agosto 12, 2015

«El primer humanista de América»



Jesús Sanoja Hernández, «El primer humanista de América»

El Nacional




«Para no volver más, Bello partió en misión de patria el 10 de junio de 1810. Lo acompañaban López Méndez y Bolívar. Serían tres protagonistas del drama venezolano desatado el 19 de abril. López Méndez regresó y cumplió más tarde misiones diplomáticas. Bolívar regresó para no cejar en el combate por la independencia. Bello no regresó: se quedó en Londres, diecinueve años de investigación fecunda y reflexiones de vario propósito. No faltaron los reproches por su autodestierro, tal como se le hicieron a José María Vargas por haberse asentado en Puerto Rico en los años más difíciles de la guerra de liberación.

»La historia habría de saldar cuentas, porque si Bolívar se ganó el título (para él mayor que ningún otro) de Libertador, y si Vargas fue biografiado como “albacea de la angustia”, Bello sería calificado como el primer humanista de América. El de López Méndez es otro cuento que, por el momento, no viene al caso.

»Entre las obras capitales de Bello, la Gramática castellana destinada al uso de los americanos, 1847, destaca por su particular concepción del lenguaje. En el incitante prólogo al volumen IX de las Obras completas, dedicado a los “temas de crítica literaria”, apunta Uslar: “Como Amado Alonso lo ha señalado, Bello reacciona contra la concepción ‘lógico-general’ de la gramática, que era propia del racionalismo neoclásico. Su reacción es precisamente romántica, y se propone destacar lo localista, lo histórico, lo irracional en el lenguaje. La síntesis de su pensamiento gramatical está en esta frase: “Los pensamientos se tiñen del color de los idiomas”.

»Efectivamente, en el prólogo que escribió para su Gramática..., Bello advertía que la misma palabra ‘idioma’ indicaba que cada lengua tenía su genio, su fisonomía, sus giros. Por lo tanto, “cada lengua tiene su teoría particular, su gramática”. El racionalismo antihistórico no tuvo así cabida (por lo menos plena) en su concepción gramatical.

»Al trabajo exhaustivo que la Comisión Editora de las Obras completas de Bello realizó en los años 50 habría que añadir la labor editorial y de divulgación que ha venido cumpliendo la Fundación La Casa de Bello desde los finales de los años 70. Así, en el tomo Bello y Caracas (Primer Congreso del Bicentenario) interesan, para la página de hoy, los ensayos de Quiroga Torrealba (tiempos de la conjugación castellana y la formación lingüística de Bello), García Bacca (el perfil humanista de Bello caraqueño) y, particularmente, el de Arturo Ardao sobre la iniciación filosófica de Bello y su “análisis ideológico” de los tiempos verbales.

»A publicaciones como esa, La Casa de Bello añadió monografías y textos especializados de Pedro Grases, Boulton Feliú Cruz, Becco, David W. Fernández y del propio Bello, como su epistolario con referencias a Caracas. Por otro lado, la Revista Nacional de Cultura, por ejemplo, en los números 241 y 249 recogió los más variados trabajos acerca de su obra y su tiempo, con textos de Ida Gramcko, Oscar Sambrano Urdaneta, Orlando Araujo, Elías Pino Iturrieta, Tomás Polanco Alcántara, Brewer Carías y, entre otros más, Ricardo Krebs.

»Bello es un autor inagotable, cuyos aportes van más allá de los temas gramaticales y lingüísticos, y tales son los casos de los estudios sobre el Derecho Internacional y el Derecho de Gentes, o el modo de estudiar la historia, la cosmografía, la filosofía del entendimiento. Habría que agregar la poesía, en parte de la cual coexisten la influencia clásica y el torrente romántico. No resultaría impropio afirmar que América (que atrajo a los románticos) estuvo presente muy tempranamente en la poética de Bello. La zona tórrida entró en ella mucho antes de que, con diferente temple y visión, la tomaran para sí los poetas telúricos del siglo XX. Y esa doble corriente que se nota en su poesía está visible, igualmente, en sus concepciones gramaticales, que es lo que María Celina Núñez explica con claridad en el “tránsito a la modernidad” que representó la Gramática, empujada desde el racionalismo hacia el empirismo».






No hay comentarios:

Publicar un comentario