generada por las nuevas tecnologías de la comunicación estaba transformando el proceso de producción y estaba modificando las redes de difusión y transmisión.

»En un medio digital nativo sucede lo contrario. Al no tener como punto de partida el medio tradicional, sus reporteros trabajan al ritmo de la generación de la información, es decir, establecen sus propias rutinas de trabajo. Mar Iglesias (2012: 2) plantea que un cibermedio nacido para Internet, al no tener un referente analógico, funciona de una manera más ágil, no depende de los contenidos del medio tradicional para publicar, ni existe presión por retrasar la publicación hasta que aparezca la edición en papel.

»Si bien es cierto que los ciberdiarios se alimentan de la información que generan sus versiones tradicionales, las mismas prácticas y rutinas impactan en la producción de los contenidos. Paulo Ramírez (1995) afirma que estos modos de hacer profesionales empiezan a desarrollarse a partir de la constitución de los medios de información tal y como los conoce la mayoría de las sociedades democráticas modernas: como empresas, casi siempre con fines de beneficiarse, cuyo negocio consiste en la transmisión de información general de actualidad y de información publicitaria.

»El tema de las rutinas productivas se trabaja sistemáticamente desde los años 70 del siglo XX hasta nuestros días. En Estados Unidos y Reino Unido, está consolidado; pero en Iberoamérica es escaso el aporte investigativo, con tendencia al crecimiento. En Latinoamérica se están trabajando en algunas propuestas (Hernández Soto, López García y Pereira Fariña, 2007).

»Berta García Orosa concibe a las rutinas productivas como “pautas de comportamiento consolidadas en la profesión, asimiladas por costumbre y habitualmente ejecutadas de forma mecánica, que están presentes en todo el proceso de producción informativa” (2009: 32). El propósito principal de las rutinas es ahorrar tiempo en la confección de las informaciones. A este respecto, Pablo Boczkowski (2006: 209) dice que “el cambio por el cual se abandona el proceso tradicional de selección de información y se implementan rutinas en las salas de redacción se centra en la facilitación y la circulación de información producida por una amplia red heterogénea de usuarios transformados en productores de contenidos”.

»David Domingo encontró en su investigación sobre las rutinas profesionales y valores en las redacciones de medios digitales catalanes (España), que existe completa autonomía por parte de los periodistas al manejar el medio, otorgada incluso por falta de supervisión. “Una pieza en estas webs apenas es releída por alguien en la redacción antes de su publicación, mientras que las noticias en los diarios impresos son revisadas al menos por el jefe de sección y una persona de cierre” (2004: 7). En las salas de redacción de los cibermedios hace falta la figura de un editor jefe que supervise el trabajo que se realiza diariamente.

»El mismo autor sostiene que los principales factores que influyen en la definición del producto y las rutinas productivas en las redacciones digitales parecen ser organizacionales, económicas, culturales y materiales (Domingo, 2004: 14). Es importante que los actores involucrados participen en los procesos de decisión, y que redefinan y evalúen constantemente el producto digital.

»Las rutinas de los medios impresos se organizan de la siguiente manera. Al medio llegan todos los días boletines de empresas, instituciones públicas y privadas, cartas al editor, denuncias, etc., que son organizados y analizados por el editor y distribuidos a los reporteros. Esta realidad, para autores como Shoemaker y Reese (1991), son prácticas generalizadas, compartidas y ejecutadas por los periodistas. Y las resumen en dos contextos: 1) a las limitadas fuentes de organización y la existencia de un suministro infinito de material potencial en bruto, y 2) a las necesidades de las organizaciones, de los medios y de los trabajadores.

»En diarios de cobertura nacional existe la figura del editor de sección, quien actúa como nexo entre el editor general, los redactores y reporteros gráficos. Con el temario definido el día anterior, las diferentes secciones jerarquizan la información, al siguiente día se vuelve a analizar, incluyendo nuevos temas por hechos no programados: “de esta forma el periódico construye cada jornada la actualidad que transmite a sus lectores” (Vásquez, 2006: 146-147).

»Este tipo de organización ha sido un modelo a seguir por las salas de redacción de los diferentes medios de comunicación tradicionales, y ha trastocado también a las salas de redacción de los medios digitales. El proceso de producción de la noticia obedece a un orden preestablecido, los periodistas toman como base los boletines que llegan al correo oficial del medio y amplían con entrevistas. Pere Masip lo ejemplifica de la siguiente forma: “En líneas generales, en el proceso de elaboración de una noticia del día, los periodistas toman como punto de partida las informaciones obtenidas… Si es necesaria alguna información adicional se tiende a recurrir al teléfono para contactar con las fuentes de confianza” (2005: 569).

»Las rutinas de producción de información se organizan de acuerdo a las necesidades de cada medio de comunicación. Como señala Mauro Wolf (2005), las fases principales de la rutina de producción informativa, que se dan en los diferentes soportes, son básicamente tres: la recogida, la selección y la presentación de las noticias. Es decir, las rutinas determinan lo que el medio es y lo que podría llegar a ser. La investigadora Irene Agudelo Builes (1996: 84) afirma al respecto lo siguiente: “Es en las rutinas productivas, y no en otra parte, donde están dibujados los factores que determinan la representación del acontecer”.

»Una de las prácticas de los periodistas es recoger información de fuentes conocidas que proveen material informativo con parámetros de calidad ya normados. Para Mauro Wolf: “El ejemplo más frecuente es la práctica de elegir los comunicados de agencia y publicarlos como noticias, con algún leve retoque superficial, estilístico, o acompañados de algún soporte visual” (2005: 133). Tres elementos van a formar parte de esta primera fase: las fuentes, las agencias y el dietario.

»1º) Las fuentes son todos aquellos emisores de datos de los que se sirve el profesional de la comunicación para redactar las noticias. Las fuentes de información son diversas y variadas. Para Manuel López, una fuente informativa puede definirse como “un canal –persona o institución– que nos proporciona datos sustanciales o complementarios –al ser testigo directo o indirecto– para poder confeccionar noticias, reportajes, crónicas e informes” (1995: 31).

»2º) Las agencias de noticias constituyen una fuente valiosa de información. Para Miguel Ángel Vásquez (2006: 112-113) “garantizan un flujo de información continuo, de gran calidad y absoluta confianza para los mass media, ya que se asientan sobre un consolidado dispositivo industrial en la producción y distribución de noticias perfectamente adecuadas al registro periodístico”.

»David Domingo (2004: 8), en su investigación sobre cuatro equipos de redacciones digitales, sostiene que los reporteros confían en las agencias de noticias. En la actualidad, las noticias proporcionadas por las agencias son digitales y los periodistas pueden acceder a ellas online e imprimirlas, copiar y pegar los textos de las agencias para trabajar sobre ellos para sus noticias. Cuanto menos gente en la redacción, mayor dependencia en las agencias.

»3º) El dietario es la agenda en la que se hace constar el listado de temas que investigará el medio de comunicación. Para Stella Martini, profesora e investigadora en temas de medios masivos, comunicación y sociocultura en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires:

»“Las nuevas tendencias o nuevos problemas (new issues) en las agendas públicas se constituyen en temas que se resisten a los encasillamientos tradicionales. Algunos comienzan a constituir zonas fijas en la agenda de los diarios (cuerpo principal o suplementos) y de la televisión (los canales temáticos), y de la sociedad (así sucede con el conjunto formado por la ciudad, la seguridad, el tránsito, la calidad de vida, la ecología, o también con el de género, feminismo, acoso sexual, aborto, planificación familiar). Esto se corresponde con nuevas necesidades de la opinión pública (2000: 38-39).”


»Y, por último, tenemos la confección y presentación de los hechos. Para Wolf (2005: 147) en esta última fase productiva, se realiza una operación inversa, de recontextualización, pero en un marco diferente, en el formato del informativo.»






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