junio 21, 2016

«Arte después de la inundación. Dos casos de procesamiento de la dislocación después de la catástrofe»



Verónica Capasso y María Antonia Muñoz
«Arte después de la inundación. Dos casos de procesamiento de la dislocación después de la catástrofe»

Política y Cultura, n.º 46, 2016
Número dedicado a: «Desastres, políticas públicas y sociedad civil»

Política y Cultura | Universidad Autónoma Metropolitana | Unidad Xochimilco | División de Ciencias Sociales | Departamento de Política y Cultura | México | MÉXICO


Extracto de páginas 80-81, 90, 93-94 y 97-98 del artículo en PDF




«La Plata, [NOTA 1] ciudad capital de la provincia de Buenos Aires, Argentina, sufrió la peor inundación de su historia el 2 de abril de 2013, dejando innumerables secuelas económicas, sociales, psicológicas y políticas. Llovieron casi 400 milímetros en pocas horas (más del doble que el promedio de todo el mes), rompiendo los registros históricos y ocasionando “el cimbronazo político del año”. [NOTA 2] La ciudad se inundó de manera desigual y la mayor parte del casco fundacional quedó anegado. [NOTA 3] También se inundó e incendió la refinería más importante del país [NOTA 4] en Ensenada. [NOTA 5] A esto se sumó el corte de luz en muchas zonas, incluso en hospitales. [NOTA 6] También se cortó el agua y no funcionó la telefonía móvil.

»Se calculó que la tragedia afectó al 34.7% de los hogares de la ciudad. Sus habitantes perdieron autos, electrodomésticos, muebles, ropa, calzado y alimentos y tuvieron consecuencias sobre su salud. En total, se perdieron bienes por más de 3 400 millones de pesos y se demostró que los muertos fueron principalmente por motivos de ahogo o electrocución debido a la ausencia de un plan de evacuación y emergencia [NOTA 7] desde el municipio. [NOTA 8] La nómina oficial de la localidad reconoce 52 muertos mientras que la causa del juez Arias reconoce 89 por la catástrofe y la cifra final que expone la investigación de Mc Kenzie y Soler asciende a 109 muertos, incorporando a quienes fallecieron por falta de luz en los hospitales, por estrés, por accidente cerebrovascular (ACV), por depresión, por enfermedades de transmisión hídrica. [NOTA 9]

»Al hablar de la inundación nos remitimos a los desastres naturales, los cuales han sido incorporados sistemáticamente a los estudios de las ciencias sociales después de la segunda guerra mundial. [NOTA 10] Los autores [NOTA 11] diferencian fenómeno natural de desastre natural, poniendo énfasis en las variables sociales como parte de las causas y consecuencias del mismo. Antes de avanzar sobre los problemas de estas definiciones, es necesario dar cuenta de las inundaciones como proceso relevante de ruptura de la trama social. En la zona de la ciudad de Buenos Aires y alrededores, donde se sitúa este estudio, las inundaciones han sido, hasta ahora, los desastres naturales de mayor impacto. [NOTA 12]


»[...]


»Ahora bien, en el terreno de las prácticas artísticas y culturales de la ciudad de La Plata posinundación, podemos identificar varias intervenciones que colaboraron con la reconstrucción de la trama comunitaria de diversas maneras. El evento artístico más importante fue el del 2 de abril de 2014, a un año de la tragedia. En esa fecha se produjo un encuentro de colectivos culturales autoconvocados desde la sociedad civil. Esta acción, denominada “Desbordes. Colectivo de Colectivos”, nucleó diferentes actividades, performances, esculturas, muestras de fotografías, una radio abierta, convirtiendo a la plaza central en lugar de encuentro, una gran performance colectiva. Con el objeto de denunciar el ocultamiento de los hechos referidos a la inundación (principalmente la cantidad real de muertos y la culpabilidad de los poderes ejecutivos en la falta de obras hidráulicas necesarias), las estrategias artísticas y comunicacionales fueron las herramientas elegidas para visibilizar, denunciar lo ocurrido y generar “ruidos” en el espacio urbano. La experiencia agrupó a más de 30 colectivos locales [NOTA 39] en la plaza en torno a estas demandas y en contra del municipio.

»Sintetizando, esta red a la que hemos hecho mención instaló en la opinión pública y en el espacio público una frontera articulada por sus demandas (verdad, justicia, realización de obras públicas) frente a la negación del municipio a responder a éstas.


»[...]


»“La marca del agua”, otro colectivo artístico también organizado después de la inundación para tratar la catástrofe, se caracterizó por generar otro tipo de prácticas artísticas. Su origen fue a partir de una “acción poética” [NOTA 49] que irrumpió la Feria del Libro municipal en el Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha. El grupo tenía el doble objetivo explícito de visibilizarse como editoriales locales excluidas [NOTA 50] de la feria y el propósito de visibilizar y denunciar “el silencio” sobre la catástrofe de la inundación, al cumplirse dos meses de la misma.

»Como ya señalamos, la experiencia estética política trasmuta el orden social, modificando la división de lo sensible, expresando una experiencia espacio-temporal diferenciada. [NOTA 51] El grupo (como los murales) interrumpió el curso normal del evento. Frente a la mirada sorprendida de los participantes de la feria, el colectivo repitió varias veces una poesía, que a la vez que describía el desastre natural, denunciaba el tratamiento que se hacía desde el municipio y los medios de comunicación asociados con él: “desde la puñalada de la espalda, nos queda esta intemperie desmedida, de galopar de la crónica perfecta, la misma que los noticieros desafían, en su banquete diario de perversión y especuladora miseria”. Pero en esta experiencia colectiva se define un enemigo.

»Los textos leídos fueron producción de autores locales (del staff de las editoras ausentes en la feria), tocando fundamentalmente el tema de la inundación como un hecho no natural sino de carácter político. [NOTA 52] Desde diferentes lugares de la feria en el Pasaje Dardo Rocha, desplegaron sus expresiones desorganizando el espacio distribuido a los invitados (Imagen 3).



»Al comenzar con el recitado de las poesías, como se observan en los registros audiovisuales, comenzaron a subir el volumen de la música ambiente, señal de que la acción incomodaba la organización de la feria, por lo que terminaron gritando para ser escuchados. A esto se sumó el acercamiento de los custodios con gestos amenazadores al colectivo y con el objeto de volver a la habitual circulación de la feria.


»[...]


»Como en toda catástrofe, la inundación de la ciudad de La Plata del 2 de abril de 2013 generó rupturas en la trama de significados del marco simbólico de sus habitantes (dislocaciones) pero también numerosas respuestas ciudadanas. En el presente trabajo nos abocamos a examinar las experiencias artísticas colectivas como formas de tramitar esa dislocación.

»Se pudo observar que, en tanto acciones artísticas, su lenguaje (la poesía, los murales, el teatro, etcétera) alteran la palabra normal y al discurso “correcto”, para darle significados de maneras diferentes. En el caso de la producción colectiva de los murales, se provocaron distorsiones en el espacio urbano, se generaron relaciones de horizontalidad y comunalidad para tramitar el trauma y crear una memoria (aumentando las capacidades de resiliencia y potencias democráticas de lo barrial). Pero no se eligió volcarse a la escena pública para luchar contra un enemigo, elemento básico para definir una relación social como política.

»“La marca del agua”, en cambio, irrumpió el espacio público institucional (El Pasaje Dardo Rocha) a partir del ejercicio de la poesía. En este caso, eligió un enemigo y tuvo una argumentación de la igualdad en su discurso (mostrando lo que la política debería hacer y señalando el daño), a la vez que propuso un doble descentramiento: el efecto sorpresa de su intervención. Aquí el orden social fue interrumpido y éste actúo en consecuencia. Pero el fundamento de toda práctica es relacional y contingente.

»Partir de este enfoque nos permitió dar luz a otro elemento de las respuestas ciudadanas. Por más que los colectivos tengan una intención, no alcanza con, por ejemplo, señalar un enemigo, sino que también hay que volcarse en el escenario público y que el encuentro se realice. La contextualidad, o dicho de otra manera, la trama en que se inserta la acción, también es sumamente relevante. Por ejemplo, un dispositivo artístico colabora con la significación de la catástrofe de una manera diferencial si se realiza en un contexto de coerción y supresión de la inundación o si se realiza en un contexto artístico más amplio donde se intenta tematizarlo.

»Comparando las dos experiencias se demostró que la que tuvo más perseverancia en lo temporal, gracias a la mayor complejidad de la coordinación colectiva para tramitar la dislocación, fue la de carácter social (“Volver a habitar”). La intrusión política, no obstante, se sumó al conjunto de experiencias colectivas políticas pero se mantuvo de manera efímera, sin mayores efectos para superar el problema del tiempo y del espacio. Dicho de otra manera, configuró nuevas temporalidades y nuevas espacialidades donde la impronta de la argumentación polémica igualitaria quedó como “marca” en la ciudad. Tal vez la ausencia de la organización política y sólo la perseverancia en las técnicas estéticas fue causa de su poca efectividad en el tiempo (aunque es imposible extenderse en este texto sobre el tema). Pero ambas experiencias colectivas generaron, desde sus intervenciones artísticas, diferentes formas de reconstrucción dislocatoria, dándole al arte su carácter social o político.

»Las prácticas artísticas colectivas en el contexto de la inundación, aunque no resolvieron situaciones materiales urgentes, fueron tan valiosas, como otro tipo de prácticas sociales. El dispositivo artístico se volvió fundamental para la construcción de la solidaridad y la producción de la memoria.

»Como reflexión final queremos ensayar una idea que será el punto de partida de otros. Es necesario pensar en qué tipo de articulación del procesamiento social y político se tiene que dar para dejar mayores “marcas” temporales y “habitar” mejor los espacios urbanos frente a los desastres (no naturales) provocados por relaciones sociales desiguales. No obstante, como todo proceso colectivo, la contingencia emerge como valor incalculable en la planificación de los actores.



[NOTAS]

»[NOTA 1] Es importante tener presente que La Plata se diseñó y planificó desde su fundación en 1882. La traza fue concebida por el arquitecto Pedro Benoit con los cánones del urbanismo del siglo XIX y se caracteriza por una estricta cuadrícula con avenidas y diagonales. A medida que fue creciendo la población, esta programación urbana fue siendo cada vez menos eficaz. La ciudad crece siguiendo las reglas del mercado y la especulación inmobiliaria y no las de una planificación estatal sustentable e integral, ocupando formal e informalmente áreas de alto riesgo ambiental. La ciudad se encuentra sobre la cuenca hídrica del Río de la Plata, con los arroyos El Gato, Regimiento, Pérez, Maldonado, Garibaldi y sus respectivas ramificaciones rodeadas de viviendas.

»[NOTA 2] Josefina López Mac Kenzie y Martín Soler, 2A. El naufragio de La Plata, La Plata, La Pulseada, 2014, pp. 15-21.

»[NOTA 3] La lluvia desbordó el arroyo El Gato, de 35 kilómetros de longitud, cruza de oeste a este el partido de La Plata y Ensenada. Son 380 mil las personas que habitan en su cuenca, muchas en asentamientos precarios.

»[NOTA 4] La refinería de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) Ensenada, es la planta industrial más grande de la Argentina. La empresa está dedicada a la exploración, explotación, destilación, distribución y venta de petróleo y sus productos derivados.

»[NOTA 5] Ensenada es uno de los 135 partidos de la provincia argentina de Buenos Aires. Forma parte del Gran La Plata.

»[NOTA 6] En el Hospital Español, el agua arrastró todo tipo de equipamiento y el corte de luz generó que haya que evacuar el área de terapia intensiva, por lo que murieron los pacientes que se encontraban ahí internados.

»[NOTA 7] “Encuesta de impacto socioeconómico de las inundaciones, del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata, entrevista a María Laura Alzúa sobre el relevamiento del CEDLAS”, Facultad de Ciencias Económicas, La Plata, Argentina [http://www.econo.unlp.edu.ar/ articulo/2013/6/4/entrevista_a_maria_laura_alzua_sobre_el_relevamiento_del_cedlas#sthash.YUXHhKqk. dpuf], fecha de consulta: 1 de marzo de 2016.

»[NOTA 8] Pablo Bruera era intendente de la ciudad de La Plata desde el 2007. En ese momento vacacionaba en Brasil y llegó a la irresponsabilidad política de decir que se encontraba en la ciudad, cuando aún no había vuelto.

»[NOTA 9] Josefina López Mac Kenzie y Martín Soler, 2A. El naufragio de La Plata, op. cit., pp. 242-250.

»[NOTA 10] Stacey Menzel Baker, “Vulnerability and Resilience in Natural Disasters: A Marketing and Public Policy Perspective”, Journal of Public Policy & Marketing, 28 (primavera), 2009, pp. 114-123.

»[NOTA 11] Claudia Natenzon, “Catástrofes naturales, riesgo e incertidumbre”, Buenos Aires, Flacso, Serie de Documentos e Informes de Investigación núm. 197, 1995; y “Vulnerabilidad social, catástrofes y cambio climático. Comentarios temáticos, teóricos y metodológicos para América Latina”, II Conferência Regional sobre Mudanças Globais: América do Sul, Universidad de São Paulo, 2005. Silvia González, Julieta Barrenechea, Elvira Gentile y Claudia Natenzon, “Riesgos en Buenos Aires. Caracterización preliminar”, Seminario de investigación urbana El nuevo milenio y lo urbano, Instituto de Investigaciones Gino Germani, Instituto de Geografía y CEURCEA de la UBA, Instituto del Conurbano, UNGral. Sarmiento y Universidad de Quilmes, 1998.

»[NOTA 12] Silvia González, Julieta Barrenechea, Elvira Gentile y Claudia Natenzon, “Riesgos en Buenos Aires...”, op. cit.; Carlos Paoli, “Crecidas e inundaciones: un problema de gestión”, Simposio sobre las inundaciones en la República Argentina: resistencia, Academia Nacional de Geografía/UNNE, 2000; Vicente Barros, Ángel Menéndez y Gustavo Nagy, El cambio climático en el Río de la Plata, Buenos Aires, AIACC/CIMA, 2005, pp. 3-121; Jésica Viand y Silvia González, “Crear riesgo, ocultar riesgo: gestión de inundaciones y política en dos ciudades argentinas”, Primer encuentro de investigadores en formación en recursos hídricos, Ezeiza, Instituto Nacional del Agua (INA), 2012.

»[NOTA 39] Una gran cantidad de grupos generaron este punto de encuentro: MALISIA, Pixel Editora, Club Hem Editores, Síntoma Curadores, Colectivo Libélula, Volver a habitar, La Grieta, Laboratorio de ideas, La marca del agua, Prohibido olvidar, Colectivo Mostro, La talita dorada/ Detectives salvajes, Lectores Salvajes, ARECIA La Plata y Medios Populares LP (La Pulseada, Otro Viento, Estructura Mental a las Estrellas, Mascaró, De Garage, Anred, Radionauta, Radio Estación Sur, Radio Futura, La charlatana, Tinta Verde, Letercermonde, Marcha), Casona C’est La Vie.

»[NOTA 49] El grupo denomina así su actividad: “acción poética”.

»[NOTA 50] Sus integrantes pertenecen a las editoriales locales Pixel Editora, Club Hem Editores y Estructura Mental a las Estrellas, por ello la elección del dispositivo texto (la poesía) y su enunciación.

»[NOTA 51] Jacques Rancière, Sobre políticas estéticas: Barcelona, Museu d'Art Contemporani de Barcelona, 2005.

»[NOTA 52] Textos escritos por Omar Crespo, Marcos Saa y Gonzalo Leiva Acosta [https://www. facebook.com/pages/La-marca-del-agua/385807198204793?fref=ts].»





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