Eva Aladro Vico
«El lenguaje digital, una gramática generativa»
CIC. Cuadernos de Información y Comunicación, vol. 22 (2017)
Número monográfico: «Lenguaje digital»
CIC. Cuadernos de Información y Comunicación | Universidad Complutense de Madrid | Facultad de Ciencias de la Información | Departamento de Periodismo III | Madrid | ESPAÑA
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«El lenguaje digital se estructura mediante metáforas de lenguajes y de medios previos, compartiendo con el lenguaje verbal el núcleo metafórico central que permite su estructura arbórea. Esto es absolutamente normal si adoptamos la idea lotmaniana, vygotskiana y perciana, según la cual todo lenguaje es un sistema segundo de señales, un sistema traductor, cuyos significados últimos son otros signos que constituyen la base del mismo».
Foto en Revista Mercados y tendencias (@revistamyt).
«Este artículo tiene por objetivo lanzar la idea de que el lenguaje de los nuevos medios
digitales es una entidad unitaria, un lenguaje de lenguajes que responde a los
mecanismos y procesos característicos descritos hace ya medio siglo en la teoría de
la gramática generativa y sus mecanismos transformacionales.
»Ofrecemos esta concepción de la convergencia digital como la conformación
de un nuevo lenguaje generativo, porque ayuda a comprender los mecanismos de
convergencia, transcodificación e hibridación continua de las formas comunicativas
provenientes de muy diferentes lenguajes y sistemas de señales previos, como son el
propio lenguaje verbal, el lenguaje visual, el lenguaje gestual e interpersonal relacionado
con sistemas kinestésicos y también otras formas expresivas asociadas al uso
de herramientas en distintos medios y sistemas de comunicación, de muy diferentes
épocas y periodos.
»Como sabemos, todas estas fuentes de formas expresivas confluyen en un sistema
emulador que con enorme capacidad generativa está constituyendo un “metamedio”,
en expresión de Lev Manovich (2005a), y propiamente, un lenguaje de medios,
en tanto todo lenguaje es necesariamente un sistema que engloba y traduce otros
lenguajes previos, constituyendo su núcleo esencial dicho sistema traductor (Lotman
1988), en su sistema de transformaciones. Vamos a estudiar en detalle estas ideas.
»Debemos entender las primeras formulaciones del lenguaje hipertextual, de la
gran confluencia de códigos hipermediática, y la conformación misma del universo
hipermediado, según la expresión desarrollada por Scolari (2008), como aproximaciones
a la idea de la formación de un hiperlenguaje: un lenguaje de lenguajes, capaz
de integrar y glosar en su gramática universal las formas e interfaces previos de la
comunicación humana en todas sus variantes, herramientas y niveles de acción, y
que funciona transformando esta gramática universal de la comunicación en nuevas
estructuraciones o modulaciones, las ahora denominadas especies mediáticas (Scolari
2015, Manovich 2013), que a su vez, van reconformando y adaptando pragmáticamente
las estructuras profundas a las conformaciones superficiales de la comunicación
digital.
»Al fondo de esta teoría, subyacen las tesis piagetianas del desarrollo
cognitivo, en las que la integración de la acción en entornos para formar esquemas,
simbolizaciones y posteriormente formalizaciones constituye la base de la inteligencia
humana. Vamos a explicar en detalle estas tesis.
»Recordando la gramática transformacional
»Para entender el interés de esta teoría, es necesario retomar la teoría del lenguaje
como gramática transformacional y generativa enunciada a mediados del siglo XX
por Noam Chomsky. (1986, 1999). La teoría chomskiana parte de la base de la existencia
de una gramática universal del lenguaje humano, asociada a las profundas
bases semánticas que, ya las consideremos innatas, ya sean adquiridas externamente,
constituyen el fondo de recursos sobre el que se arma el lenguaje.
»La gramática universal en el caso del lenguaje de los medios digitales viene constituida
por todas aquellas gramáticas comunicativas que un usuario de medios digitales
tiene a su disposición por el hecho de haber pertenecido a la cultura de los medios,
si entendemos por tal la historia de los medios de comunicación y transmisión
de experiencias que, heredada de los tiempos anteriores se asume y asimila en la alfabetización
en comunicación que recibimos en nuestra formación y vida cotidiana.
El magma profundo de formas al que ha tenido acceso un ciudadano del siglo XXI
en el mundo comunicativo, sea mediado, sea interpersonal o grupal, en la base de su
cultura, constituyen la gramática universal de los medios digitales.
»En la teoría de Chomksy esta gramática universal del lenguaje es transformada
en las estructuras superficiales que a partir de reglas de selección, combinación y
proyección estructural, se van generando por parte del hablante. La genialidad de la
teoría de Chomsky parte de la idea de que es la práctica, la actuación, la puesta en
marcha de las estructuras profundas en sus transformaciones expresivas concretas, la
que va a su vez modificando la lengua. Y esto ocurre porque cada estructura superficial,
cada conformación estructural en las frases, textos o emisiones verbales, es una
creación única que surge de la aplicación de las reglas de selección sintácticas y semánticas
del lenguaje profundo, pero también, y especialmente para nosotros, de las
violaciones de reglas, los desvíos y aberraciones, las aplicaciones de analogías y proyecciones
metafóricas, y de las adaptaciones parciales y modulares que cada hablante
puede generar transformando así la estructura profunda del lenguaje. (Chomsky
desarrolla esta tesis en su obra Aspectos de una teoría de la sintaxis (1999).
»No entraremos en la polémica entre Internalismo/externalismo que generó esta
teoría al discutirse mucho sobre la existencia de una gramática universal del lenguaje,
profunda y común, que es transformada y convertida en generativa mediante
las creaciones, rupturas, desvíos semánticos, proyecciones y recombinaciones, en la
pragmática del lenguaje.
»No nos afecta ese debate, puesto que nosotros nos vamos a
ocupar de un lenguaje de lenguajes cuya gramática universal viene constituida por
la memoria de los medios y de las expresiones y tecnologías comunicacionales de
toda la cultura. Sin embargo, nuestra tesis es que ese lenguaje de lenguajes funciona
exactamente igual que el lenguaje verbal, transformando mediante adaptaciones,
proyecciones, desvíos y reconformaciones estructurales dicha memoria universal,
constituyendo así el lenguaje digital y sus hipermediaciones. Solamente podemos
explicar el dinamismo, creatividad y adaptabilidad acelerada de ese lenguaje digital
si lo vemos como una gramática transformacional generativa.
»El software y el lenguaje digital como gramática generativa
»Debemos a Lev Manovich el acierto a la primera mirada cuando denominó al fenómeno
de la digitalización masiva de contenidos culturales “el lenguaje de los nuevos
medios de comunicación” (2005). Efectivamente, y como luego el autor ha desarrollado,
nos encontramos ante un nuevo lenguaje unitario, aunque conformado por
retazos y módulos, retóricas y gramáticas, glosas e interfaces, provenientes de casi
todos los lenguajes comunicativos previos, ante los que el lenguaje digital adopta
una posición emuladora, es decir, de traducción y de mímesis. (Manovich 2013).
»Como Manovich desarrolla recientemente, la codificación y tratamiento unificado
de los datos que generan las distintas simulaciones de medios y lenguajes en la
red permite aglutinar en bloques de construcción todo tipo de recursos estilísticos y
técnicos, con sus significaciones asociadas. Manovich acentúa la idea de la simulación
de esos recursos. Nosotros mostraremos que el mecanismo fundamental para
generar esa construcción estructural es la proyección metafórica.
»El lenguaje digital
se estructura mediante metáforas de lenguajes y de medios previos, compartiendo
con el lenguaje verbal el núcleo metafórico central que permite su estructura arbórea.
Esto es absolutamente normal si adoptamos la idea lotmaniana, vygotskiana y
perciana, según la cual todo lenguaje es un sistema segundo de señales (Lotman
1988, Peirce 1931-58, Vygotsky 2010), un sistema traductor, cuyos significados últimos
son otros signos que constituyen la base del mismo.
»Los lenguajes verbal,
gestual, mediático (asociado a retóricas, estilos y formas de medios, herramientas y
tecnologías), kinestésico (asociado al cuerpo, a los lenguajes gestuales y a las experiencias
orientacionales, sensoriomotoras etc), procedentes de distintas pragmáticas
culturales, que consituyen la base alfabetizante universal del lenguaje de los nuevos
medios, son traducidos y simulados, citados y encastrados, en el sistema de señales
digital constituido por el conjunto de los textos digitales.
»El lenguaje digital que se genera mediante la elaboración del software para su
manejo en las interfaces de los ordenadores y la red, es un lenguaje de lenguajes,
como ocurre en realidad a todo lenguaje. Se funda, como todo lenguaje, en la hibridación
de lenguas anteriores, y de su síntesis se obtiene, aplicando operaciones transformacionales
como la analogía, la proyección o la violación de reglas de selección
semántica y sintáctica, unas estructuras prácticas nuevas, en constante cambio: las
innovaciones digitales que van hibridando modularmente las formas previas.
»Manovich (2005) dio en la clave al detectar varias de las operaciones transformacionales
y de las macrosintaxis que construyen los textos de los nuevos medios.
El carácter modular de los lenguajes digitales, es decir, el hecho de que se conformen
los textos y páginas en estructuras que pueden componerse y encastrarse
unas en otras, es igual al carácter estructural de todo lenguaje.
»Cada estructuración
modular nos permite ver y apreciar su composición concreta y al mismo tiempo, las
reglas que la han generado o que se han adaptado para su generación. Permite también
la combinación creativa y la adopción de nuevas particiones en las estructuras.
Exactamente igual que el lenguaje verbal, su naturaleza estructural permite generar
significado a partir de la combinación infinita de sus elementos constitutivos, que
además mediante esa combinación, forman nuevas estructuras al crear nuevas reglas
selectivas. (Chomsky 1999).
»La modularidad del lenguaje digital es idéntica al carácter estructural de la gramática
transformacional verbal. La estructuración permite combinar creativamente los
elementos de una gramática universal ateniéndose a sus reglas, como hace la sintaxis.
Pero también, la estructuración permite romper las reglas semánticas y desviar los significados
para generar nuevas expresiones, como sabemos por las teorías proyectivas y
cognitivas del lenguaje (en particular, por la teoría del desvío semántico de la metáfora
que explicaremos en breve —De Bustos 2000, Black 1966, Lakoff 2000).
»La modularidad y carácter ensamblado y construido de un lenguaje está muy
relacionada con la capacidad para llevar a cabo operaciones cognitivas muy importantes,
que permiten la expresión nueva, la pragmática que transforma la lengua. Lo
que apreciamos en el lenguaje de los medios digitales es una incesante capacidad de
aprovechar la modularidad para aprender la composición de los textos y mensajes,
pero también, para cambiarla, para visibilizar sus reglas de selección y para romperlas
generando nuevos fenómenos expresivos. Los híbridos de lenguajes y gramáticas
que se generan constantemente en las pantallas digitales rompen constantemente las
bases estáticas de sus sintaxis gracias al sistema en bloques, estructural. Con ello,
generan nuevas sintaxis y nuevas reglas de selección.
»Pondremos un ejemplo para entender este fenómeno en toda su amplitud. Manovich
(2013) explica cómo en el nuevo lenguaje de los medios digitales los materiales
y las técnicas pasan a ser componentes lingüísticos que se funden y reúnen en nuevas
“gestalts” (2013: 167) ofreciendo a pesar de su muy diferente proveniencia una
coherencia y estructura. Un texto digital, como por ejemplo un reportaje transmedia,
puede ser una estructura modular en la que estén encastrados formas como el texto
verbal escrito, la imagen en 2D, la imagen 3D, la ilustración, la foto en blanco y
negro, y la música de fondo. En la comprensión del texto multilingüístico que subyace
a esta página web transmedia, hay un único idioma de fondo, que permite, por
ejemplo, que lo que antes era una impresión bidimensional conviva con una expresión
sonora y a la vez con una simbolización abstracta proveniente del mundo alfanumérico.
»Múltiples reglas de selección se rompen en la conformación modular de
esta estructura expresiva, como son las reglas de interpretación de lo bidimensional
y tridimensional, la codificación de las imágenes planas que conviven con los efectos
de profundidad en 3D, o la escalabilidad que determinados elementos presentan, que
comparte espacio con el simbolismo de las letras capitulares medievales o los titulares
periodísticos estáticos en clave. Pero en tanto es posible incorporar estos elementos
en un único texto, el mismo puede ser leido, comprendido y adoptado por el
hablante del lenguaje digital. La modularidad permite saltar de plano expresivo o de
gramática previa, y al mismo tiempo, mantener un conjunto.
»Todo lector que accede
al reportaje transmedia lo explora y aprende su estructura modular. Se ha creado, con
ello, un género nuevo, que será sin duda modificado en breve tiempo, en cuanto en
su composición creativa se innoven e introduzcan nuevos elementos proyectados.
No solamente ocurre así. El hablante del lenguaje digital que accede a la conformación
modular de las formas comunicativas ensambladas, mediante los adecuados
desvíos, proyecciones, analogías y rupturas de plano, se alfabetiza en este lenguaje
y pasa a ser un creador activo en el mismo: por eso el lenguaje de los medios es
llamado “intuitivo”, en tanto su competencia nos habilita a generar nuevos usos y
combinaciones, demostrando así que el uso puede cambiar los distintos medios y
técnicas, es decir, la “performance” puede y de hecho afecta a la “competence” del
lenguaje de los nuevos medios, en el que todo hablante es un potencial creador del
mismo: por eso los usuarios pueden ser “produsers”, es decir, creadores de nuevas
modulaciones y estructuras mediáticas digitales.
»La tensión innovadora del lenguaje digital está en dos puntas: por un lado, los
creadores e innovadores artísticos, como los videoartistas, los escritores de literatura
hipertextual e hiperpoesía, y otros artistas cuya función fundamental, como sabemos
desde McLuhan, es adaptar la tecnología al equilibrio sensorial y cultural ideal. La
otra punta de innovación está en los usuarios convencionales, que con su uso transforman
los nuevos medios digitales puesto que afectan a la gramática que los conforma
y generan nuevas construcciones y objetos con ellas: exactamente igual que
en el lenguaje verbal, la creación es por una parte universal y anónima, a la par que
de los creadores y artistas literarios.
»El lenguaje digital. Mecanismos fundamentales
»Así pues, el lenguaje digital, como gramática transformacional, adopta la forma fundamental
de una estructura de base universal conformada por las técnicas, gramáticas
y glosarios de las formas comunicativas y sus herramientas, que es constantemente
transformada en estructuras modulares de composición visible, cuya ensamblabilidad
nos permite apreciar y aprender su sintaxis, mostrar su factura y sus reglas de
selección, y sobre todo, nos permite acceder al mecanismo traductor y proyectivo
que abre a todos los hablantes digitales la generación de nuevas actuaciones.
»Debe verse, por tanto, la estructura de las construcciones procedentes de distintos
medios y lenguajes previos, y su clara referencia, como un mecanismo ostensorio
del hiperlenguaje. La simulación, la emulación de todos los medios previos, es decir,
el denominado fenómeno de la “remediación” (Bolter 2011, 1999) es parte fundamental
de este lenguaje. El reciclaje de elementos es clave en este sistema traductor,
como todo lenguaje. Pero además, también es un sistema hipermediado: es necesario
dejar visible su glosario, y mostrar la construcción de sus ensamblajes, para que todo
hablante pueda acceder a las traducciones que realiza en las estructuras de interfaz
de los ordenadores y pantallas, e incluso generar las suyas propias.
»El mecanismo más fundamental de todo lenguaje, como la lingüística cognitiva
ha venido estudiando desde hace casi un siglo, es la analogía estructural y la proyección
metafórica. Chomsky, en su teoría semántica, establece que en el lenguaje
tiene lugar una constante adaptación y estructuración mediante la proyección de reglas
en contextos nuevos, lo que hace que el niño que aprende a hablar vaya acertando
o errando en la aplicación de las reglas y su sucesiva instrumentación. Para
guiarse, el niño realiza analogías, es decir, aplica reglas conocidas de situaciones
previas a nuevas necesidades expresivas.
»En la metáfora, el lenguaje aplica reglas y estructuras significacionales a contextos
diferentes a los originales mediante la llamada proyección cognitiva. Como
se descubrió al estudiar la teoría cognitiva de la metáfora (Black 1966), las proyecciones
semánticas no son solamente propias del mecanismo metafórico, sino que
en realidad, y como Chomsky ya previó, son el núcleo de conformación de muchas
estructuras semánticas. Las metáforas permiten visibilizar y conceptuar objetos en
términos de otros, creando subconjuntos de lenguajes, dominios o léxicos, de modo
que constituyen el núcleo esencial de la lengua y de muchos sistemas sígnicos. A esa
idea tan genérica llegaron cognitivistas como Lakoff y Johnson (2000).
»Black (1966) explicó con claridad cómo la proyección cognitiva permite aplicar
estructuras y nodos de conformación de significados a contextos diferentes, generando
así nuevas estructuras, campos léxicos adaptados y con ello genera visibilizaciones
de contextos abstractos o sin parangón. El lenguaje, según las ideas de Chomsky
y Black, está constantemente adaptando bloques lingüísticos a nuevos contextos,
por mecanismos de ensamblaje proyectivo. Estos mecanismos son los mismos que
hallamos en el lenguaje digital multimedia de los entornos de software.
»La teoría cognitiva de la metáfora, que posteriormente se desarrolló en su enfoque
corpóreo/experiencial (Lakoff Johnson 2000), aportó el mecanismo fundamental
de la proyección y el establecimiento de alineaciones estructurales para cartografiar,
limitar y definir nuevos campos semánticos. Lakoff añadió como mecanismos
proyectivos los dominios estructurales generados por experiencias corporales, espaciales,
orientacionales, y relacionadas con herramientas, contenedores, y medios.
»La proyección dejó de ser meramente verbal para ser considerada una operación
cognitiva más allá del lenguaje verbal, que tenía, entre sus matrices metafóricas más
esenciales, formas kinestésicas, herramientas estructurales generadas en la observación
visual del entorno, o metáforas ontológicas asociadas a objetos y procesos de
muy diferentes mundos de experiencia.
»Ni que decir tiene que este mecanismo lingüístico es análogo al que Piaget detectó
en el desarrollo de la inteligencia en el niño, con la elaboración de esquemas
a partir de la interiorización y acomodo de los esquemas de acción y movimiento
en el entorno, que poco a poco van introyectándose para constituir estructuras más
complejas, abstractas o formalizadas. (Piaget 2000, 1961).
»Piaget creó la primera teoría transformacional para el desarrollo de la inteligencia,
y en él se inspiró Chomsky. Su aportación es crucial en nuestra tesis, porque el
autor vio la transición y continuidad entre las fases tempranas de relación del niño
con el entorno, con la elaboración de esquemas de acción, y el desarrollo transformativo
posterior de las representaciones, abstracciones y desarrollos simbólicos.
»En nuestra tesis, el lenguaje digital es un ejemplo palmario de cómo la interacción
con tecnologías y objetos previos asimila, acomoda y transforma esos esquemas de
actuación, constituyendo una lógica mosaica de elementos unidos por un desarrollo
cognitivo análogo al que tiene lugar desde la acción en el entorno real a la simbolización
y formalización. Es muy curioso que el entorno digital reproduzca el desarrollo
transformacional que se da en la maduración cognitiva. Es como si con esa gramática
transformacional, aprendiéramos a generar una inteligencia adaptada al medio
digital, y así es.
»El mecanismo fundamental del lenguaje digital es éste precisamente: la proyección
cognitiva que permite ensamblar una estructura significacional proveniente de
un entorno ajeno a dicho lenguaje (por ejemplo, la estructura del manejo de las flechas
visuales como signos índices para llegar a objetos o para identificarlos en la
siñaléctica offline) que fundimos con otra proveniente de otro diferente (por ejemplo,
la estructura del manejo prensil de la mano sobre un objeto tridimensional para
desplazarlo y hacer cosas con él), de cuya fusión conceptual puede surgir, en su plasmación
bidimensional sobre el monitor, la interfaz del ratón y puntero de la pantalla,
que es también un elemento del glosario del lenguaje digital, al que a su vez que
podemos ver luego encastrado en múltiples formas – incluso, en las pantallas táctiles
como simple “cita” y asociado a otras acciones, como la flecha activa que sirve para
el envío de mensajes.
»El caracter transmediático o como acertó Scolari a definir, “hipermediado” de las
transformaciones del lenguaje digital es una lógica consecuencia de los mecanismos
proyectivos constantes y continuos. La hipermediación (Scolari 2008: 113:) es “un
proceso de intercambio, producción y consumo simbólico que se desarrolla en un
entorno caracterizado por una gran cantidad de sujetos, medios y lenguajes interconectados
tecnológicamente de manera reticular entre sí”. Dicha hipermediación
es la interposición de estructuras como interfaces que cartografían y aportan herramientas,
glosarios y léxicos en un proceso comunicativo. Lo que nos encontramos
en el lenguaje digital es la aplicación universal del principio transformacional: toda
estructura generada por medios, herramientas y lenguajes es interpolable para generar
otra.
»Cada texto y cada producto del lenguaje digital muestra la capacidad de proyección
y de metaforización del mundo comunicativo con sus propios componentes. Si
como McLuhan profetizara, el medio es el mensaje, los mensajes digitales generan
medios nuevos porque provocan hipermediaciones constantes, materializando cada
vez más la semiosis ilimitada peirciana.
»De las tres gramáticas que Scolari (2004: 105) detectó tempranamente interactuando
en las interfaces, (gramáticas del texto, de la interacción y de la página)
los principios que aquí indicamos de proyección permiten cambiar de plano entre
ellas, unificándolas y descomponiéndolas o reensamblándolas modularmente. El
abatimiento de planos generado por las transformaciones hace que se unan las tres
gramáticas, y que lo que pertenece a un dominio pase a ser estructura de otro. Un
medio o un elemento de un medio se libera, como dice Manovich, de su “hardware”,
para ser ya una metáfora organizativa que permite ensanchar el espacio digital, y
enlazarlo con los espacios comunicativos previos.
»El desarrollo del lenguaje digital es un gigantesco espacio proyectivo que trabaja
mediante la generacion constante de innovaciones por aplicación de analogías, alineaciones
estructurales y cambios de plano metafóricos a partir de una base universal
de lenguajes y medios de comunicación previos. Igual que la gramática universal
del lenguaje alfabetizaba profundamente al hablante para que pudiera llevar a cabo
sus “performances” expresivas, la gramática de los medios y lenguajes alfabetiza
básicamente al usuario digital para que interprete y aplique las proyecciones adecuadas
en la página intuitiva de una web o pantalla. Este lenguaje admite un desarrollo
creativo individual, exactamente igual que la gramática transformacional lingüística.
»Como el lenguaje verbal, el lenguaje digital es generativo, se transforma constantemente
y sus herramientas son las operaciones cognitivas que puede realizar con las
gramáticas, técnicas y medios previos. Su infinito y acelerado desarrollo, que genera
cada vez más elementos “transmedia”, sólo se explica por los ilimitados fenómenos
de proyección metafórica que se generan en su léxico, y que permite trasponer experiencias
en herramientas y viceversa.
»Una pieza clave igualmente esencial es la fusión conceptual (Fauconnier 2005)
operación cognitiva más común todavía que la proyección metafórica. La fusión conceptual
permite ensamblar, gracias a la estructural modularidad de un lenguaje, elementos
dispares e inconciliables en bloques de significación y valor pragmático. Las
fusiones conceptuales nos permiten ensamblar múltiples planos en un sólo conjunto.
»Un ejemplo fácil de ver es el escritorio de un sistema operativo, en el que conviven
en fusión cognitiva naturalmente aceptada por los usuarios elementos provenientes de
muy diferentes planos de significación y contexto comunicacional: un tapiz o alfombra,
una mesa o escritorio del mismo tamaño, una papelera de reciclaje diminuta, una flecha
móvil bidimensional, letras capitulares de movimiento autónomo, iconos que simulan
papeles o carpetas de reducido tamaño, un reproductor de imagen gigante, una foto
personal que ocupa el fondo a manera de escenario mental, etc., etc.
»Las reglas de composición implicadas en el uso y competencia ante un escritorio
de ordenador nos permiten una transpolación de y a otras pantallas e interfaces: el
mismo lenguaje de glosas, donde encontramos procesos, resultados, herramientas,
símbolos, de múltiples contextos comunicacionales, sean tridimensionales, bidimensionales
y simbólicos, abstractos o puntuales y concretos, se encuentra en otras situaciones
digitales.
»Muy clara es la fusión conceptual que ha permitido, recientemente, la incorporación
de las interfaces táctiles a pantallas y tabletas de todo tipo. Con el software de
los dispositivos táctiles el medio digital incorpora, proyecta, simula y funde el lenguaje
kinestésico táctil corporal, así como muchas de sus metáforas experienciales
básicas, con otros planos metafóricos previos como son los asociados a cinematismo,
ilusionismo visual, animación ilustrada, etc.
»Las fusiones de elementos en estas
estructuras y herramientas no dejan de desarrollarse constantemente. Su gramática
universal bebe, en este caso, del mundo proyectivo de las herramientas corporales,
orientacionales, kinestésicas, que se funden sin problema con efectos o ilusiones de
movimiento y perspectiva.
»El manejo del dedo sobre la pantalla táctil simula operaciones
tridimensionales en la bidimensionalidad, haciendo una traducción proyectiva:
desechar un archivo se logra empujándolo hacia fuera de la pantalla, y mientras
lo desplazamos, el objeto en cuestión se ilumina o se resiste al movimiento como si
estuviera imantado, de modo que si lo “soltamos” despegando el dedo de la pantalla.
vuelve a su lugar primero.
»Pensemos en la cantidad de fusiones conceptuales asociadas a una página de
periódico online, donde los códigos, guiños y glosas de otros lenguajes de medios
—el cómic, la página en papel, la imagen cinemática, la foto estática, el hipertexto,
están recombinándose en nuevas formas. Cada una de las nuevas reconfiguraciones
muestra sus reglas de modulación y permite el acceso a su pragmática, a su uso. Recientemente
se incorpora una nueva estructura de la web para los diarios digitales, en
disposición horizontal, de modo que leemos las noticias tocándolas y arrastrándolas
de izquierda a derecha. Es una proyección metafórica del mecanismo de pasar la
página del diario en papel, pero también, recuerda a la secuencia de la tira cómica
tradicional, y por último, también remeda el retorno mecanográfico de los textos,
horizontal y de izquierda a derecha en la cultura occidental.
»En último lugar, y tal como Manovch (2005) detectó y desarrolló tempranamente,
uno de los mecanismos hipergramaticales del lenguaje digital en su conjunto es la
proyección escalable. Vamos a explicar detenidamente este elemento de la gramática
universal digital, porque su matriz cognitiva es probablemente la más esencial de
este nuevo y avasallador lenguaje.
»La matriz metafórica del lenguaje digital: el mapa escalable
»Si hay un elemento que identifica y está presente en absolutamente todos los contextos
del lenguaje digital, como una gran matriz metafórica, es la estructura del mapa
escalable.
»Como Manovich detectó, la escalabilidad es un conjunto de elementos cognitivos
proveniente de diversos entornos culturales clave en la cultura comunicativa universal.
Los mapas son curiosos dispositivos cuyos componentes y reglas operativas
nos permiten proyectar y organizar la información permitiendo la disminución de
la carga cognitiva, puesto que los mapas permiten la conexión entre codificaciones
abstractas y codificaciones detalladas. Los mapas nos permiten pasar, digamos, de la
comunicación analógica a la digital, de lo infinitesimal y gradual a lo simplificado y
esquemático y además nos permiten el cambio de plano secuencializado.
»Esto quiere
decir que el mapa realiza en la mente humana la fusión conceptual entre representación
esquemática y acceso al objeto representado en todo su detalle, por virtud del
proceso interpretativo. Esta operación del mapa tradicional, por la que este curioso
objeto significativo permitía fundir analógico y digital mediante la proyección mental
adecuada, se convierte en el gran simbolo operativo del lenguaje y la inteligencia
digital. Se trata de la gran gramática transformacional que permite operar en la red:
como afirma Manovich ya en 2005, “si deseamos describir lo que los nuevos medias
hacen en una sola palabra, con todos los viejos medios, una buena opción es el término
“cartografiado” o proyección”. (Manovich 2005a)
»La escalabilidad, la operación de reducción o ampliación de una representación,
con la consecuente alteración de la información que arroja, es una matriz cognitiva
de enorme importancia en la cultura. Pero más aún en el ámbito del lenguaje digital,
puesto que en su núcleo esencial la digitalización abstracta permite reducir la complejidad
del mundo analógico y gradual, complejo e inabarcable, a la codificación
binaria por lo que el mapa, diverso al territorio, es el gran símbolo del universo
digitalizado.
»En el medio digital se produce la numeralización y codificación en un lenguaje
tecnológico unificado. Este sencillo hecho, señalado por Manovich por su importancia
cultural, es el “quid” de la cuestión, puesto que la digitalización crea el medio
para jugar con las representaciones en pantalla aportándoles la dimensión graduable
o escalable. Ello pone las bases para que en el diseño de muchísimos elementos y
formas de la web se adopte una naturaleza escalable, y que múltiples elementos,
objetos o formas puedan desplegarse como los mapas.
»Proyectando esta capacidad de la tecnología digital en estilos y formas, surge un
universo cuya operación básica es la desplegabilidad y el repliegue, en el que existe
una “profundidad” por la que bucear, y donde cualquier mensaje u objeto, de ser un
contenido, pasa a ser un medio, al transvertirse en mapa.
»La escalabilidad ha generado una serie de gramáticas esenciales en el lenguaje de
los medios. Es uno de sus grandes mecanismos organizativos: el modo como asociamos
y jerarquizamos información en el lenguaje de los medios digitales es mediante
dispositivos proyectivos que despliegan o repliegan información.
»El manejo y despliegue de un mapa nos conecta a dos tipos de experiencia básicos
para entender el medio digital. Por un lado, tenemos una experiencia de acceso
a proyecciones simples, de baja carga semántica, en cuya coherencia interna, sin
embargo, reposa la organización de amplísimas cantidades de información si desarrollamos
la analogía estructural y proyectamos el mapa sobre el territorio, es decir,
en el contexto digital, si desplegamos el mapa mediante los vínculos que éste tiene
con el territorio, es decir, con el universo de los datos.
»La escalabilidad es la operación que evidencia la digitalización de toda representación
en los nuevos medios. En su pragmática está evocada la infinita capacidad de
emulación del lenguaje binario. En su desarrollo también estructural se aprecian las
reglas de composición de las representaciones en estos medios. Es la gran práctica
indicial, que nos conduce, a la naturaleza de fondo de los medios digitales.
»La metáfora del mapa es la matriz del hipertexto y su estructura, donde adquiere
un significado nuevo. Los vínculos y enlaces entre textos son proyecciones
escalables que asocian información con distinto grado de detalle.
»En muchos casos,
los vínculos en los textos digitales, una vez accionados, se despliegan en textos detallados
y completos. Así, transponen al medio textual la escalabilidad propia del
mapa visual, como ya hacían, aunque mediante nuestra memoria semántica, los diccionarios
y glosarios impresos. Por eso se dice que los hipertextos son, y seguimos
generando metáforas, “textos tridimensionales” (Rodríguez de las Heras 1991).
»Más allá de este modelo simple, los vínculos entre textos dispares también establecen
nexos expresivos y configuran mapas o gestalts de los mensajes, con acentos
o elementos expresivamente densos, como ocurre en la novela hipertextual (Pajares
2015). La unión de todos los textos mediante enlaces y representaciones cifradas y
simplificadas permite establecer estructuras de relación, reducir la carga cognitiva
que implica la información mediante su jerarquización en mapas, plantear la necesidad de proyectar constantemente y generar nuevas analogías que ordenan y cartografían
contextos, y jugar de nuevo con el concepto de mapa como interfaz y también
como metáfora que rompe las reglas de coherencia al fusionar planos distintos de
representación entre sí.
»En el lenguaje hipertextual, la escalabilidad nos permite unir la macrosemántica del
lenguaje verbal —las estructuras generales, la memoria a largo plazo, la organización de
los datos masiva e universal— con la información episódica y las estructuras detalladas
y concretas donde aparecen los enlaces. Cada vínculo escalable acciona el posible acceso
a la memoria semántica de la información mediante el despliegue de los datos en
navegación por los textos.
»Pero, a diferencia del proceso predigital, en el que el acceso
a la memoria era enteramente intrapersonal, psíquico e impalpable, aquí es posible externalizar
y materializar ese acceso. Es por tanto una transposición, una materialización
del proceso de acceso a la cognición representada en el vínculo escalable.
Lo que los mapas digitales hacen es materializar el proceso de abstracción, o
su reverso, de desarrollo hacia el medio analógico, gradual infinitesimal.
»También,
la reversión de ese proceso nos visibiliza el encriptado y cifrado de la memoria
en representaciones simples. La forma de lectura hipertextual digital, a diferencia
de la lectura impresa tradicional, recurre de muy diferente forma a la memoria de
trabajo y a la memoria a largo plazo.
»El uso de la memoria extensa, semántica y de
grandes estructuras, es menos necesario. La memoria semántica está materializada
en la navegación hipertextual, en el medio de los enlaces escalables. Sin embargo,
la memoria a corto plazo y de trabajo se ve mucho más exigida, por la necesidad de
manejar enormes cantidades de información inmediata, cambiante y de difícil abarcabilidad.
»Las proyecciones nos permiten tener presente ambas cargas cognitivas, y
metaforizan su alternancia. La metáfora que nos orienta y alfabetiza en este constante
procedimiento es la del mapa.
»Los mapas escalables admiten como decimos reversibilidad proyectiva, es decir,
pueden desarrollarse de lo simplificador y abstracto hacia lo complejo y en detalle, o
viceversa, abstrayendo elementos, generarse como asociación de elementos simplificados.
»La red genera constantemente ambos procesos, y los invierte, como metáfora
organizacional y experiencial de su gramática universal. Un elemento, símbolo,
palabra, imagen o texto enlazado es siempre un nodo de un mapa, sea un mapa ya
existente, sea un mapa en progreso, que se genera con la lectura o la navegación. El
modo como se acumula o se desarrolla información siempre sigue el protocolo proyectivo
del mapa.
»Es posible generar infinitos itinerarios en la navegación digital, y
con ello, generar mapas que crean territorios cognitivos nuevos.
»Cualquier elemento digital, por su propia conformación de imagen generada a
partir del lenguaje digital, permite convertirse en navegable, es decir, en un mapa.
Del mismo modo que, como hemos indicado, todo mensaje genera una estructura,
esa estructura puede convertirse en un mapa sobre el que se navega, transformando
a cada nuevo mapa el lenguaje digital».